viernes, 26 de agosto de 2011

"Artemis Fowl I. El mundo subterráneo" de Eoin Colfer

Artemis Fowl I. El mundo subterráneo, Eoin Colfer, Montena, 2011 (reed)

Si gano, soy un genio.
Si pierdo, estoy loco.
Así es como se escribe la historia...


Sip, hasta la semana pasada no había leído ningún capítulo de la serie de Artemis Fowl. Llego diez años tarde. Pero no lo es si la dicha es buena. Y lo ha sido mucho. Porque aprovechando que Montena ha reeditado los dos primeros volúmenes en una bonita ediciones a muy buen precio (en concreto 9,90 €), me compró el primer volumen y espero que A. me regale el segundo. Lectura en un día y poco y ains que bien me lo he pasado con las aventuras de este criminal de doce años con el cerebro de un genio y su maquiavélico plan para robar el oro de las criaturas mágicas.

Artemis Fowl es una novela de acción. Escrita con un estilo rápido, acerado, de descripciones nerviosas, pero tremendamente eficacez, con una construcción de personajes basada en los gestos y en los silencios que dota de más psicología que muchas novelas que dedican páginas y páginas a la intimidad del protagonista. Acariciarse la cabeza, una mirada, un suspiro dice mucho de Artemis y de los personajes que lo rodean. Un mundo mágico conocido, pero presentado de forma original. Humanos y criaturas mágicas con muchas semejanzas tanto en tecnología como en egoísmos. El mundo de hadas y duendes que se acerca más a Holly Black y su maravillosa El tributo (reivindicable 100% y otra demostración de que esta autora es de las más grandes de las letras juveniles), que a Aprilynne Pike y sus sosas Alas. Mucho humor, mucha acción, mucha oscuridad.

Buena historia. Jugando con la tradición. El oro de los duendes al final de arcoiris. Una trama de espionaje y engaños. Traiciones. Dobles agentes y muchas cartas ocultas en las mangas. Grandes escenas de acción como la aparición del trol, la escaramuza de mayordomo en el jardín. Un estupendo primer capítulo donde el lector se ve desde la primera frase metido en acción por sus altas dosis de misterio, insinuaciones y ambiente exótico.

Y buenos personajes. Holly Canija, el enano Mantillo (genial su escena carcelaria), Potrillo, Comandante Remo, etc. Mayordomo dominando desde su silencio y su fuerte presencia física (y que yo imagino como Jason Statham). Pero, sobre todo, Artemis. Es él como personajes el que lleva la novela y hace que este primer volumen se haya convertido en una lectura tan satisfactoria y entretenida. Héroe villano, loco, megalómano, frágil, complejo, niño atrapado, adulto demasiado pronto, genio, arrogante... No puedo evitar simpatizar con él pese a que sea el malo de la función. El ladrón, el casi asesino y el manipulador. Como no podía evitar simpatizar con Ray Millard en Crimen perfecto. Un héroe juvenil más complejo de lo que en un primer momento o en una lectura descuidada podría parecer.

Eoin Colfer se ha ganado mi simpatía. Un libro que presenta personajes y mundo, pero que no se lee como una simple introducción sino que tiene validez por sí mismo Pienso en el estilo de la novela negra clásica norteamericana para la construcción de la forma de narrar esta historia. Hay mucho del ambiente de Marlowe y Spade en las aventuras de Artemis. Un estilo como he dicho antes rápido, trabajado, ágil y divertido. Al grano sabiendo lo que tiene que contar y, sobre todo, cómo contarlo. Jugando con los puntos de vista, con un narrador entrometido, con este falso informe que otorga distancia e ironía a la narración.

Vamos, que Artemis Fowl es una estupendísima novela de aventuras y unas de las grandes lecturas de este verano. Ya sé que no descubro nada nuevo hablando a estas alturas de siglo de este gran personaje que es Artemis Fowl, pero un blog como este se creo para hablar de lo que voy leyendo y, sobre todo, de lo que me va gustando y voy descubriendo. No es una obra maestra, pero no necesita serlo. En algún punto cojea la estructura y en algún momento peca de atropellado. No me importó. En los días en que lo leí no me importó porque me hizo recuperar el sabor de la emoción de las lecturas a los doce años... cuando la estructura interna importa tres pimientos y uno siente el olor del mar en cada página. Artemis Fowl es el trabajo de un artesano, de un buen narrador de historias y de un creador de personajes muy cercanos y carismáticos. Un buen primer capítulo de serie que pese a sus defectos conduce al lector a querer llevarse ya a casa el segundo. Y esto no lo pueden decir todos los primeros volúmenes.

Una estupenda novela de entretenimiento y evasión.


lunes, 22 de agosto de 2011

"Profecia de sangre" de P.C. Cast

Profecia de sangre, P.C. Cast, Darkniss, 2011

Nueva colección juvenil de la conocidísima editorial Harlequín bajo el sello de Darkniss. Bienvenidos a este cada vez más competitivo y duro mundo.

Sinopsis de la contraportada:

Adorada, apartada, incapaz de conectar con los demás. Casi todas las chicas suelen pensar que son distintas, pero Elphame lo sabía con certeza. Era rara. Extraña. Única. Nadie en todo Partholon poseía sus capacidades ni su estrecha conexión con la diosa. Además, estaba a punto de descubrir su destino. Su inquietud la condujo al otro extremo del país, donde aún pervivían los vestigios de una guerra contra el mal. ¿Podría redimir a su país y el alma de su compañero, uno de los supervivientes de aquella guera? Lo que decidiera podía provocar el caos... o abrirle un futuro en el que nunca volvería a estar sola.

El orden de lectura sí que altera los resultados. Estoy convencido de que si antes de leer Profecia de sangre no me hubiera tragado una novela que me dejara tan mal sabor de boca como los dos primeros volúmenes de la saga Quinta Era de la Dragonlance (de la que hablaré), mi valoración de esta novela de P.C. Cast sería diferente. Con seguridad no la hubiera escrito en un tono tan positivo. Sin embargo, después de dos novelas mal escritas, peor estructuradas, de personajes difusos y contradictorios, la lectura de una historia sin brillo, pero correcta y sencilla se antoja bálsamo. Y más cuando es libro de una serie de siete (creo que el cuarto) que se lee como volumen único. Solo por este hecho, algo de mis simpatías tiene.

P.C. Cast es conocida en estos lares por la serie La casa de la Noche que coescribe con su hija Kristin (de la que hice reseña de su primer volumen aquí). En mi opinión, La casa de la noche es una de las series más divertidas del mercado, pero también de las más irritantes e irregulares. Me he leído sus cinco primeros números y no soy un experto, pero sí que conozco las constantes. Y resulta que esas mismas constantes aparecen en Profecia de sangre, sin la carga irritante de esos personajes vampiros que rozan la estupidez supina. ¿Qué quiero decir?

- Personajes femeninos fuertes y establecimientos de relaciones de igualdad entre las protagonistas. Agradezco mucho que P.C. Cast esquive eso tan irritante de una prota y su amiga más chillona, más tetuda y más tonta. Aquí las relaciones entre las mujeres se definen por unión y no por oposición. Cada una tiene su importancia y su personaje más o menos configurado. No son excusas para dar más valor a la prota en contraste con los chillidos histéricos de su amiga (ejemplo de esto es la relación de Nora con Bree en la saga Hush, Hush, serie que es ejemplo de todo lo que no debería ser una novela romántica juvenil).

- Creación de un universo y una mitología. Se agradece mucho el esfuerzo de la autora de crear un universo distinto donde la mitología griega, las faldas escocesas, apuntes de brujería wicca, algo de religión judeo-cristiana, etc. Una diosa femenina, las amadas de esas dioses y los ritos (vuelve a rituales que implican los cuatro elementos y magia donde se les llama y se les despide...)

- Un estilo rápido y desenfadado. Descripciones ajustadas, complejidad la mínima y buen ritmo.

- Los personajes no son mojigatos sexuales ni la vivencia de la sexualidad, el coqueteo o el erotismo está visto desde una perspectiva puritana. Gracias, señora Cast. Los protagonistas se desean, se besas, se huelen, se palpan, se aman, se toca y disfrutan. El sexo como algo sano, natural y divertido. Se incluyen un par de escenas de índole sexual bastante explícito (pero tampoco demasiado) y elegante.

- Una historia muy sencilla y entretenida.

Ya digo que esta valoración positiva de la novela se debe en gran parte a que las dos novelas que había leído antes me habían aburrido y disgustado sobremanera. Porque quizá en otro momento de mi vida lectora mi valoración podría ser que P.C. Cast se repite como el ajo ya que todo con lo que construye su novela ya está leído. Haría énfasis en que es demasiado larga y que tarda mucho en entrar en materia. Hay repeticiones innecesarias (con una vez que nos expliquen que Elphame se siente diferente es suficiente, en serio... igual que con el dolor de Brenna... más confianza en el lector, por favor) y dilata demasiado la presentación de los hechos y el contexto antes de entrar en materia y argumento. Esto hace que le sobren páginas. Con menos se explica lo mismo.

Se podría apuntar que Lochlan, el protagonista masculino, es lo de siempre (el tipo atormentado) y que desaprovecha de forma absurda a sus familiares y su presencia y amenaza. Ya sé que la autora nos habla de otras cosas y no quería entrar en una novela de acción o de peleas (la única que hay está en off), pero en ningún momento resultan una amenaza (como se suponen que son) para el entorno que se ha montado la prota.

Sin embargo, hago valoración positiva. Novela que me ha entretenido y que me ha permitido leer algo de P.C. Cast que no me hiciera desear una muerte muy lenta y extremadamente dolorosa a alguno de sus personajes (como sí me pasa con la chupi-pandi de La casa de la noche).

P.D. ¿Por qué el lema de portada y el título (que en su versión original es La elección de Elphame) remiten a una novela de corte vampírico? La sangre en la novela es un elemento más y vampiros no hay por ninguna parte. ¿Acaso nos quieren confundir?

Otras opiniones del mismo libro
El cofre de Nebe
Equinoccio

domingo, 21 de agosto de 2011

He vuelto...


... con ganas de leer, de escribir y con energías renovadas.

jueves, 4 de agosto de 2011

El bloguero no se va de vacaciones, pero el blog sí

Señoras y señores, este vuestro humilde blog se toma un mes de vacaciones. Este hecho que no induzca a error...  el blogero (vamos, yo) no tiene vacaciones... bueno, ya están hechas (segunda quincena de julio de descanso merecido y lecturas estimulantes). Agosto lo trabajo entero y me enfrentaré a las hordas de compradores malhumorados que tienen que gastarse parte del presupuesto de las vacaciones en pilas enormes de libros de texto.

- ¡Qué no, que el workbook de inglés no ha llegado todavía! 
¡Un poco de paciencia concho! ¡Qué me lío a tiros, que me lío a tiros!

Sea como sea, el blog se toma un descanso. Servirá para que respire, para que respire yo, tomar distancia y volver con ganas de reseñar todo lo que pueda y escribir alguna reseña polémica (ya he intentado leer una de las novelas más esperadas de la temporada -he llegado hasta el capítulo tercero y me he plantado- y madre del amor hermoso... parece el ejemplo de cómo explicar mal una historia), maravillarme con alguna novela desconocida y recuperar muchos clásicos. Así que hasta que vuelva en septiembre, felices vacaciones a todos los que hagan vacaciones, paciencia laboral a todos los que tengan que pasarse los calores trabajando y sed todos unos malos muy buenos.


A leer con libertad, ser críticos y disfrutar como cosacos.