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"Yo, Jennifer Strange, la última cazadragones" de Jasper Fforde

Yo, Jennifer Strange, la última cazadragones, Jasper Fforde, Duomo, 2011

Nota al lector: si de forma habitual dejo la objetividad en el último cajón, en esta reseña la he tirado por el váter encerrada en una caja de plomo y con la maldición de que quien la abra se verá engullido por un kraken con mucha mala leche. Advertidos quedáis.

¡Albricias! ¡Qué resuenen címbalos y tambores! ¡Qué las calles se engalanen de fiesta y la bebida corra a cuenta del tipo éste que está a mi lado! ¿Y todo esto por qué? Por que cuando ya estaba perdiendo la esperanza, el bueno de Jasper Fforde aparece y me regala una de las mejores novelas juveniles que he leído este años y, con toda seguridad, del año que viene. Una novela de aventuras que pese a sus imperfecciones, para mí es perfecta. Señoras y señores, Jennifer Strange, de casi dieciséis años.

Y advierto, el humor y las novelas de Jasper Fforde son especiales y yo conecto a la perfección con su mundo. Si todas las reseñas son subjetivas, esta lo es más porque no puedo evitar que el señor que inventó a Thursday Next me caiga bien y me trague sus propustas. Porque en ocasiones me da la sensación de que sus libros los podría haber escrito yo en otra dimensión. Su absurdo es mi absurdo.

Con solo quince años, Jennifer es la directora de una agencia de colocación de magos, brujos y adivinos que está al borde de la bancarrota. En otros tiempos, los magos gozaban del favor de los reyes; hoy en día, desatascan tuberías y renuevan instalaciones eléctricas. Sin embargo, algo está cambiando, se intuye en el ambiente una magia distintia, la Magia Extraordinaria. Y es que varios adivinos han tenido una premonición sobre la muerte del último dragón, con lo que las tierras de éste pasarían a pertenecer al primero que las reclame. Y el nombre que más se oye como responsable de la muerte del dragón es el de Jennifer Strange.

Me está costando mucho escribir esta entrada. Y el motivo principal es que está novela me ha gustado mucho y no soy capaz de transmitir por escrito todo lo que tengo en la cabeza y todo lo que me ha entusiasmado. Por lo que seguro que me saldrá una reseña diferente, rara, subjetiva y personal. Como todas, pero sin máscaras.

Porque la única frase coherente que me sale es un "joder, qué haces leyendo esta tontería y sal corriendo a leer cualquier cosa escrita por Jasper Fforde". Porque tanto esta aventura de Jennifer Strange como las de la otra serie del mismo autor, la protagonizada por la detective literaria Thursday Next, son oasis de gracia, sentido del humor y de la aventura. Son novelas llenas de chistes literarios, referencias sobre referencias, personajes carismáticos, secundarios vivos, metaliteratura y metaficción, humor surrealista y absurdo y páginas de diversión. Lewis Carroll, Monty Phyton, Terry Prattchet, Jonathan Swift y toda la tradición humorística y satírica inglesa se dan la mano en unas novelas diferentes, apasionantes y adictivas. Quien conecta con el humor y la forma de hacer de Jasper Fforde se queda con él para toda la vida.

¿Y qué encontrará el lector en Yo, Jennifer Strange, la última cazadragones?

Una protagonista femenina de casi dieciséis años como heroína involuntaria de algo que le viene grande. Con mucha personalidad. Fuerte. Real. Rápida e incisiva. Independiente. Un dragón moribundo. Magos egoístas, infantiles y honorables. Quarkimañas. Especulaciones inmobiliarias. Espías industriales. Espadas. Cazadragones. Magia Espectacular. Posters de admiradoras. Secretos. Traiciones. Huérfanos  Datos inútiles. Chistes absurdos. Humor. Aventura. Persecuciones. Propuestas de matrimonio. Mensajes grabados. Burocracia interminable y mucho papeleo. Reyes y consejeros. Publicidad. Premoniciones. Aventuras. Renos intermitentes. Final cerrado y muchas, muchas cosas más.

¿Y qué no encontrará el lector en Yo, Jennifer Strange, la última cazadragones?

Tríos amorosos. Chicos misteriosos. Mejores amigas con más personalidad. Romance lleno de azúcar. Romance en general. Padres que siempre están trabajando. Paseos bajo la luz de la luna. Páginas de relleno. Final abrupto y abierto. Dependencia del elemento masculino.

¿Es perfecta? No. Necesitaría unas páginas más y algo más de desarrollo en algún punto y en la relación de Jennifer con alguno de los personajes. ¿Me importa? No. Porque las horas de diversión que me ha proporcionado me compensan cualquier cosa. Los personajes carismáticos, el humor de sonrisa y un par de carcajadas de sus páginas, la sensación de estar leyendo un libro de aventura pura que empatiza y respeta con el lector. Porque Jasper Fforde respeta a la persona que sostiene el libro que ha escrito y le pide que juegue, que participe en la estructura (más lineal que en Thursday Next), en los chistes y bromas, en las referencias y en la subversión del espíritu de las novelas de caballeros.

Grandes dosis de imaginación para crear un mundo casi como el nuestro, pero diferente, y para abordar temas como la corrupción, el abuso de poder, la preservación de los espacios naturales, la sátira a los medios de comunicación, la manipulación de los poderosos entre otros. Y todo sin que por ninguna parte asomen las orejas del discurso o la moralina fácil.

Los "Encantamientos y seducciones molestos, problemáticos o maliciosos" estaban estrictamente prohibidos incluso en el caso de que se hubiera rellenado el papeleo necesario y lo cierto es que el natural prejuicio hacia los magos había aumentado desde aquel famoso episodio del siglo XVIII, conocido como "Temblad de terror, despreciables lacayos y, obedeced a Drax el Destructor".

Ah, se me olvidaba. Yo, Jennifer Strange, la última cazadragones entra directamente entre las mejores novelas juveniles de leídas este año. Y sí, Jasper Fforde es uno de mis escritores preferidos.

Y una pregunta a Doumo, ¿por qué no mantener la portada original? Es muchísimo más adecuada, más bonita y atractiva que ese cuello de la edición española. Que no digo que no sea bonito, pero que mucho que ver con lo que cuenta dentro no tiene...

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