viernes, 25 de febrero de 2011

"Despertar" de Kelley Armstrong

Despertar (Los poderes oscuros II), Kelley Armstrong, ed. Marlow, 2010

Despertar llevaba días y días rondando por los anaqueles de casa, pasando de pila a pila, siempre postergada y siempre rechazada. Curioso, porque era la continuación de aquel Invocación que tanto me gustó. ¿Por qué no lo leía? Mandritis, supongo. Pero finalmente el fin de semana pasado me senté en el rincón de lectura (rincón que cambia cada dos o tres semanas porque es lo que dura en casa el sofá en un mismo sitio) y me la zampé en una lectura bastante rápida con un par de lagunas narrativas por medio.

Argumento: pues es una continuación de lo que pasó en la primera parte. A Cloe y sus amigos le pasan cosas y se resuelven misterios y se apuntalan nuevos y se confirma que es una saga juvenil de misterio, pero diferente. Ya sé que como resumen argumental es de suspenso, pero ya que la editorial Marlow se encarga de explicar el argumento y los misterios de la primera parte en la contraportada, pues que paso de hacerlo yo.

Definitivamente, la saga de Los poderes oscuros es una de las que más me gustan. Supongo que se debe a que se separa bastante de lo que los aficionados a la literatura juvenil (y más si leemos romance paranormal o como se quiera llamar o esa acepción tan horrible de "jóvenes adultos" que es como ni chicha ni limoná). Aunque el argumento y personajes son muy parecidos a los de siempre (desclasada, chico callado vs. chicos simpático, enemiga, misterios de familia, etc.), aquí se presentan por medio de una óptica de sucio realismo. Los personajes ni son todos guapos ni simpáticos ni tienen que caer bien. Y los problemas son problemas y no se resuelven en dos páginas. Esto último lo explico.

Siendo simplistas, el arco argumental de Despertar es unos personajes están en el punto A y tienen que llegar al punto B, sin pasar por los puntos C y D porque están los malos. Lo que en otras novelas se resuelve en un párrafo. Por ejemplo

Mike y yo huimos de la residencia Noche estrellada. Allí no podríamos ser felices ni amarnos como nos amábamos porque los malvados nazis comunistas que viven en el sotano quieren utilizar mis poderes hervidores para el mal. Salimos a la carretera. No tenemos dinero, ni comida, ni abrigo, ni amigos, ni personalidad y estamos a cuarenta bajo cero. ¿Cómo llegaríamos a Nueva York?

Llegamos a Nueva York mientras amanecía...

Fragmento de la novela Anda que no te quiero, no escrita.

En Despertar, no. Kelley Armstrong juega la baza del camino y sabe que unos adolescentes huidos sin dinero, ni comida, ni abrigo lo pasan mal. Mal dormir. Frío. Hambre. Mal olor. Peligros en la carretera. Este viaje físico contrasta con el único emplazamiento que tenía la primera novela. Por el camino los personajes crecen, se conocen, se odian (pocos personajes se llegan a caer tan mal entre ellos, pero tienen que colaborar) y huyen de peligros. El argumento y los misterios se desplegan, pero siempre de una forma diferente. La autora apunta algo en las primera páginas que deja en el aire, sigue por otros senderos, se desvía, vuelve... Juega con la estructura y resulta encomiable este punto de exigencia al lector. También es verdad que en ocasiones se echa de menos un poco más de ritmo narrativo, pero la autora salva estos escollos con un par de grandes escenas que acercan la novela al terror. La escena de los murciélagos, por ejemplo.

Protagonista de una de las mejores escenas de la novela.

Los personajes se desarrollan, los malos son malos de verdad y aparecen nuevas amenazas. Kelley Armstrong empieza a crear un mundo literario que se va haciendo cada vez más interesante, pero de forma sutil. Nuevos seres con poderes, nuevas criaturas y nuevos secundarios. Salir de la residencia permite explorar de forma sutil y controlada el mundo fantástico en el que viven los protagonistas.

Despertar es una buena continuación de la saga y un capítulo que ahonda en los personajes más que en la acción. Sigue siendo entretenida, divertida y un punto diferente. Quizá ese deseo que tuve de que cayese más en el terreno del terror no se ha cumplido del todo, pero tiene sus buenos momentos. Y en esta parte ya empezamos con atisbos de romance, pero como toda la novela, es un romance realista, creible y tranquilo. Cuando uno huye de los malos y hace frío y se tiene hambre, uno no se puede entretener en hacer manitas.

Una buena segunda parte para una buena y simpática saga.

6 comentarios:

  1. Aún no me he lanzado con esta saga a pesar de las buenas críticas que ha recibido y sigue recibiendo. No es por falta de ganas, sino de tiempo, pero cada vez me voy animando más ^^

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  2. Veritas, mantenla en el punto de mira. Merece la pena. Sobre todo porque uno se encuentra con una serie con un tempo completamente diferente al que nos tienen acostumbrados.

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  3. No me he leído la primera pero joe, parece que es algo más ¿no? con las leches que has dado a otras :P Pero no termina de llamarme ahora mismo.

    Pero gracias por tus palabras!

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  4. Hechicera, tiene un punto diferente de realismo en las reacciones de los protagonistas que me la hace muy simpática. En la primera, cuando Cloe empieza a ver fantasmas realmente lo primero que piensa es: estoy loca, necesito ayuda. Sí que en ocasiones es lenta y se entretiene, pero lo compensa con grandes escenas de terror.

    Y, ¿de verdad soy duro en las reseñas?

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  5. Es que la de "Hush, Hush" me llegó al alma. Me reí muchísimo, pero la dabas caña, caña.
    Pero lo razonas y eso es lo que mola, no ser duro porque sí. :)

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  6. Ains, sí, "Hush, hush"... si le tengo cariño a Patchito por lo que me hizo reir... lo de "Creciendo" ya fue otra cosa... como solo estaba Nora. En el cole me enseñaron lo de "justifica tu respuesta" y es algo que nunca he olvidado.

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