viernes, 10 de diciembre de 2010

"Drachenfels. Una novela de Genevieve la vampira" de Jack Yeovil (seud. de Kim Newman)

Drachenfels. Una novela de Genevieve la vampira, Jack Yeovil (seud. Kim Newman), incluia en volúmen Genevieve la vampira, colección Ómnibus Warhammer, Timun Mas, 2010

Primera novela protagonizada por la fascinante figura de Genevieve Dieudonné, la fuerte y hermosa vampira de seiscientos sesenta y tres años felizmente ideada por Jack Yeovil (seudónimo del escritor y periodista inglés Kim Newman) para una serie de novelas del sello Warhammer.

Mi primer contacto con las novelas del sello Warhammer se lo debo al insigne Capitán Chistorra que me prestó un par de novelas protagonizadas por los sutiles y cariñosos Gotrek y Félix tituladas Matatrolls y Mataskavens y que iban sobre dos personajes que se dedicaban a matar trolls y skavens. Me encontré con una novelas honestas en la relación título/argumento y que daban lo que prometían:  violencia, monstruos, tortas, muertos, mata-mata, destripamientos, más muertos, sangre, mucha sangre, todavía más sangre y aún más sangre aún. Novelas que no son lo mejor que he leído en fantasía, pero me proporcionaron unas tardes de mucha diversión. Y me sirvieron para entrar en el mundo Warhammer; un universo sucio y violento donde los buenos duran quince páginas, los protagonistas o son grises oscuros o son malos malísimos y donde los enemigos son más malos todavía. Un universo poco sutil, lleno de mala leche, de tripas voladoras, mutantes asquerosos y según qué autor, con un sentido del humor más bien cafré.

Pues bien, mi última lectura pertenece a ese universo, pero como una rara avis. Me refiero a la saga  de cuatro libros de Genevieve, la vampira que escribió Kim Newman bajo el seudónimo de Jack Yeovil y que ahora Timun Mas ha recopilado en un solo volumen. Y, la verdad, me ha gustado mucho. No es una obra perfecta, pero al universo Warhammer no le pido perfección literaria, sino diversión. Y de esto, la primera aventura de Genevieve tiene mucha.


Veinticinco años atrás Genevieve derrotó junto a sus compañeros al poderoso mago Dranchefels. Ahora, Oswald ,el héroe de aquella importante batalla, la invita junto con el resto de sus compañeros supervivientes al estreno de una obra de teatro basada en aquellos sangrientos y terribles acontecimientos y que ha escrito el afamado actor y autor Detlef Sierck. El estreno se producirá en el mismo escenario de la derrota y será el acontecimiento del año y lo que otorgará la inmortalidad a los héroes. Naturalmente, unos asesinatos y una desapariciones no serán los mejores augurios para un tranquilo estreno.

Drachenfels juega a sorprender y a subvertir de forma algo gamberra el género. La novela empieza donde la mayoría de las novelas de fantasía acaban: con la derrota del mago malo. Las veinticinco primeras páginas narran con todos los elementos y tópicos la típica batalla final. Hay un malo muy malo que debe vencerse, unos personajes que buscan venganza, otros que buscan fama, y otros que buscan fortunas. Podemos encontrar un guerrero, un mago, un asesino, un enano, etc. Hay trampras mortales, monstruos horribles, muertes de los compañeros, traiciones, sangre, vísceras, locura y tortas. Todo es muy bestia, muy exagerado, sangriento y barroco. Tanto que no puedo dejar de pensar que en este estupendo prólogo hay mucho de cachondeo y de parodia. Newman consigue que en un momento entremos como lectores en ese mundo y decidamos acompañar a unos personajes que parecen sacados de una partida de rol.

Al acabar este prólogo, saltamos veinticinco años y asistimos a los actos de conmemoración de la derrota del malo malísimo. Aquí aparecen los supervivientes de aquel enfrentamiento y la novela entra en otro terreno y empieza a desplegar diferentes niveles de lectura y a utilizar elementos de distintos géneros. El propio autor explicita esto en el prólogo que acompaña la edición de Timun Mas.

"Vi el mundo de GW como un escenario (...) que podía usarse para muchos tipos de historias, e irlas tachando todas, una a una: terror, farsa, detectives, de policías, misterio, acción, musical, cómico, comedia romántica, película del oeste, de samuráis."

Así, en lo que a primera vista podría parecer una novela de fantasía más nos encontramos que en realidad se trata de una estupenda y muy divertida amalgama de diferentes géneros:

- El de la fantasía pura.
- Una novela de misterio al más puro estilo de Agatha Christie o Dorothy L. Sayer. Un lugar, unos invitados, un muerto y alguien es el asesino.
- Una novela de terror.
- Un puntito de romance.
- Y una recreación de la figura y la obra de Shakespeare en el marco del ultraviolento universo de Warhammer. Tengamos en cuenta que toda la obra se estructura en la idea de representar una obra de teatro sobre unos sucesos reales. La vida transformada en teatro y revivida. Kewman juega mucho con esta idea y, aunque quizá no la exprima en todas sus posibilidades, la convierte en algo muy atractivo y original.
- Y otros que dejo al lector.

Esta mezcla de géneros confiere a la novela una viveza y una fuerza que otras obras de Warhammer no tienen y que se limitan más a abrir la cabeza del bicho de turno. Pensemos que estamos ante una novela donde no hay grandes batallas ni continuas escenas de acción. Casi todo el peso recae en una importancia tremenda del diálogo y a la caracterización psicológica de los personajes. De todos los personajes. El ejemplo más claro sería el del enano Vargr Breughel, personaje trágico en sí mismo. Eso sí, tampoco se asusten los aficionados y crean que Kim Newman ha convertido el universo Warhammer en una comedia de Neil Coward. Hay diálogo, misterios, sutilidad, buenos personajes, muchos grises, pero tambíen mutantes, matanzas, piedra de la disformidad, casquería, acción y peleas.

Y está, claro, Genevieve. Seiscientos años de edad, pero con apariencia de muchacha de dieciséis. Con la sed roja latiendo. Con muchos grises. Con su fuerza, su violencia y su erotismo. Y eso que creo que en esta novela Genevieve no desplega todo su encanto y fuerza de personaje.

Eso sí, no todo es perfecto, claro. Quizá se entretiene un poco demasiado en los detalles y hay un momento en la novela que se produce un pequeño vacío narrativo en el que las cosas podrían haber pasado un poco más deprisa. Pero pecata minuta. Drachenfels es una entretenida novela de aventuras y fantasía. Da un par de tardes entretenidas entre una carismática vampira, monstruos, sangre, asesinatos, teatro y mutantes. No es una gran y elavada obra literaria, pero da lo que promete y entretiene al lector. Es honesta, no es pretenciosa y es divertida. Y esto, actualmente, es mucho y hay que valorarlo.

6 comentarios:

  1. Yo no sé nada de Warhammer, pero me sorprendió descubrir que había vampiros.

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  2. Y muchos. Y ganan por goleada los malnaciodos violentos y cabrones. Como los de la novelas de Von Carstein. Estas son graciosas porque los protagonistas son los malos y es divertido ver sus planes para fastidiar y eliminar a los héroes.

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  3. es una novela muy buena

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  4. es super interesante me encanta los personajes tambien me escanta

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  5. si es muy interesante y te trasporta a otros lugares son muy beautiful en español hermoso yo soy de canada it my firts book favorite

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