viernes, 15 de marzo de 2013

"Galácticas. Misión Amor y Misión Manga" de Sabine Both y Gerlis Zillgens

Galácticas. Misión Amor, Sabine Both y Gerlis Zillgens, Anaya, 2013
Galácticas. Misión Manga, Sabine Both y Gerlis Zillgens, Anaya, 2013

Hay libros de los que no esperas gran cosa y te sorprenden. Los dos primeros volúmenes de la serie Galácticas es de estos. Esperaba una cosita entretenida y mona, algo cursi y pasar página, pero me encuentro con dos libros muy divertidos, entretenidos y simpáticos que me han hecho pasar dos tardes la mar de entretenidas. No son la gran obra maestra desconocida, pero tampoco aspiran a serlo. Son dos novelas cómicas para lectores a partir de doce años que hablan de amor, viajes en el tiempo, superar el dolor pasado, la soledad del adolescente, las extrañas amistades y la muerte, pero en un tono ágil  desenfadado y nada moralista.

Dos chicas muy diferentes. Nina, siempre vestida de negro, Anna parece la reina de lo rosa. No tienen nada en común, ni humor, ni carácter, ni amigos. Una quiere ser mala, la otra aspira a ser perfecta. No parece que estén destinadas a ser amigas, pero un rayo inesperado, unos sueños extraños y un curso de criaturas de todo el universo para convertirse en agentes secretos lo cambiará todo. Porque ahora tienen poderes y los tienen que usar para el bien, en concreto, salvar o propiciar las historias de amor que tendrán un efecto significativo en la historia de la humanidad.

Dos novelas.

Misión amor. Presentación de personajes, adquisición de poderes (viajar en el tiempo y oír los pensamientos amorosos). Paga el peaje de ser la primera. Quiero decir, la misión en sí es algo precipitada en su desarrollo y conclusión, pero se entiende ya que las autoras no sólo tienen que presentar a sus dos protagonistas, sino también el entorno, los chicos, las familias, etc. Es simpática, algo frívola, divertida, ágil y simpática. Y bajo una apariencia de divertimento, apunta tema; la marginalidad, la indiferencia de los padres, la muerte, la presión escolar, entre otros. Sin moralizar, sin resultar pesado, sin que la narración se vea interrumpida por discursos ejemplarizantes.

Misión manga. Personajes y entorno ya presentados en el número anterior así que solo queda la diversión. Hacer que un tipo de la zona rural de Alemania y una broker japonesa se conozcan y se enamoren. Tienen poco más de cuatro días y viviendo en continentes separados. Los poderes cambian, teletransportación y hablar todos los idiomas. Se profundiza en los personajes (descubrimos, por ejemplo, el origen del mal humor y frío trato de Nina con sus padres... y no es divertido) y el entorno se enreda.

Las dos novelas publicadas de la serie Galácticas son encantadoras, de verdad. Divertidas, frescas y rápidas. Repletas de humor y buenos sentimientos. Bien escritas, con dos buenas protagonistas y un puñado de efectivos personajes secundarios (me quedo con la amiga de Nina que para seducir a un chico quiere enseñar escote... con un jersey de cuello alto) que enriquece el entorno de la novela. Son dos novelas que no están llamadas a convertirse en imprescindibles, pero cuya modestia y buen hacer se ganan todas las simpatías. No es de lo mejor que he leído este año, pero sí de lo más simpático.

Gracias a Alicia de Anaya por los ejemplares. Un detallazo.

8 comentarios:

  1. Yo quiero ser librera para poder leer novedades por la noche y a la mañana siguiente dejarlas donde estaban... :3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ... y te regalan libros y avances meses antes de que el libro se publique y te invitan a sitios y te traen una caja de bombones y Harry Potter días antes de pone a la venta y coqueteos por medio de títulos de libros y...

      Eliminar
  2. Hombre se ve bastante bien las novelas ^^ divertidas y cheveres

    ResponderEliminar
  3. Respuestas
    1. ¡Genial! Ahora a por misión manga, para mí es más divertida. Es una serie estupenda y espero que sigan publicándola.

      Eliminar

Comenta con libertad, pero cualquier comentario con contenido publicitario o que considere insultante hacia mis lectores, al blog o hacia mí mismo, será eliminado sin compasión. Mis blogs, mis normas.