lunes, 29 de abril de 2013

"Susurros" de A.G. Howard

Susurros, A. G. Howard, Oz editorial, 2013

Una descenciente de aquella Alice Liddell que inspiró a Carroll Alicia en el país de las maravillas. Una maldición que afecta a las mujeres de la familia. La amenaza de la locura. El descubrimiento de lo fantástico y volver a descender la madriguera del conejo para enmendar errores. Dos chicos, claro, y muy poco más de cuatrocientas páginas.

Susurros empieza bien. Muy bien. Pese a algún balbuceo amoroso propio del género, las primeras cien páginas están muy bien. Oscuras, terribles y enfermizas. La amenaza de la locura representada en las voces de las flores y los insectos, la desestructurada familia de Alyssa Gardner (por cierto, las mismas iniciales que la autora) y ella misma como una protagonista que en apariencia se sale de los cánones más establecidos (aunque los suspiros por el chico sean los mismos). Son cien páginas que apuntaban hacia una buena novela y que hacían desear el momento en que la protagonista descendiera por la madriguera del conejo y empezara la tournée por un País de las Maravillas revisitado. Se consigue un buen tono de angustia que por momentos la acerca a la narrativa de terror y se consiguen buenos momentos (la visita a la madre en el sanatorio, por ejemplo). Todo parecía emitir buenas señales, pero...

... descendemos por la madriguera del conejo y, sin avisar, nos cambian la novela. De cien páginas oscuras y terribles en el buen sentido de la palabra, llegamos a una novela de aventuras amorosas en un mundo fantástico con la que no he conseguido empatizar y que llegado a ciertas páginas me ha aburrido. ¿Y este cambio por qué? Vayamos por partes.

Aunque el mundillo literario donde nos vamos a mover parece más inspirado en el absurdo exceso de la espantosa película de Tim Burton (que me perdonen los fans) que en el mundo de lógica invertida que creo Carroll, es un escenario que tiene su gracia y contiene alguna idea conseguida (sobre todo el "conejo" y las Hermanas). Es un marco más que correcto para el desarrollo de una intriga resultona repleta de secretos familiares y pruebas que tiene que superar nuestra protagonista. Mucha oscuridad, bastantes pizcas de crueldad, personajes estrafalarios y mucho aire goticista. Entonces, ¿cuál es el problema?

En mi opinión, el problema de Susurros es que acaba dejando en un segundo plano la aventura y la intriga, olvida la oscuridad y crueldad que apuntaban sus primeras páginas para acabar explicando una historia de amor convencional con el consabido y cansino triángulo amoroso. Al final, por muchas pruebas y secretos, la novela se convierte en la simple elección de qué chico es más guay y los grandes dramas de la novela se simplifican a temas tan apasionantes como "mi primer beso", "si antes he besado a X, ¿por qué quiero besar a Y", "dijo que me quería". Y si al menos el triángulo funcionara, el lector tendría donde agarrarse, pero no. La historia entre Alyssa, Jeb y Morfeo no acaba nunca de despegar. ¿Por qué? Creo que por una errónea configuración de personajes.

Alyssa es un personaje que aspiraba a más y el papel de heroina dubitativa entre dos machos no le cae bien. Resulta incómodo ver a la misma chica que supera pruebas y se enfrenta a las Hermanas (sin duda el mejor momento del País de las maravillas y una muestra de lo que tendría que haber sido toda la novela), convertida en la misma que suspira por los besos, duda cada vez que toca pecho masculino o en momento de gran tensión y peligro se pregunta sobre si los sentimientos del chico serán verdad en vez de sobrevivir. Jeb es un personaje plano y bastante estereotipado. Es el chico bueno, el majo, el sanote y al que le puedes pedir que te riegue las plantas de casa si te vas de vacaciones. Eso sí, al menos tiene cierta gracia en el diálogo.

Al menos, no es Morfeo, un personaje que es un ejemplo perfecto de "quiero y no puedo". Se supone que es el malo, el viciosín, la tentanción. Y al final resulta decepcionante ya que acaba resultando indigesto, pesado y, no, lo siento, Morfi, no eres gracioso y se te ve venir a la legua. Gran parte del peso de la novela descansa sobre un personaje que en mi opinión camina cojo, promete mucho más de lo que en verdad es y resulta decepcionante. Y el triángulo entre estos tres personajes acaba siendo el aburrido centro de gravedad de la novela obviando temas muchos más interesantes como la locura que amenaza a la familia de Alyssa, la intriga fantástica en el País de las Maravillas o algunos de los secretos que verán la luz en la novela y donde no me extiendo para no fastidiarle la novela a nadie. Un romance que me parece forzado y postizo. Y cuando este tipo de historias, no puedo dejar de preguntarme, ¿era necesario este triángulo? ¿Es necesario el conflicto amoroso en toda novela? Y de rebote, dar tanta importancia al asunto amoroso provoca que el resto de una historia que prometía interés, no acabe de despegar y por momentos se caiga en páginas aburridas y, en un momento, en el absurdo (el momento monopatín en las dunas).

Resumiendo, Susurros me ha parecido una novela con un principio muy prometedor y una historia que tenía todos los visos de ser interesante que acaba desperdiciando sus mejores bazas a favor de un postizo y fallido argumento amoroso. Lástima, porque tanto historia como autora tenían lo suficiente a favor para conseguir una gran novela.

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Perdidas entre páginas

jueves, 25 de abril de 2013

Pequeña crónica de un Sant Jordi soleado

El sacrificio de cuarenta lectores de Nicholas Sparks parece que fue del agrado de los Oscuros Dioses Librescos y el 23 de abril amaneció sin nubes a la vista, con buena temperatura y un espectacular sol que prometía abrazar y tostar a los libreros que nos reunimos un año más en la Plaça de Cal Font para celebrar otro Sant Jordi.
Sant Jordi.
Puto Sant Jordi.

Dibujito de A.
Más cositas de las que hace aquí.

Van ya ocho Sant Jordi como librero. Y empiezan a pasar factura. Ya sé que no son nada comparado con los trece de mi compañera de trabajo, los veintitantos de mi jefe o los treinta y muchos de algún compañero librero, pero, oye, son mis años y me quejo si quiero.

A las seis y media suena el despertador. Despierto incluso antes que los gatos. A. lleva media hora despierta disfrutando de un café con leche en tranquilidad. Estirarme, ir al lavabo, un pipí reconfortante y una larga ducha. Vestirse cómodo y desayuno rápido. A las siete y media ya estamos en la Plaça de Cal Font preparados para montar la parada. Llega la furgoneta, los compeñero y empezamos. Caballete, madera, mesa, cajas, cajas, cajas. Y libros. Muchos libros. Cantidades ingentes de libros. Tantos libros que no caben en las mesas y tenemos que desterrar a algunos. Una parada inmensa e inabarcable. Este año se nos ha ido la pinza. Pero mucho.

Dos horas después de empezar parada montada. Unos para la tienda, otros se quedan. Y un sol inclemente que empieza a tostar al librero. Llegan los primeros clientes, los curiosos y ojeadores.


Y a ritmo creciente y cada vez más demencial será la tónica del día. Gente, preguntas, peticiones, libros, más libros y muchos libros.
¿Hacéis el descuento?
¿Tienes éste o aquél?
¿Dónde están los de cocina?
¿Tenéis un libro de un ciclista que habla con sus tatuajes?
¿Algo de poesía marroquina de lo setenta?
¿Hacéis fotocopias?
¿Una novela gorda dónde no haya que leer mucho?
¿Kafka a la plancha?
El típico libro para alguien que no lee nada.
¿Tenéis este libro en catalán y en tapa dura? ¿Y este en castellano y en bolsillo? ¿No? ¿Y si lo pido lo tendréis para esta tarde?
¿Tienes un libro que es muy famoso? Pues la segunda parte.
Una novela que pasa en Barcelona, o cerca, y sale una chica o varias y les pasan cosas. Lo han dicho esta mañana por la radio. O la tele.
El libro de la portada azul con una chica que mira así. Y reproduce la mirada.
¿Tiene este libro en francés? ¿No? ¡Pero si pasa en Francia!
¿Tienes el libro de Jane Austen?

En general buen rollo, sonrisa, alegría. El sol ayuda y mirar, rebuscar y comprar libros pone de buen humor. Siempre está el capullo que se enfada por no hacerle descuento sobre el descuento, la que se indigna por no tener ese libro en concreto, el que se quiere colar o las dos adolescentes que intentan robar el "libro" del señor Grey. Todo transcurre con buen ritmo, alegría y buen humor. Vale que las visitas de los colegios provocan dolor de cabeza con sus voces agudas hablando y chillando todas a la vez, y que los estudiantes con sus preguntas sobre quién ganó el premio Planeta  incordian un poco (el año que viene me invento los títulos), pero el día pasa de forma agradable.

Hasta que llegan las seis de la tarde. Entonces empieza la fiesta.


Se abren las compuertas y la plaza se llena a reventar. Entonces es cuando empieza de verdad Sant Jordi. Tres horas de agobio continuo, de preguntas y más preguntas, de ir de aquí para allá, de contestar y de empezar con la letanía de "se ha acabado, se ha acabado, se ha acabado". Es cuando eso que cuentan de la experiencia es un grado y el librero que llevo dentro brilla y empiezo a organizar a los compañeros de la parada, a dirigirlos: cobra, allí, atiende, vigila. Y recomendación exprés. La respuesta rápida porque no puedo dedicar más que unos pocos segundos a cada persona que pregunta. Tres o cuatro títulos, sinopsis rápida y confíe en mí. Novela de aventura, thriller, negra, juvenil, realista, romántica, etc. Y de vez en cuando, un gracias por aquel libro que me recomendaste y que tanto me gustó, los tres saludos de Alcalde, las felicitaciones por el santo, el buen humor general, el espectacular sol que me ha dejado brazos, cara y labios quemados y esa joven clienta que sin avisar te salta
- Los libros me gusta comprártelos a ti porque además de vender libros, sabes hablar de libros y me escuchas cuando hablo yo. Y eso es muy bonito".

Algunos conceptos básicos que las personas tienen más o menos interiorizadas, el día de Sant Jordi quedan olvidados y obsoletos. Tratar bien lo que no es tuyo, dejar algo donde lo has encontrado, no revolcarse por encima de los libros, nada de morder o pegar. Y niños. Miles de pequeñas manos toqueteando, tirando, abriendo, lanzando ante la mirada cómplice de padres, madres o abuelos a los que ese día se la pela y bufa que los críos se conviertan en demonios de Tasmania que arrasan la sección infantil de la parada. El librero se desespera y al final se rinde. No se puede poner orden. El caos es el dueño y señor y solo un marine espacial podría intentar poner algo de orden.

Me vas a dejar el Stilton donde lo has encontrado sí o sí.
Te lo dice el librero.

Las nueve y media de la noche. La plaza se va vaciando. Empezamos a quitar etiquetas. Clientes rezagados. Poco a poco vamos desmontando la parada. Los conocidos se detienen a charlar y preguntan los más vendidos. La historia de una derrota, el mismo libro de siempre con diferente título del "escritor" de moda, libros que pontifican sobre la situación actual, algún libro de oh sí nena, sí, novelas históricas sin mucha historia, premios y más premios. Y sin hacer ruido se venden buenas novelas para lectores exigentes, pequeñas joyas, novelas desconocidas, editoriales pequeñas que hacen un gran trabajo, piezas de exquisito humor inglés, maravillosas novelas juveniles y algunos de los títulos preferidos del librero que estaban en la parada por pura cabezonería.





A las once de la noche cuando ya todas las cajas están en la librería, los caballetes y maderas en el almacén y el cuerpo está quejoso y dolorido, últimas palabras y vuelta a casa. Por el camino parar a comprar un par de kebabs para cenar y antes de dormir dos capítulos de Community para desentumecer y relajar el cerebro. A la cama y soñar con clientes, etiquetas, cajas y libros, muchos libros, siempre libros.

jueves, 18 de abril de 2013

"Claudia" de Miriam Dubini

Claudia, Miriam Dubini, Montena, 2013
Claudia, Miriam Dubini, La Galera, 2013

Le llevo algo más de veinte años al público potencial de esta novela. Eso da que pensar.

- El tiempo pasa.
- Te haces viejo.
- No entiendes el peinado de los jóvenes.

No entraba dentro de mis planes lectores leerme las aventuras y desventuras románticas de un grupo de muchachas muy jóvenes correteando por Roma, pero Montena me propuso leer el libro y tras pensarlo, acepté. Pensé que podía ser interesante adentrarme en este tipo de narrativa romántica destinada a un público a partir de once/ doce años y que me permitiría abrir un poco más mi universo lector. Amén de eliminar unos pocos prejuicios. Así que la recibí, la abrí y me la ventilé en una sentada. ¿Y qué tal? Pues, oye, que esta Claudia está muy bien y es una cucada.

Un chico que persigue el viento, una chica con problemas familiares que solo quiere estar sola, una chica nueva, una compañera de clase simpática y luminosa, la ciudad de Roma, misterios, algo de dolor, mucho amor y muchas, muchísimas carreras en bicicleta.

Claudia es una novela que me ha caído muy simpática. El motivo principal es que no oculta ni enmascara lo que es, una novela romántica para jóvenes lectoras, una lectura intrascendente que busca hacer pasar un buen rato, proporcionar unas horas agradables en compañía de unos personajes eficientes y agradables y una trama sencilla, pero efectiva. No da más, pero tampoco, nada menos.

De acuerdo que parte del argumento es precipitado, pero está bien explicado y tiene una serie de personajes bien escritos y definidos. Vale, no son el colmo de la originalidad, pero la novela tampoco busca ese fin, sino presentar unos protagonistas con los que el lector simpatiza y que "caen bien". Un poco de misterio, un mucho de primer amor, la importancia de la amistad y un elemento fantástico que venía insinuado desde las primeras páginas (sólo hay que estar un poco atento) presentado de una forma muy elegante que en mi opinión no chirría con la historia que nos explican.

Porque no estamos ante una novela realista. No nos llamemos a engaños. Es una fabula romántica, una historia de milagros y de fantástico en lo cotidiano. Se puede hablar de desestructuración familiar, de soledad, con ciertos apuntes (superficiales, cierto) de retrato social, pero son apuntes, no es el fondo de la novela. Son elementos que ayudan a dar cierta complejidad a una novela que apuesta por la maravilla, por la fantasía, por la magia. Y esto me ha resultado muy agradable.

Y sí, es cursi. Y tierna. Y se suspira mucho y la novela huele a tonos pastel y nubes esponjosas y en cierto momentos se tiende al empalago, pero para mí, monstruo cínico, ha resultado muy agradable porque en el fondo no deja de ser una historia muy inocente que juega con la inocencia del lector. Para que nos entendamos, y haciendo una comparación algo absurda, Claudia sería un equivalente literario a aquellas películas de los ochenta donde de repente un niño de doce años se hace mayor o un maniquí cobra vida para vivir una gran historia de amor. Si el lector decide jugar y ser cómplice, la historia funciona.

Sin olvidar que es una novela dirigida a un público que empieza a entrar en los temblores de la adolescencia. Se ha criticado su tono infantil, pero es que es el adecuado para su público potencial.

Resumiendo, que la lectura de Claudia me ha resultado muy agradable. Es una novela simpática, no es perfecta (apresuramiento, algo de inconsistencia en algún personaje secundario, etc), pero es muy agradable y bonita en el mejor sentido de la palabra.


Otras opiniones
Perdida en un mundo de libros
Libros con alma

Gracias a Montena por darme la oportunidad de leer las aventuras de Claudia y sus amigas.

lunes, 8 de abril de 2013

Novedades improbables IV. Especial Sant Jordi

Se acerca galopando Sant Jordi mientras empiezan a oírse los primeros cánticos de los libreros a las fuerzas aun más oscuras de lo habitual pidiendo que, por favor, por favor, por favor, que no llueva y seréis recompensados con la vida y la sangre de cuarenta lectores de Nicholas Sparks. En menos de veinte días aparece en nuestras puertas Sant Jordi y volverá a asaltar la duda de qué libro comprar, regalar o sustraer de forma discreta de una de las miles de paradas que encontraremos por las calles. De las editoriales no nos podemos fiar porque, qué van a decir, que sus libros son los mejores. De los libreros, menos. Ese día van tan hartos de trabajo y de preguntas que te encasquetan lo primero que tienen a mano. ¿De los amigos? Vade retro. Todos recordamos esas recomendaciones de buenos amigos que pasaron a ser enemigos porque un libro como ese solo lo aconseja alguien que nos odia. Entonces, ¿de quién fiarnos? ¿De la prensa? Ja, pero si está vendida. Entonces... di... entonces, ¿a quién confiamos nuestra ansías lectoras?

¿Pues de quien va a ser, mis queridos niños? Exacto, de este vuestro humilde blog que trae las mejores novedades editoriales que podéis encontrar en las librerías. Así que pasad, dejad vuestras posesiones materiales y números de cuenta a la chica de la entrada, poneos cómodos y escuchad porque los libros que tengo, os cambiarán la vida.

El códice Perico, Greg Porter, La factoria, 2013

Sean Barber era un buen criptólogo y tenía un excelente puesto en la universidad de Virginia como profesor de literatura comparada hasta que una hermosa rubia de interminables piernas le dejó con el corazón roto y escupiendo trozos de pulmón en un sucio bar de Manila. Desde entonces busca la redención, recuperar su trabajo y respirar con normalidad. Y parece que está a punto de conseguirlo. Un pulmón biónico y una segunda oportunidad: en Bostón ha aparecido cartas desconocidas que desvelan una intensa correspondencia entre Beatrix Potter y H.P. Lovecraft. Y no solo revelan una tortuosa y enfermiza historia de amor, sino algo que cambiará la historia de la literatura infantil y amenaza con destruir el mundo tal y como lo conocemos; los cuentos del conejo Périco no son más que códigos que leídos en el orden correcto abrirán las puertas del infierno dimensional haciendo que los que no pueden ser nombrados porque tienen nombres muy complicados encuentren el camino de regreso a una tierra que creen suya.

Partiendo de archivos inéditos, Greg Porter construye una novela de intriga sobrenatural que removerá las creencias del lector y provocará que no pueda volver a mirar con normalidad a un conejo con chaleco.

- No puede ser - dijo en un susurro Sean después de leer en silencio el texto descifrado de El cuento de Perico el conejo.
- ¿Qué ocurre? - preguntó Samantha.
- El texto... Me ha costado, pero por fin puedo leerlo. Estaba escrito en hipamani. Mira esta palabra.
- ¿Cuál?
- Esta, la que parece un culo. Su traducción a nuestro idioma sería derrota y...
- ¿Y?
- Derrota en hipamani significa...
Un sonido que provenía del pasillo hizo que Sean se interrumpiera. Observó temeroso como un ser que se arrastraba sobre unos deformes pies entraba en la habitación. Costaba contemplar a aquella criatura deforma y repleta de pústulas que sostenía entre sus manos una bandeja con chocolate y galletas.
- ¡Mamá! - exclamó Samantha -. Te he dicho que no era necesario que te molestaras. Hemos comido en el avión.
- A saber lo que os habrán dado en ese sitio - su voz se parecía a los gritos de un cerdo al que exfolian los testículos con papel de lija. 
La quiero, pensó Sean al contemplar como Sam ayudaba a su madre con la bandeja. A pesar de que acabo de ver en qué se convertirá, quiero a Sam. Esto debe ser amor. Solo tengo que detener a la reencarnación de la señora Potter y podré volver a ser feliz.

Prospectos completos, Henry Wojkiewic, Blackie Books, 2013

"Blackie era una perrita que se automedicaba, le daba demasiado al jarabe infantil y nunca se leía los prospectos de las medicinas. Aunque siempre se preguntó quién los escribía".

De esta forma, la editorial Blackie Books nos presenta una nueva joya en su catálogo: la recopilación definitiva de todos los prospectos que en vida escribió el imprescindible Henry Wojkiewic en las décadas de los sesenta y los setenta en el sur de California. Henry no podía imaginar que mientras redactaba en el pequeño y húmedo sótano de casa de sus padres inmortales frases como puede administrarse indistintamente en fases de ayuno y de digestión, o la mítica vía parental en septicemias, endocarditis y meningitis, la posología puede aumentarse, toda una nueva generación de escritores, músicos, arquitectos, pintores, ilustradores, cantamañanas, tecnócratas, banqueros, opionamso, coleccionistas de chapas de cava y franceses leerían sus frases como el retrato ultracoceptual del malestar de toda una época y un país.

Puede provocar la muerte o contraindicado en los meses de lactancia fueron acicates estéticos y morales para toda una generación que luchaba y se revelaba contra una sociedad anquilosada y caduca. Henry Wojkiewic se convirtió en un icono contracultural que sirvió de base de inspiración a gente como Bob Dylan (el verso It only brigs me sorrow es un claro ejemplo), Peter Fonda y Dennis Hooper (la escena de la moto en Easy Rider), el post-serialismo pictórico (esas referencias a las repeticiones de efectos secundarios que siempre acaban en muerte) o la misma existencia del disco Smile de los Beach Boys. Lo irónico del caso es que Henry Wojkiewic siempre vivió ajeno a su definitiva influencia en la cultura americana y por ende en la mundial, a los retratos que de él hizo Jasper Jjohns, a los guiños en las canciones de Joni Mitchel y al concierto homenaje que le hicieron varios artistas y que por un error de impresión se acabó llamando Woodstock. Según sus propias palabras, Henry solo aspiraba a "acabar de escribir este prospecto de mierda y poder ir a ver un capítulo de Star Trek, que eso sí que es arte y no lo que hacen esos melenudos".

Traducción de Javier Calvo con un prólogo de Rodrigo Fresán de esos tan chulos que hace él que pone UNO, DOS, TRES así en mayúsculas.

El blue drac, Jaume Montvilà, Columna, 2013
El blue dragón, Jaume Montvilà, Planeta, 2013

Montblanc, años veinte. La gran ciudad vive atemorizada desde que la banda mafiosa del Dragón Azul se ha instalado en la ciudad y la ha convertido en un campo de batalla llena de alcohol, drogas, sangre, clubs nocturnos y reyertas. Esto no sería un problema para los vecinos ya que el crimen y los casino atraen al turismo y esto repercute en el pequeño comercio siendo una inyección de vitalidad a una economía algo mortecina, sino fuera porque exigen un tributo de protección: cada familia tiene que dar a una de sus hijas a la banda para cubrir el cupo de chicas malas que cada ciudad dominada por el crimen tiene que cubrir. Eso incluye a Margarida, la hija del alcalde que ve como su futuro es acabar siendo una chica más en un local, ser adicta al opio y bailar para desconocidos recogiendo monedas con su escote. La ciudad parece condenada hasta que una noche llega un desconocido que se presenta como Jordi dispuesta a limpiar la ciudad y dejarla con un fresco olor a rosas.

La novela revelación de este Sant Jordi. Una novela que es una explosiva combinación entre la novela negra de toda la vida, la leyenda de Sant Jordi y la serie Como conocía a vuestra madre. Escrita con un estilo sencillo y ramplón, llena de explicaciones superfluas  repeticiones innecesarias, desprovista de descripciones (a excepción de los físicos femeninos y los rabos masculinos) y plagada de faltas de ortografía, errores de edición y construcciones que harán que cualquier corrector (figura que no ha participado en la elaboración del libro) se arranque los ojos con el pomo de una puerta y los sustituya por un par de mecedoras de juguete. Todas las previsiones apuntan que se venderá como churros.

Jordi, con una pistola y mientras se miraba a un espejo y decía me gusta lo que veo nene, disparó y la puerta implosionó haciendo un paf y las hastillas asetearon como nabajas el rostro rubicundo de Joe "El gónadas" que era moreno.
- He venido por mi little princess, Saul al que llaman "El dragón" porque tiene un tatuaje de un dragón con forma de dragón.
- Maldito - exclamó Saul saliendo de debajo de una cama -. Te arrancaré la cara, aplastaré tu cabeza y se la daré de comer a los cerdos y luego tendremos una conversación para matarte tan muerto que pedirás que ponga fin a tu sufrimiento de una forma rápida y veloz pero diré que no ja ja ja ya verás.
Pero Jordi fue más rápido y sacando su arco que disparaba flechas de fuego disparó una flecha dando a Saul en la boca y provocándole la muerte por asfixia por que no podía respirar por el humo.
- Así aprenderás - dijo Jordi. Y fue a buscar a Margarida. Tanta muerte le ponía cachondo.

Tú eres mi highlander acuático, Claudia del Moral, Terciopelo, 2013

Después de una larga espera de dos semanas, llega a las librerías la nueva novela de Claudia del Moral. Y no es cualquier novela, sino que se trata de la esperada tercera entrega de la serie "Highlanders en bañador".

Megan es una aguerrida e independiente diseñadora especializada en uñas para estrellas del rock bajitas. Tiene una vida llena de problemas, desengaños y secretos. Tantos que hasta ella se olvida y vive en una vorágine de caramelos de menta, clubs de moda y apartamentos con vistas al parque. No es una buena temporada que parece complicarse cuando un exnovio le rompió el corazón y una estatuilla de porcelana que representaba a una pastorcilla dando el pecho a un cordero. ¿Por qué todo es tan complicado? Ha dejado de fiarse de los hombres y se niega a dejarse tocar por debajo de la cintura y le acaricien con el dorso de la mano el interior del muslo, suave como la piel del melocotón, pero sin ser urticaria. Adora su trabajo, pero algo no funciona a aparte del triturador de basuras. Se siente incompleta. Un día una amiga que mira en diagonal y que es su némesis capilar, la invita a pasar unos días en un pequeño pueblo de la costa escocesa. Allí descubrirá que en  verdad ella es mitad sirena, mitad gólem de ceniza, mitad hada de los bosques y un cuarto de galleta de chocolate humana viviente. Y conocerá a Agnus McLaren, un atractivo y peligroso highlander en bañador con el poder de convertirse en la Angus, la típica vaca escocesa. Juntos vivirán peligrosas y emocionantes aventuras luchando contra un ejercito de babosas mutadas del espacio interior que absorben la energía sexual de todo aquel que pone un pie en un castillo escocés. Y tendrán tiempo de enamorarse y conocer la pasión que se desata entre un highlander en bañador convertido en vaca y una bella diseñadora de uñas metamorfoseada en foca con alas.

Claudia lo ha vuelto a conseguir. Una nueva obra maestra de la literatura romántica acuática. Con la única arma de poner una palabra detrás de otra con un espacio entre ellas para que se puedan leer mejor, consigue transportar al lector a un universo de sensaciones que no tiene parangón en la amplia literatura de highlanders. Todo el erotismo de un bañador escoces mojado apretando unas fuertes y varoniles nalgas que hace un momento eran los cuartos traseros de una vaca.

Megan se fundió en un beso con Agnus. Sintió en su boca la varonil lengua de este cambiaformas que la volvía loca que sabía a hierba y mojones y supo que él aspiraba sus emanaciones estomacales piscicolas. Estaba desnuda apretándose contra el cuerpo desnudo de él y dejando que la habitación se llenara del olor a pescado y campo que sus pieles exudaban. Y a deseo. Un jugo de deseo que se escurría entre los dos y que acabaría atrayendo a las malditas babosas que solo buscaban alimentarse de personas enamorada y muy cachondas.

¿Y qué ha dicho la crítica y el público de esta novela y de Claudia?

"Posiblemente la mejor novela escrita sobre highlanders en bañador de toda la historia", The New Yorker.
"El sueño de toda mujer es Agnus McLaren. ¡Viva el team Agnus! Porque, seamos sinceras chicas, ¿qué mujer no ha soñado con que la monte una vaca", Stella Collins, editora del blog Mujeres que leen así como de corrido.
"¿Y para cuándo el twitter oficial de Claudia del Moral? NECESITO estar al día con TODO lo que hace?", Eleazar Herrera, escritora, correctora, fan.

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viernes, 5 de abril de 2013

Reseñas breves

Pues eso, un puñadito de impresiones fugaces de unas cuantas novelas.

Perdida, Gillian Flynn, Mondadori, col. Roja & negra, 2013

Una mujer desaparece el día de su aniversario. Naturalmente, el marido es el primer sospechoso. Un marido que nos explica que es inocente, pero que no deja de decir mentiras a la policía. Y un diario que desvela que ese matrimonio que parecía tan perfecto, no lo era.

Dicen de esta novela que es el thriller de la temporada, una de las mejores novelas que encontraremos en las mesas este Sant Jordi, receptora de las mejores reseñas, críticas y elogios.

Y a mí que me deja entretenido, pero frío.

Porque uno ya lleva unos cuantos años leyendo thrillers psicológicos llenos de giros inesperados y sorpresas a media narración y poco le sorprende. Es un buen bestseller en el mejor sentido del término, pero no acabo de verle la comparación con la grande de Patricia Highsmith  Me gusta el tonillo socarrón y el cachondeo que se tiene con la institución del matrimonio. Entretenida, pero ninguna maravilla ni revelación. Ah, y la comparación con Presunto inocente desvela demasiado de por dónde van los tiros.

El despertar. Cançó de mar, Amanda Hocking, Estrella Polar, 2013
Sirenas. Canción de mar, Amanda Hocking, Destino, 2013

Tres chicas llegan a un pueblo y arrasan. Todo el mundo se fija en ellas, pero ellas solo tienen ojos para Gemma, guapa, inteligente, maja y sencilla. Y esto provoca un montón de problemas y oscuros y muy peligrosos secretos.

No acabo de pillarle el punto a esta autora ni acabo de entender el idilio que las editoriales mantienen con ella. He empezado tanto esta de las sirenas como la serie "Tierra de magia" y ni en una ni en otra encuentro algo que las haga interesantes. Personajes estereotipados y predecibles, un estilo pobre, historias poco trabajadas, tendencia a la repetición, etc. Lo "mejor" es el trío de sirenas, pero es que las malas siempre son más interesantes, la verdad.

Y, la verdad, envidia da el hueco que se ha hecho en este país esta autora con una serie de novelas que tienen a la mediocridad mientras autoras como Laurell K. Hamilton, Richelle Mead o Jeaniene Frost no encuentran su sitio.

Mackenzie. La memoria de las sombras, Sarah Julia Kane, EDEBÉ, 2013

Secretos desvelados, muchas traiciones, una protagonistas con más carácter que la norma general y poco menos de doscientas páginas.

Lo mejor que se puede decir de Mackenzie es que se lee en un suspiro, es entretenida y muy rápida. Quizá demasiado. Su rapidez y la tendencia a la acción continua pasan factura. Al final todo es demasiado apresurado, las revelaciones se suceden sin cesar y el lector acaba aturdido ante tanto despliegue pirotécnico. Con menos aceleración y un poco más de desarrollo, la novela hubiera ganado enteros. Ah, y con unas relaciones amorosas un poco más naturales. En ocasiones, los tríos, aunque sean apuntados, no funcionan. Pero premio por la creación del personaje de la amiga; natural, sin estridencias, ni forzando el personaje.

Pero, oye, entretener, entretiene y para pasar una tarde funciona de maravilla.

Marea viva, Cilla y Rolf Börjlind, Ediciones B, 2013

Una estudiante de policía empieza a investigar un viejo caso para un trabajo.
Una serie de ataques a indigentes.
Oscuros asuntos en altas esferas empiezan a moverse.
Una venganza.
Y todo, claro, está relacionado.

Entretenida novela policíaca que cumple su función de mera distracción para un lector poco exigente. Una trama no tan compleja como pretenden los autores y ciertas dosis de reflexión social. Problema, al final resulta todo demasiado enredado y se depende en demasía de esa mala amiga que es la "casualidad" y la "coincidencia". Interesante protagonista. Aunque la novela en sí misma no es una maravilla, permite albergar esperanza con lo que los autores puedan hacer en el futuro con la serie. Momentos y personajes de interés tiene. Solo resta armar bien los casos.

El juego de Claudia, Laura S.B., Ediciones Babylon, 2010

Una joven obligada a ir con su hermano pequeño al teatro. Una obra extraña y el inicio de un escalofriante viaje. Un mundo oscuro y perturbador que atrapará a la protagonista.

Una suerte de visión oscura y terrorífica de clásicos viajes "al otro lado" como El mago de Oz, Alicia o la película Dentro del laberinto, pero dejando de lado las buenas intenciones y enfatizando el terror, la sangre y el monstruo. Una buena novela que funciona a las mil maravillas aunque un poco más de freno en la acción creo que hubiera ido bien y cuántas páginas más de perillas (por ejemplo, para acabar de afianzar el romance). Creo que bien influenciada por parte de la imagienería del manga del anime y del terror, Laura S.B. consigue mantener al lector en vilo, le sacude cualquier sensación de deja vú y le conduce a un viaje con grandes momentos (la piscina, el té, etc.) y muy inquietante. Y se arriesga con un final que no gustará a todos los lectores; muy onírico, muy abierto, muy propenso a la libre interpretación. ¿Real, alucinación, sueño, mal viaje? Personalmente, ese final me gusta y lo encuentro muy acorde con lo que nos han contado. Escrito con elegancia y buen uso de la palabra. Se aprecia el latido de una muy buena escritora.

martes, 2 de abril de 2013

"El hombre divergente" de Marc R. Soto

El hombre divergente, Marc R. Soto, Ajec, 2008
El hombre divergente, e-reader

Para que acabara una noche atrapado en la lectura de El hombre divergente se unieron una serie de factores; un interés cada vez mayor por la narrativa fantástica, terror y ciencia ficción española, una reseña que leí en una de mis páginas de cabecera La biblioteca del Kraken y el cada vez más creciente entusiasmo que siento por el cuento como género imprescindible.

Así que adquirí un ejemplar de este hombre divergente y me lancé a su lectura. Y, joder. Una gran colección de cuentos y un puñado de ellos son magistrales.

El hombre divergente está estructurado en una serie de relatos que funcionan de forma independiente, pero que leídos en su conjunto forman una historia más amplia y compleja. Vamos, lo que se conoce como fix-up. El relato "El hombre divergente", partido en dos partes por razones estructurales y de sentido, actúa como eco de los relatos y es el que partiendo de la maravillosa argucia de los universos múltiples crea cada cuento. Y cada cuento amplifica éste. El libro despliega sutiles hilos entre los relatos, algunos demasiado sutiles, e invitan al lector a una lectura atenta del libro para captar todas las relaciones que se establecen entre las diversas partes del libro.

Pero vayamos cuento por cuento.

"Gatomaquia". Empezamos fuerte. Un hombre regala un gato a su esposa y todo se tuerce cuando ésta se dedica en exclusiva al felino. Un ejercicio de pura técnica narrativa que despliega sutilezas y demuestra cómo armar una excelente historia con elementos de la más pura y terrible cotidianidad. Un relato de terror cotidiano que emerge en todo su horror al finalizar la lectura y reflexionar sobre lo leído.

"Mosquitos". Una de las grandes joyas de este libro. Casi una versión perversa y muy inteligente de "El almohadón de plumas", el terrorífico cuento de horror del gran Horacio Quiroja. Marc R. Soto se atreve con una revisitación del mito vampírico y sale más que airoso. Dos personajes, un niño de diez años enamorado y su profesora. Un medio enamoramiento y los problemas matrimoniales de ella. Una plaga de mosquitos. Una novela corta llena de tensión, de fuerza y que produce verdadero terror en el lector. Un ejercicio maestro de fantástico donde aparecen variadas formas de crear tensión en el lector, desde lo más sutil y delicado hasta explosiones de violencia y escenas gore. Magistral.

"Bella y tierna historia de amor". De vuelta al terror cotidiano  Un hombre en matrimonio a una mujer. Antes de contestar, ella le explicará un secreto. Una historia terrible explicada con una total parsimonia y tranquilidad. El morbo y la necesidad de escuchar lo terrible. Y un final estremecedor que de nuevo resuena en el lector mucho tiempo después de acabar la lectura. Otro gran cuento y otra historia con garra y basada en una excelente técnica narrativa. Este cuento solo podía ser narrado de esta forma.

"Ratas". Y una de las grandes historias de este libro. Un monólogo desesperado de un hombre herido por un navajazo acosado por el dolor, el cansancio y algo mucho más terrible. Una cuento de gran ritmo, impacable, denso y finalizado en un clímax angustioso con una de las imágenes más conseguidas del libro. Fascinante y perturbador.

"Permutación". Un intercambio de papeles entre el elemento humano y el natural. En mi opinión el relato menos conseguido del libro. Hubiera agradecido un poco más de profundidad y desarrollo porque la idea es muy interesante.

"37 arañas". Un extraño relato y quizá uno de los menos interesantes del conjunto. Un hombre espera impaciente que su mujer de a luz. De final impactante, peor quizá le falte algo de profundidad.

"Sushi". Impresionante. Si en el libro solo hubiese este cuento, ya valdría la pena. Un relato de puro y duro terror psicológico. Un hombre acostado en su cama empieza un truculento juego de imaginar a su pareja, que duerme a su lado, muerta. A preguntarse si sigue viva o en el trascurso de la noche ha muerto. Unas poca páginas para un relato perfecto que atrapa al lector en el mismo juego macabro y morboso en el que está atrapado el protagonista. Ni un solo pero a la joya de la corona de un libro de relatos plagado de grandes historias.

"Los muertos no caminan". Una historia extraña de ambientación casi gótica. Lluvia, truenos, personajes que asegura estar muertos, amenazas de más allá de los mares... Me recuerda a las historias de zombis y maestros vudús de las películas de los años treinta y las morbosas historias de la Hammer de los cincuenta. No cuesta imaginar al Bela Lugosi de White zombi en este relato. Muy bien escrito, muy interesante, pero le falta algo que lo haga totalmente redondo. Eso sí, plagado de grandes imágenes.

"Volverás". Una inteligente y muy divertida revisión del zombi desde otro punto de vista. Llena de un humor negrísimo no deja de ser una apasionada historia de amor. Un muerto que sale de la tumba y emprende el regreso a casa.

Y envolviendo estos relatos, la primera y segunda parte de "El hombre divergente", un relato dividido en dos que enlaza los demás y que es otra gran muestra de terror psicológico y cotidiano.

Un gran libro. Un ejercicio de estilo, de narrativa y ambiente imprescindible para cualquier aficionado al terror y al relato bien escrito. Marc R. Soto demuestra seguridad y maestría para el cuento englobando en pocas páginas miles de sensaciones. Un autor a seguir, leer y releer.

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