domingo, 2 de octubre de 2011

"Toma mi alma" de Rachel Vincent

Toma mi alma, Rachel Vincent, ed. Darkiss, 2011

Algo pasaba con Kaylee Cavanaugh. No veía fantasmas, pero presentía si alguien cercano iba a morir. Y cuando eso pasaba, una fuerza que escapaba a su control la impulsaba hasta quedarse literalmente afónica. Kaylee sólo quería disfrutar del interés que había despertado en el chico más guapo del instituto. Sin embargo, costaba mantener una relación normal porque Nash parecía saber más que ella misma sobre su necesidad de gritar. Luego, sus compañeras de instituto comenzaron a morir sin motivo aparente, y sólo Kaylee sabían quién sería la siguiente.

Cuando en la contraportada de una novela pone la frase "el chico más guapo del instituto" que se me ponen los pelos como escarpias porque ya veo incrustado en el culo de libro uno de los tópicos más arraigados en la novela juvenil: el chico siempre es el más guapo y popular y fuerte y sano y... Reconozco mi falta: cuando aparecen frases como ésta que algo en mi interior me predispone en contra de la historia. Sin embargo, también reconozco mi virtud: pese a esto, le suelo dar una oportunidad a casi todas las novelas que llegan. Y un fin de semana decidí darle una oportunidad a esta Toma mi alma.

Y si, aparecen una cantidad de elementos, motivos y tópicos que para aquellos que leemos juvenil ya se han convertido en viejo amigos. A saber:

- El chico más guapo del instituto.
- La chica protagonista que no es nada hasta que descubre que es mucho.
- La mejor amiga que es más putón, más habladora y más tetuda.
- El padre/madre ausente.
- El elemento paranormal que trastoca la vida de nuestra sufrida protagonista.
- Una enemiga más alta y con mejor cutis.
- Secretos familiares.
- Amor que todo lo puede.

Todos estos y más. Pero...

... pero presentados con la suficiente gracia como para que ni molesten, ni estorben, ni se arrugue la nariz más de la cuenta. Porque la autor consigue que todo eso esté integrado en la novela como elementos naturales de la historia. A excepción de la hermosura del chico en cuestión (que se explica lo mismo con un tipo simpático del montón), el resto de los elementos son creíbles.

- La chica protagonista es modesta y poca cosa, pero no llega a límites de masoquismo autodestructivo ni al autismos de otras protagonistas (póngase el nombre que se quiera).
- La mejor amiga es más putón, más habladora y más tetuda, pero conservando la naturalidad y un poso muy real. Aunque no hace mucho, reconozco que como lector la recuerdo mucho.
- El padre/madre ausente están justificados y se sustituyen por tío/tía que viven en casa, salen en los capítulos, no se van de viaje de negocios ni cenas con los amigos y se dedican a hacer su papel de tutores.
- Elemento sobrenatural diferente. Las banshees de la mitología irlandesa. Bien jugado, aunque, como casi siempre, la aceptación de los sobrenatural es demasiado tranquila. Y algunas de las escenas, los personajes y los diálogos parecen sacados directamente de aquella serie de televisión llamada Tan muertos como yo. Hay momentos que parece algo más que un punto de inspiración.
- La enemiga es la prima. No es un monstruo, no es una perra. Es otro mundo. Y muestra sus debilidades. No es personaje simpático, pero tampoco se ceban con él.
- Secretos familiares previsibles, pero no por ello menos efectivos. Todo para conseguir que la protagonista encuentre su lugar en el mundo.
- Y amor... mucho... se quieren... un punto de empalago sí que he encontrado. Y se calientan mucho con solo tocarse. Quizá demasiado.

Y todo esto en una historia corta, entretenida, directa, fresca, simpática y poco pretenciosa. Pero...

... pero demasiado introductoria. Es que ser el primer capítulo de una serie de cinco paga factura y aquí se paga. Hay que presentar un mundo, unos personajes y unos secretos y, al final, todo acaba precipitándose demasiado. Hay mucha presentación, poco nudo y un desenlace rápido, rápido donde hay mucho que desvelar y en mi opinión queda todo apelotonado. Como desenlace está bien, pero con un poco más de espacio para respirar lo hubiera digerido mejor.

Una novela pequeña e intrascendente. Un buen rato de lectura. Una criatura mitológica nueva. Un poco lo de siempre, pero bien presentado. Ah, y la portada es muy bonita y la chica guapa y todo muy rojo, pero no acabo de pillar la relación con la historia... si alguien me lo explica se lo agradeceré.


7 comentarios:

  1. La tendré en cuenta porque a mí los ingredientes de siempre me gustan. Salvando los toques que me tienen hasta las narices, como ese tipo de protagonista, los topicazos en el romance paranormal me entretienen.

    Aunque algo que no me gusta es que sea introductorio. Ante una saga, ¿realmente es necesario que el primer libro sea introductorio? Yo creo que no... Apostaría por sagas en las que cada libro tiene su propio tinte autoconclusivo donde el lector decidiese si seguir leyendo o no. Yo lo habría hecho en muchas ;)

    Un besote ^^

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  2. Veritas, estamos muy de acuerdo. Que sea un primer capítulo no tiene por que ser introductorio. Siempre me da la sensación de pereza o de mala construcción de novela. Creo que cada capítulo debería tener validez dramática en sí mismo. En "Toma mi alma" creo que depende mucho de los posteriores capítulos para acabar de definirse. Todo apuntado y acaba todo precipitado.

    A parte de esto y de los empalagositos que son los tórtolos que la novela no está mal y es simpática. Poquita cosa, pero también se agradece.

    Besotes varios.

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  3. Ojalá los libros de los que hablas fueran tan divertidos como tus reseñas, jajajajaja. ¡No me perdería ni uno! Pero buff, estoy tan saturada de los tópicos juveniles de moda que creo que no me animo...

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  4. Lana, gracias. Ojalá algunos libros fueran tan entretenidos como escribir sobre ellos. Este es uno más... si no se lle no pasa nada.

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  5. Por ejemplo en los juegos nada es introductorio.. ¿si o no? xDD este me llama mucho ;)

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  6. Y yo digo: OOOOOOOOOTRA saga -.- la verdad comienzan a cansarme .-.

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  7. Nina, exacto. "Los juegos del hambre" es un libro cerrado en sí mismo que deja flecos, pero se puede juzgar por él mismo sin necesidad de leer los otros dos. Es otra de las razones por las que es una gran obra. Como "Generación Dead", por ejemplo.

    Liz, todo son sagas. Parece que ya se planea las novelas en volúmenes y se trabajan pensándolas como tales. Cada día prefiero más los volúmenes únicos.

    Besos a las dos.

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