viernes, 23 de julio de 2010

Los ojos del dragón de Stephen King. Principes y hechiceros

Los ojos del dragón, Stephen King, DeBolsillo, 2008 (4ta edición)

Según cuenta la leyenda, el origen de esta novela se encuentra en la queja de una hija a su padre que no ha leído ninguna de sus novelas porque no le interesaban ni los vampiros ni los monstruos. Así que el padre, como buen padre que es, le escribe una novela sin monstruos ni vampiros para que su hija la pueda leer. Y escribe Los ojos del dragón, una novela de fantasía épica con todos los elementos típicos del género, pero conjudados de una forma ligeramente atípica, pero tampoco demasiado.

¿De qué va Los ojos del dragón? Pues tenemos un rey con dos hijos. Peter es el mayor y está preparado para ser rey; inteligente, sensible, serio, responsable y concienciado con su responsabilidad. Thomas, el hijo menor, es callado, tímido y por muchos palos de la vida, resentido y envidioso. Y este rey tiene un consejero que, como bien nos explicó Terry Pratchett en Pirómides, conspira contra el rey. Se llama Flagg y es mago. ¿Quiere el poder Flagg? ¿Quiere dinero? ¿Quiere el reíno? No, Flagg sólo quiere la destrucción, el horror, la muerte y la violencia. Su conspiración no es para conseguir poder, sino para destruir el reino, a sus habitantes e iniciar una etapa de oscuridad de mil años. Hay una asesinato, un acusado, un testigo, una conspiración y un mago muy enfadado.

Stephen King es uno de los autores fundamentales y más importantes de la llamada literatura popular del siglo XX y principio del XXI. Es conocido por su novelas de terror y ciencia ficción, por ser uno de los grandes diseccionadores de la moral y contradicciones de la clase media/baja, y para mí es uno de los grandes narradores americanos de este siglo que si no tiene más reconocimiento crítico es sólo por el hecho de escribir literatura de género (ocurre lo mismo con el anteriormente citado Terry Pratchett). Y como gran narrador es capaz construir una historia de fantasía con todos los tópicos del género sin añadir nada nuevo y conseguir que el lector se sienta atrapado en la novela.

Stephen King demuestra que en la literatura no importa sobre qué se escriba, sino cómo se escribe.

Los ojos del dragón es una buena novela de aventuras para todas las edades. King utiliza la forma de los cuentos clásicos con sus elementos (los dos hermanos, el rey viejo, el consejero malvado, el tejer, la cárcel, la torre, etc.) y construye una sencilla historia de traición y perdón donde sobresale la figura de Flagg, el malvado consejero y que supone una nueva aparición de este clásico personaje de King. Flagg es una representación del mal absoluto, de todo lo malvado y podrido de la existencia y del ansia destructora por la propia destrucción.

Este novela de nuevo (como ya comenté en el caso de Legacy y salvando todas las distancias y diferencias de tono y estilo de ambas novelas) nos encontramos más con la intriga, la suspensión de los hechos y el diálogo que con la acción. Como lectores contemplamos a los personajes cómo se mueven y conspiran, piensan, ejecutan sus planes y los llevan a cabo, pero con una total ausencia de las batallas que la fantasía épica nos tiene acostumbrados. Bueno, mentira. Se hace referencia a la pelea que tuvo el rey Roland con el último dragón (y que tan imporante será para toda la historia) y la catársis final. El resto, es asistir a la maquiavélica conspiración de Flagg por destruirlo todo y a la resistencia de Peter. Y a los secretos de Thomas, claro, que en el fondo es el verdadero protagonista de todo esto.


Randall Flagg, en una de sus encarnaciones.
Un personaje fundamental para entender el conjunto de la obra del maestro Stephen King.
Una buena novela que no creo que pertenezca a la plana mayor de la obra de Stephen King, pero que se lee con gusto e interés admirándose en la habilidad del autor para el argumento, para la narración y para conducir y manipular (en el buen sentido) al lector.

5 comentarios:

  1. Había leído cosas de este libro, pero nunca me he parado a leer de qué va ni nada por el estilo hasta ahora.

    Me lo apunto :)

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  2. Este libro me lo leí hace muchos años, y como tengo mala memoria, no recuerdo la trama sino por encima, pero sí que me gustó mucho, espero releerlo alguna vez ;)

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  3. Kirtash, harás bien en apuntarla y en leerla, claro. Te lo pasarás bien.

    Lana, si te dejo un buen recuerdo ya es mucho... y está muy bien que no recuerdes nada o muy poco porque te puede volver a sorprender... yo tengo una memoria estupenda y no olvido nada de lo leído. La relectura sorprendida es muy difícil.

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  4. Hola Jorge. Esta novela la tengo en casa desde hace meses, la comencé pero por falta de una acción que esperé encontrar, lo dejé. Pero al parecer a muchos les gustó, creo que lo intentaré pronto.

    ¡Saludos!

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  5. Deigar, es que es una novela extraña. Realmente tiene muy poca acción para lo que nos tiene acostumbrados Stephen King. Se basa toda en la intriga, en el diálogo y en lo secreto. Borra lo que esperabas, aguarda unos meses y vuelve a la carga. Creo que te puede, por lo menos, interesar.

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