domingo, 24 de noviembre de 2013

"Canciones para Paula" de Blue Jeans

Canciones para Paula, Blue Jeans, Everest, 2009

Una más de las quince... y ya tienes lo que querías, Cristina.

Paula tiene dieciséis años. En un foro de música conoce a Ángel, de veintidós. Hablan y se enamoran. El día que han elegido para verse en persona, Paula conoce a Álex, un aspirante a escritor. Y Ángel conoce a Katia, una famosa cantante. Y los sentimientos empiezan a liarse. Y más cuando entran en escena un chaval llamado Mario que lleva años en secreto enamorado de Paula y Las Sugus, amigas de la protagonista que se pasean por allí. Y, claro, los padres se meten y llega a la ciudad Irene, hermanastra de Álex y enamorada de él y...

Bueno, ya os podéis hacer una idea.

Una declaración para empezar: no me ha gustado nada Canciones para Paula. Lo mejor que puedo decir de ella es que se lee rápido. Menos de un día me duró la historia de Paula y sus amores. Esto no se debe a que encuentre que entre sus páginas se esconde una historia adictiva y trepidante, sino a una forma basada en el microcapítulo, en la ausencia de descripciones (los personajes se suelen despachar con un "era guapo y tenía la sonrisa perfecta"), la frase corta y mucho diálogo. Mucho. Hasta cuando no es necesario. Todo esto da velocidad a la novela. Velocidad, que no profundidad.

Porque Canciones para Paula es una novela terriblemente superficial. No hay nada más allá que la plasmación de un argumento propio de telenovela. No hay segunda lectura. No hay trasfondo. Detrás del argumento, no hay nada.

Paula perseguida por tres chicos. Amoríos que nacen en tres segundos y personajes tipo que no tienen ni un asomo de profundidad o psicología. Son tipos, estructuras rígidas que están al servicio del culebrón y la trama. No hay nada más que la apariencia. Paula es perfecta y guapa. Ángel es un gran chico con demasiadas dudas. Y guapo. Álex es perfecto en cada respiración. Y guapo. Irene es la mala. Punto. No hay más. Es mala. Y guapa, claro. Las Sugus son guapas y simpáticas y majas. Y quien no es guapo, es mono. Y quien no es guapo ni mono, es padre, profe o repartidor de flores. Además, la novela descuida a los personajes secundarios, tan importantes en cualquier novela como pilares y soporte de acción y protagonistas, convirtiendo en sombras rígidas. Personajes tipo sin más trasfondo que el que presentan a primera vista y que en algunos casos, como con el personaje de Irene, directamente son una caricatura. Puras estructuras rígidas sin un asomo de vida literaria.

Y estos personajes al servicio de una trama larga, estirada e imposible que acontece en poco más de una semana. Una historia que no despierta más interés que el que pueda haber en un culebrón de mediodía (y a mí nunca me gustaron) y que juega continuamente con la verosimilitud de los acontecimientos. Todo lo que pasa es rápido y precipitado. Las relaciones nacen y mueren en horas. Los sentimientos cambian en cuestión de minutos. La novela no deja un espacio para que los personajes respiren y crezcan sino que siempre adelante, siempre impulsados al siguiente acontecimiento. Una acción por la acción que en mi opinión va en contra de los personajes ya que no los deja evolucionar. No hay cambio en ellos. Su máxima evolución va de estar contento a estar triste. Y si al menos la historia que explica fuera interesante, pero no lo es. O creíble, que tampoco. Porque todo se reduce al amor, conseguir el amor, ser amado... amor, amor, amor... sí, pero sin un mínimo análisis de los sentimientos o los personajes. Nada de profundidad. Pura trama de sobremesa y liar la perdiz.

A todo esto se añade un estilo de capítulo y frase corta que parece obsesionado con atrapar al lector, con construir algo que "enganche" (esos finales de capítulo anticipando lo que pasará que recuerdan a "y la próxima semana", pero sin un asomo de sutilidad) aunque vaya en contra, repito, de personajes e historia. Legítimo, sí, pero que a mí como lector no me gusta. La sorpresa, el giro inesperado que no conduce a nada, rizar el rizo, etc.

Además, la novela acaba cayendo en el melodrama, en el azúcar y el momento cursi. Sobre todo cuando se cede la voz como protagonista a Álex y sus escritos, unos fragmentos de una novela que no deja de ser una recreación del Perdona que te llame amor de Moccia (cuya sombra domina a personajes, trama y estilo) y que son de un cursi terrible y muestran una prosa amanerada, artificial e inmadura. Pero bueno, coherente con un personaje que quiere ser escritor de éxito y que solo buscan que lo lean, no que sus escritos tengan un mínimo de calidad. Un personaje que erigen como modelo y el que atrapa los momentos más inverosímiles: la trama de su novela, el tema de la canción y su sonrojante relación con su hermanastra, verdadero desproposito y claudicación a los recursos más manidos del folletín. Y todo con unos diálogos que en su mayoría tienden a la artificialidad y al melodrama rompiendo cualquier pequeño atisbo de verosimilitud.

Resumiendo, con Canciones para Paula me he encontrado con una novela muy floja, inverosímil, alargada, aburrida y repleta de personajes tipo que acaban siendo caricaturas y que redundan en lo artificial que me ha parecido toda la propuesta de Blue Jeans.

Otras opiniones
Gecko Books
Letras, libros y más
Nube de mariposa
Arsénico divagando

23 comentarios:

  1. No he leído esta novela, por la única razón de que no había nada que me atrajese de su sinopsis. Igual que me ocurrió con Pomelo y Limón (con todos mis respetos a su autora y a sus lectores, igual que con Blue Jeans, faltaría más) lo que parece la historia no me atrae para nada. Una simple cuestión de gustos. En este caso, sobre todo tras lo que leo en tu reseña, no me arrepiento de mi decisión :P

    Besos ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, aunque "Pomelo y limón" también narre una historia de amor, no tiene nada que ver con Blue Jeans, Moccia y demás. El planteamiento es mucho más original, los personajes son más interesantes y, en general, el libro invita a reflexionar. Digamos simplemente que Begoña Oro sabe escribir. Ah, y yo lo catalogaría como "realista" antes que "romántico".

      En fin, no pretendo convencerte para que lo leas ;), pero quería hacer este apunte porque, pese a no haber leído a Blue Jeans, me parece que él y Begoña Oro representan dos polos opuestos en la literatura juvenil.

      Eliminar
    2. Blue Jeans tiene poco que ver con Begoña Oro. A mí las propuestas literarias de la Oro no me han convencido. A "Pomelo y limón" no acabé de verle la gracia, pero son universos distintos. La Oro construye personajes y los mima. Les da cuerpo y voz. Blue Jeans se conforma con tipos fijos muy superficiales y lo cede todo a un argumento pobre. Dos tipos muy diferentes de enfocar la literatura adolescente.

      Las novelas de la Oro son recomendables, pese a que a mí no me interesan. Cuestión de gustos, como dices.

      Eliminar
    3. Me queda claro que son polos opuestos jejeje, pero sin haber leído a ninguno solo por las reseñas ya lo imaginaba. A lo que me refería era a que yo (con mis gustos personales, obviamente) cojo los libros en una librería y leo sus sinopsis, ambos se quedarán en la estantería. El argumento que tratan no creo que vaya a entretenerme (insisto, a mí, con mi gusto personal)

      Pero me quedo con vuestras recomendaciones de Begoña Oro para seguirle la pista y lanzarme por otros trabajos suyos :)

      Eliminar
  2. Muchas de mis niñas están locas por este libro, así que le di una oportunidad... y eso es todo lo que puedo decir. Lo empecé, a los10 minutos lo hojeé un poco hacia delante y eso fue todo.
    No lo leeré. No es para mí y no creo que lo hubiese sido ni cuando tenía 12 años, supongo que me enamoran otro tipo de historias ;)
    Un abrazo enorme!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En la tienda se ha vendido muchísimo. Un montón de jovenzuelas buscando las aventuras de "Las sugus".

      Y no, no lo veo para ti. Le falta peso.

      Ains, qué gustito esos abrazos.

      Eliminar
  3. Yo es que todavía no entiendo cómo pueden gustar tanto esta clase de novelas. No sé. El consuelo que queda es que, mira, después de todo, si tienen un público al que hacen feliz, pues eso que aportan. Eso y nada más que eso, porque vamos...
    Gracias por tu reseña, Jorge.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No lo sé. ¿La edad? ¿La adolescencia? Los sentimientos están tan desatados y todo es tan fuerte que quizá la identificación es rápida. Es muy sencillo, muy rápido, muy movido... Y gustar, gusta, así que algo que no he encontrado tendrá.

      Gracias a ti por pasarte.

      Eliminar
  4. Me pasó igual que con Moccia, cayó en mis estanterías por las buenas reseñas iniciales y ahora ya temo lo que me voy a encontrar y que confirmas en tu reseña... Al menos espero que me resulte algo más ameno que el italiano *suspiro*.

    "Las sugus"...Seriously...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, ya sabes por qué ha caído esta novela. Si no fuera por los votos, ni me hubiera acercado.

      La influencia de Moccia en esta novela es inmensa. Enorme. Sobrevuela y domina. Y no sé cuántas veces sale mencionado como modelo del escritorzuelo protagonistas. Así que imagina...

      Sí, "Las sugus" porque son duras de tragar y por otra cosa que no me acuerdo...

      Eliminar
  5. Vamos: es exactamente lo que nos temíamos. Creo que no me hubiera gustado ni cuando tenía la edad para leerlo, porque entonces ya aborrecía las historias de amor tan cursis y superficiales. Me parece que se puede hacer literatura entretenida y al mismo tiempo dar unos mínimos de profundidad a la historia y a los personajes, no sé cómo esto puede tener tanto éxito, aunque para gustos...

    Besos (y gracias por la mención).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, Rusta, es peor de lo que nos temíamos. Mucho peor.
      La lectura es muy sencilla y muy rápida. No hay complicación ni en trama ni en personajes. Y es una telenovela con los recursos de la telenovela. Pura superficie. No te acerques.

      Besos a ti y la mención te la merecías. No te puedes ni imaginar lo mucho que pensé en ti mientras la leía...

      Eliminar
    2. Jajaja. Mientras tú me recomiendas a Nicole Krauss, yo te propongo a Blue Jeans. Tienes motivos para odiarme :).

      Eliminar
  6. Respuestas
    1. Ya, bueno, razones tendrá el jurado para darlo (intuyo que proyección y sé que no fue algo que todos sus miembros estuvieran de acuerdo). Mi opinión, un premio inmerecido y precipitado.

      Eliminar
  7. Es que yo es que primero me tatuo el tigre en la cara y el N?na antes de leer ese pestizo XDDDDDDDDDDDDDDDdd tu me entiendes

    ResponderEliminar
  8. Pffff. A mí estos nunca me han llamado, siempre he leído muchas cosas positivas y que es una buena historia, pero no, esto no es para mí.

    ResponderEliminar
  9. Anda ya! Tu lo que eres un criticón y no te pones a pensar como una adolescente. Si piensas como alguien de tu edad, normal que la encuentres así, pero no significa nada porque que sabemos que las adolescentes de hoy en día son muy melosas con el amor y esas cosas. Así que yo lo encuentro muy bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Perdona, pero yo me leí los dos primeros libros de esta saga y dos o tres de Moccia con 15 años (plena adolescencia), y me parecieron terriblemente malos, así que no hace falta que se meta en la cabeza de una adolescente para que le tenga que gustar, que cada uno lee lo que lee como le da la gana. No todas las que hemos tenido 15 años hemos sido unas cursis redomadas, amantes de las historias de amor ñoñas y con personajes tontos e ideales de la muerte.

      Eliminar
  10. La novela no es que caiga en el azúcar, es que ES azúcar. Vamos, que lames la portada y te sabe a eso, a azúcar, como si te metieras una cucharada en la boca, a palo seco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si tienes diabetes, posiblemente. Por una subida de azúcar brutal.

      Eliminar
  11. ¿Sabes que el libro tiene una o dos canciones inspiradas en él? Por lo que he visto, resumen bastante bien lo que es esta trilogía; letras cursis y sin mucho sentido.

    ResponderEliminar

Comenta con libertad, pero cualquier comentario con contenido publicitario o que considere insultante hacia mis lectores, al blog o hacia mí mismo, será eliminado sin compasión. Mis blogs, mis normas.