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Pequeña crónica de la inauguración de Gigamesh y lo que aconteció en ella... más o menos

Hacemos un alto en la tónica habitual del blog por una buena causa.

El viernes fui de excursión a Barcelona por tres motivos.

1. Me hacía gracia asistir a la inauguración de la nueva Gigamesh.
2. Entre los actos que se harían en la nueva librería había una firma de libros y entre los que firmaban libros estarían Susana Vallejo y Martín Piñol, padrinos de este blog y quería saludarlos y dar saltitos. Además, sería la primera vez que estaríamos los tres juntos.
3. Buscar un destornillador sónico para Niño Lobo y un dalek para Niña Zombi.
Y eso hicimos. A. y yo nos subimos en el coche de mi hermana Mo y para Barcelona a ver muchas cositas chulas y volver a constatar de forma cruel y abrumadora que ser culturalmente disperso es muy caro (suerte que tengo a A. en mi vida porque es persona de si no se puede comprar merchan, se lo hace uno mismo). Total, que nos subimos en el coche y la la la llegamos en un plis a Barcelona y el mismo plis en llegar a nuestra meta, la zona conocida Triángulo Friky. Nos movemos por las tiendas, muchas cosas chulas, mira esto yo lo quiero, cuánto tebeo chulo y nos vamos para ver la nueva Gigamesh.


Entramos y...


... un olor a nuevo que transporta.
Muy chula. Preciosa. Realmente una librería muy bonita. Y bien distribuida. Con un sentido diabólico, claro porque quien está detrás son libreros de raza y los libreros de raza son manipuladores y no se contentan con poner un libro detrás de otro, sino que hacen que mires donde mires hayan cosas atrayentes, atractivas y que hagan que el frikazo consumista que llevamos dentro sienta crecer dentro de él esa mentira que todos nos decimos de "lo necesito para vivir".


Esta librería, como todas las buenas librerías, no son más que trampas mortales en las que entramos con una sonrisa en el rostro pensando que quien trabaja allí dentro son buenas personas. ¡Y no! ¡No os dejéis engañar! ¡No son buenas personas! Ese libro de relatos no está de cara por casualidad. Ese juego no está solo doblar la esquina porque sí. Esa figurita no tieen ese angulo dentro de la vitrina porque queda más bonita. No. Todo es una estrategia muy pensada para tentarnos y llevarnos al camino del mal. ¿Por qué digo todo esto? Porque en mi librería hago lo mismo.

¿Y qué vi por allí? Libros, muchos libros. Novedades, viejunos, agotados, de saldo, espantosos, obras maestras, divertidos y curiosos. Y mucha gente que entraba, reía, saludaba, compraba, saltaba, iluminaba el camino con destornilladores sónicos, se flipaba, comentaba, criticaba, discutía, bufaba, se quejaba de la calor, de algunos olores, de no encontrar libros. Muchachas atractivas, escotes, corsés, chicos guapos. Miradas de coqueteo que no llegaban a ninguna parte y miradas rastreadoras de carne fresca. Lectores empedernidos. Coleccionistas de ediciones. Perdidos. Curiosos. Oportunistas. Amigos. Enemigos. Ilustradores con sus técnicas y problemáticas en una interesante mesa redonda. Un caminante blanco.Y escritores. Muchos y variados. De los tímidos, descarados, divertidos, delgados, bien alimentados, simpáticos, cohibidos, consagrados, nóveles, sonrientes, serios, enfermitos, cansados.

Una tarde muy agradable, y algo agobiante por la aglomeración de gente, hasta que llegó el momento del día. El encuentro con los padrinos de este blog y la consabida foto.

Susana Vallejo, un servidor y Martín Piñol.
Momento histórico para la historia de esta blog.

Un momento bonito lleno de risas que se fue a la mierda en lo que dura un parpadeo. 
¿Por qué? 
Susana, Martín Piñol, sé que dijimos que no hablaríamos de esto, pero me debo a mi público y tienen derecho a saber que si su vida sigue siendo la misma es porque evitamos que los Zotrones invadieran la tierra y nos convirtieran en cantantes melódicos. En lo que dura un simple parpadeo y gracias a lo maleable que es el espacio tiempo si pides las cosas por favor, Susana, Martín Piñol y un servidor viajamos a otra dimensión, liberamos a tres princesas canadienses con dos pies izquierdos, conocimos al gemelo malvado de Hitler y luchamos contra el clon de su cabeza insertada en el cuerpo de un gorila, bebimos absenta espacial (sabe a canela), saltamos de un trolebús ignio en marcha y solo perdimos medio brazo entre los tres, participamos en un concurso de saltar a la pata coja contra flamencos pintores de pechos cantantes. Susana recibió tres propuestas de matrimonio de tres piratas espaciales diferentes ("y eso que estoy malita", decía ella), los rechazó a todos, se quedó con los anillos, los perdió en Neo Neo Las Vejas y grabó un disco de soul. Ni a Martín Piñol ni a mí nos propusieron nada, pero estuvimos presos durante tres decenios como esclavos graciosetes en un palacio residual del gran emperador Hriknh el Calvo Pero Que No Se Entere III. Fuímos rescatados, encontramos la base secreta de los Zotrones y pum, pum, zas, zas, en la cara no, y BUM, fuego por todas partes y corriendo al portal susurrante para volver a Gigamesh justo en el mismo sitio, un parpadeo después.

Los tres hicimos la promesa de no explicar a nadie los que habíamos vivido y nos despedimos entre risas y abrazos. Y sí, sé que he faltado a mi palabra, pero soy un tipo que no pasará a la historia por cumplir sus promesas (y de esta forma presento en sociedad mi frase de tipo duro).

Un último vistazo a una librería atestada de gente. En el brazo, las compras; dos libros de cuentos de Félix J. Palma (firmados), uno de Susana (firmado), China Mieville, libro de ilustraciones de Corominas (dibujado y firmado), librito por aquí y por allá. Se me quedó la espina de una firma de Emilio Bueso, pero el presupuesto asignado había saltado por los aires. Otra vez será. Y volveremos en mayo, cuando no haya tanta gente, se pueda pasear y charlar más tranquilo, haga calorcito en la calle y haya ahorrado de nuevo para gastos.

Y vuelta para Igualada. 
Cenar, leer y dormir.
Un muy buen día.

PS. Los de la Espada en la Tinta se han montado una excelente reseña de la jornada. Leyendo aquí sus enteraréis mejor de lo que pasó. Hay menos explosiones, eso sí.
PSS. Y tranquilos. Encontramos tanto el destornillador como el dalek para los nenes.

"El espíritu del último verano" de Susana Vallejo

El espíritu del último verano, Susana Vallejo, EDEBÉ, 2011
L'esperit de l´últim estiu, Susana Vallejo, EDEBÉ, 2011

Premio EDEBÉ de literatura juvenil 2011

No podía ser de otra manera. Fue abrir el paquete y encontrarme con los primeros ejemplares de la última novela de Susana Vallejo y para casa. No podía ser de otra forma. La siempre flamante madrina de este blog tiene novela nueva en la calle y Jorge se la queda. Y en poco más de un día novela leía, deglutida y disfrutada en cada una de sus páginas.

Un sueño le hace a Fran volver a La Casa del Árbol, el lugar donde pasó los veranos de su adolescencia y que ahora está a punto de ser derruida para dejar paso a una nueva autovía. Allí recordará y recuperará el espíritu de aquel último verano y conseguirá cerrar el círculo que se abrió el día ya lejano que junto con su familia encontró un mapa que les conduciría al fantástico tesoro de la reina mora.

Esta novela confirma a Susana Vallejo como una de las mejores escritores de literatura juvenil de este país ya que es sólo y únicamente al cómo explica la historia que esta novela deviene una experiencia tan placentera. Porque tenemos que reconocer que la historia que nos explica Susana ya la conocemos. La hemos visto y leído miles de veces: un adulto que regresa a los lugares de su infancia o adolescencia para cerrar un capítulo, para despedirse y recordar el momento en que todo cambió (me viene a la mente en concreto la novela de Stephen King The body y aquella mítica adaptación cinematográfica que fue Cuenta conmigo), pero en voz de Susana esa misma historia vuelve a estar fresca y a ser nueva: huele a verdad. Y todo por una pluma detallista y cariñosa. Por centrarse de forma avispada en describir los olores sutiles que acompañan las noches de verano mágicas de los diecisiete.

La trama es sencilla y tiene un misterio mínimo que sirve para conducir todo el recuerdo y la novela. Claro que el misterio es un sueño que todos hemos tenido en verano (y que algunos hemos intentado llevar a la realidad): buscar un tesoro (y me vienen los Goonies a la cabeza). Por medio de esta excusa Susana construye una novela llena de personajes vivos. Las discusiones eternizadas de esa familia son verdad. Todo aquel que como yo ha crecido en medio de una familia que grita, se pelea de verdad y de broma, discuten por qué paella es mejor y organiza absurdos concursos gastronómicos, lo típico de esas familias que "se quieren y se odian a la vez". Para esto Susana se vale de cuatro pinceladas bien dadas, de otorgar una voz bien clara y distinta a cada personaje con sus ripios y sus características. Los personajes huelen a verdad.

El tema explícito de la novela, el paso de la adolescencia a la primera madurez está tratado de forma elegante y digna. En esta historia hay drama, hay momentos duros, hay desamores, pero sin caer ni en los melodramas ni en las exageraciones en las que suele incurrir parte de la novela juvenil realista. Susana consigue esquivar ese peligroso tópico de esta literatura de presentar ese paso como algo traumático y que siempre implica drogas, violencia y, si puede ser, un par de muertos. Aquí el paso es el de alguien normal. Con sus bromas, sus niñerias, inseguridades y su corazón roto. Poco más... y nada menos.

Y pese al cambio de registro Susana Vallejo vuelve a los temas tratados en su maravillosa tetralogía de Porta Coeli y en Switch in the red: la memoria, el renacimiento, el viaje, la magia, la aventura y lo maravilloso en lo cotidiano. Y todo con el espíritu y el humor tranquilo de los mejores recuerdos. De cuando los veranos eran infinitos y las tardes de sol eternas.

Susana, Susana y Danna. Noticias y novedades

Este no es un blog de noticias ni de novedades. Otros ya se dedican a esto y lo hacen mucho mejor de lo que lo haría yo. Pero cuando en un corto espacio de tiempo se producen tres noticias relacionadas con tres personas de mi entorno (ya sea físico, ya sea virtual, ya sea dimensional, ya sea porque nos salvamos mutuamente la vida y estamos eternamente en deuda, ya sea porque cada uno sabe secretos oscuros del otro y nos controlamos y vigilamos con una fachada de falsa cordialidad, pero en verdad estamos esperando que la otra persona se despiste para ZAS saltar al cuello y bañarnos en la sangre respectiva, ya sea porque nos caemos bien, ya sea porque seamos la avanzadilla de una futura invasión de robots violentos, sexis y provocadores, ya sea por la razón que sea), y a las que aprecio no está mal dedicar una breve entrada.

1) Mis felicitaciones y enhorabuenas a Susana Vallejo por los dos premios Ictineu que le dieron el pasado sábado 27 de noviembre y que convocan las Ter-Cat (las tertulias catalanas de ciencia ficción, fantasia y terror). Los premios son: mejor novela fantástica traducida al catalán por su estupenda Collita negra (publicada en catalán y en castellano por EDB) y mejor cuento traducido al catalán por Un reflexe en la mirada, una divertida y perturbadora historia de amor que podemos encontrar en el número dos de la revista Catarsi (y que mira, me hizo pensar en un viejo corto que vi de Rick Mayall).



Como madrina de este blog (¡si es que soy un blogero con suerte!) no podemos dejar de felicitarla, jalearla, piropearla, silbarla, aplaudirla y recordarle que se ha convertido en la autora que ostenta unos cuantos records de los premios Ictineu. Así a bote pronto:

- A la autora más premiada.
- A la autora más premiada en una misma edición
- A la autora más nominada esta edición.

lo que la convierte en el simbiote perfecto de Katherine Hepburn y Meryl Streep de la narrativa fantástica española y catalana.

(Anda que no se nota que me la quiero un puñao).

 Mirala qué maja y orgullosa ella con sus dos premios. 
Al resto de los premiados mis felicitaciones y aplausos. No nos conocemos, pero seguro que sois unas bellísimas personas.
Foto: Carles Quintana

Felicidades, Susana, y a seguir comiéndose el mundo.

Más información sobre los premios: aquí.Y si alguien quiere la revista, también en el enlace.

2. Otra Susana es noticia. Susana Eevee, editoria del blog Susana escribe (toda una declaración de intenciones porque no engaña a nadie y es que Susana, escribir lo que se dice escribir, escribe) acaba de publicar su primera novela con el grupo Ajec, editorial con un cada vez más interesante catálogo de literatura fantástica y de ciencia ficción. La novela se llama Dos coronas y es un relato de aventuras épicas donde se me ha prometido buenas dosis de mata mata. Todavía no la he leído (pronto, pronto), pero la cogeré con ganas de pasarlo bien y disfrutar.


Supongo que esta semana me llegará por fin a la librería pese a que la novela ronda ya desde hace unas pocas semanas por librerías especializadas y grandes superficies (que es injusto... ¿y la librería independiente general? ¿Por qué al final de la cola?) y podré lanzarme entre sus páginas. No sé nada más del argumento que salen, por lo menos, dos coronas. Y, Susana, si un día alguien te invita y presentas la novela en Barcelona, porfa, que sea un jueves que es mi día libre y podré presentarme allí para conocernos.

3. Hace pocos días leo la estupenda noticia que Danna Gática Martínez (también conocida como Holly A. Deschanel), editoria del blog Desde Nueva York, con amor y de Calaveras en los bolsillos ha decidido soltarse la melena y lanzarse a autoeditar su primera novela Ceniza. Mi aplauso y mi admiración por esa decisión. No he leído ni una sola palabra de esa novela así que desconozco cómo será, pero de momento celebremos la valentía y deseemos el mejor de los destinos. Cuando la tenga entre mis manos, ya leeremos y valoraremos a Danna como escritora.

 Como desconozco si me dejaría colgar una foto suya, como no hay portada de libro, como ni siquiera sé de qué va, pues pongo una foto de una muchacha que comparte un apellido y un cielo gris.

Y una petición: Danna, te pido que me guardes un ejemplar de la primerísima edición que saques. Uno de esos es para mí. Con tu firma y con un dibujito.

En un par de días volvemos con las reseñas de siempre y, si todo sale como está previsto, un par de sorpresas.

Entre puertas y dragones

Primera reseña.

Y estoy algo nervioso. Deben ser los típicos nervios del estreno. Supongo que es lo mismo que cuando se inaugura una exposición o se presenta un libro o se hace la primera autopsia. Que uno quiere que todo salga bien, que la gente esté cómoda y se vaya contenta. Y supongo que por eso, para estas tardes de estreno, uno se rodea de amigos y conocidos que los salvarán si los nervios traicionan. Y como no quiero que los nervios me traicionen, he decidio que las primeras reseñas sean para personas que conozco. Dos reseñas que se pueden tomar como homenaje y demostración de cariño a dos escritores talentosos, buena gente a la que aprecio, que están haciendo grandes cosas y darán mucho de que hablar. Empezamos pues.

Dragones
Conocí a Martín Piñol porque nos sentaron juntos en una cena y hablando hablando acabamos hablando de Marc Pastor, los trailers en los cines y un fortuito ataque zombie. Me comentó que escribía, "y muy bien", especificó. Yo le dije que soy librero y que sé leer. Después de aquella cena hemos mantenido el contacto y me he ido leyendo todo lo que de Martín Piñol ha ido cayendo en mis manos. Y lo último que ha caído en mis manos, y que además coincide creo con lo último que ha publicado, ha sido esto:


Los dragones de hierro, Martín Piñol, ed. Alfaguara, 2010.

La leí en un par de horas sentado en mi butaca nueva con un zumo en la mesita y con una continua sonrisa que se transformaba en ocasiones en una sana carcajada. Porque estamos, y eso es lo mejor de esta pequeña novela, ante una novela divertida. Muy divertida, añadiría. Una novela escrita para que el lector (ya sea un niño de diez años, una niña de doce o un muchacho encantador de treinta y dos) pase un buen rato, se ría, se emocione, se preocupe por los personajes y quiera una página más, una página más, una página más. Pero, ¿de qué va esta novela?

Pues hay una princesa que ni es tonta ni es cursi que la quieren casar con el príncipe más valiente que ha habido jamás, pero que es más bruto que un arado tirado por un bruto al que han expulsado de la escuela de brutos por ser demasiado bruto, y que además es creído y engreido y chulo y valiente y todo eso. Un día aparece un extraterrestre (!!!) que le mete un dedo en la nariz a la princesa (!!!) y se enamoran (!!!) y le dice que otros extraterrestres quieren conquistar la tierra y llevarse a la princesa. Y, efectivamente, los extraterrestres malos se llevan a la princesa. Y el príncipe chulo y el extraterrestre se ven obligados a colaborar pese a que se caen fatal. Y les acompaña un carcelero cobarde y vivirán un montón de aventuras y salen monos, cabezas cortadas que hablan, platillos volantes, dragones, bichos raros, rayos láseres, espadas y un montón de cosas más que parecen imposible que quepan en sólo 190 páginas.

Es una novela estupenda. Una novela de entretenimiento y aventura donde se habla de amor, amistad y de sacrificio desde una óptica humorística para que el lector se ría continuamente. Y esto es importante. Porque a Martín Piñol le gusta hacer reír y en el campo de la literatura juvenil eso es un valor añadido. ¿Por qué? Porque existen muy pocos buenos autores de literatura juvenil de humor. Y Martín Piñol es uno de ellos por dos motivos básicamente:
1. Es que es un tipo divertido que escribe cosas divertidas.
2. No es condescendiente con los jóvenes lectores. Los trata de tú a tú sin tratarlos de tontos.
3. Y escribe muy bien.
Bueno, me han salido tres motivos.

Sólo tengo un enorme pero a la novela, pero que ya le comentaré a Martín Piñol en privado aunque ya lo deducirá él cuando acabe de leer este párrafo. Martín, te pido un regalo de cumpleaños: una larga serie de libros (una de esas trilogías en dieciocho volúmenes) donde se relaten las aventuras y desventuras de mis dos personajes favoritos de esta estupenda novela: el valiente, chulo y bruto príncipe Gulman y el cobarde y carísmatico Gepecé. Sé que está difícil, pero para algo has montado un mundo lleno de magia, ¿no?

Puertas
A Susana Vallejo la conocí de forma distinta. Nos sentamos juntos en una comida. Más en concreto en una Ter-Cat que se organizó en Igualada en marzo del 2009 (reseña aquí). Fue una gran casualidad porque en ese momento llevaba veinte páginas de su primera novela, Porta Coeli I. La orden de Santa Ceclina. Hablamos, reímos, me recomendó efusivamente esa pedazo de novela que es El mapa del tiempo que no me cansó de recomendar, y me cayó estupendamente desde que me la presentaron. Pero, claro, es que Susana es adorable. Esa misma semana me lei esa primera parte y un tiempo después, la segunda (tengo pendiente la tercera y la cuarta que me ponen ojitos desde las estaterias de casa).



Saga Porta Coeli, ed. EDB, 2008-2010
La orden de Sta. Ceclina (cat. L'ordre de Sta. Ceclina)
Cosecha negra (cat. Collita negra)
El principio del fin (cat. El principi de la fi)
La llave del secreto (cat. La clau del secret)

A esta estupenda saga ya le dediqué una pequeña reseña (se puede leer aquí), pero no me canso ni me cansaré de recomendarla a los clientes que me piden una buena novela de aventuras. Porque lo que Susana Vallejo ha escrito es una tetralogia que por lo que intuyo empieza siendo novelas de fantasia para irse convirtiendo volumen tras volumen en novelas de cienca ficción. Y sólo pensar que en una misma saga puedo ir de viaje entre mis dos género favoritos me llena de alegría. Pero, ¿de qué va todo esto?

Bueno, hay un mundo, el nuestro. Y hay otro mundo. Y no se sabe porqué existen unas puertas que comunican ambos mundos y permiten que los seres que habitan en uno viajen al otro y viceversa. Naturalmente, esto implica que diferentes poderes luchen por explorar y dominar ese otro mundo. Volumen a volumen iremos descubriendo los misterios de ese otro mundo y las implicaciones que supone en éste. Todo esto entre aventuras, amores, crímenes, caballeros, unicornios, bichos raros, caballos, universidades y un montón de cosas más.

¿Y tenemos que empezar por el primer volumen? No, porque eso es uno de los grandes aciertos de esta saga. Aunque forman un todo unitario, se pueden leer de forma independiente. Quien le apetezca aventura épica medieval que empiece por el primero o el segundo. Quien desee fantasía urbana, que vaya directamente al tercero. Y quien quiera ciencia ficción, tiene el último. Y luego, que vaya combinando.

Leer a Susana Vallejo es un placer. Es una de esas escritoras de las que se puede decir con toda la calma y el cariño del mundo, "joer, es que escribe muy bien la jodía". Y se percibe en sus novelas, o en sus cuentos, que se lo pasa bien escribiendo. Que aun conserva (y que conserve, por favor), el placer de escribir por escribir, para pasárselo bien y divertirse. Y eso hace que el lector se lo pase bien, que disfrute y que espere otra novela de esta preciosa (porque todo hay que decirlo) madrileña. Pero, claro, es que Susana es una de las más interesantes y más prometedoras voces de la actual novela española (y una de las mejores dentro del panorama de la literatura juvenil, por supuesto). Lo único que percibo en las dos novelas que he leído es que le falta un punto de saltar al vacío. No sé como explicarlo... como si no se atreviera a dejar salir todo lo que es capaz de hacer. Porque creo que el día que se decida a dejarse llevar, a soltar todo lo que puede llegar a hacer, puede crear algo muy grande y muy hermoso.

Y yo espero estar allí para verlo.

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