miércoles, 29 de noviembre de 2017

Los 14 de Monument de Emmy Laybourne

Los 14 de Monument, Emmy Laybourne, Hidra Editorial

Esta será una reseña que abarcará la trilogía completa por lo que es posible que pueda destripar algo del argumento. Intentaré que sean detalles sin importancia. Espero conseguirlo y que me perdonéis si acabáis leyendo algo que no queríais saber.
Os lo compensaré.
No sé cómo, pero ya nos pondremos de acuerdo.
Podéis hacer vuestras peticiones.

Sinopsis tomada de la contraportada del libro.

En esta trepidante novela de Emmy Laybourne, seis chicos de instituto (algunos populares, otros no), dos de trece años (uno de ellos un genio de la tecnología) y seis niños pequeños han quedado atrapados en un gran hipermercado. Mientras, en el exterior, una serie de desastres consecutivos, que empiezan con una descomunal tormenta de granizo y terminan con un vertido de armas química, parecen estar a punto de acabar con el mundo tal y como lo conocemos.

Fantasía apocalíptica de supervivencia con homenaje a Romero.
En principio no suena nada mal.
¿Y el resultado?
Sinceramente, a medio gas.
Un buen ritmo, una buena historia y un puñado de buenos personajes lastrados por elementos:
1. Una equivocada historia de amor (triángulo incluido).
2. Un equivocado protagonista.
3. Que por mucho que aparente dinamitar conceptos como familia u orden, la trilogía acaba siendo una loa a los valores tradicionales, a la familia de siempre con la estructura de siempre siendo bastante más conservadora de lo que en principio parecía ser. Ya sé que este último punto va a personas y que puede haber lectores que les parezca precioso un final así, pero a un servidor le chirría por todos lados. El orden que por un momento ha desparecido, se restaura y todo vuelve a ser como era antes. Cuando, en mi opinión, si te encuentras una mañana con un apocalipsis lo mínimo que se puede hacer si eres un superviviente es fundar un orden nuevo. Y en esto, sí, se incluyen roles de género.

Por lo demás, bien.

La trilogía Los 14 de Monument tiene un buen ritmo, acción, descripciones ajustadas (por momentos más parece un guión de cine que una novela, por eso) y consigue eso tan difícil de manejar muchos personajes, pero sin resultar confusa y que cada uno de los actantes quede lo suficientemente caracterizados para que sean algo más que comparsas o títeres (y eso que se parte de los consabidos tipos de empollón, freak, populares, etc.). Tiene buenos momentos de tensión, sobre todo en su segunda parte la que en mi opinión está más conseguida. La primera peca de introductoria, pero mejora a cada página y volumen. De acuerdo, en su explicación de porqué ocurre lo que ocurre hay que suspender un punto la credibilidad, pero funciona.

La lástima es que la autora ceda en exceso el protagonismo a un forzado y poco creíble triángulo amoroso y que las diferentes historias de amor que hay en la trilogía no acaben de funcionar. Los elementos más de ciencia ficción (la explicación del por qué de todo) quedan en segundo plano lo que no me parece una decisión muy acertada ya que es lo que (y siempre hablo de mi experiencia lectora) me parecía más interesante. El por qué y las consecuencias. La historia por momentos se embarra en clichés amorosos y, sobre todo, en una voz protagonista que creo lastra parte de la novela.

Hacía tiempo que no me encontraba con un protagonista tan odioso. Un personaje que pese a todo lo que pueda parecer no evoluciona en toda la novela. Sus celos e inseguridades siguen siendo los mismos en la primera página y en los últimos capítulos de la tercera parte pese a todo lo vivido. Los demás personajes están más conseguidos y son más interesantes que este lastimoso narrador. Lo que, por otro lado, no deja de ser interesante. En ninguna parte está escrito que nos tengamos como lectores que identificar con el protagonista o caernos bien.


Una trilogía de acción entretenida, directa, rápida y muy evasiva. No es perfecta porque acaba incurriendo en algún cliché que suele lastrar parte de la novela juvenil, pero acaba proporcionando unas horas de lectura divertidas. Para mí, menos triángulo y más ciencia ficción le hubiera sentado de maravilla.

Gracias a Editoria Hidra por el ejemplar.

martes, 21 de noviembre de 2017

Textos de mediocridad e hiperrealismo de J.C. Rosa

Textos de mediocridad e hiperrealismo, J. C. Rosa, Autoedición

El libro se puede conseguir por medio de la página Lektu pinchando aquí. El precio es el que el lector buenamente quiera. Si os parece interesante lo que digo del libro, dejadle algo al autor. Es buena persona, escribe bien y tiene gastos de vicio y rol que sufragar.

No suelo aceptar leer las propuestas que me hacen por mail. Es muy raro que diga el sí (aunque cuando lo he hecho ha sido para encontrarme con un par de buenas sorpresas) por motivos varios que no voy a explicar aquí. Con este libro de relatos de J.C. Rosa hice una excepción. Es el autor de dos de los pocos blogs que sigo con asiduidad (El día del testículo, imprescindible bitácora para entender qué es eso del absurdo cotidiano y El blog mediocre donde se narra el apasionante día a día de un rolero con conciencia, responsabilidad, sensualidad y superpoderes).

Y la verdad es que Textos de mediocridad e hiperrealismo ha sido una buena lectura. Interesante, divertida, oscura, algo irregular y con momentos y destellos de buen escritor.

Textos de mediocridad e hiperrealismo se divide en cuatro secciones. Relatos, microrelatos, poemas y un cuento más largo que los demás (que suelen ir entre una y dos páginas consiguiendo una síntesis de información y relato admirable).

El mismo autor ha confesado que este libro es la recopilación de textos escritos a los largo de veinte años por lo que alguno de ellos tiende a la inmadurez literaria o que la estructura del texto sea en ocasiones irregular alternando buenos relatos ("De amor y vacío", "De motores y monjas") con otros menos conseguidos ("De admiración y fotosíntesis"). Pero esta juventud de algunos textos también hace que el libro sea fresco y espontáneo. Pese a la inmadurez de algunos textos, ser percibe una conciencia de trabajo.

Lo más interesante de este libro es una voz narrativa cargada de un humor bronco, cínico, áspero que es muy divertido en el relato que en ese momento se está leyendo, pero que a la larga acaba siendo desolador. Desconozco el estado vital del autor en el momento de escribir muchos de estos relatos, pero su lectura da una visión desesperanzada y cínica de la humanidad. Caso lovecraftiana en ese sentido del término de la indiferencia del universo hacia los sentimientos y vivencia del ser humano. De la abismal indiferencia de los Primigenios a la profunda indiferencia del universo y la naturaleza. Porque, seamos sinceros, por mucho que amemos, creemos obras de arte, seamos crueles y viles, al sol de la igual.

Personajes que intentan trascender su mundo, aspirar a algo más, alcanzar algún tipo de belleza para después sufrir un duro desengaño por una cruel e irónica pirueta o por la indiferencia del alrededor. O por el propio egoísmo / estupidez del protagonista. Y pese a todo este cinismo y crueldad, hay posos de ternura. Bronca, vale, pero ternura.

Textos de mediocridad e hiperrealismo se ha revelado como una lectura muy interesante pese a la irregularidad de los textos y con destellos de la promesa que vendrá. Buenos relatos, ideas muy divertidas y ganas de más.

Próximamente, La onomatopeya del ladrido y otros relatos pulp, un libro más mundano en palabras del autor lleno de gente que explota, viajes en el tiempo, mutantes caníbales y artes marciales.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Fantasma de Laura Lee Bahr

Fantasma, Laura Lee Bahr, Orciny Press

Una de las novelas del año.

Una novela que clama a gritos, hachazos y golpes una relectura y después otra y ya puestos, una tercera. Porque al leerla, algo se escapa.

Hay demasiadas aristas, demasiadas capas, demasiado universos detrás de una frase que parece una broma, pero es algo más.
Una novela que no es para todo el mundo. Tengo un amigo que la ha empezado tres veces, pero no consigue entrar en este mundo. Otros, en cambio, a las dos frases se ven atrapados y no vuelven a salir.

La recomiendo en la librería sabiendo que que habrá lectores que se sentirán fascinados, otros molestos e inquietos y unos pocos estafados. No es una novela fácil, pero oye, los que nos gusta leer buscamos esto, ¿no? Retos, novelas que nos planteen dudas, que nos reten y que por momentos nos hagan plantearnos si nos están tomando el pelo.

Una novela de fantasmas (¿seguro? ¿o no será en verdad un espíritu? ¿o de verdad alguien a muerto?) estructurada como un Elige tu propia aventura donde han arrancado la posibilidad de elegir por lo que el lector ser verá obligado a vivir todas las opciones. Tres personajes. Un periodista obsesionado con la muerte de una chica llamada Sarah While. Un tipo que sueña con ser estrella del rock que vive en el apartamento de Sarah While. El fantasma (¿o es espíritu?) de la propia Sarah While que actuará como narradora de su vida, muerte y lo que sucedió a partir de ahí. De lo que sucedió aquí y en el otro camino que no se tomo. Porque en esta novela, repito, asistiremos a todas las posibilidades.

No es una novela fácil. La autora toma todas esas posibilidades y las mezclas, las junta, las revuelve y obliga al lector hacer un esfuerzo para colocar las piezas en su sitio sabiendo que algo no encaja y que bastante se escapa. Hablamos de caminos que se podrían haber tomado, como posibilidades, como dimensiones o universos paralelos. Lo que ocurre aquí y allí a la vez, pero de forma distinta. La novela, capítulo a capítulo, muta de novela de terror, a comedia, a ciencia ficción, para volver al terror psicológico. De literatura generacional a relato de serie B. Poliédrica y compleja.

Y cargada de un humor negro, cruel, socarrón que no oculta una novela profundamente triste. Porque aquí, detrás de la inquietud, del misterio, de la risa cruel, estamos hablando de tres personajes solos y desorientados. Las referencias a Lynch no son casuales ni gratuitas. Puede leerse Fantasma como una historia sobre la depresión, y es esto y mucho más, claro.

Pero algo se escapa.
Siempre la sensación de que algo se está escapando.
Una novela arisca que no quiere al lector (lo que está bien) y que obliga al lector a estar allí y ligar cabos, detalles y que esa broma de ahora es el escalofrío unas páginas más adelante.

Sin olvidar, claro, la ciudad. Los Angeles, ciudad arisca y desapacible alejada de cualquier fantasía de glamour. Sacada de esos paseos desasosegantes en coche de las películas de Michael Mann.

Fantasma es el tipo de novela que busco y me interesa. Que me rete como lector y me remueva lo suficiente como para intentar plasmas mis propias obsesiones en un papel. Que haya las dosis justas de fascinación e irritación y que me de la seguridad que en un par de meses, cuando venga el frío de verdad, la volveré a leer. Porque algo falta y ese algo lo tiene que poner el lector.

Otras opiniones
Dreams of Elvex
La biblioteca del Kraken
Autopsias literarias del Dr, Motosierra

jueves, 21 de septiembre de 2017

"Todo lo inesperado" de Morgan Matson

Todo lo inesperado, Morgan Matson, Plataforma Neo

Me gusta Morgan Matson.
He leído tres de sus novelas, la de la chica y el chico en un viaje por carretera, la de una amiga que busca a otra amiga y ésta, la de la chica que pasea perros y conoce a un chico. Me falta la cuarta, esa de la chica y las segundas oportunidades, que no creo que tarde mucho en caer.

Son historias sencillas, agradables, detallistas y algo largas que, de forma sorprendente, me acaban atrapando durante los dos o tres días que dura su lectura. Digo lo de la sorpresa no en menoscabo de la calidad o habilidad de Morgan Matson para tejer si no porque ya sabéis que la novela juvenil realista y yo no somos precisamente amigos. Pero algo tienen estas novelas (debe ser el verano) que conectan conmigo.

Un escándalo político en el que el padre de Andie está implicado, hace que un verano milimétricamente planeado salte por lo aires. De prácticas de medicina a pasear perros. De no ver nunca a su padre a tener que convivir con él. De no querer que una relación dure más de tres semanas a... ya imagináis.

Lo mejor que se puede decir de Todo lo inesperado es que es una lectura agradable. Una buena comedia romántica con todas sus características. La típica historia que sabes perfectamente cómo acabará y qué pasará en cada uno de sus actos, pero que la forma de contarla hace que sigas allí. Morgan Matson posee una habilidad excelente para trenzar una historia donde en verdad pasa muy poco y la que historia no desfallezca. Y no tira de drama o exageración melodramática. Esta novela está en el otro lado de esa subcorriente de novelas juveniles románticas donde el único motor de avance de la relación son los celos, las peleas y los malentendidos a gritos.

Personajes tipo bien construidos que se conocen, enamoran, discuten por cosas importantes, pasean, ríen, ven una película, etc. Día a día. Un verano cualquiera. Un romance creíble y un grupo de amigas que escapan de los clichés y estereotipos (aun siéndolos) porque la autora permite que cada uno de los personajes que aparecen tenga su historia, su desarrollo y su momento. Y porque crea dos protagonistas que no son perfectos, se equivocan y asumen sus errores. Quizá lo que más me chirría es la perfección física de cada uno de sus actantes; una de esas historias donde todos son guapos y con un buen cuerpo y donde se añora un poco de variedad física física y racial.

Todo lo inesperado es una novela muy correcta, muy agradable y que sigue la estela de las anteriores novelas de la autora, comedias románticas que rebasan el romance. Porque esta novela acaba siendo una historia de superación, aceptación del pasado y reparación de heridas. Todo esto, de nuevo, sin drama ni revelaciones extraordinarias. Tranquilidad y realismo. Muchas conversaciones e ir descubriéndose. El romance es un elemento más y no el centro motor. Se habla de amistad entre mujeres, de relaciones padre e hija, de la pérdida de una madre, del bloqueo del escritor, amistad masculina, etc. Multitud de temas que hacen que la novela sea algo más que una historia de amor de verano.

Divertida, agradable, tranquila. Quien busque emociones fuertes, acción o carruseles, no es su novela. Para mí ha sido una lectura estupenda para despedir el verano y prepararme para el cruel, repugnante y demasiado largo invierno.

jueves, 14 de septiembre de 2017

"Sin corazón" de Marissa Meyer

Sin corazón, Marissa Meyer, Hidra Editorial

Soy uno de esos ingenuos que todavía esperan que Montena publique el volumen final de Las crónicas lunares y pueda concluir la lectura de una de mis series juveniles preferidas y que encuentro más divertida (espero que las aventuras de Cinder y compañía no corran la misma suerte que Vampire Academy y otras sagas que se han quedado en el limbo). Por eso el anuncio que Hidra publicaría la nueva novela de Marissa Meyer fue una buena noticia.

A falta de Winter, buena es Reina de Corazones.

Porque de eso trata Sin corazón, de la Reina de Corazones de Alicia en el país de las Maravillas. En concreto, de quién era y como llegó a convertirse en ese personaje sediento de cabezas y que derrocha carisma. Desde una noble que sueña a ser pastelera hasta un monstruo psicópata.

¿Y qué tal la novela? Bien, muy bien. Marissa Meyer construye una novela muy entretenida siendo muy respetuosa con el material de origen, pero sin cortarse en aportar nuevas influencias (se advierte el goticismo que utilizó Tim Burton en su reformulación de Alicia y con la que aun tengo alguna que otra pesadilla) y en jugar con personajes y situaciones como cree conveniente (que para algo es la autora). Al final todo cuadra con el libro de Carroll y Meyer a aportado su visión de lo que podía pasar antes. ¿Origial? No mucho, pero no es un problema. Ya sabemos cómo acabará la historia y que habrá un romance, pero lo que importa es el viaje, el cómo llegamos.

Y llegamos a un final duro, oscuro y violento.
Acorde con el personaje, claro.
Y con un mundo que conforme avanza la novela se vuelve más oscuro y absurdo. De un lugar simpático y algo estrafalario, a un país inquietante y violento, tenso y psicótico. Un viaje hacia la oscuridad y la violencia sin final feliz. Lo que no deja de ser aire fresco en la literatura juvenil, tan dada al obligatorio final feliz y complaciente (y sí, estoy generalizando injustamente).

Una novela que funciona bien a nivel de personajes y trama. Como he dicho, no es que la historia en sí sea muy original, pero es agradable y está bien llevada. Y los personajes, en especial los secundarios, están bien tratados y Marissa Meyer intenta llevarlos más allá de las figuras de ideó Carroll dándoles más dimensiones y capas (el sombrerero es un ejemplo de ello). El mundo, bueno, en ocasiones se queda más en la extravagancia por ella misma que en esa subversión del orden y de la lógica que había en la novela original. Pero es la visión de Meyer del mundo de Carroll, su versión del país de las maravillas. Y en ese contexto, funciona.

Mi visión del origen de la Reina de Corazones sería otro. No habría tanto amor y menos pasteles y todo sería bastante más oscuro y violento de origen, pero sería mi visión y mi novela. Quizá no comparta del todo la idea de Meyer, pero en su universo funciona.

Quizá el principal problema de la novela sea sus primeras doscientas páginas (estamos ante una novela larga, casi seiscientas). Le cuesta arrancar y durante demasiado espacio la historia da vueltas sobre el mismo sitio sin apenas avances. Cath, la pastelería, el bufón, la pastelería, los sueños, el rey, la pastelería, el bufón, etc. Le cuesta concretar las líneas de la novela y da la sensación de que por muchos viajes a la corte, no pasa nada. Por suerte, una vez que la novela se centra, todo fluye bien.

Sin corazón es una novela agradable y entretenida. Una visión particular del universo de Carroll y un intento de indagar en un personaje y cómo llegó a convertirse en ese monstruo que todos conocemos. La versión de Marissa Meyer es posible y pausible. Una buena lectura.

Gracias a Hidra editorial por el envío del ejemplar.