jueves, 16 de diciembre de 2010

"Sukkwan Island" de David Van

Sukkwan Island, David Vann, ed. Alfabia, 2010
Sukkwan Island, David Vann, ed. Empúries, 2010

Premi llibreter 2011

- Por tu culpa y a mi edad voy a tener que ir al psicólogo. Buenísima, pero menudo rato me ha hecho pasar.

Con esta frase un cliente habitual de la librería me hizo sabe su opinión del libro que le había recomendado y que a mí me venía avalado por el comentario elogioso de un compañero en cuitas librescas. Me la llevé un fin de semana a casa y... joder... Sukkwan Island ha sido una de las lecturas más fuertes y estimulantes de este año, pero también de las más complicadas de leer. Y aviso, no es una novela juvenil y no es una novela para todos los públicos. Quien busque una novela complaciente, una novela que "enganche", que haga pasar un buen rato que miré en otra parte. Sukkwan Island es una novela dura, triste y fría. Y apasionante, hermosa, estimulante y duradera.

Un padre y su hijo de trece años. Una pequeña isla en Alaska. Un año por delante. Una oportunidad para estar solos, sobrevivir en un entorno hostil y afianzar lazos. Pero poco a poco las duras condiciones de vida, errores garrafales y estúpidos, la claustrofobia, la soledad, los silencios y tener que llenar con algo las horas convierten la convivencia en algo duro, asfixiante e insostenible.

Y hasta aquí puedo leer. Porque si yo he pasado lo que he pasado con los giros de la novela, vosotros lo pasáis igual.

Sukkwan Island habla de muchas cosas con la sutilidad de las buenas obras literarias. Un lector avispado puede rastrea en esta novela semibiográfica temas evidentes como la muerte, la soledad, la desolación y, sobre todo, la paternidad. Jim es el ejemplo perfecto de mal padre: abusivo, egoista, autocompasivo, infantil, etc. La típica persona que no debería ser padre, cuya vida está siempre en otra parta y que siempre llega tarde. Sus instintos suicidas, sus salidas de tono, sus lloros por la noche, las confesiones incómodas a su hijo Roy. Y un hijo que sabe que esta aventura irá mal y que actúa como padre de su padre. Un adolescente que no solo tiene que cargar con sus propias inseguridades, sino que tiene que aguantar a un padre que actúa sin pensar, que no sabe planificar y qué no sabe qué es ser padre.

La novela es fuerte y acerada. Con un estilo seco que lleva a David Vann a ser una especie de heredero de estilo de Dashiell Hammet, de Cormac McCarthy o del mejor Hemingway. Un uso muy inteligente de la descripción para envolver, para convertir al paisaje de la isla en otro personaje más, para que el lector sienta frío. Y, aseguro, que cuando leía esta novela sentía el mismo frío que me invadió al leer cuentos de Jack London. El paisaje se presenta como correlato perfecto para una novela fría y desoladora. Al igual que los personajes, el lector no encontrará un asidero en descripciones más o menos bubólicas o exaltaciones del paisaje. Hace frío, el viento corta y la niebla moja.

Sukkwan Island se eleva como una de las mejores y más provechosas lecturas del año y una de las más desasosegantes. Hacía tiempo que no estaba tentado de cerrar un libro como en la segunda parte de esta historia. Es una novela dura que en manos menos hábiles no se hubiese aguantado y hubiera caído en el tremendismo y en el melodrama. Un ejercicio de estilo y un viaje a los infierno. Sin esperanza y sin redención.

6 comentarios:

  1. Tiene una pinta interesante...

    En cuanto a temática, me recuerda un poco a "Hacia rutas salvajes" de Jon Krakauer. Lo anotaré como lectura a tener en cuenta.

    Gracias por la reseña.

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  2. Sobrasada, es una muy buena novela. Dura, fría, desagradable, muy bien escrita y descrita. No he leído "Hacia rutas...". ¿El paisaje es tan hostil como aquí?

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  3. Digamos que el paisaje es un elemento que ayuda a encuadrar la historia y configura en gran medida el devenir del protagonista. Por otro lado, también encuentro ciertas analogías en lo referente los errores garrafales que comete el protagonista de la historia.

    Saludos.

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  4. Ten este viaje a Sukkwan Island muy presente. Es una lectura de esas que cuesta mucho de olvidar.

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  5. Pues vaya, este seguro que lo leo tarde o temprano, con lo mucho que he oido hablar de él... aunque si dices que es tan complejo creo que más valdrá dejarlo para de aquí un tiempo^^
    Por cierto Jorge, si me permites, sé que no viene a cuento me sabe mal, pero quería pedirte la opinión que te merece El nombre del viento y su nueva segunda entrega. Tan bueno es como dicen?

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  6. Coriakin, es una grandísima novela. Dura, fuerte, seca... La segunda novela de este señor, "Caribou island" es otro ejercicio impresionante de adentrarse en la psique humana. El silencio hace mucho daño.

    Sobre "El nombre del viento"... la verdad es que me aburrió bastante. Reconozco que está bien escrita, pero me interesó más bien poco lo que explicaba. No creo que lea la segunda parta. Ahora, también soy una minoría... en general ha gustado mucho.

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