Mostrando entradas con la etiqueta Novedades improbables. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novedades improbables. Mostrar todas las entradas

Escuela Claudia del Moral para jóvenes y apasionados escritores

Una pequeña pausa en el reto para dar una buena noticia.
Claudia del Moral ha vuelto y con más ganas que nunca.

A lo largo de este año son muchos los interesados que me han remitido cartas, privados, palomas, corzos, vaqueros, saltamontes, mensajes telepáticos, columnas de humo, conejos en una olla y otras formas de comunicación preguntando qué ha pasado con Claudia del Moral. ¿Se ha retirado? ¿Ha dejado de escribir y se dedica a la vida contemplativa o a resolver crímenes en trasatlánticos de lujo acompañada de su fiel y cachas Diógenes? ¿Ha muerto y ahora su cadáver momificado es adorado por una oscura secta de fan girls? ¿Por qué ha pasado de publicar seis novelas al mes de las más ardientes temáticas a este insoportable silencio que está conduciendo a sus innumerables fans a la locura y al canibalismo? ¿Qué ha pasado, por amor de un dios?

Muchas cosas han pasado. De algunas de ellas tengo prohibido hablar ya que sus ramificaciones políticas, sociales y sensuales aun están marcando el devenir de este mundo. De las demás, ahora me dispongo a hablar.

Como todos sabéis, Claudia suele pasar la mayor parte de la año en su sencilla villa en Capri.

Villa Claudia o Casa Pasión.
El lugar donde Claudia del Moral ha perpetrado sus mejores creaciones.

Esta crisis se inició cuando Claudia estaba corrigiendo las galeradas de la décimo octava entrega de su famosa serie "Highlanders en patines" y se dio cuenta de que el argumento que había utilizado para relatar las eróticas aventuras rodantes del agresivo, pero dulce Patrick "El tonelero" y la aguerrida e indómita Megan Vargas era igual, salvo el patinete del protagonista, al que ya había utilizado en la trigésimo tercera parte de su saga "Vampiros sin calzones". Quedó consternada ante su ordenador de marfil sintiendo como una terrible idea iba introduciéndose en su prodigioso cerebro cual gusano en la hrida del despistado campista que no ha sabido cauterizarla y deja parte de carne palpitante y correosa como tentación de parásitos. Se dio cuenta de que se había quedado sin ideas. Vacía como una ánfora griega e igual de hermosa. Quizá después de más de dos mil novelas, la llama de su inspiración se había agotado. Apagó el ordenador, llamó a la editorial y a sus abogados para informarles de que no podía continuar y se adueño de ella una profunda tristeza que ni los sugestivos masajes de nalgas de Diógenes podía aliviar.

Diógenes, apoyo siempre fiel de Claudia.

Por primera vez en su vida, Claudia no podía escribir. Pasaba los días encerrada en su mísera villa en Capri escuchando música renacentista francesa y contemplando indiferente las rutinas de abdominales de Diógenes. No podía escribir. Sus historias eran las de siempre, era una fracasada y ni las noticias de tumultos en librerías por la falta de sus novelas podía alegrarla. Admiradores, fans, locos, escritores envidiosos, todos ellos se interesaban por la suerte de Claudia, pero solo recibían silencio y perdigones. Claudía había entrado en un pozo de desesperación que parecía no tener fin.

Hasta que un día, después de una rutinaria sesión de sexo de seis horas, Diógenes prendió una llama. Quizá había llegado a la hora de compartir. De enseñar a otros escritores todo lo que ella llevaba dentro, todos sus conocimientos de técnica y creación para conseguir las más húmedas y tórridas novelas de amor y pasión. En un primer momento rechazó la idea, pero al paso de los días fue dándole vueltas y sí, de acuerdo, quizá fuera una forma de volver al mundo, reconectar con la literatura y sus seguidores y devolver el cariño que a lo largo de los años le habían dado. Una escuela, un lugar donde jóvenes escritores tuvieran cobijo, apoyo y comida para crear sus obras. Séis meses de convivencia en su pequeña villa capriana bajo la férrea tutela de una profesora tan exigente como Claudia. Cuatro escritores jóvenes seleccionados de todo el mundo que contarían con la ayuda de una figura como Claudia para alumbrar sus primeras novelas. Dicho y hecho. Anuncio, selección y la primera generación de pequeños clauditos con sus respectivas novelas. Seis meses de duro trabajo (que iremos relatando, pero sobre todo en el blog dedicado a Claudia) que cristalizan en novelas como esta:

Pasión supervividora, Agnes Tibaldi, próxima publicación.

La ambición de la joven escritora Agnes Tibaldi es la de convertirse en la reina indiscutible del género romantic survivor, novelas distópicas de supervivencia en entornos hostiles donde el amor tiene una segunda oportunidad. Su primera novela es la prueba indiscutible de que es una voz narrativa que dará mucho de que hablar.

Un mundo futuro dominado con mano y pie férreo por La Corporación Malvada, un gobierno distópico y tirano que tomó el poder tras el desastre conocido como La Gran Deflagración que dejó el mundo hecho unos zorros. Para conmemorar el día de su toma de poder, y para controlar la población de adolescentes rebeldes que exigen derechos y wifi en el metro, todos los años se organizan los Juegos Salvajes donde un par de centenas de jóvenes y jóvenas son abandonados en entornos hostiles sin nada más que ajustados trajes de cuero y un mondadientes. Entre estos adolescentes se encuentra Sylvia, la más rebelde de las rebeldes, con un precioso pelo natural, ojos almendrados, control inaudito de su peso y un fuerte carácter que quizá no le servirá de nada cuando conozca en esa selva plagada de animales mutados al misterioso, callado y guapísimo Trevor. Ella quería cerrar su corazón, pero los ojos de Trevor parecían tener el poder para hacérselo abrir. El corazón y otras cosas que una señorita siempre mantiene cerradas.

Sylvia se contempló en el arroyo que discurría dentro de su cabaña y admiró su reflejo. Aunque habían pasado seis horas, aun sentía los labios palpitantes por el beso que le había robado Trevor. Su generoso pecho se agitaba al recordar el momento en que Trevor se abalanzó hacia ella y ella, a pesar de querer resistirse, se había dejado comer la boca por el chico al que había jurado odiar. ¿Cómo se había atrevido? ¿Y por qué sentía que le había gustado?
Un alboroto en el Claro interrumpió sus profundos pensamientos. Salió de su cabaña y vio como un grupo de chicos a los que no conocía por nombre, pero que pertenecían al grupo que había bautizado como Carnaza, llevaba en brazos a Trevor.
- ¿Qué ha pasado? - preguntó presintiendo lo peor.
- Un Osoespín nos ha atacado cuando nos disponíamos a recoger moras. Trevor nos ha salvado al enfrentarse al Osoespín con su mondadientes. Lo ha matado, pero...
- ¿Pero?
- El Osoespín le ha clavado su aguijón en el vientre. Queríamos atenderlo allí mismo, pero antes de desmayarse nos ha dicho que solo tú podías curarle.
- Está bien - dijo -. Nunca he curado a nadie, pero no debe de ser tan difícil sacar del vientre un aguijón.
Lo llevaron a su tienda mientras ella se preguntaba si quería salvarlo. Quizá si lo hacía él volviera a besarle. Lo quería y lo odiaba por igual.
Los chicos de Carnaza lo dejaron encima de una mesa.
- Quitadle la camisa - dijo Sylvia. 
Lo que vio la dejó sin aliento.
Un pecho liso, fuerte y duro. Una deseable tableta de chocolate la invitaba a acariciar y lamer cada recodo. Un ligero vello parcelaba el marmóleo pecho de Trevor y se perdía más allá de su ensangrentado vientre hacia partes que Sylvia solo imaginaba por las noches con la mano inquieta. Se quedó sin respiración, con el corazón palpitando, sintiendo como sus pezones se endurecían y bailaban dentro de su sostén de cuero, como una oscura humedad le invadía su entrepierna provocando que a cada uno de sus pasos le acompañara un ligero sonido que parecía sinónimo del deseo que le despertaba aquel hombre que se hallaba ante sí. Pasó unos minutos contemplando aquel cuerpo perfecto hasta que la chirriante voz de uno de Carnaza la sacó de su ensueño; una voz donde se adivinaba el deseo que ella le despertaba.
- Deberías hacer algo... se está desangrando. Y el olor que desprende esta atrayendo a las Arañas Lobo.
¿Qué le estaba pasando? ¿Dónde había quedado su decisión de no volverse a sentir atraída por ningún hombre? Solo tenía ganas de llorar, pero no podía. Tenía que salvar una vida. Otra vez.

Impresionante, ¿verdad?
Pues esta es solo una pequeña muestra del talento que ha nacido en la nueva Escuela Claudia del Moral para jóvenes y apasionados escritores. En los próximos días tanto aquí como en el blog dedicado a la vida ejemplar y obra de Claudia, Todo Claudia del Moral, encontraréis más información, más adelantos, más talento y mucha más sorpresas.

Novedades improbables. Especial Noche de difuntos

Copiando sin pudor y con alevosía una sección del blog de la buena amiga Sasy, me he decidido a recomendar una serie de libros de misterio y terror que os pondrán los pelos como escarpias, os obligarán a cambiaros la ropa interior mínimo dos veces, con los que no podréis dormir en semanas y os provocaran espasmos y las más horribles pesadillas que vuestra mente puede crear.

O no.

Bloguea IMM Blog con V y muere, Robert Fynchon, ed. Roca, 2013

La comunidad bloguera está en tensión. Una serie de misteriosas muertes está acabando con alguno de los blogueros más populares de la red. Los encuentran en sus habitaciones con las cabezas incrustadas en la pantalla. La policía está desconcertada ya que una vez descartado que se trataran de suicidios por finales de saga decepcionantes o elección de actores que no pegan nada con el personaje, no tiene ninguna pista más allá de que hay alguien que está matando a jóvenes cuyo único punto en común era tener blogs de literatura juvenil.
Andy Pérez es un policía novato que acaba de salir de la academia, pero que descubre una pauta en los que ahora se consideran asesinatos: todos los blogueros muertos hacía unos curradísimos IMM Blog con V. Después de este descubrimiento, se decide que Andy haga un trabajo de incógnito: abrir un blog de literatura juvenil, conseguir popularidad, visitas y seguidores a toda costa y hacer IMM Blogs con V con muy buenas ediciones. De esta forma el inocente Andy verá cómo su tranquila vida cambia de forma radical al entrar en contacto con el sórdido mundo de los blogs literarios: seguidores, concursos, retos imposibles, envíos editoriales, comentarios enojosos y publicitarios, competitividad, reseñas a última hora, novedades... Y vídeos donde enseña libros y que alguien, en un oscuro rincón de la ciudad, ha dado un paso definitivo hacia la locura y la maldad. Alguien obsesionado con los IMM Blog con V y con quien aparece en esos vídeos enseñando los libros que han llegado a sus manos ese mes. Alguien solitario cuyo único contacto con la realidad son esos vídeos de aficionados a los que baja la voz y gusta imaginar que dicen su nombre entre palabras de amor y alguna cochinada.

Robert Fynchon ha escrito uno de los mejores thrillers de la temporada que va más allá de la típica caza del asesino, sino que acaba juguetando con la novela de terror, la tradición inglesa del satanismo y la crítica literaria.

- No se trata de suicidios - dijo Andy fingiendo una calma que no sentía.
- ¡Qué! - exclamó el jefe Harley -. Todos nuestros expertos psicólogos coinciden que se trata de suicidios colectivos provocados por la elección de ese tal Garred Bingley para interpretar a... - echó un vistazo a sus notas -. Gail Underwood, rey de los unicornios en la película Amor cornudo.
- Pensábamos que había quedado claro - apostilló Jude.
- No, pero no era eso. He estado en contacto con blogueros por medio de los blogs y en todas las redes sociales que conocemos. Por mucho que les disgustara la elección de Garred Bingley, nunca se suicidarían por ese motivo. 
- ¿Por qué? - el jefe Harley parecía que empezaba a interesarse.
- Les gusta demasiado quejarse. Y hay otra cosa. ¿Podemos ver el IMM Blog con V 63 del blog "Libros, letras y margaritas"?
- Ya lo hemos visto no sé cuántas veces.
- Por favor.
- Adelante Jude, póngalo - dije el jefe Harley -. Espero por su bien que tenga un buen motivo para hacernos ver de nuevo eso.
- Lo tengo, jefe. 
Jude puso el vídeo y de nuevo pudimos ver el último IMM Blog con V que había grabado Cabecita. Se la veía en su habitación. Sonrió a cámara, agitó su mano y volvieron a escuchar sus últimas palabras.
- Hola chicos. Bienvenidos a una nueva entrega de un IMM Blog con V. Es ya el... ummm... 63 si no recuerdo mal. Hoy no me entretengo y empiezo con los libros porque hay un montón entre compras, envíos, novedades, visitas a la bibliotecas y robados a los niños en el parque. Empiezo con este, Cómo conquistar a un caníbal de la maravillosa Claudia del Moral. Cómo podéis ver es un libro con páginas que van una detrás de otra. Tapa dura y va de una chica que conoce a un chico que es caníbal y tiene muy buena pinta porque a mí me gusta todo lo que escribe Claudia es tan... no sé... intensa y...
- Fíjense ahora - dijo Andy.
Cabecita seguía hablando sin darse cuenta de que detrás suyo había aparecido una sombra que se acercaba a ella. La sombra rondaba a la chica. No podía distinguirse ningún rasgo, pero resultaba inquietante y repulsiva. Abrió la boca y emergió una larga lengua bífida que acarició las mejillas de la bloguera mientras esta cantaba las excelencias de unos dibujitos que había en el margen de la página. Y sin previo aviso, agarró con fuerza por el pelo y con un rápido movimiento le incrustó la cabeza en la pantalla para acto seguido coger un volumen de los cuentos completos de Periquín de la Calabaza y emprenderla a golpes con ella hasta convertir su cabeza en un amasijo de sangre, cerebro y teclas.
- ¡Santo Díos! - exclamó el jefe Harley -. ¡Cómo se nos pudo pasar por alto!
- Es sutil, jefe - dijo Andy.
- Siga investigando, Andy. Creo que va por buen camino.

También disponible en e-book.

Escrito en la tierra, fangirleando en el infierno, Hazumi Menta, Fanctasy, 2013

El mundo de la literatura fantástica está de luto. Magnus HH Morson, el más conocido y admirado escritor de fantasía ha aparecido muerto en su casa. Todo apunta a que la muerte se debe a una ingesta masiva de hamburguesas poco hechas, cerveza fría, música fuerte y veintiañeras disfrazadas de personajes de El zorrón de las tetillas. A los llantos por la muerte del más importante autor de fantasía de la historia, se añaden los gritos de consternación de miles de lectores cuando salta la noticia de que los herederos de Magnus HH Morson, siguiendo sus instrucciones, han quemado el manuscrito del último volumen de su famosa saga Castillos de cartón y hierro, quedando ésta inconclusa. Los aficionados nunca conocerán el destino de Hans el Expósito Tuerto, de la reina Pirra, el simpático Cuellilargo o si la magia volverá a las Fuentes de los Dioses Girados. Consternación, indignación, lloros, pero al final los lectores se resignan y se conforman con volver a disfrutar de la magia de los once volúmenes publicados.
¿Todos los lectores? No, porque en la prisión federal para psicópatas con muy mala hostia de Amberlay, viven dos lectoras que no se conforman con no conocer el final de su saga favorita.
Nina y Karou se conocieron y se hicieron amigas en la institución. Ambas están encerradas a perpetuidad por crímenes horrendos, conductas psicopáticas y canibalismo ocasional. Dos peligrosas asesinas en serie postadolescentes adictas a la lectura de novelas de fantasía que harán todo lo posible para conocer el final de la historia de su adorado personaje Pepín el Tripode Dorado. Tras protagonizar una espectacular y sangrienta fuga donde asesinan y se alimentan de más víctimas de las estrictamente necesarias, Nina y Karou llegan a un centro de ayuda vudú para la tercera edad y convencen a Mamá Tasanta para que haga un peligroso rito para abrir un portal dimensional que les permita hablar con el espíritu de Magnus HH Morson y les diga cómo acaba su saga. Pero la impaciencia de Nina, un mordisco inoportuno de Karou y la tartamudez de Mamá Tasanta provocan que todo salga mal, se liberen fuerzas diabólicas del más allá que convertirán el más aquí en una interminable orgía de sangre, horror y tonos pastel. Y solo quien ha abierto el portal, podrá cerrarlo. Pero Mamá Tasanta ha muerto devorada por un demonio canario y Nina y Karou han caído en una pesadilla pandimensional que las hace creer que son ardillas tejedoras. ¿Está el mundo condenado o todavía queda una esperanza?

Tenemos que agradecer mucho a Fanctasy que se haya atrevido a publicar por primera vez en España la obra de Hazumi Menta, una escritora japonesa de novelas de terror metaliterarias obsesionada por las faldas cortas, las protagonistas femeninas inestables y el sonido que hace una persona masticando carne cruda. Novelas muy exigentes por la cantidad de referencias e intertextualidad posmoderna que presenta y desagradable por un alto grado de violencia y descripción gráfica de vísceras.

Karou dio una patada a una cabeza y sonrió cuando se golpeó contra la pared y estalló como una fruta madura.
- ¡Quince puntos! - exclamó dando un pequeño salto.
- ¿Quiéres hacer el favor de ayudarme? - dijo cansada Nina -. Este tipo no desaparecerá solo.
- Voy. A veces eres muy seria Ninininina.
Nina dejó caer el cadáver en un charco. Sus visceras se escurrieron del bajo vientre como serpientes.
- ¿Por qué lo dices? No soy seria.
- Un poco sí.
- ¿Por qué?
- Porque estás, trabajo, trabajo, y no te lo pasas bien.
- Pero es que quiero que salgan bien las cosas. No quiero que nos pillen antes de ir a casa de Mamá Tasanta y hablar con Morson y que nos diga que ha pasado con...
- ¡¡¡¡¡Pepín El Trípode Dorado!!!!! - exclamaron al unísono.
- Es que fangirleo mucho con Pepín - dijo Nina sentándose en el suelo y abrazándose al torso desmembrado de Serguei, uno de los celadores.
- Es el mejor - confirmó Karou mientras mordisqueaba una oreja. Siempre tenía hambre. Siempre -. ¿Te acuerdas cuando encontró el Arpa de las Séis Cuerdas y la ninfa Piscipolis le curó la verruga andadora con un poco de elixir de menta?
- Sí, fue tan romántico.
- Y sangriento.
- Muy sangriento.
- Pero el amor y la sangre siempre van juntos.
- Sí.
Suspiraron. 
- ¿No son muy cortas estas faldas? - preguntó al rato Karou.
- A Morson le gustaban así. 


Doble mordisco. Saga VampirIos 1, Claudia del Moral, DeBolsillo, 2013

Gundard von Thelmebar es un vampirIo condenado a una existencia de perfección física, gran sabiduría intelectual y una capacidad sexual que rivaliza con la de la oruga canora en su etapa fértil. Vive de noche, se alimenta de sangre humana, no soporta la luz del sol, muere si le atraviesan el corazón con una estaca y solo puede entrar en las casas si le invitan con tres días de antelación. Pero no es un vampiro. Es un vampirIo, un guerrero de la oscuridad que tiene la sagrada misión de proteger a las mujeres humanas de las agresiones de los ullgans, también conocidos como Hombres Bobos, tipos no muy listos que gruñen, se rascan e intentan hacer la cebolleta a las inocentes damas en los lugares más insospechados. Es el mejor en su trabajo, el guardián de la ciudad de Detritus, el más rudo y violento, pero también el más solitario. Hace siglos una bruja lo condenó a la soledad sexual más absoluta. Por un quítame de ahí esa matanza innecesaria de mi familia, la bruja castigó a Gundard dotándolo con un enorme pene del que se escribirían óperas y causaría admiración allí donde apareciese. Sí, un instrumento sexual sin parangón de una belleza indescriptible y al él le otorgó el don de la sabiduría para utilizarlo, pero también le dio un pene con conciencia, con pensamientos, con ganas de dialogar, afición a la literatura inglesa del siglo XVIII y con una enorme boca que no deja de hablar y hablar y hablar.

Desde que se mudó a la gran ciudad de Detritus, Sarah Mortersen ya no es la misma muchacha feliz y confiada que correteaba semidesnuda por los pantanos de Louisiana. Ahora vive encorsetada en pantalones, camisas, blusas y ropa interior que aprisionan su espíritu de gacela saltarina. Pero un inoportuno minitsunami de interior provoca que la familia de Sarah pierda sus tierras y esperanzas y ella se vea en la necesidad de buscar trabajo como monitora de aerobic para estrellas del rock glam en decadencia. Poco podía imaginar que esa noche en un vagón de metro abarrotado y por medio de un anciano que empezó a frotarse contra su pierna a voz de, niña, niña, rico, rico, conocería a un misterioso y enorme vampirIo al que desearía desde el segundo antes de verlo. Pero, ¿por qué pese a toda la pasión y las masturbaciones ajenas que desatan cuando están juntos todavía no han consumado su atracción en un polvo cojonudo repleto de orgasmos devastadores? ¿Por qué Gundard se muestra tan esquivo y no se quita los pantalones bajo ninguna circunstancia ni entre sus fuertes piernas?

A estas alturas nadie sorprende la capacidad de Claudia del Moral para revitalizar cualquier género. Lo hizo con los hombres unicornios, con los highlanders de agua o los hombres sosos, pero nadie podía imaginar que agarraría por los machos un tema como los vampirIos y les daría nueva vida, nuevos flujos y mucha pasión. Con Doble mordisco lo ha conseguido. Una novela terror romántico con grandes dosis de pasión y doble ración de besos en los labios.
En ambos labios.

- Gundard, por favor - Sarah gimió bajo el enorme peso de la entrepierna del vampirIo en su bajo vientre. Tan abultada, tan grande -. Quítate los pantalones. Te harán daño.
- No sé si yo poderrr quitarrrme pantalones. Estarrr aprrretados como cola de carrribú.
- Yo puedo ayudarte - Sarah dirigió sus manos hacia los pantalones de Gundard y con manos diestras le quitó el cinturón.
- Parrra, Sarrrah, porr favorrr... no sabes...
- ¿Qué?
- Mi maldición es horrrible. Es un espanto.
- Gundard - Sarah envolvió con sus manos el hermosos rostro del vampirIo. Era tan guapo y la tenía tan grande -. Sea lo que sea, lo pasaremos juntos.
- Perrro...
- No hay pero que valga. Quítate los pantalones y entra en tu nuevo hogar.
Sarah se abrió de piernas regalando a los ojos de Gundard una visión del paraíso y el infierno en un mismo agujero.
- De acuerrrdo.
Gundard empezó a quitarse los pantalones. Tenía miedo. ¿Qué pasaría cuando Sarah viera su pene y esa sonrisilla que siempre se le ponía cuando veía a una chica guapa? Amaba a Sarah. Era lo mejor que le había pasado nunca y no quería perderla. No podía perderla.
- ¿Me quierrres, Sarrrah?
- Sí, Gundard.
- De acuerrrdo. Pantalones fuerrra.
Y se los quitó.
Era enorme. Mayúsculo. Increíble. Un pene que era la apoteosis de los pitos. Del tamaño de un brazo y gruesa como tres muñecas. Un fascinante y hermoso pedazo de carne enhiesto, orgulloso que iba más allá de lo concebible y solo parecía ansiar perderse entre los pliegues de Sarah. Y esa sonrisa...
Espera...
¿Una sonrisa?
Sí, en el pene de Gundard había una boca que sonreía de forma estúpida. Y habló.
- Hoooola, buenos días. ¿Qué tal estamos? Un día soleado por lo que me han dicho.Y vaya, vaya, ¿quién es esta preciosidad, Gundard? Pilliiiín. ¿No nos vas a presentar? Hola, soy el pene de Gundard y me llaman Dillinger aunque siempre acaban llamándome gracias portento de la naturaleza. Es broma, es broma. ¿No vas a darme la mano? Ains, que te muerdo. Es broma, es broma. Soy muy cachondo yo, ya lo irás viendo. En un pene es bueno ser cachondo, ya lo irás comprobando. ¿Y qué? ¿Qué hacíais? ¿Sexo? Porque yo me apunto, me encanta el sexo. ¿Aunque sabéis que es lo que me gusta más que el sexo? La obra literaria de Tobias Smollet. ¿Habéis leído La expedición de Humphry Clinker? Me sé algunos fragmentos de memoria. ¿Os los recito? ¿O preferís que entre en materia? ¡Entrar en materia? ¡Qué bueno! Como soy un pene.
Sarah miró con una expresión de terror a Gundard.
- ¿Y siempre es así?
- Hoy es  bueno. Está de buen humorrr.

Novedades improbables IV. Especial Sant Jordi

Se acerca galopando Sant Jordi mientras empiezan a oírse los primeros cánticos de los libreros a las fuerzas aun más oscuras de lo habitual pidiendo que, por favor, por favor, por favor, que no llueva y seréis recompensados con la vida y la sangre de cuarenta lectores de Nicholas Sparks. En menos de veinte días aparece en nuestras puertas Sant Jordi y volverá a asaltar la duda de qué libro comprar, regalar o sustraer de forma discreta de una de las miles de paradas que encontraremos por las calles. De las editoriales no nos podemos fiar porque, qué van a decir, que sus libros son los mejores. De los libreros, menos. Ese día van tan hartos de trabajo y de preguntas que te encasquetan lo primero que tienen a mano. ¿De los amigos? Vade retro. Todos recordamos esas recomendaciones de buenos amigos que pasaron a ser enemigos porque un libro como ese solo lo aconseja alguien que nos odia. Entonces, ¿de quién fiarnos? ¿De la prensa? Ja, pero si está vendida. Entonces... di... entonces, ¿a quién confiamos nuestra ansías lectoras?

¿Pues de quien va a ser, mis queridos niños? Exacto, de este vuestro humilde blog que trae las mejores novedades editoriales que podéis encontrar en las librerías. Así que pasad, dejad vuestras posesiones materiales y números de cuenta a la chica de la entrada, poneos cómodos y escuchad porque los libros que tengo, os cambiarán la vida.

El códice Perico, Greg Porter, La factoria, 2013

Sean Barber era un buen criptólogo y tenía un excelente puesto en la universidad de Virginia como profesor de literatura comparada hasta que una hermosa rubia de interminables piernas le dejó con el corazón roto y escupiendo trozos de pulmón en un sucio bar de Manila. Desde entonces busca la redención, recuperar su trabajo y respirar con normalidad. Y parece que está a punto de conseguirlo. Un pulmón biónico y una segunda oportunidad: en Bostón ha aparecido cartas desconocidas que desvelan una intensa correspondencia entre Beatrix Potter y H.P. Lovecraft. Y no solo revelan una tortuosa y enfermiza historia de amor, sino algo que cambiará la historia de la literatura infantil y amenaza con destruir el mundo tal y como lo conocemos; los cuentos del conejo Périco no son más que códigos que leídos en el orden correcto abrirán las puertas del infierno dimensional haciendo que los que no pueden ser nombrados porque tienen nombres muy complicados encuentren el camino de regreso a una tierra que creen suya.

Partiendo de archivos inéditos, Greg Porter construye una novela de intriga sobrenatural que removerá las creencias del lector y provocará que no pueda volver a mirar con normalidad a un conejo con chaleco.

- No puede ser - dijo en un susurro Sean después de leer en silencio el texto descifrado de El cuento de Perico el conejo.
- ¿Qué ocurre? - preguntó Samantha.
- El texto... Me ha costado, pero por fin puedo leerlo. Estaba escrito en hipamani. Mira esta palabra.
- ¿Cuál?
- Esta, la que parece un culo. Su traducción a nuestro idioma sería derrota y...
- ¿Y?
- Derrota en hipamani significa...
Un sonido que provenía del pasillo hizo que Sean se interrumpiera. Observó temeroso como un ser que se arrastraba sobre unos deformes pies entraba en la habitación. Costaba contemplar a aquella criatura deforma y repleta de pústulas que sostenía entre sus manos una bandeja con chocolate y galletas.
- ¡Mamá! - exclamó Samantha -. Te he dicho que no era necesario que te molestaras. Hemos comido en el avión.
- A saber lo que os habrán dado en ese sitio - su voz se parecía a los gritos de un cerdo al que exfolian los testículos con papel de lija. 
La quiero, pensó Sean al contemplar como Sam ayudaba a su madre con la bandeja. A pesar de que acabo de ver en qué se convertirá, quiero a Sam. Esto debe ser amor. Solo tengo que detener a la reencarnación de la señora Potter y podré volver a ser feliz.

Prospectos completos, Henry Wojkiewic, Blackie Books, 2013

"Blackie era una perrita que se automedicaba, le daba demasiado al jarabe infantil y nunca se leía los prospectos de las medicinas. Aunque siempre se preguntó quién los escribía".

De esta forma, la editorial Blackie Books nos presenta una nueva joya en su catálogo: la recopilación definitiva de todos los prospectos que en vida escribió el imprescindible Henry Wojkiewic en las décadas de los sesenta y los setenta en el sur de California. Henry no podía imaginar que mientras redactaba en el pequeño y húmedo sótano de casa de sus padres inmortales frases como puede administrarse indistintamente en fases de ayuno y de digestión, o la mítica vía parental en septicemias, endocarditis y meningitis, la posología puede aumentarse, toda una nueva generación de escritores, músicos, arquitectos, pintores, ilustradores, cantamañanas, tecnócratas, banqueros, opionamso, coleccionistas de chapas de cava y franceses leerían sus frases como el retrato ultracoceptual del malestar de toda una época y un país.

Puede provocar la muerte o contraindicado en los meses de lactancia fueron acicates estéticos y morales para toda una generación que luchaba y se revelaba contra una sociedad anquilosada y caduca. Henry Wojkiewic se convirtió en un icono contracultural que sirvió de base de inspiración a gente como Bob Dylan (el verso It only brigs me sorrow es un claro ejemplo), Peter Fonda y Dennis Hooper (la escena de la moto en Easy Rider), el post-serialismo pictórico (esas referencias a las repeticiones de efectos secundarios que siempre acaban en muerte) o la misma existencia del disco Smile de los Beach Boys. Lo irónico del caso es que Henry Wojkiewic siempre vivió ajeno a su definitiva influencia en la cultura americana y por ende en la mundial, a los retratos que de él hizo Jasper Jjohns, a los guiños en las canciones de Joni Mitchel y al concierto homenaje que le hicieron varios artistas y que por un error de impresión se acabó llamando Woodstock. Según sus propias palabras, Henry solo aspiraba a "acabar de escribir este prospecto de mierda y poder ir a ver un capítulo de Star Trek, que eso sí que es arte y no lo que hacen esos melenudos".

Traducción de Javier Calvo con un prólogo de Rodrigo Fresán de esos tan chulos que hace él que pone UNO, DOS, TRES así en mayúsculas.

El blue drac, Jaume Montvilà, Columna, 2013
El blue dragón, Jaume Montvilà, Planeta, 2013

Montblanc, años veinte. La gran ciudad vive atemorizada desde que la banda mafiosa del Dragón Azul se ha instalado en la ciudad y la ha convertido en un campo de batalla llena de alcohol, drogas, sangre, clubs nocturnos y reyertas. Esto no sería un problema para los vecinos ya que el crimen y los casino atraen al turismo y esto repercute en el pequeño comercio siendo una inyección de vitalidad a una economía algo mortecina, sino fuera porque exigen un tributo de protección: cada familia tiene que dar a una de sus hijas a la banda para cubrir el cupo de chicas malas que cada ciudad dominada por el crimen tiene que cubrir. Eso incluye a Margarida, la hija del alcalde que ve como su futuro es acabar siendo una chica más en un local, ser adicta al opio y bailar para desconocidos recogiendo monedas con su escote. La ciudad parece condenada hasta que una noche llega un desconocido que se presenta como Jordi dispuesta a limpiar la ciudad y dejarla con un fresco olor a rosas.

La novela revelación de este Sant Jordi. Una novela que es una explosiva combinación entre la novela negra de toda la vida, la leyenda de Sant Jordi y la serie Como conocía a vuestra madre. Escrita con un estilo sencillo y ramplón, llena de explicaciones superfluas  repeticiones innecesarias, desprovista de descripciones (a excepción de los físicos femeninos y los rabos masculinos) y plagada de faltas de ortografía, errores de edición y construcciones que harán que cualquier corrector (figura que no ha participado en la elaboración del libro) se arranque los ojos con el pomo de una puerta y los sustituya por un par de mecedoras de juguete. Todas las previsiones apuntan que se venderá como churros.

Jordi, con una pistola y mientras se miraba a un espejo y decía me gusta lo que veo nene, disparó y la puerta implosionó haciendo un paf y las hastillas asetearon como nabajas el rostro rubicundo de Joe "El gónadas" que era moreno.
- He venido por mi little princess, Saul al que llaman "El dragón" porque tiene un tatuaje de un dragón con forma de dragón.
- Maldito - exclamó Saul saliendo de debajo de una cama -. Te arrancaré la cara, aplastaré tu cabeza y se la daré de comer a los cerdos y luego tendremos una conversación para matarte tan muerto que pedirás que ponga fin a tu sufrimiento de una forma rápida y veloz pero diré que no ja ja ja ya verás.
Pero Jordi fue más rápido y sacando su arco que disparaba flechas de fuego disparó una flecha dando a Saul en la boca y provocándole la muerte por asfixia por que no podía respirar por el humo.
- Así aprenderás - dijo Jordi. Y fue a buscar a Margarida. Tanta muerte le ponía cachondo.

Tú eres mi highlander acuático, Claudia del Moral, Terciopelo, 2013

Después de una larga espera de dos semanas, llega a las librerías la nueva novela de Claudia del Moral. Y no es cualquier novela, sino que se trata de la esperada tercera entrega de la serie "Highlanders en bañador".

Megan es una aguerrida e independiente diseñadora especializada en uñas para estrellas del rock bajitas. Tiene una vida llena de problemas, desengaños y secretos. Tantos que hasta ella se olvida y vive en una vorágine de caramelos de menta, clubs de moda y apartamentos con vistas al parque. No es una buena temporada que parece complicarse cuando un exnovio le rompió el corazón y una estatuilla de porcelana que representaba a una pastorcilla dando el pecho a un cordero. ¿Por qué todo es tan complicado? Ha dejado de fiarse de los hombres y se niega a dejarse tocar por debajo de la cintura y le acaricien con el dorso de la mano el interior del muslo, suave como la piel del melocotón, pero sin ser urticaria. Adora su trabajo, pero algo no funciona a aparte del triturador de basuras. Se siente incompleta. Un día una amiga que mira en diagonal y que es su némesis capilar, la invita a pasar unos días en un pequeño pueblo de la costa escocesa. Allí descubrirá que en  verdad ella es mitad sirena, mitad gólem de ceniza, mitad hada de los bosques y un cuarto de galleta de chocolate humana viviente. Y conocerá a Agnus McLaren, un atractivo y peligroso highlander en bañador con el poder de convertirse en la Angus, la típica vaca escocesa. Juntos vivirán peligrosas y emocionantes aventuras luchando contra un ejercito de babosas mutadas del espacio interior que absorben la energía sexual de todo aquel que pone un pie en un castillo escocés. Y tendrán tiempo de enamorarse y conocer la pasión que se desata entre un highlander en bañador convertido en vaca y una bella diseñadora de uñas metamorfoseada en foca con alas.

Claudia lo ha vuelto a conseguir. Una nueva obra maestra de la literatura romántica acuática. Con la única arma de poner una palabra detrás de otra con un espacio entre ellas para que se puedan leer mejor, consigue transportar al lector a un universo de sensaciones que no tiene parangón en la amplia literatura de highlanders. Todo el erotismo de un bañador escoces mojado apretando unas fuertes y varoniles nalgas que hace un momento eran los cuartos traseros de una vaca.

Megan se fundió en un beso con Agnus. Sintió en su boca la varonil lengua de este cambiaformas que la volvía loca que sabía a hierba y mojones y supo que él aspiraba sus emanaciones estomacales piscicolas. Estaba desnuda apretándose contra el cuerpo desnudo de él y dejando que la habitación se llenara del olor a pescado y campo que sus pieles exudaban. Y a deseo. Un jugo de deseo que se escurría entre los dos y que acabaría atrayendo a las malditas babosas que solo buscaban alimentarse de personas enamorada y muy cachondas.

¿Y qué ha dicho la crítica y el público de esta novela y de Claudia?

"Posiblemente la mejor novela escrita sobre highlanders en bañador de toda la historia", The New Yorker.
"El sueño de toda mujer es Agnus McLaren. ¡Viva el team Agnus! Porque, seamos sinceras chicas, ¿qué mujer no ha soñado con que la monte una vaca", Stella Collins, editora del blog Mujeres que leen así como de corrido.
"¿Y para cuándo el twitter oficial de Claudia del Moral? NECESITO estar al día con TODO lo que hace?", Eleazar Herrera, escritora, correctora, fan.

Entregas anteriores
Novedades improbables I
Novedades improbables II
Novedades improbables III

Novedades improbables III

Novedades recién llegadas a la librería. Impresionantes, descacharrantes, imprescindibles...

La guardería del terror, Alex Flesh, Ediciones B, 2012

Frank Bonnaro está cansado. No es que duerma mal por culpa de un viejo colchón que encontró en la calle, sino que está agotado por culpa de la violencia de las calles, de desarticular un día sí, otro también talleres de encajes de bolillos que no eran más que tapaderas de laboratorios de metanfetamina. De tener que lidiar con jóvenes existencialistas que no encuentran sentido a nada y por eso no pagan en los supermercados. Está cansado de ver como un sistema corrupto libera a los turistas que caminan sin pantalones por la calles, pero condena a trabajos forzados a quien lo hace sin calzoncillos. Harto de luchar con los mismos psicópatas de siempre que se infiltran en las interminables convenciones de señoras de edad respetable vestidas como muñecas legionarias con la trompeta que hace pirupirupiru. No puede más y el día que ve como alguien arranca de forma impune la etiqueta con su nombre de la grapadora, SU grapadora, decide mandarlo todo a la mierda y con cuatro tiros bien dados y una hoja de dimisión deja la policía y decide que es el momento de montar el negocio de sus sueños: una guardería sin licencia en su piso de soltero. Y tiene un gran éxito hasta que empiezan a pasar cosas raras. Un niño que muerde a otro y admite su culpa a la primera. Otro que se mete los dedos en la nariz y no se come los mocos. Una madre que no pone jersey a sus hijos a pesar de que se ha levantado un poco de fresco. Niños que recogen los juguetes. Demasiadas cosas inquietantes. Una rápida y sencilla búsqueda por google arrojará luz al misterio: el edificio donde está la guardería se construyó encima de una cementerio indio edificado encima de las ruinas de un tempo maya maldito construido encima de un abandonado campamento de verano que utilizó para construír las casetas de baño los tablones que encontraron en un bosque crecido encima de la tierra maldita donde hace billones de años criatures asquerosas llegadas espacio exterior abrieron sin querer un pasadizo temporal a otra dimensión donde criaturas informes y babeantes quieren volver para recuerpar lo que nunca fue suyo.

Miedo. Pero miedo miedo miedo miedo. De los de llorar por la noche y arrojar el libro al primero que pasar por el pasillo. De los de llamar gilipollas a tu pareja por tocarte mientras lees. Miedo de sentir como el esfínter se relaja y todo tu pavor se solidifica en un charquito marronoso y un olor acre que asciende. Alex Flesh se ha coronado como el nuevo rey del terror con esta novela que explora de forma magistral los límites siempre inquietantes de la puericultura y el infierno. Imágenes poderosas e inquietantes de ese niño que comparte su merienda o niños en silencio y quietos después de comerse tres kilos de chucherías. Una novela que deja claro que el infierno no es uno mismo ni los demás ni los franceses, sino un lugar silenciosos con un señor de Cuenca vestido de maya. Una novela ideal para pasar miedo y decir a amigos, parientes y conocidos, jo, qué miedo he pasado.

Yo paso, Richard Schuiten, Melusina sic, 2010

Ante la eterna pregunta hamletiana de "ser o no ser" y "¿seguro que al castillo se va por aquí?", los más ilustres prohombres y las más ilustres promujeres han discutido, agredido, pelado, mordio, metido un dedo en el ojo, atentando, pateado, gritado, insultado, gafado, machacado, asesinado, comido, decapitado, polemizado y contratrataco para intentar resolver y no ponerse de acuerdo. Richard Schuiten, según su madre "más listo y más guapo y más especial", propone una tercera opción: ante el ser o no ser, responder yo paso. Y quedarse tan anchos e irse al bar a tomarse algo. Ante la elección de Dumblendore a Harry Potter en la cuarta entrega de sus aventuras, en que llega un momento en la vida en que hay que elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil, decir con orgullo y la cabeza alta, mira mago, yo paso de follones y me voy para casa a jugar a la play que esta escuela es muy estresante y no teniendo pelos en los huevos cómo voy a salvar el mundo otra vez. Ante la eterna disyuntiva de ir de vacaciones a la playa o a la montaña, encongerse de hombres y decir, yo paso me quedo en casa.

 Yo paso es el libro para todos aquellos que no tienen pintas ni ganas de ser héroes estaban esperando así con indolencia y sin poner mucho interés. Por fin un ensayo donde se expone esa línea de pensamiento tan vieja como el ser humano y que ha acompañado a los grandes movimientos sociales: los indiferentes que prefirieron quedarse en el bar tomando un finito a tomar la Bastilla. A los que se les tendió una espada y la oportunidad de eternizarse defendiendo Constantinopla y dijeron, paso paso que me estreso. Para todos aquellos que pasan de puntillas por los grandes momentos históricos diciendo a mí no me mires. Un libro para los que nunca se presentan voluntarios. Un libro para todos aquellos que piensan que un gran poder no conlleva una gran responsabilidad, sino una carga pesada que hay que ignorar. Un manifiesto pata todos los que pudieron hacer historia y mejorar las cosas, pero prefirieron meterse un dedo en la nariz y decir yo paso.

La heroicidad está sobrevalorada. ¿Cuánto y cómo viven los héroes? Poco y mal. ¿De qué le sirvió a Aquiles ser un héroe? Para nada. Le levantan la novia, le matan al amigo, lo matan a él y luego le hacen una mierda de película. ¡Qué héroe! En cambio, los indiferentes, los que pasan de las responsabilidades, los que en su vocabulario están inscritas en letras de oro las frases "a mí no me mires", "no cuentes conmigo" y "pídeselo a otro" viven para siempre. ¿Qué no les hacen poemas épicos? ¿Y qué? Total, cuando el mundo pete Aquiles se quedará sin el suyo.

Y de las estrellas llegó mi gran amor highlander, Claudia del Moral, Minotauro, 2012

No hay género ni editorial que se resista a la cada vez más adorada Claudia del Moral, autora conocida como la Al Pacino de la novela de sentimientos o la Gertrude Stein de la novela romántica por su famoso aforismos Una rosa es una rosa a lo mejor es una rosa pero una petición de mano mientras se huya de la guardia del duque durante una peligrosa, pero excitante tormenta tanto en el exterior como en el corazón de los protagonistas es mucho mejor. Y ahora cuando parecía que Claudia del Moral ya había demostrado su valía en todos los géneros con todos los acentos posibles, irrumpe como un búfalo desbocado en las librerías y en nuestras vidas con una nueva serie de novelas románticas de ciencia ficción con highlanders de otros planetas que vienen a revolucionar los corazones, los esófagos y las entrepiernas de bellas y aguerridas muchachas terráqueas.

Norah es una joven estudiante de pompas fúnebres que sueña con alejarse un día de tanto formol y autopsias a pacientes narcolépsticos y montar su propia funeraria con el nombre "Muertos, pero sonrientes". Por las noches suele subir a la azotea del tanatorio donde hace las prácticas y suspira mirando las estrellas y pidiéndoles que un día le lleven el amor de su vida; ya tiene veintiún años y sigue soltera. Necesita ese amor que la rescate de esta vida de alcohol, vendas, chorros de sangre en la cara y palmadas en el trasero de unos muertos muy frescos. Poco podía pensar que un día alguien oiría su sorda plegaría gritada a la noche y que ese meteorito que se estrelló contra su casa y mató a su compañera de piso, cambiaría su vida.

LK89-Home es un highlander extraterrestre con una misión, proteger si es preciso con la vida de otros seres, la Piedra Vesicular, un misterioso mineral que es el epicentro de toda vida y antivida y que si se rompe, pues se fisura el universo y todo se va a hacer popó. Es duro, está decidido y muy bueno. Demasiadas mujeres, híbridas y formas de energía le han roto sus siete corazones y tiene el vientre más plano, duro y trabajado que una mina de piedra caliza supersexi. Su misión es proteger la Piedra Vesicular y salvar el universo del malvado, contrahecho y babeante Capitán Taza de Barro y así volver a su hogar donde podrá seguir maldiciendo a las hembras de todo el universo mientras mantiene relaciones sexuales muy sexis sin compromiso con la primera tetera animada animatrónicamente que se cruce por su camino. Pero sus planes saltarán por los aires el día que salga de aquel humeante cráter y se encuentre mirando los pezones duros y desafiantes de Norah, luego la mire a los ojos, y luego otra vez a los pezones. ¿Encontrará LK89-Home el amor verdadero en la forma de un arrogante pezón aterido por el frío?

Con esta novela Claudia del Moral supera todas las expectativas. Una historia dura, elegante, científica, sexi hasta decir basta que me tengo que cambiar las bragas, llena de música tradicional escocesa, peleas, la Atlántida y el amor entre una joven terráquea y un highlander extraterrestre que hará que las estrellas no solo titilen porque llevan millones de años muertas, sino por un profundo y denso deseo, como si fueran velas aromáticas que inundan de pasión y sentimientos sexis de la muerte una alcoba del amor.

Nora sintió como si una supernova le estallará en el pecho y que su fuerza gravitacional se contrajera y polarizara dejando sus bragas en los tobillos. LK98-Home la rodeó con sus fuertes y muy curtidos brazos tras horas y horas de ejercicios espaciales y bidimensionales y la atrajo hacia sí. La besó como si fuera la primera vez, y lo era. Y una explosión de genes, moléculas  varianzas y lenguas martilleó sus corazones, tobillos, narices y entrepiernas.
- LK89-Home, eres todo lo que soñaba en un extraterrestre.
- Soy mejor... - y para demostrarle sus palabras, Lk98-Home le explicó por qué le llamaban el ambidiestro y porque orejas, manos y ojos no era lo único que su raza tenía por parejas.

Nota a las editoriales: sigo esperando colaboración. Se me está acabando la paciencia. Como no reciba algo pronto, podéis empezar a despediros de vuestras mascotas.

Entregas anteriores
Novedades improbables I
Novedades improbables II

Novedades improbables II

Como siempre, leyendo mucho. Me levanto y lo primero que hago antes de hacer un pipi o desayunar o ponerme en bolas delante de una ventana abierta para que el frío de la mañana me abra los poros y me alegre los pezones, es coger un libro y pam, me lo leo. Así como quien no quiere la cosa. Y abro la nevera para pillar la leche y prepararme un cappuccino con moka y naranja y suena una misa de Schubert y pam ya me he leído otro. En ese momento, hago una pausa para descansar los ojos de tanta lectura y aprovecho para leer la prensa nacional e internacional  (quince periódicos en papel más una veintena más on-line) de diferentes y variados puntos de vista entre sí. Después de esto actualizo mi blog de actualidad política y palabra esdrújulas. Y después de esto voy al trabajo, pero allí sigo leyendo no sin antes llamar al club de polo para confirmar la pista para la clásica competición bianual de libreros con gafas contra libreros palmípedos. Y sigo leyendo mientras mi yegua Dionisiaca me pasea por los frondosos bosques de robles de Igualada y cuando regreso a casa y me visto para cenar. Y también mientras preparo unos martines bien secos como aperitivo a una cena basada en frutos del mar que bien nos merecemos. Leo, leo y leo y esto que viene ahora son las tres novedades que considero imprescindibles para estar al día en lo que todo el mundo debería leer.

La angustia de la goma del calzoncillo, Raul Rojo, Destino, 2012

¿Quién dijo que el realismo había muerto?

Daniel es un alto ejecutivo (metro noventa y tres) con una vida perfecta. Buen trabajo, dinero a mansalva, una novia modelo de lencería muy abierta a relaciones con sus compañeras de trabajo, una buena casa, unos padres que viven lejos y unos hermanos que han renunciado a su generosa parte de la herencia familiar por una vida contemplativa y mísera. Todo parece ir bien hasta que el coche se avería y Daniel se ve obligado a ir en autobús al Palacio de la Ópera para ver la Tetralogía de los Nibelungos de Wagner sin subtítulos en asientos de piedra y rodeados de alemanes malhumorados e ingleses pomposos. Allí, en el autobús, rodeado de desconocidos siente como su caro y exclusivo calzoncillo hecho a medida por una monja ciega y palmípeda que vive en Milán, se le mete por la raja del culo incomodando el viaje. Intenta colocarse con disimulo bien la goma del calzoncillo, pero el miedo a que un desconocido vea como se mete el dedo entre las nalgas y tira con el riesgo que supone que quizá no se limpiara del todo bien el ano en la última defecación y algo de ese acre olor a mierda le impregne el dedo y manche la tela del calzoncillo y del pantalón le produce angustia. Una angustia que le acompañará a partir de ahora en todo ese viaje en autobús al infierno y en las casi veinte horas de Wagner ininterrumpidas con una goma de calzoncillo atormentando un culo y por ende, toda su vida y todo su pasado.

Raúl Rojo, esa eterna joven promesa de sesenta años de la literatura argentina, nos presenta una nueva novela que es casi su confirmación, pero no. Una novela, de seiscientas páginas y tres puntos y aparte, que según palabras de su autor "no es más que una metáfora de la angustia que siente cada persona por su ropa. Porque vivimos atrapados en nuestros armarios, metáforas de nuestra alma, versiones de la obra de C.S. Lewis pero al revés. Todos nosotros no somos más que gomas metidas en el culo de alguien provocanco su angustia. Y la vida humana no es más que una enorme goma de calzconcillo metida en el culo de Dios".

La siento dentro. Como me roza las paredes culiles. Ya ha dejado atrás el ser una molestia. Ahora es algo más. Más allá. Más duro. Miro a mi alrededor y veo las caras indiferente de todos estos que me ignoran, que no me conocen, ni conocerán jamás mi angustia. Sus rostros indiferentes a una goma de calzoncillo que me saja el culo y el alma. ¡Maldita monja! ¿Acaso me odiaba sin saberlo?

¡Qué te jodan!, Lillian Bujols, Obelisco, 2012

Después de los éxitos de El secreto del ahora, El alquimista vuelve en un ferrari con una mochila, Mis zonas oxidadas, El arte de conversar con Dios en una armadura oxidada, El secreto de Guardiola, ahora, aparece en las librerías por arte de transportista, el libro de autoayuda definitivo.

Lilian Bujols presenta su primer libro de psicología autoayudítica que cambiará para siempre los conceptos que teníamos de la pseudopsicología de baratillo. ¡Qué te jodan! es un manual perfecto para superar nuestro día a día y soportar estos tiempos convulsos y aciagos que vivimos por culpa de otros. Un solo concepto: si no te gusta, te jodes. Todo el potencial de egoismo y egoncentrismo que sólo se atrevían apuntar otros manuales, este libro lo lleva a su eclosión definitiva. ¿No te gusta que sea feliz y dueño de mi vida? Que te jodan. ¿No te gusta que sea responsable de mis actos? Que te jodan. ¿No te gusta que queme rastrogos y ancianas en el balcón de mi casa? Pues que te jodan con cinco dedos en la cara y moviéndome de un lado a otro. ¿No te gusta que no ceda nunca el paso a los otros coches en la autopista y acelere cuando hay un charco y peatones al lado? Pues jo-de-te. Es mi vida y la vivo como quiero que para algo soy una persona única y autosuficiente condenada a compartir mi especialidad con otros. Una terapia psicocognitivaregresoenciclopédica basada en llegar el YO hasta sus últimas consecuencias. Sólo preocupándose por uno mismo y pensando en uno mismo llegarás a las cotas de felicidad que te mereces. ¿Y qué nos puede decir uno de los lectores de este libro?

"Antes de leer ¡Qué te jodan! tenía familia, amigos y trabajo, pero estaba demasiado ocupado haciendo cosas para y por los demás. Después leí el libro de Lillian y todo eso se acabó. Basta de trabajar para alguien, preparar comidas, poner inyecciones de insulina, ceder el paso, dar los buenos días... Que se jodan. Ahora no tengo ni familia, ni amigos, ni trabajo. ¿Pero sabes qué te digo? Que se jodan, no los necesito. Lo primero yo, luego yo y luego mis necesidades. ¿Me das para un cartón de vino? No, pues que te jodan."

De regalo, un dedo extensor.

Highlanders en patines, Claudia del Moral, ed. Terciopelo, 2012

Después de un silencio de una semana, llega a las estanterías de las librerías, a los libros electrónicos y a las páginas de descargas piratas más conocidas, el primer capítulo de la nueva saga de seis trilogías de Claudia del Moral, "Highlanders sobre ruedas".

Clara no es feliz. Contra su voluntad ha tenido que dejar atrás un fantástico apartamento de renta antigua en Nueva York, un buen trabajo, una amiga con menos tetas y callada, un novio guapo atento y un amplio y variado guardarropa. ¿Y todo por qué? Sólo porque sin querer presenció un horrendo crimen al salir de un curso de macramé con mucha sangre y salpicaduras y no me mates y sí te mato (el crimen, no el curso). Sólo ella ha visto la cara del Asesino de la Amigdala. El FBI decide darle pues una nueva identidad y ahora es la nueva redactora de la revista Capullín rosado, la mejor revista de jardinería para fracasados de la ciudad de Detritus; un asqueroso rincón del mundo sucio y polvoriento solo conocido en el mundo por su carrera anual de solteros en patines. Pero, claro, el Asesino de la Amígdala descubre donde se esconde Clara y va a por ella... Y justo la noche en que parece que la muerte será la nueva compañera de cama de Clara, aparece David y la salva de una muerte casi segura. David, un misterioso highlander que montado en unas patines rojos como el pecado de la lujuria, la falda al viento y la convicción de que la ropa interior solo coarta la libertad individual. Quizá, de momento, y hasta las últimas quince páginas, la vida de Clara esté a salvo, pero no su corazón.

Caliente. Muy caliente. Pero que muy caliente. Caliente hasta decir, qué caliente. Como sentir el aliento de un borracho en la cara. Como el contacto de una vitrocerámica en el culo. Nunca las ruedas de unos patines habían echaron tantas chispas y humo como estas que describe la pluma ávida y siempre húmeda de la Claudia del Moral más cachonda. Pasión, velocidad, riesgo, hambre, deseo, carne, peligro, miradas, gestos, palabras, erecciones mal disimuladas que se clavan en el bajo vientre, miembros viriles imposibles de abarcar no ya con dos manos, sino con las tuyas y las de tu mejor amiga, faldas a cuadros, cojines bordados, simientes y sexmientes, peleas con espadas a lomos de patines mágicos, sectas secretas de highlanders motorizados, amígdalas gimientes y mucho, mucho más en sus trescientas páginas. Claudia del Moral es la mejor y Highlanders en patines es otra buena muestra de ello.

David la sostenía entre sus fuertes, musculosos, macizos y varoniles brazos mientras patinaba con furia casi sexual por las calles de Detritus. Clara sentía la pulsión de sus corazones al unísono, el viento agitando su cabellera, refrescando el calor que desprendían sus anhelantes entrepiernas.  Un viento pícaro y juguetón que levantaba sus respectivas faldas, se contorneaban y enlazaban como hace unos minutos se enlazaban sus lenguas y en unos minutos lo harían sus cuerpos. Los patines de David escupían chispas sobre el asfalto aunque Clara no estaba segura de si esas chispas no serían más que el amor y el deseo que goteaba desde su entrepierna ante el deseo imponente de este highlander en patines.

Por cierto, editoriales, que podéis colaborar con esta sección siempre que queráis. Ya lo dije en la anterior entrada, pero solo he recibido silencio. Que lo sepáis, eh, sin presión.

Primera entrega de estas novedades improbables.

Novedades improbables I

Recupero una sección de mi otro blog (si no lo conocéis se llama Mil matices de gris y hablo de cine, de la librería y de cosas de mucha risas según el humor de cada uno) porque pienso que en éste encontrará cabida y lectores. Al igual que en muchos otros blogs, una sección de novedades...

Amor cornudo, Claudia del Moral, ed. Trakatrá 2011

Lisa es nueva en el pueblo y ha tenido que irse a vivir con su enfurruñada y mal follada abuela. Sus padres murieron en un desgraciado accidente minero mientras resolvían los últimos detalles de una misteriosa herencia. A pesar de sus largas piernas, sus pechos firmes y redondos, su preciosa cara y un cociente de inteligencia de 243, se sabe poca cosa y no es muy popular en el instituto ni tiene grandes amigas. Pero un día todo cambia cuando debajo de su cama encuentra un portal dimensional que la llevara a conocer a las más apasionantes y ridículas criaturas que un dios enfermo llegó a crear. Y entre ellas, a Tomás, el adolescente unicornio. Callado, misterioso y con una preciosa crin rosada para acariciar, peinar y hacer largas trenzas mientras se suspira de temor y miedo porque... ¿cómo podía Lisa sospechar que Tomás pertenecía a un clan unicornio enemigo y que ella no es más que la hija perdida de la reina Potra? Una guerra se avecina que arrasara bosques, ciudades y borrará de la faz de la tierra a indefensos e inocentes, pero la mayor guerra se desarrollará en el frágil corazón de Lisa.

Con esta novela Claudia del Moral cierra la puta boca a todos sus detractores. A todos aquellos que la acusaban de escribir apasionantes, pero limitadas novelas de highlanders. Pues toma, toma, toma, Amor cornudo es el primer título de una serie de treinta y seis volúmenes sobre los caballeros unicornios de diferentes colores de tono pastel. Con solo las dos primeras frases de la novela, Claudia del Moral se erige como la nueva reina de la literatura romántica juvenil de índole fantástica subsección jovencitos buenorros y depiladitos que se metarmofosean en criaturas mitológicas. Amor cornudo tiene todos los ingredientes para convertirse en el nuevo fenómeno de masas para adolescentes alteradas: amor, romance, pasión cariños, peligro, acción, besos robados, besos devueltos con notas de reproche, castidad resguardada hasta tener un anillo, enemigos, rubias malas, rubias más malas todavía que las rubias malas que en verdad van teñidas, chicos guapos y sensibles pero machos y un montón de suspiros llenos de los once colores del arco iris. Una novela para partirse el alma supirando y anhelando enamorarse de verdad porque... ¿quién no ha soñado alguna vez con hacerle trenzas al hombre perfecto?

Lisa suspiró y con ese suspiro entraron por la ventana hadas para tejer hebras con las que construir las paredes de sus delicadas casas. Tomás sintió celos del suspiro por haber estado dentro de su amada y de las hadas por tomar algo cálido y húmedo de ellas y que él todavía no había podido degustar. Pisotéo con desprecio a aquellas desaprensivas ladronas de hálito vital de su amada.
- No quiero que nadie te toque - dijo Tomás con rabia.
- Cuando te pones posesivo me das miedo... aunque te pones tan guapo.
- Lo siento... es que te quiero - dijo mientras con sus cascos bailaba la danza del perdón.
- Ahora no podemos hablar de nosotros, Tomás - Lisa le acarició la crin y se quedó admirada de la dureza de sus pectorales - el reino de Burrishildo está en peligro por culpa de los gruppad, esos malditos coleópteros feos y desagradables. Nuestro amor, aunque es lo principal, ahora es secundario.
- Lo que daría por ser uno de esos highlanders de los que hablan las leyendas humanas.
- No necesitas ser un highlander. Eres un hermoso y valiente adolescente medio unicornio. Tienes un cuerno mágico. Y todos los atributos de un caballo.
- Sí... los atributos de un caballo y la imaginación de un hombre.

Los blandos atardeceres de mi Prusia rememorada, Barón Friedrich von Nyewr, Libros del Asteroide, 2012

La imprescindible recuperación de un clásico justamente olvidado de la literatura centroeuropea: las memorias literarias del aburrido, pedante, inócuo, cobarder y decadente Barón Friedrich von Nyewr. Una trilogía en catorce volúmenes donde el barón hace un repaso a una insulsa e insípida vida falta de emoción, vivencias, experiencias o interés. Con un estilo a la vez plano y sobrecargado, lleno de paráfrasis absurdas, comparaciones que no vienen a cuento y descripciones sin gracia a las que no ayuda nada una horrible traducción llena de faltas de ortografía y sinsentidos gramaticales. El lector que se aventure a adentrarse a esta soporífera recreación de una Prusia que nunca existió sentirá irrefrenables ganas de clavarse tenedores en los ojos hasta alcanzar el cerebro para asegurarse que no volverá a tropezar ni una sola vez en toda su vida con una nueva descripción del color del atardecer.

Caminava despaciadamente por los caminos y ya no pensaba cuanto llebava caminando por esos caminos larjamente y comunmente conocidos y caminados. La Prusia anteriormente conocida por los que eran los que antes que yo venían empezavan ha desaparecer desesperadamente por los caminos de asfalto que ocultaban premeditadamente los caminos por los que caminaba yo cuando era niño y por donde caminavan aquellos todos a los que les gustaban los caminos dulcemente trazados por los anteriores a aquellos que me precedían anteriormente a mi llegada a los caminos. ¡Qué luz fantásticamente luminosa la del atardecer! ¡Qué blando era todo! Me tiré un pedo. Largamente. Olorosamente. Dolorosamente. Patéticamente. Pesadamente. Desapasionadamente. Y pensé en Gretchen.

¿Y qué opina la crítica de esta monumental paja mental de veinte mil páginas?
"Una absoluta obra maestra. Su estilo zafio, rudimentario y cansino es el correlato perfecto para la desazón espiritual del protagonista, ese perfecto e insoportable sosias del autor". Babelia, El país.
"Brutal, pero de verdad. Fue..., pero qué buena, en serio". Qué leer.
"Es tan buena que después de esto odiarás la literatura y no podrás volver a ver de cerca un libro". ABC.

¿Y el público?
"Muy buena, sí. Sólo llevo leída media contraportada pero me ha enganchado". Juan, nadie importante.
"Eh, sí, vamos, que si la publica quien la publica pues es buena, ¿no?". Laura, estudiante.
"¿Qué? Sí, sí, buena, buena... sí, salen vampiros. Y algo de erotismo también. Sí, sí... y fútbol y todo." Jorge, librero.

Frío mortal de la muerte en Venecia, Montse Muñoz, Roca Ediciones, 2012

La nueva obra maestra de la literatura sueca está ambientada en Venecia, escrita en castellano, protagonizada por una pareja de investigadores catalanes y donde el primer muerto es chino. pero coincide en tres hechos fundamentales y decisivos para considerarla novela negra sueca: hace frío, matan gente y saca a la luz del día los trapos sucios de las familias tanto si tienen que ver con el caso como si no.

Jordi y Montse, un bon parell de catalans, han estado durante meses ahorrando para poder irse en julio a Vencia y vivir unos merecidos, románticos y tranquilos días de vacaciones. Pero, ¿quién les podía decir que una huelga de controladores aéreos haría que llegaran a su destino en pleno diciembre y en medio de una ola de frío polar? Nieva, los canales están helados, las cañerías de la ciudad han estallado y solo los turistas se arriesgan a salir de paseo ante la mirada incrédula de los venecianos. Montse y Jordi conocerán un frío mortal de la muerte que se hará más frío cuando empiecen a aparecer los primeros cadáveres. Y aunque en un primer momento todo apunta que los infortunados murieron congelados, en un examen más minucioso se darán cuenta de que a los cadáveres les falta la cabeza, tres dedos de la mano izquierda, séis de la derecha, los órganos sexuales, el bazo y han dibujado con rotulador permanente la fórmula matemática de Euler. Gracias a su innato talento para la deducción lógica, la pareja llega a la conclusión de que eso no lo hace el frío. Un asesino psicópata coleccionista de bazos humanos y aficionado a las matemáticas ronda la ciudad eterna enfriando más un ambiente ya de por sí frío, pero frío de la muerte. Y todo se complica más cuando descubren que todas las pistas los conducen de forma directa la cuadro de Tiziano, "La venus de Urbino", un cuadro donde sale la venus esta con todo el tetamen al aire y tapándose el chumino, y a un secreto que hará que la temperatura descienda unos grados más hasta conseguir ahora sí un frío mortal de la muerte en Venecia.

Montse Muñoz consigue el cóctel perfecto entre novela negra, novela de enigmas, novelas forense, parte metereológico, prospecto de medicinas, novela histórica y catálogo de muebles. Sesenta y tres muertos, treinta formas diferentes de decir "tengo frío", detalladas descripciones forenses, nieve a raudales, persecuciones, el desmoronamiento de Santa Maria dei Miracoli, naves espaciales, tiroteos en I Frari y muchas cosas más en sus apenas ciento tres páginas. Un gran debut de una gran escritora. El primer volúmen de la trilogía en nueve partes "Frío mortal". Para navidad se espera la aparición de la segunda parte, Frío mortal de la muerte en Cancún.

Por cierto, si alguna editorial quiere colaborar con esta sección enviando este tipo de novedades ya sabe dónde encontrarme.