Mostrando entradas con la etiqueta Brujas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brujas. Mostrar todas las entradas

LA BRUJA DE LA VERDAD de Susan Dennard

Como diría el chaval de casa, pues tan bien.

La bruja de la verdad, Susan Dennard
Hidra Editoria, trad. de Carlos Loscertales

Después de tantas lecturas y tantísimas novelas juveniles de corte fantástico cuesta encontrar una novela que sorprenda y guste de verdad. En general las novelas se leen de forma más o menos agradable y acaban con el simple y temible comentario de "está bien". Se deja en el primer hueco que encontramos en las estanterías y a otra cosa. Meses después sale la segunda parte y no se lee porque no te acuerdas muy bien de lo que pasó y, seamos sinceros, no te gustó tanto como para continuar.

Con La bruja de la verdad no ha pasado esto.
La bruja de la verdad me ha gustado mucho.
Me he sorprendido mirando por internet si la continuación ya se había publicado en su país de origen (lo que nunca hago) e incluso plantándome que si algún día los cuentos complementarios se publican tendré que conseguirlos. ¿Y por qué me ha gustado tanto?

Por Safiya e Iseult.

Pero, ¿de qué va?
Atención que entra la sinópsis de la editorial.

En un continente gobernado por tres imperios (que no se llevan bien entre ellos, claro), algunos nacen con una "brujería": una habilidad mágica que los distingue del común de los mortales. 

Safiya es una bruja de la verdad: tienen el poder discernir si alguien está contando una mentira (lo que en ocasiones no le sirve de nada sobre todo si quien tiene delante tiene una buena sonrisa, músculos y es un poco lento). Es un don codiciado y muchos matarían con tal de hacerse con él, especialmente los nobles. Así que Safi (para las amigas) debe mantener oculto su poder si no quiere que la usen como peón en la lucha entre los imperios.

Iseult, una bruja de los hilos, puede ver los lazos invisibles que relacionan las vidas de los que la rodean; todos menos los que están en contacto con su propio corazón. Su amistad con Safi la ha llevado de ser una marginada a vivir increíbles aventuras en las que siempre actúa de manera impulsiva (esto no lo tengo tan claro porque creo recordad que la que suele enfrentarse a los problemas tirando de improvisación es Safi).

Safiya e Iseult tan solo quieren vivir sus propias vidas, pero una guerra está a punto de asolar las Tierras Embrujadas. Con la ayuda del astuto príncipe Merik (un brujo de viento que además es corsario y que tiene un jaleo con su familia de aúpa), las dos amigas deberán huir de un impaclabe brujo de la sangre (¿seguro que es malo?) cegado por su afán de venganza (orgullo) y hacer frente a emperadores, príncipes y mercenarios que no pararán hasta conseguir capturar a una bruja de la verdad.

Un buen universo y unas relaciones entre los reinos complejas, pero no confusas. Excelente sentido del ritmo y de la acción, mucho sentido del humor en los personajes y en sus relaciones, pero lo que más me ha gustado es la relación entre las dos protagonistas, Safiya e Iseult.

Son amigas.

Y sí, es algo triste que llame la atención esa relación de amistad, pero no es tan usual encontrarlo en las novelas. De forma general, las protagonistas suelen volar solas. Son hurañas, desconfiadas y es a fuerza de paciencia cuando se consigue sortear ese muro de dureza que las rodean (y suele ser un chico quien lo consigue). Si tienen amigas son personajes secundarios que solo sirven como contrapunto a la protagonista para hablar de la protagonista y destacar lo buena amigas que es o lo valiente o... Una amistad de iguales no es tan común donde no haya un punto de competición, de desconfianza, etc. (o a lo mejor es que no he sabido encontrar esas novelas). Ahora mismo recuerdo como ejemplos de grandes historias de amistad en novelas de fantasía Vampire Academy e Hija de humo y hueso.

Aquí no. Hay un retrato de dos amigas y su amistad es el centro y motor de la novela. No los ojos del chico o una competición entre ellas, si no el amor que se profesan y el ser lo más importante lo una para la otra. Una amistad compleja, complementaria (Safiya es más metepatas e Iseult más seria y práctica) y muy intensa y que consigue que el lector se haga suyos estos dos personajes y quiera acompañarlos el resto de la novela.

Una novela de aventuras que funciona muy bien por el resto de personajes, por la trama y por las relaciones entre el resto de personajes con las protagonistas (una historia de amor cocida de forma lenta y terriblemente divertida mirando a los clásicos de la screnwall comedy) como en el retrato de los secundarios (cada uno con su propia historia; más que simple comparsas de los protagonistas). Rápida, adictiva, divertida. Un excelente primer volumen y una muy buena novela de aventuras que sin ser nada nuevo o diferente, consigue parecerlo. Muchas incógnitas sin resolver (¿por qué Safiya es tan importante?) que dejan hambre de más.

Vamos, que muy bien. Ojalá encontrarme con cuatro o cinco novelas como ésta cada año.

Donde hablo de "Bajo nuestra piel", una novela que no debería haber llegado a las librerías

A veces me pregunto cómo es posible que lleguen a publicarse según qué libros.
Sí, ya sé la respuesta.
Dinero.
Pero a pesar de conocerse la respuesta, sigo haciéndome la pregunta.


Tal como está escrita, esta novela no tendría que haber salido publicada.
Es un borrador, una primera versión de lo que tendría que haber sido. Le falta madurez, temple literario, una simple corrección de estilo para encontrar uno, unificar puntos de vista (son un caos) y dar algo de sentido a la línea temporal.

Los personajes son débiles y sus motivaciones se sienten absurdas y contradictorias, además de forzadas tomando decisiones narrativas que sencillamente no salen bien (todo lo sucedido con el personaje de Jocelyn es un error de concepto, exposición y resolución).

Diálogos atrofiados, mal ejecutados, poco desarrollados y artificiales provocando que la voces de las protagonistas se mezclaran y confundieran (en serio, hasta las últimas página seguía confundiendo a las tres protagonistas y buscando pistas para saber cuál era el pasado de la que hablaba y cómo había llegado hasta aquí).

A nivel argumental entiendo lo que se pretendía. Haber una especie de Pretty little girls conocen a Jóvenes y brujas. Tres chicas que descubren algo especial de ellas, comparten secretos y se adentran en un universo cada vez más oscuro. Pero no está bien hecho. De nuevo, parece un borrador. Se nota la inmadurez y la inexperiencia en la construcción de la historia. ¿Es la primera vez que escribe algo el autor? No me refiero a publicar. Se puede haber escrito mucho sin publicar nada (yo mismo tengo acabadas tres novelas que nunca verán la luz y decenas de cuentos), pero parece que es la primera vez que se enfrenta a la escritura y a conceptos como estructura o ritmo. Parece que boicotea su propia novela (revelar el malo tan pronto, por ejemplo) y en vez de subsanar este error reescribiendo la historia, hace aparecer de forma impostada otros villanos que no casan bien con lo que está pasando.

Y vuelvo al principio. ¿Por qué se ha publicado esta historia? ¿Por qué Croosbook, y por ende el grupo Planeta, ha decidido lanzarla tal como está sin una corrección, sin un trabajo serio de edición, de volver a reescribir la historia corrigiendo todos los detalles que con más trabajo y dedicación podrían haberse subsanado? Las prisas y las ganas de aprovechar el tirón de un autor joven conocido por un canal de youtube (y del que no sabía nada hasta que no propusieron este título en el reto "Qué leo, qué reseño"). Una decisión que, en mi opinión, va en contra tanto de la editorial (poca credibilidad), pero aun más contra el autor. Después de un experiencia lectora tan mala, ¿quién va darle una nueva oportunidad con su siguiente novela?

Bajo nuestra piel es una novela fallida en todas sus partes por la falta de experiencia de su autor y por un trabajo editorial muy poco profesional. Una lástima se mira por donde se mire.

Ni para hacer sangre con ella sirve.

"The raven boys" de Maggie Stiefvater

The raven boys. La profecía del cuervo, Maggie Stiefvater, SM, 2013

Disfruté con Temblor. Me pareció una novela muy bonita, muy cursi y muy tierna con un problema de estructura. Curiosamente me satisfago más toda la parte romántica y amorosa, que la intriga. En mi opinión, Maggie Stiefvater demostró un gran gusto por la palabra escrita y un amor muy grande por el arte de contar una historia. No leí las continuaciones porque el final del primer libro me pareció perfecto en su sencillez y tristeza.

A partir de ese momento empecé a seguirle la pista a una autora que se ha convertido en una de las pocas escritoras que me gustaría conocer en persona, que más o menos sigo por las redes sociales y cuyo personaje me parece uno de los más entrañables y achuchables del mundillo literario.

Ahora, unos años después me dan la oportunidad de leer The raven boys semanas antes de su publicación. Me lanzo de cabeza a ello sin saber de qué va esta historia de unos chicos cuervo, quién sale o qué me puedo encontrar. Voy sin expectativas de ninguna clase y con ganas de pasarlo bien. ¿Y qué me encuentro? Con una buena novela. Diría más. Con una muy buena novela y una las mejores historias juveniles que he leído este año. Con The raven boys creo que Maggie Stiefvater entra de lleno en la liga de las grandes escritoras con una historia diferente, original, astuta y muy adictiva que parte de argumentos y personajes muy conocidos dotándolos de nueva vida y una nueva visión. Con esta novela Maggie pasa a engrosar mi lista de escritores juveniles favoritos junto con Laini Taylor, Richelle Mead, Mara Oliver, Holly Black, Jasper Fforde o Daniel Waters entre otros (y sí, la llamo Maggie... la confianza que me inspira).

¿De qué va esto? Parafraseo por pereza el argumento de la novela que aparece en la página de la editorial.

Cada año en la noche de San Marcos, Blue Sargent acompaña a su madre al camino de los espíritus para ver a los que morirán el año próximo. Siempre es el mismo ritual, pero este año es distinto. No la acompaña su madre sino una amiga de la familia. Y Blue ve uno de esos espíritus que morirán cuando es el único miembro de su familia que no tiene facultades adivinatorias. Esto solo puede significar una cosa: que es su amor verdadero o que lo va a matar.
En la Academia Aglionby, el colegio privado más elitista de la zona, cuatro estudiantes muy distintos entre sí, pero grades amigos buscan la ubicación del último rey galés, Glendower, el rey cuervo. Son Gansey, Adam, Ronan y Noah, cada uno arrastrado su particular batalla.
Los caminos de Bluy y esos chicos cuervo, llamados así por el emblema de la escuela, se cruzarán y lo que empieza siendo desconfianza acaba convertido en una amistad que cambiará la vida de todos. Y más cuando algo oscuro y amenazador empieza a cernerse sobre ellos.

¡Por favor, qué aburrido es hacer resúmenes argumentales!

The raven boys juega con las historias de profecías amorosas (no en vano empieza la novela empieza con la frase "Blue Sargent había olvidado las veces que le habían dicho que mataría al amor de su vida"), las de familias de bruja y las irritantes novelas de pobres chicos ricos en relación con chicas de otro estrato social. Maggie coge los elementos de estas novelas, los mezcla y hace algo diferente porque la profecía amorosa no es el centro de la trama y la historia no se convierte en una remedo clasista de Romeo y Julieta sino que apuesta más por una historia de amor muy normalizada y tranquila, y en un gran retrato de la amistad entre cuatro chicos muy diferentes entre sí y una chica con su diferencia. Y las brujas... bueno, son brujas. Saben más de lo que dicen, son tramposas, algo liantas y muy cercanas. Mujeres fuertes, seguras y que forman parte de una comunidad.

La novela no es solo una historia de amor y misterio. La novela habla de amistad, exclusión, familia (no la impuesta, sino que la uno elige), sacrificio, dolor, esperanza y ganas de vivir. Rompe los esquemas de las historias de pobres niños ricos gracias a una gran habilidad para la creación de personajes. Cada chico cuervo es único, cada uno con sus problemas, carencias afectivas, humor diverso, pero gran respeto entre ellos. Son amigos, pero amigos de verdad. No esas meras comparsas que se suelen encontrar en las novelas donde los amigos solo son reflejo del protagonista. En The raven boys todos son protagonistas. ¡Hostias, si hasta consigue que el sobado personaje de chico malo problemático adquiera nuevos matices y capas! Al igual que el gran acierto de que Blue sea una chica normal presentada y retratada como una chica normal. Ni arranca pasiones ni se considera poco. Es una chica con su carácter, con sus inseguridades, con sus errores y su normalidad y que por eso mismo el lector encuentra tan cercana.

Todo esto acompañando una historia de magia y antiguos secretos que funciona a la perfección gracias a una sencilla mitología, a unos personajes bien trazados y a las suficientes dosis de misterio para tener atento al lector. En la novela hay un equilibrio perfecto entre el misterio, su investigación y los problemas personales de los protagonistas gracias a la habilidad de Maggie para tejer una historia compleja de forma en apariencia sencilla. Una prosa cuidada y mesurada. Un estilo repleto de hálito poético y humor. Una narración tranquila, calma y que deja espacio para que los personajes y la historia crezcan. Quien espere grandes arrebatos, grandes pasiones o increíbles escenas de acción, se sentirá defraudado. Escenas largas, tranquilas, conversaciones, tensión, personajes que maduran y evolucionan para un final emocionante y duro.

Y no digo mucho más. No porque no haya muchísimo que decir de esta estupenda novela, sino porque merece la pena que cada uno vaya desentrañando por su cuente el misterio del rey Cuervo, conozca los personajes y los haga suyo. Y que el lector disfrute con un estilo maduro, pausado, rico y denso que confirman a Maggie Stiefvater como una de las mejores escritoras juveniles del panorama actual. Por esa capacidad de refundar las historias conocidas y crear verdad con sus historias y personajes.

Anda, que cuando una historia me gusta se nota, ¿no?



"El círculo" de Mats Strangberg y Sara B. Elfgren

El círculo, Mats Strandberg y Sara B. Elfgren, MaevaYoung, 2012

Séis chicas. Poderes que se despiertan. Una amenaza. No digo más porque eso es lo que sabía de la novela cuando empecé a leerla y es más que suficiente para ponerse con esta historia. Cada día más en contra de los resúmenes.

Vamos a dejar las cosas claras desde el principio mismo de la reseña:

El círculo me ha parecido una de las lecturas más entretenidas, absorbentes, divertidas y adictivas de todo este año 2012.

¿Por qué? Para empezar porque es una novela que se aleja de las novelas que proliferan en las estanterías. Seis protagonistas en vez de una. Y seis protagonistas que si bien no dejan de ser estereotipos (la buena, la rebelde  la inadaptada, la putón, etc.) están bien escritos, bien configurados y bien explicados para que el lector empatize con ellos. Ojo, digo empatizar y no identificar porque algunas de las acciones de estos seis personajes dejan mucho que desear. No son princesitas de cuento o la mejor hija. Son egoístas, frías, abusonas, reprimidas, hipócritas, etc. Entre ellas se odian. Algunas mantienen relaciones bastante desestructuradas con el mundo, con el grupo y con ellas mismas. Parte de la gracia de la novela es ver a seis personajes condenados a entenderse cuando en verdad se odian. Y es muy refrescante encontrarse en una novela con personajes que no aspiran a la perfección y que están plagados de defectos que combatir. Al igual que ver a una de las chicas meando entre dos coches, a otra enferma, con serios problemas de relación o eructando. Y guapas y feas y gordas y flacas y altas y bajas... más reales que en otras muchas historias.

Supongo que en parte se debe al cambio de género. Que nadie se lleve a engaños, El círculo no es romántica. Es una novela de aventuras paranormal. No hay amor a primera vista, ni rasgos cincelados, ni camisetas prietas, ni ojos color miel. Se juega al misterio, a la aventura y al terror. Y a lo cotidiano. La vida y los problemas del cada día enfrentados a esas fuerzas del mal que se están despertando.

Todo esto escrito con un ritmo rápido, ágil y dinámico que hace que la lectura de la novela sea un momento. En mi caso, 511 páginas en poco menos de un día festivo (naturalmente, respetando las horas de sueño, comidas, socialización básica, etc.). Y no se hace larga o da la sensación de haber estirado de más la novela. Todo gracias a un estilo que me gusta llamar televisivo: capítulos cortos, capítulos con varios puntos de vista, finales en punta (o como se ha puesto de moda llamar cliffhanger) para que el lector se vea motivado a un capítulo más, unas páginas más, solo un momento... Por momentos parecía que estaba leyendo una serie y sabía dónde podía cortar las escenas para la siguiente entrega. Un factor más que redunda en el dinamismo de la lectura.

Pero entendámonos bien, hablo de rapidez lectora, pero con esto no quiero decir que la novela sea pura acción o que el resultado sea atropellado. La novela se toma su tiempo en plantear el nudo argumental para presentar los personajes, hacerlos crecer, entender sus conflictos y que el lector se los haga suyos. Elemento mágico y desarrollo de la magia y los conflictos de los personajes. Y, además, la novela está bien escrita, con un buen sentido del lenguaje, del ritmo, de la escena y del diálogo.

El círculo es una buena muestra de como la novela juvenil fantástica puede tratar los mismos temas que la novela realista (acoso escolar, relaciones padres / hijos, amores, etc.) saltándose los cada vez más molestos resabios de perfección física y moral de los protagonistas y sin resultar moralista ni didáctica. La novela trata de seis chicas normales con poderes extraordinarios con los que tendrán que convivir. Como lector me gusta más la propuesta de El circulo. Prefiero la protagonistas que se equivoca, que es cruel y que se mea a la florecilla del campo a la que todos persiguen. Y prefiero esta fantasía más realista, valga la paradoja, sucia e imperfecta que la perfección de tantos y tantos libros. Las protagonistas no son simpáticas ni tiene porque serlo. El lector empatiza, no se identifica. Y para mí, que desconfío de la trampa de la identificación, es un punto a favor.

Dadle una oportunidad a este círculo. En mi opinión, de lo más entretenido y adictivo de este año. Ya estoy deseando que llegue la primavera para leer su continuación.


Otras opiniones
El hechizo de los libros
Lottens blokblogg (en sueco)
Hyllan (en sueco)

"Orquídea blanca" de Carmen M. Cañamero

Orquídea blanca, Carmen M. Cañamero, Eterno Retorno (auto-edición), 2012

Adquirí un ejemplar de Orquídea blanca sin saber qué me encontraría dentro de sus páginas.Conocía a su autora por medio de su blog y desde el momento en que supe que tenía una novela que quería leerla. Me comentó problemas con la editorial, de reescritura, de correcciones y que ya me avisaría cuando la nueva versión estuviera preparada. Hasta que hace unos meses Carmen me comentó que la novela ya estaba disponible y poco después recibí mi ejemplar en casa. Y un día y medio después, lo acabé.

Edrick llega con su familia adoptiva a un pequeño pueblo de Letonia para empezar una nueva vida. No tiene buena relación con sus padres y solo quiere que le dejen en paz. Pero la tragedia, el descubrimiento de un secreto que le ocultaba su padre adoptivo y conocer a Poème, una chica especial y alegre que parece alimentarse solo de dulce y carne casi cruda, harán que su vida de un vuelco y se vea inmerso en una guerra que lleva siglos produciéndose.

Como resumen ya sé que es bastante chugo, pero para que os hagáis una idea. Lo mejor es pasar de ideas preconcebidas y adentrarse en la historia que nos propone Carmen libre de prejuicios y con ganas de pasarlo bien. ¿Y qué encontramos? Una novela de corte juvenil de corte fantástica y romántica que siendo consciente del género y de las convenciones que lo vertebran, consigue erigirse con una voz propia y una personalidad que convierte lo ya visto, en algo nuevo. Vamos, que la gracia de Carmen en contar esta historia hace que una enésima lucha entre criaturas fantásticas o el relato de un amor prohibido suenen a nuevos.

¿Cómo? Buscando nuevas formas de explicar la historia. Un punto de vista masculino, una protagonistas alegre y divertida muy alejada de todas esas sufrientes patológicas, narcisistas y dependientes que pueblan el género, cuidado con el entorno, el marco y los personajes secundarios, variados y provistos de su momento y su personalidad. Una historia que recupera la idea de la lucha de siglos, pero matizando buenos y malos para que converjan en muchos grises. Y consigue eso tan difícil que la unión de muchas criaturas mágicas de diferentes procedencias (la tradición oral, la cinematográfica, la literatura popular juvenil, etc.) quede como algo natural y necesario para la historia y no suene a pastiche o refrito.

Al leer Orquídea blanca se percibe el cariño, el trabajo y la dedicación que la autora ha puesto en su obra. Es una novela cuidada; escrita con buen estilo y mimo en la palabra, con buenos personajes a los que dedica páginas y palabras para hacerlos reales, pero (y ahora vienen los peros) por momentos se torna algo confusa. Me explico, ignoro si apareció en escena Madame Tijeras y se dedicó a ir segando partes de la historia porque algún momento se me hizo confuso y algo falto de desarrollo (por ejemplo, algunas partes del principio y partes de la lucha final donde tuve que releer para ubicar qué había pasado). Noto a faltar páginas (¡milagro!) que me expliquen más. No los sentimientos o pensamientos de los protagonistas, que están muy bien trazados, sino lo que sucede. ¿Resta esto esto a la novela? No, pero en mi opinión le resta algo de la intensidad que consigue con los personajes, el diálogo vivo y un buen uso de las descripción tanto de ambientes como de lucha o situaciones.

He leído con gusto, ganas e interés esta Orquídea blanca donde Carmen demuestra voz propia y cuerpo de escritora. Una novela autoeditada que puede competir de tú a tú con muchas novelas publicadas en este país y que cuentan con amplia difusión y distribución. No solo competir, sino que a algunas les da mil patadas en una lucha cuerpo a cuerpo.

Y me quedo con ganas de leer más de Carmen M. Cañamero, ya sea una continuación de Orquídea blanca (porque hay continuación aunque agradezco mucho que la novela se cierre en sí misma) u otras aventuras literarias. Y que lo por leer tenga la misma exigencia como autora que ha demostrado en este primera novela.

El libro se puede adquirir aquí.

Otras reseñas
Mi sangre derramada
Soy cazadora de sombras y libros
Epidemia

"Acosado. Crónicas del druida de hierro I" de Kevin Hearne

Acosado. Crónicas del druida de hierro I, Kevin Hearne, Minotauro, 2011

Después de unas cuantas lecturas decepcionantes e inacabadas es muy agradable encontrarse con una novela de aventuras sin pretensiones, agradable, rápida, de consumo rápido y leve permanencia en la memoria como libro que ha proporcionado unas horas de diversión. Y este Acosado me ha dado todo eso además de despertarme el gusanillo de investigar sobre la mitología celta. No es la gran novela de fantasía del año, pero sí que es una novela honesta y sincera con lo que es: un gran divertimento lleno de referencias culturalmente dispersas (también conocidas como frikis), dosis de acción, un poco de fantasía urbana y cierto aire a Serie B que me resulta muy agradable. ¿De qué va esto?

Atticus O'Sullivan es uno de los últimos druidas que quedan sobre la tierra. Tiene dos mil y picos años con la apariencia de veintiuno. Es librero y tiene una espada mágica que le reclama un dios que ha jurado destruirle. Vive tranquilo hasta que le advierten que el dios ya sabe donde está y que viene a por él.Su tranquila vida corre peligro. Y empiezan las hostias.

Acosado es un divertimento. Una novela de puro entretenimiento para pasar unas horas en buena compañía. No invita a grandes reflexiones ni a cambiar de vida, pero tampoco lo pretende. No hay pretensión de crear una gran obra, sino de presentar lo que es: algo correcto y entretenido. Una novela honesta en sus limitaciones y ya sabéis que en este blog eso se aprecia mucho. Por momento recuerda a esas películas de la Universal de los cuarenta de La zíngara y los monstruos; esas películas donde aparecían vampiros, monstruos, hombres lobos mezclados y revueltos. Aquí nos encontramos con druidas, dioses de los diferentes panteones, magos, brujas, vampiros, demonios y hombres lobos. Así, a lo bruto. Y pese a mis reticencias en las primeras páginas, la mezcla funciona. Y funciona por lo dicho y repetido antes, la novela no es pretenciosa ni se toma muy en serio, todo está pensado para el disfrute del lector. Y el lector disfruta. Y más cuando por momentos parece que estés leyendo un capítulo de Buffy, cazavampiros.

Personajes correctos e interesantes. El protagonista es funcional y acaba ganándose los respetos del lector por su mezcla de arrogancia y simpatía. Y más porque Atticus no es uno de esos héroes obsesionados con el bien y salvar el mundo. Es un druida práctico que por experiencia sabe que es mejor salvar el culo y que se escriben cantos sobre los valientes, pero sobreviven los cobardes o los que saben cuando huir. La novela no versa sobre salvar el mundo, sino salvarse uno mismo.  Morrigan actuando como diosa de la muerte celta  reconozco que me conquistó desde las primeras páginas. El aquelarre de las brujas y la manada de lobos es funcional, pero muy efectiva. Y agradezco a hombres lobos asalvajados y muy violentos. El malo más malo era un poco menos de lo que esperaba, pero la acción compensa. Y Oberón, el lebrel de Atticus, es un personaje simpático y humorístico pese a que no me acaben nunca de convencer los animales que hablan (aunque sea mentalmente). Y Granuaile, encantadora camarera pelirroja con nombre de pirata.

Y muy interesante la mitología celta. Algo nuevo y que me ha abierto el apetito de conocer más. Tanto su magia como los dioses como las tradiciones. Y un acierto mayor es que las diferentes mitologías convivan en un mismo espacio mágico. Aunque la novela se centra en el panteón celta, continuas referencias a los demás dioses con especial énfasis en dejar claro que Thor es un gilipollas.

¿Algo no me ha gustado? Sí, un tema de estructura. La anécdota de la novela es que Atticus tiene una espada que otros personajes quieren. Esto provoca que buena parte de la novela sean diferentes entidades que van a ver a Atticus a preguntar por la espada (dioses, brujas, policías, etc.) ya sea en su casa, ya sea en la librería. Esto provoca que en ocasiones la novela adolezca de cierta repetición en su forma de presentar las acción. Atticus está en la librería, entra un personaje, espada sí, espada no, el personaje se va. No entorpece la lectura ni la narración, pero es algo repetitivo y ¿perezoso?

Y poco más. La lectura de Acosado ha sido tiempo bien empleado. Divertida, ágil, rápida y llena de acción. Primer capítulo de una serie, pero con final cerrado para dejarlo aquí. Llena de humor y cachondeo. Va al entretenimiento y lo consigue. Aventura llena de monstruos y muy honesta. Y la honestidad y los monstruos se agradecen mucho en este blog.

Libros a medias II

Ha sido una mala semana lectora. Cuatro libros empezados, cuatro libros dejados poco después de la página 100. Por eso la poca actualización. Porque al no encontrar nada bueno para leer, se me quitan las ganas de escribir y reseñar y empiezo a vagabundear por casa y la librería sin nada que llevarme al coleto, de mal humor, con ganas de nada y buscando algo, lo que sea que me vuelva a despertar el ansia lectora. Como hice a principios de septiembre con otra entrada, hago un repaso rápido y somero de las lecturas empezadas y abandonadas siendo perfectamente consciente de que es una opinión sesgada. Pero, ¿para qué continuar con una novela que no me aporta nada?

El juramento, Kimberly Derting, Lluna Roja-La Galera, 2011
El jurament, Kimberly Derting, Luna Roja-La Galera, 2011

La única de las novelas de hoy que no abandoné esta semana pasada. Intentona de leer hace un mes y medio, pero dejada pronto porque ya la había leído en las catorce o quince presuntas distopías que llevamos este año. Chica especial, amiga maja, sociedad totalitaria, nebulosa en el origen de esa sociedad, chico misterioso, poder especial, revolución, etcétera, etcétera, etcétera. Prou. Cierro el libro y a otra cosa. ¿Me atrevo a decir que eran unas malas setenta páginas (sí, aguanté solo setenta)? No, pero es lo de siempre presentado como siempre. Y ya estoy de lo de siempre un poquito hasta aquí. Y de la maquinaria fotocopiadora de la industria del libro. Y que sale un libro distópico, pues venga quince mil copiando la superficie y olvidando lo importante: buenos personajes y buena forma de narrar lo que pasa. Aburrido hasta la náusea, cerré el libro y a otra cosa.

La esfera, Myra McEntire, Molino, 2011

En cambio, La esfera sí que me pareció una mala novela. Llego de las minivacaciones y me encuentro con un miriada de novedades y esta esfera era una a la que tenía ganas. Me miro la contraportada y los pelos como escarpias por una simple frase: "Conoce a Michael (...) ¿Quién es de verdad ese tipo reservado, misterioso y tan dulce, el único que la entiende?". Tócate los huevos, los adjetivos perfectos para que odie al protagonista y me sepa la reacción de la protagonista. La esfera es diferente, me decían. No. La esfera es lo mismo y más, es el tipo de novela que me pone de los nervios. ¿Por qué? Vamos a ver, Emerson ve fantasmas y piensa que se está volviendo loca. Vale. Es muy fuerte y está super preocupada de lo que está pasando a su alrededor y con su futuro y suerte que tiene una amiga que la entiende y que está más buena que ella porque ellas, claro, no es nada, poquita cosa, lo de siempre, una florecilla del campo a la que ningún chico mira, pero claro quien va a mirar a una loca como ella... hasta que llega Michael y la mira y ella pasa de sus posibles problemas mentales a estar suspirando por el chico, preguntándose como besa, qué músculos tiene, cómo abrazara y escuchar como respira a través de las paredes y... Y en este punto Jorge dice basta de amores obsesivos, de vacíos de personalidad y que toda la trama, los personajes y la forma de contar esté supeditada a la historia de amor de dos (inserte el vocablo que se quiera). Ni los viajes en el tiempo me justifican una historia basada en si me gusta o no me gusta, en personajes poco trabajados y en una de esas protagonistas "metepatas" tan irritantes.

Witch & Wizard, James Patterson & Gabrielle Charbonnet, Alfaguara, 2011
Witch & Wizard, James Patterson & Gabrielle Charbonnet, Estrella Polar, 2011

Empieza bien. Una ucronía con buenos puntos de humor (todo el glosario final de obras muy parecidas a muchas que conocemos), pero perdió mi interés por pocos motivos.

1. Dos voces narradoras que son prácticamente la misma. Cuesta distinguir cuando habla cada uno de ellos y eso me molesta. Y más cuando la novela la construyen sobre capítulos que compiten entre ellos para ver cuál es más corto.
2. Acumulación. La novela parece construida sobre el "vale que..." con el que los niños juegan. Vale que tenemos un estado totalitario, vale que los hermanos son magos, vale que también salen fantasmas, vale que hay dimensiones paralelas, vale que nos vamos sacando poderes de donde sea, vale que... Ep, quieto parao... No, no vale todo y menos cuando me lo metes a cascoporro sin justificar y a lo bruto.
3. Malos de pacotilla. Cuando el malo no da miedo y no se percibe como una amenaza, la novela no funciona.  El Único que es el Único resulta casi cómico... al igual que la enfermera o los soldados. No se percibe una amenaza sino un trozo de carne que es muy malo, mucho, uy qué malo que es, pupa le va a hacer al nene.
4. Atropellado. Acción por acción. ¿Para qué entretenerse en crear un mínimo de personalidad o trasfondo a los personajes? Eso son chuminás. A correr, que pasen cosas, todo el rato, que no se pare, venga, venga, venga... para qué describir, para qué indagar... vamos, vamos, vamos...

Al final acabé aburrido, cansado y de mal humor. Acción por acción, no.

Hojas de dedalera, Victoria Álvarez, Viceversa, 2011

Vaya por delante que el debut de Victoria Álvarez no es una mala novela. Está escrita con gusto, con conocimiento histórico y cariño al oficio. Personajes funcionales aunque algo irritante el terceto protagonista, algún buen momento, pero no conseguí conectar con su propuesta. A medida que avanzaba la novela se me hacía más cuesta arriba y tenía cada vez más la convicción de que menos páginas le habrían ido de perillas. Casi que diría que unas ciento y pico. Llega un momento en que la narración no avanza y se cae en un terreno de nadie que me llevó a dejar un momento la novela con el punto de libro en la estantería y allí se ha quedado. Y la historia... bueno... acepto la parte de los fantasmas, pero la parte de Jack me cuesta más. Supongo que volveré a él en unos días.

R y Julie, Issac Marion, Mondadori, 2011
R i Julie, Issac Marion, Empúries, 2011

Un serio problema con esta novela;  al igual que me cuesta tragarme las películas donde los anímales hablan, me cuestan las novelas de zombis con conciencia. Y R y Julie es la historia de un zombi con conciencia, movimientos, carnet de conducir y lenguaje que se enamora de una chica y como llevan adelante su historia. No me la creí  Mi principal problema con esta novela es que no me creí lo que Issac Marion me explicaba. Desde la sociedad zombi que habita en el aeropuerto, los esqueletos andantes o que al comer cerebro se pueden acceder a los recuerdos almacenados en él (sin estímulos eléctricos ni nada... solo comiendo aunque el trozo de carne esté seco y de días). Y si esto me lo presentan con humor y desenfado, vale. Pero es que además el tono de la novela es de una seriedad aplastante y por momentos roza lo cursi y la pedantería. Además de explicitar el mensaje en más de una ocasión. "Los zombis no son el problema... somos nosotros que nos cargamos el planeta antes". "Todos somos iguales y el amor todo lo puede" (Frases no sacadas del libro de forma literal sino paráfrasis mías, que conste). Y cosas así.

Y cuando ya estaba desesperado, los amigos de Impedimenta publican La juguetería errante de Edmund Crispin, una divertidísima novela de detectives que es la que me ha reconciliado con la lectura. Un cadáver que desaparece, una juguetería que también desaparece, absurdas persecuciones por Oxford, conversaciones literaris, pistas en forma de malos poemas, humor british en cada página y unos personajes irónicos y llenos de carisma. Desde el mismo Gervase Fern hasta el camionero que lee a D.H. Lawrence.


Un placer lector. Próximamente una reseña más extensa.

"Rebelión. Poderes Oscuros III" de Kelley Armstrong

Rebelión. Poderes Oscuros III, Kelley Armstrong, ed. Marlow, 2011

Xino-xano, sin hacer ruído, sotovocce y sibilando, la serie de novelas de Los Poderes Oscuros se ha convertido en una de mis sagas favoritas. Era ya intuición al leer Invocación y Despertar, pero la lectura estos días de Rebelión me lo ha confirmado; Los Poderes Oscuros conforman junto con Los Juegos del Hambre y Generación Dead, una de mis series favoritas. ¿Por qué? Entre otros motivos, porque jugando con los elementos de siempre crea algo muy distinto.

Cloe, Derek, Simon y Tori han llegado al punto B sanos y salvos. Parece que están seguros, pero lo que parecía que sí, pues no y están como aquí pasan cosas raras. Y lo de dominar los poderes, nada... porque Cloe sigue teniendo sus encuentros con los muertos y los demás cada uno a los suyo.

Lo sé, como resumen argumental es una cagada, pero qué queréis. Es una tercera parte y si me pongo a resumir en serio me cargo el argumento para todos aquellas personas que leerán esto y decidirán meterse con la serie de Kelley Armstrong. Y una de las gracias de esta novela y de toda la serie es ir encontrándose con un argumento que suena a viejo, pero que juega con las expectativas ya creadas del lector. Vamos, que el marco parece el de siempre, pero la autor juega una baza que suele caer olvidada en la literatura fantástica, el realismo. Aquí se trata de adolescentes reales con poderes fantásticos, pero actuando como lo harían en realidad.

¿Ejemplo? En la primera novela, el momento en que Cloe ve a los muertos por primera vez piensa, estoy loca y, por favor, dadme pastillas e internarme. En la segunda novela, ir del punto A al punto B significa el 70% de la trama y mucho frío, hambre y suciedad. En esta tercera novela, los personajes encerrados en un casa preguntándose en todo momento "¿qué hacemos?". Nada de planes geniales ni inteligencia sobrehumana, no. Personas normales metidas en un follón que es demasiado grande para ellos.

Esta tercera parte sigue conservando las características que definieron las otras dos y que tanto me gustaron: personajes protagonistas que no tienen que caer bien ni ser muy simpáticos, un cierto realismo sucio, coqueteos con la novela de terror (¡momentazo en el cementerio!), la creación de todo un mundo fantástico muy interesante (presentado poco a poco y dando información suficiente para despertar la imaginación del lector, pero sin abusar porque lo que importa es lo que afecta directamente a los protagonistas), momentos de pura y maravillosa serie B con sus planes maléficos y sus mad-doctors, grandes dosis de dramatismo personal (Tori y su madre... esto es una relación complicada) y un juego continuo con las expectativas del lector: el triángulo amoroso resuelto con realismo y una preciosa elegancia (historia de amor que no nace hasta la segunda novela y se concreta en esta eliminando de un plumazo el tan artificioso mecanismo del amor a primera vista), planes que no salen bien, momentos de acción donde cuesta mucho vencer y las heridas duelen, traiciones que se saben, pero que no se puede hacer nada por evitar, etc.

Y todo explicado con calma y tranquilidad porque los personajes tienen su espacio para crecer y desarrollarse. Hablar, discutir, hacer planes, salir a tomar un helado. No todo es acción porque no todo puede ser acción. Hasta un final eléctrico y explosivo donde se resuelve la trama principal y se cierra la historia de estos personajes, pero dejando abierto el mundo para una segunda trilogía con otras historias.

 
¿Próximamente?

¿Perfecta? No. En algún momento se sigue echando de menos algo más de ritmo narrativo. Pecata minuta. Los Poderes Oscuros es una trilogía muy recomendable y, tengo la impresión, muy desconocida. Los elementos de siempre presentados de forma distinta. Inteligente, realista, plagada de un gran sentido del humor, buenos personajes y una trama muy adictiva que presenta un mundo fantástico algo distinto.  Vamos, ¿qué vale la pena, no?


Descarao

Otras opiniones del mismo libro
Fly like a Butterfly
Mientras lees
La pluma del ángel caído

"Gata blanca" de Holly Black

Gata blanca, Holly Black, ed. Plaza y Janés, 2011

Holly Black es muy buena.

Lo ha demostrado con la saga de Spiderwick y con la estupenda El tributo (un cuento de hadas extraordinariamente perverso). Y con Gata blanca demuestra con creces que es una de las mejores y consigue una novela que está entre lo más granado de este año y, estoy seguro, será una de las mejores lecturas que haré este 2011.  Hala, ya está dicho.

Un toque con la mano y estás muerto. O con todos tus huesos rotos. O sin personalidad. O atrapado en una relación. O con los recuerdos cambiados. O convertido en un picaporte. Un mundo donde la magia es ilegal y está reducida a unos pocos, habitualmente delincuentes o mafiosos. Este es el mundo en el que se mueve Cassel, un chico normal en una familia de trabajadores de maldiciones. Intenta llevar una vida normal hasta donde puede. Pero una noche se despierta desnudo en el tejado del internado donde estudia. Recuerda que ha soñado con una gata blanca y es consciente de que su aburrida y normal vida está a punto de acabar. Y más cuando le expulsan del internado y tiene que irse a vivir con su abuelo y reencontrarse con su familia. A partir de ese momento, Cassel se verá envuelto en una intriga que desvelará secretos de su pasado y que lo llevará a un futuro que no quiere vivir.

Holly Black es muy buena. Esto es algo que todos deberíamos tener muy claro y poner su retrato encima de la chimenea junto con los mejores escritores de novela juvenil y novela de fantasía. Y es buena porque no se contenta con seguir el camino trazado por otros autores, sino que busca crear y labrar su propio camino. Cuando el mercado está viviendo una saturación de novelas con los mismos perros con diferentes collares (cambia ahora por mañana, cambia vampiro por ángel, pero con estructuras y formas y soluciones miméticas), Holly Black nos presenta una novela que se salta las convenciones. Crea un mundo nuevo por medio de una combinación peligrosa, pero que en sus manos resulta letal y todo un triunfo: magia + relato de aprendizaje + novela negra.

Presenta un mundo nuevo y creíble. Un mundo donde los guantes son la pieza de ropa primordial, donde la magia es peligrosa y están en manos (nunca mejor dicho) de los chicos malos. Pero entiendase malos no como émulos de Patchito, sino como tipos que si se cabrean te sacan los dientes uno a uno con unos alicates oxidados y te los hacen tragar para después darte un laxante, cagarlos entre patadas al estómago para volver a sufrir una ingesta de dientes con tropezones.

Holly Black, que es muy buena no sé si ya lo he comentado, construye un universo literario con sutiles, pero marcadas, diferencias del nuestro y lo hace por medio de cuatro pinceladas bien dadas, dosificando la información y sabiendo que al otro lado del libro hay un lector y que éste es inteligente.

Los personajes están bien construido y tratados. Desde el protagonista Cassel hasta el último secundario. Complejos, atractivos, bien construidos y con personalidad fuerte. Al igual que una trama que bebe de la mejor tradición de la novela negra, pero con apuntes de magia. Desapariciones, intrigas, traiciones, mafiosos, timos, estafadores, etc. Con inteligentes tramas y originales giros argumentales que llevan y elevan la novela de las aventuras de un adolescente común, a un potente drama existencial. Al final la novela no deja de ser entre otras cosas una reflexión sobre cómo la famila nos puede joder bien la vida.

Y sí, hay romance, claro. Pero diferente. Muy diferente. Más adulto y realista de lo que nos solemos encontrar. Y sin moralinas. Sin discursos sobre lo guay de esperar y lo genial que es mirarnos a los ojos mientras caen las hojas de los árboles.

¿Algo más? Pues sí. Un sutil, a veces cínico y efectivo sentido del humor. Y un final que podría ser autoconclusivo (que no lo es porque esto es trilogía), pero con muchas lecturas: triste y desolador, pero a la vez irónico e incluso paródico con la forma de tratar el amor y la pasión en la novela juvenil romántica. Un grandioso final que lleva la novela a muy altas cotas.

Vamos, que estoy entusiasmado. Gata blanca es una gran novela (aunque por su horrible portada y su peor contraportada no lo parezca). Una muestra de que en fantasía urbana y en juvenil no está todo dicho. Un ejercicio de gran estilo, talento para la construcción de personajes y tramas, fusión de géneros y perspicacia narrativa. Una excelente novela que no debería caer en el olvido de una pila más en la mesa de novedades.


"Despertar" de Kelley Armstrong

Despertar (Los poderes oscuros II), Kelley Armstrong, ed. Marlow, 2010

Despertar llevaba días y días rondando por los anaqueles de casa, pasando de pila a pila, siempre postergada y siempre rechazada. Curioso, porque era la continuación de aquel Invocación que tanto me gustó. ¿Por qué no lo leía? Mandritis, supongo. Pero finalmente el fin de semana pasado me senté en el rincón de lectura (rincón que cambia cada dos o tres semanas porque es lo que dura en casa el sofá en un mismo sitio) y me la zampé en una lectura bastante rápida con un par de lagunas narrativas por medio.

Argumento: pues es una continuación de lo que pasó en la primera parte. A Cloe y sus amigos le pasan cosas y se resuelven misterios y se apuntalan nuevos y se confirma que es una saga juvenil de misterio, pero diferente. Ya sé que como resumen argumental es de suspenso, pero ya que la editorial Marlow se encarga de explicar el argumento y los misterios de la primera parte en la contraportada, pues que paso de hacerlo yo.

Definitivamente, la saga de Los poderes oscuros es una de las que más me gustan. Supongo que se debe a que se separa bastante de lo que los aficionados a la literatura juvenil (y más si leemos romance paranormal o como se quiera llamar o esa acepción tan horrible de "jóvenes adultos" que es como ni chicha ni limoná). Aunque el argumento y personajes son muy parecidos a los de siempre (desclasada, chico callado vs. chicos simpático, enemiga, misterios de familia, etc.), aquí se presentan por medio de una óptica de sucio realismo. Los personajes ni son todos guapos ni simpáticos ni tienen que caer bien. Y los problemas son problemas y no se resuelven en dos páginas. Esto último lo explico.

Siendo simplistas, el arco argumental de Despertar es unos personajes están en el punto A y tienen que llegar al punto B, sin pasar por los puntos C y D porque están los malos. Lo que en otras novelas se resuelve en un párrafo. Por ejemplo

Mike y yo huimos de la residencia Noche estrellada. Allí no podríamos ser felices ni amarnos como nos amábamos porque los malvados nazis comunistas que viven en el sotano quieren utilizar mis poderes hervidores para el mal. Salimos a la carretera. No tenemos dinero, ni comida, ni abrigo, ni amigos, ni personalidad y estamos a cuarenta bajo cero. ¿Cómo llegaríamos a Nueva York?

Llegamos a Nueva York mientras amanecía...

Fragmento de la novela Anda que no te quiero, no escrita.

En Despertar, no. Kelley Armstrong juega la baza del camino y sabe que unos adolescentes huidos sin dinero, ni comida, ni abrigo lo pasan mal. Mal dormir. Frío. Hambre. Mal olor. Peligros en la carretera. Este viaje físico contrasta con el único emplazamiento que tenía la primera novela. Por el camino los personajes crecen, se conocen, se odian (pocos personajes se llegan a caer tan mal entre ellos, pero tienen que colaborar) y huyen de peligros. El argumento y los misterios se desplegan, pero siempre de una forma diferente. La autora apunta algo en las primera páginas que deja en el aire, sigue por otros senderos, se desvía, vuelve... Juega con la estructura y resulta encomiable este punto de exigencia al lector. También es verdad que en ocasiones se echa de menos un poco más de ritmo narrativo, pero la autora salva estos escollos con un par de grandes escenas que acercan la novela al terror. La escena de los murciélagos, por ejemplo.

Protagonista de una de las mejores escenas de la novela.

Los personajes se desarrollan, los malos son malos de verdad y aparecen nuevas amenazas. Kelley Armstrong empieza a crear un mundo literario que se va haciendo cada vez más interesante, pero de forma sutil. Nuevos seres con poderes, nuevas criaturas y nuevos secundarios. Salir de la residencia permite explorar de forma sutil y controlada el mundo fantástico en el que viven los protagonistas.

Despertar es una buena continuación de la saga y un capítulo que ahonda en los personajes más que en la acción. Sigue siendo entretenida, divertida y un punto diferente. Quizá ese deseo que tuve de que cayese más en el terreno del terror no se ha cumplido del todo, pero tiene sus buenos momentos. Y en esta parte ya empezamos con atisbos de romance, pero como toda la novela, es un romance realista, creible y tranquilo. Cuando uno huye de los malos y hace frío y se tiene hambre, uno no se puede entretener en hacer manitas.

Una buena segunda parte para una buena y simpática saga.

"Hex Hall" de Rachel Hawkins

Hex Hall 1. Condena, Rachel Hawkins, ed. Destino, 2011

Aunque he leído este año otras novelas que quería reseñar, y que esta Hex Hall al ser la última en principio tendría que ponerse a la cola, he decidido reseñarla en lugar porque corre el peligro que en pocos días caiga en el olvido. Y no porque sea una mala novela (no... esas las recuerdo muy bien y mi venganza será terrible), sino porque es una de esas historias simpáticas que hay a patadas que proporcionan unas horas de lectura agradable y luego a otra cosas mariposa.

Empezamos.

Primero, la portada. Los que siguen habitualmente este blog ya saben que no suelo hablar de portadas ni de estética. Con Hex Hall hago una excepción porque la primera vez que oi hablar de la novela de Rachel Hawkins fue por un concurso que había organizado la editorial Destino para que las lectoras (supongo que también los lectores, pero parecía que sólo se dirigían a ellas) eligieran la portada que se pondría a la novela. Las lectoras votaron y ganó esa cosa que ahora está en las librerías. Y digo cosa por dos razones: es fea de cojones (me recuerda a un anuncio de cigarrillos y creo que forma parte de la tendencia que está adquiriendo la editorial con caras de muchacha y mucho humo) y no tiene nada que ver con la historia. Esto último no es culpa de las personas que votaron, claro. Cada uno votó lo que le gustó, pero sin saber si esa portada era adecuada para el libro o no. Se contaron los votos y parece ser que ganó eso. Una portada que transmite oscuridad y aburrimiento para una historia luminosa, divertida y juvenil. Nada que ver con el cuento que Rachel Hawkins nos cuenta. En cambio, la portada original sí que nos explica algo de la historia y sí que es la adecuada.


Y mi pregunta es, ¿por qué teniendo una portada tan estupenda como ésa, la editorial se lanza al embolao de cambiar la portada y hacerlo por sorteo y concurso y todo eso? ¿No será porque le da más importancia a la publicidad que le puedan hacer y a la campaña de marketing que, no sé, a corregir los errores de edición que hay en el texto? ¿No será porque importa más que se hable a hacer bien el trabajo?

Segundo, el argumento. Hex Hall entra de lleno en ese subgenero literario de colegio/internado/reformatorio/hospital para personas especiales. Sophie Mercer descubre que es bruja, se mete en lios y deciden matricularla en un colegio para prodigiums problemáticos, o sea, brujos, licántropos, matemorfos, etc., que no saben dejar sus poderes quietos. Allí conoce a un chico guapo, una compañera de habitación retraida y marginada, se gana la enemistad de las populares y conocerá secretos que la llevarán a aumentar sus habilidades mágicas, pero también a que su vida se tambaleé.

Sí. Lo sé. Y es que cuando uno se enfrenta a la rápida lectura de Hex Hall (unas cinco horas con la cena por medio), se hace evidente una clara constatación: en esta novela no hay un solo elemento original o diferente. Los que hemos leído un mínimo de literatura juvenil romántica contemporánea (joder que largo que es esto), absolutamente todo lo que nos cuenta Rachel Hawkins ya lo hemos leído. Más en concreto, Hex Hall es una mezcla de la saga Medianoche y la saga La casa de la noche cogiendo lo mejor de cada una. En el caso del rollo de la Gray, una estructura narrativa prácticamente idéntica y una cantidad de personajes perfectamente intercambiables (profesores, la compañera de habitación, etc). En el caso de las novelas de las Cast, el sentido del humor. A esto se le añade la saga de Potter y la película Jóvenes y brujas (The craft, Andrew Fleming, 1996).


Y pam, Hex Hall.

¿Es esto malo? No necesariamente. La novela de Rachel Hawkins se presenta como un divertimento, una comedia fantástica con toques de romance y secretos de familia, una novela para leer y olvidar. Es como una comedia romántica que ya has visto un millón de veces, pero como esta vez la protagonista es Amy Adams pues tiene un encanto especial. Rachel Hawkins escribe con gracia y con humor y esto es lo mejor de la novela. No tiene ese tono postizo de falsa trascedencia, de "la historia que te voy a explicar es la leche puta de fuerte y puff... vas a fliparlo y llorar y emocionarte y..." que sí tienen otras novelas (pienso en Medianoche, en Hush Hush, o en esa famosa saga de vampiros gusiluz), sino la ligereza de una historia conocida, pero bien contada y divertida. Sophie es simpática, las malas son tópicas, pero majas a su manera, el chico es lo de siempre, pero como no mete la baza en la historia de amor es tolerable (aunque uno se cansa de chicas que ven al chico y a la primeras de cambio ya están enamoradas y con las bragas deslizándose, pero no puedo hacerlo porque no se fijará nunca en mí y soy poquita cosa... ¡si hasta tengo pecas y todo! En serio, ¿qué pasa con las pecas?).

Tercero, la conclusión. Una novela ya leída en otras novelas, pero divertida, agradablemente escrita y con la suficiente gracia e ingenio como para leerla con una sonrisa. ¿Merece la pena? Indudablemente. Ya sabéis que en este blog se agradecen mucho las novelas ligeras, simpáticas y sin pretensiones. Y ese colegio lleno de los seres que protagonizan todas las novelas (hadas, metamorfos, vampiros, brujos, etc) es lo suficientemente simpático como para volver en su continuación. Pese a que seguramente ya la habré leído.


Ah, y de momento, la mejor novela juvenil leída este año.

"Invocación" de Kelley Armstrong

Invocación, Kelley Armstrong, ed. Marlow, 2010.

Chloe tiene quince años y es una muchacha normal tirando a borde. Su madre murió cuando era pequeña, su padre está siempre de viaje y es su tía la que se ocupa de ella. Un día que parece completamente normal le suceden tres primeras veces:
1. Se tiñe el pelo.
2. Le viene la regla.
3. Ve a un fantasma.
Y no es el fantasma de un chico guapo, precisamente. Sino el fantasma de un tipo con la cara quemada. Como no es muy normal que las adolescentes vean fantasmas, la internan para que descanse en la "Residencia Doyle". Allí conocerá a otros adolescentes problemáticos, internados por episodios de violencia o una extraña fascinación por el fuego, ganará amistades y odios, luchará contra esas visiones y no, no se enamorará de nadie. Bastante tiene con luchar para evitar volverse loca y aceptar que puede levantar a los muertos de sus tumbas. Naturalmente la residencia es más de lo que a primera vista parece, los chicos son más especiales que problemáticos y la novela me gustó bastante más de lo que esperaba.

Porque, la verdad, vi esta portada y pensé "una más". Otra de esas novelas sacadas a la sombra de los vampiros brillantes y que los comerciales intentan vender como una novela que gustará a las lectoras a las que les gusta las novelas que se sacan para lectoras que les gustaban las aventuras saltarinas de los chupasangres. ¿Por qué me la lei? Bueno, me gusta darle una oportunidad a casi todo (paso de darle una oportunidad a autopsias en vivo y el puenting). Así que decidí la pille prestada unos días de la librería y sentado en el rincón de leer me dispusé a ver qué me encontraba entre sus páginas rezando porque no fuera muy noña.

Pues sorpresa. Y agradable. Lo que me encuentro es una novela de terror. Simpática, agradable, con ritmo, elegante, divertida. Y, por momento, terrorífica. Chloe ve fantasmas. Y no le gusta. Y piensa que se está volviendo loca. Hay escenas que se acercan al género del terror siguiendo sus pautas más evidentes (subterráneos y altillos, cuerpos que se mueven en la oscuridad, voces, etc.), un par de guiños al maestro King (especialmente en el prólogo), personajes que me gustaron porque no gustan. Me explico, no son los habituales personajes carismáticos con los que los autores nutren una novela para que los lectores se identifiquen. Aquí los personajes son unos bordes, son desagradables, desconfían unos de otros y el lector desconfía de todos. Incluso con la protagonista, que aunque me cae bien, piensas que le iría mejor si aflojara un poco en su relación con los demás. Y aunque por lo que he leído todo el mundo odia a Tori, pues a mi me cae bien. Es mucho más de lo que parece a primera vista.Y, claro, entre la locura, las malas relaciones que se establecen con un par de sus compañeros, las reticencias con los otros, la desaparición de la chica con la que se llevaba bien, la medicación y las voces de los fantasmas y todo eso, pues nada que poco tiempo tiene para enamorarse de algún chico guapo, misterioso y callado.

Es una novela sin romance o, por lo menos yo no se lo encuentro. En otras reseñas se hace hincapié en este punto, pero no me lo parece. ¿Qué dos adolescentes hablan? Sí, pero la intención no es el ligue, sino estudiarse y, si puede ser, manipularse. Sólo se insinúa un ligero deseo hacia el físico de unos de los chicos, pero nada de miradas, de cruces de manos o de triángulos de chica entre opuestos. De momento, por lo menos. La autora construye una novela de intriga y terror y huye de lo que está machacando la actual narrativa juvenil, las novelas de amor disfrazadas de novelas fantásticas donde se perpetúan todos los tópicos posibles (y pronto hablaremos de Alas como ejemplo perfecto). Es otro ejemplo donde el envoltorio nos dice una cosa y el contenido es otra muy distinta. Supongo que se debe a esa moda de envolverlo todo en portadas oscuras, medios rostros, símbolos y goticismo postromántico. Incluirlo todo en la misma amalgama para que se confunda y nada sobresalga. Todo es lo mismo. Y no, la gracia está en la diferencia y en diferenciar.

Invocación es una buena novela. Entretenida, agradable y de fácil difestión. Con un par de buenas escenas y su buena dosis de misterio y cabos sueltos para esperar la continuación. Porque sí, es el primer capítulo de una saga de cuatro. El episodio introductorio. Y espero que el resto de los capítulos se mantengan en este mismo nivel de entretenimiento, que los personajes y sus relaciones no vayan por los caminos trillados y que siga la balanza cayendo del lado del más sano, desprejuiciado y divertido fantástico. Por lo menos es lo que augura una escena final que nos puede conducir de la mano a un divertido apocalípsis y a unos cuantos muertos.

Y una última cosa, si bajáis a un sotano, encended la luz.


Página 3