martes, 3 de julio de 2012

"La última princesa" de Galaxy Craze

La última princesa, Galaxy Craze, Alfaguara, 2012

Un mundo devastado. Una princesita. Un malo malísimo que quiere matar a su familia y tomar el poder. Un huída, una revolucion, un libro apresurado, mal estructurado y mal explicado. Una mala novela.

Dejemos las cosas claras desde el principio, La última princesa me ha parecido una mala novela. Su lectura no ha llegado a molestarme ni irritarme, pero no he encontrado en ella nada que me permitiera salvar la historia o la forma de explicar la misma. En ella se atisba alguna idea interesante (sobre todo en el campamento, pero no es nada que no hubiéramos leído antes), pero todo presentado de forma descuidada y atropellada. Al leer la novela tenía la sensación de estar leyendo un primer borrador a una historia que necesitaba de mucho trabajo; en ningún momento vi en La última princesa una historia acabada. Es un prometedor primer narrador, una mala novela.

¿Por qué digo todo esto? Vamos por partes.

El marco: una Inglaterra en ruinas después de unos brutales desastres naturales. Una población perdida y empobrecida. Parece ser. Porque al leer la historia el mundo pasa de postapocalíptico a campiña ideal de una página a otra. De lugar inseguro y peligroso, a país donde dos viejecitas encantadoras pueden vivir solas. Poco desarrollado (¿qué pintan los Merodeadores en toda esta historia? ¿Y los Recolectores? ¿Dónde está el gobierno? ¿Qué opina de todo lo que se monta?) ya que parece olvidar lo que ha presentando en capítulos anteriores para crear otro futuro según las necesidades de la escritora y no las necesidades de la historia que es lo que importa.

Personajes: poco desarrollados, predecibles, tópicos. Eliza como protagonista no funciona. Se agradece el intento de crear un personaje fuerte y que no tiene miedo de ponerse en peligro, pero sus reacciones son erráticas y contradictorias. El chico de la historia es prescindible. Si se hubiera amputado la historia de amor de esta novela no hubiera pasado nada porque no es creíble ni funciona ni interesa ni aporta algo nuevo a la narración ya que rompe con cualquier credibilidad. Y mi pregunta, ¿es necesario que en toda novela juvenil aparezca una historia de amor? ¿Por qué? Hay historias en las que no funciona. La última princesa es una de ellas porque en un sentido estricto, la protagonista no tiene tiempo para ponerse mimosa con el primer ojitos de miel que aparece y menos en las circunstancias que la rodean. Y como está explicado... no hay transición entre el "pues es mono" a "no puedo ni respirar y lo amo". Un vistazo, una caza, una promesa de secretos y ya está, romance eterno al canto. Y se incluye una escena en una cabaña perdida en mitad del bosque (nuevo marco que empieza a poblar la narrativa juvenil) de vergüenza ajena.

Y el malo... bueno... no se explican sus motivaciones, su pasado, su porqué quiero destruir la familia real y coronarme como rey. Es una figura que aparece, se frota las manos diciendo lo malo que es y comete torpeza tras torpeza. Si el malo no funciona, la tensión no funciona. De los secundarios, paso. Figuras que aparecen, se les da importancia para no volver a encontrarlos. Desvaídos, meras comparsas que van apareciendo por necesidades de cubrir huecos y no porque la historia lo necesita (¿qué pinta la chica que conoce Eliza en su primera noche en el campamento? ¿Para qué dedicarle páginas y palabras para no concluir su historia?)

Estructura: errática y poco trabajada. Repito lo que digo un poco más arriba, la novela me parece un primer borrador. Ese que se escribe al calor de lo que salga y que sirve para dar una idea general de la historia, un primer armazón sobre el que luego se debe trabajar, reescribir, borrar, amputar, volver a reescribir, y reescribir, y reescribir y borrar y leer y criticar y eliminar y reescribir y... Un ritmo que se atropella desde el principio para dar la mayor cantidad de información y hechos en el mínimo espacio (la novela es muy breve, párrafos grandes y letra de tamaño generoso) acaba provocando la confusión en el lector. Y tiene uno de esos recursos narrativos que tanto me molestan; hay una dependencia extraordinaria de la casualidad. Abro una puerta y casualmente me encuentro con un personaje que estaba a cien kilómetros, conozco a alguien y casualmente me da un objeto que había perdido, me caigo y casualmente llego donde me conocen, etc. La casualidad fuerza la credibilidad y o lo justificas muy bien, o el argumento hace aguas.

Y todo explicado con un estilo pobre, repetitivo y poco trabajado. Lo que sale después del primer borrador de una historia... ese que lees a las seis semanas y se cae la cara de vergüenza y que solo sirve de acicate para hacerlo mejor. Una lástima porque la novela tiene alguna idea interesante que con un mejor desarrollo hubiera podido dar lugar a una entretenida novela de aventuras. Pero todo se queda en destellos fugaces... lo que ha llegado a las librerías es una mala novela

Ah, y es la primera parte de lo que se puede intuir una serie gracias a un innecesario y ridículo epilogo que deja incógnitas en el aire. No era necesario, la verdad.

Otras opiniones del mismo libro
Perdidas entre páginas
El cofre de Nebe
Olor a libro nuevo... y café

16 comentarios:

  1. No esperaba menos de ti mi querido Jorge. Siempre me fio de ti y se que si es malo es porque tienes razón. para este libro: adiós muy buenas.

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    1. Ya sabes que siempre digo que mejor consultar otras fuentes, otras opiniones... en esta, no. Hazme caso, no vale la pena. Es mala, punto.

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  2. He clicado en los enlaces de abajo y me ha sorprendido que en el último blog le dan un 8,5. Hay que ver cómo pueden cambiar las impresiones de un lector a otro.

    En fin, yo me fío de tu criterio, sé que los aspectos negativos que señalas no me gustarían nada, así que pasaré de esta novela. Una lástima, porque últimamente Alfaguara no lo estaba haciendo mal.

    Besos.

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    1. Bueno, cada blog es un mundo y una opinión aunque coincido en la sorpresa por una nota tan alta.

      Fíate, Rusta, que en esta historia no ando desencaminado. Es una mala novela. No lo pasarías bien leyéndola.

      Besos.

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    2. La verdad me atraía un poco, aunque creo que mejor ni me acerco (ya tengo muchos libros que quiero leer y no puedo T-T).

      Y creo que lo de la importancia del amor en la literatura juvenil se debe a que vende un poco más el hecho que la prota se enamore del chico con ojos bonitos y con pinta de misterioso (siempre son misteriosos y siempre tienen secretos muy muy importantes). Aunque para una novela juvenil que tiene poco de amor tal vez... "La evolución de Calpurnia Tate" (ya no se me ocurre más)


      Hasta luego ^-^ y gracias por la reseña.

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    3. Pues que te deje de atraer que hay muchas cosas buenas sueltas por estas estanterías para quedarse atrapado en las páginas de libros como ese.

      Lo del amor tengo que meditarlo... no es que me moleste o no quiera historias de carantoñas en las novelas, es esa sensación de que en algunas historias están metidas con calzador... porque toca y no porque la historia lo necesita (esta es una de ellas). Y, además, el desarrollo de ellas es muy similar con chicos y chicas cortados del mismo patrón. No sé... acaba aburriendo todo esto.

      Ahora recuerdo la serie Temerario de Naomi Novak (¡brutal!).

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  3. Después de leer ayer la reseña de Perdidas entre páginas y ahora la tuya, está claro que es una novela de la que hay que salir huyendo jajaja.

    Yo también me pregunto por qué esa necesidad imperiosa de que en todas las novelas juveniles tenga que haber un romance idealizado y de esos que parecen eternos. Y más me pregunto todavía por qué los mozalbetes protagonistas siempre tienen los ojos color miel o tan celestes como el cielo de primavera...

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    1. Huye. Y no mires atrás.

      Lo de las historias de amor lo llevo pensando desde hace días... siempre con las miradas, lo guapo, lo alto, lo fuerte, lo majo, etc. Ahora estoy escribiendo algo con un protagonista con sus kilos de más, sus ojos castaños de toda la vida y sus pedos intempestivos.

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  4. Oh... no... no... OHHH NOOOO!!!!!!!!! Esa puntilla tuya en la que sueltas que se prevé una saga.. vamos, casi me da un soponcio y más!!!!!

    Yo sigo en la mía: esta novela es mala a rabiar. No me gustó la ambientación (¿a caso la hay?), no me gustó la trama (si es que hay alguna), no me gustó la historia de amor (según esta novela el panadero y yo deberíamos caer rendidos el uno en los brazos del otro, hemos cruzado un par de miradas ¡¡eso debe ser amor!!). Cosas sin sentido, sin explicación... ¿Y el malo malísimo? El villano de chiste?????? pffffff Qué mal me ha caído esta novela!!

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    1. Pues sí, Nia. Y como nos pille un día tonto hasta somos capaces de leerla y todo.

      Estamos completamente de acuerdo en todos los puntos... y espero ansioso el relato de tus amores con el panadero... "Harina de pasión", "Croissants de color miel" o "Una barra de cuarto para la eternidad" (esta es un poco más picantona).

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  5. Y he visto reseñas donde le ponen muy alto xD a veces creo que la gente no tiene criterio (sin ofender) Vamos que al MALO DE TURNO sólo le hace falta un gato blanco y gordo y una silla giratoria..

    PD: una pregunta: que opinas de Oscuros? la has leídO?

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    1. El problema del malo es que no tiene carisma, no tiene motivación y no tiene sentido. ¿De dónde viene? ¿Quién es? ¿Por qué? No inspira nada. Resulta muy ridículo.

      No he leído Oscuros así que no puedo decir nada de ella. De vez en cuando me entra la curiosidad, pero siempre aparece un conocido que me dice que no la lea, que conociéndome no me gustará nada. Es curioso porque es una de las series más criticadas, pero en la librería es una de las más vendidas.

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  6. Pues había leído reseñas muy buenas de esta historia. La tenía apuntada y subrayada con rosa (que eso es muy fuerte...)en mi lista y ahora he tenido que usar tipex (¿se escribe así?). No puede ser, yo creía que iba a encontrarme un Londinium cruel y devastado como dios manda y no ese cambio tan radical que mencionas. Tampoco pensaba que la historia de amor fuese "tan importante" que si se elimina desapareciese... Y lo del malo me ha matado.

    En fin, no creo que lo lea ni por curiosidad. Entre lo lenta que soy y el tiempo que añado cuando un libro se me hace cuesta arriba (La chica del lago me ha robado parte de mis días) no acabaría en la vida.

    Un besote, Jorge y gracias por la reseña.

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    1. No sé... debemos haber leído novelas diferentes, la verdad. Para mí "La última princesa" entra de lleno y con fuerza en el primer puesto de lo peor leído del año. Absurda, contradictoria, llena de lagunas estructurales... El Londres que aparece sí que está devastado, pero en otra parte parece que la vida es casi normal (pueblecitos donde no ha pasado nada) y se entra en una dicotomía extraña... ¡qué demonios! en un mundo mal montado que se va construyendo según las necesidades del momento y no del conjunto de la obra.

      Gracias a ti por pasarte.

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  7. A mí no me interesaba para nada ésta novela, la verdad... Yo creo que están haciendo una sobresaturación de novelas distópicas que ya nada parece novedoso... Y ésta me parece una especie de distopía mezclada con ésta moda irritante de modernizar los cuentos de hadas... Igual es una manía personal, porque no lo he leído, pero vaya XD.

    Me ha encantado tu reseña, he leído varias tuyas y te sigo :)

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    1. Distopías y actualizaciones de cuentos, las nuevas modas que nos aburrirán hasta la náusea.

      Y, la verdad, no pierdas mucho el tiempo con esta novela que creo que no vale la pena teniendo tanto que leer por estos mundos.

      Gracias por pasarte por aquí y dejar tu señal... me voy de excursión a tu casa a ver qué encuentro.

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