martes, 26 de julio de 2011

"Rebelión. Poderes Oscuros III" de Kelley Armstrong

Rebelión. Poderes Oscuros III, Kelley Armstrong, ed. Marlow, 2011

Xino-xano, sin hacer ruído, sotovocce y sibilando, la serie de novelas de Los Poderes Oscuros se ha convertido en una de mis sagas favoritas. Era ya intuición al leer Invocación y Despertar, pero la lectura estos días de Rebelión me lo ha confirmado; Los Poderes Oscuros conforman junto con Los Juegos del Hambre y Generación Dead, una de mis series favoritas. ¿Por qué? Entre otros motivos, porque jugando con los elementos de siempre crea algo muy distinto.

Cloe, Derek, Simon y Tori han llegado al punto B sanos y salvos. Parece que están seguros, pero lo que parecía que sí, pues no y están como aquí pasan cosas raras. Y lo de dominar los poderes, nada... porque Cloe sigue teniendo sus encuentros con los muertos y los demás cada uno a los suyo.

Lo sé, como resumen argumental es una cagada, pero qué queréis. Es una tercera parte y si me pongo a resumir en serio me cargo el argumento para todos aquellas personas que leerán esto y decidirán meterse con la serie de Kelley Armstrong. Y una de las gracias de esta novela y de toda la serie es ir encontrándose con un argumento que suena a viejo, pero que juega con las expectativas ya creadas del lector. Vamos, que el marco parece el de siempre, pero la autor juega una baza que suele caer olvidada en la literatura fantástica, el realismo. Aquí se trata de adolescentes reales con poderes fantásticos, pero actuando como lo harían en realidad.

¿Ejemplo? En la primera novela, el momento en que Cloe ve a los muertos por primera vez piensa, estoy loca y, por favor, dadme pastillas e internarme. En la segunda novela, ir del punto A al punto B significa el 70% de la trama y mucho frío, hambre y suciedad. En esta tercera novela, los personajes encerrados en un casa preguntándose en todo momento "¿qué hacemos?". Nada de planes geniales ni inteligencia sobrehumana, no. Personas normales metidas en un follón que es demasiado grande para ellos.

Esta tercera parte sigue conservando las características que definieron las otras dos y que tanto me gustaron: personajes protagonistas que no tienen que caer bien ni ser muy simpáticos, un cierto realismo sucio, coqueteos con la novela de terror (¡momentazo en el cementerio!), la creación de todo un mundo fantástico muy interesante (presentado poco a poco y dando información suficiente para despertar la imaginación del lector, pero sin abusar porque lo que importa es lo que afecta directamente a los protagonistas), momentos de pura y maravillosa serie B con sus planes maléficos y sus mad-doctors, grandes dosis de dramatismo personal (Tori y su madre... esto es una relación complicada) y un juego continuo con las expectativas del lector: el triángulo amoroso resuelto con realismo y una preciosa elegancia (historia de amor que no nace hasta la segunda novela y se concreta en esta eliminando de un plumazo el tan artificioso mecanismo del amor a primera vista), planes que no salen bien, momentos de acción donde cuesta mucho vencer y las heridas duelen, traiciones que se saben, pero que no se puede hacer nada por evitar, etc.

Y todo explicado con calma y tranquilidad porque los personajes tienen su espacio para crecer y desarrollarse. Hablar, discutir, hacer planes, salir a tomar un helado. No todo es acción porque no todo puede ser acción. Hasta un final eléctrico y explosivo donde se resuelve la trama principal y se cierra la historia de estos personajes, pero dejando abierto el mundo para una segunda trilogía con otras historias.

 
¿Próximamente?

¿Perfecta? No. En algún momento se sigue echando de menos algo más de ritmo narrativo. Pecata minuta. Los Poderes Oscuros es una trilogía muy recomendable y, tengo la impresión, muy desconocida. Los elementos de siempre presentados de forma distinta. Inteligente, realista, plagada de un gran sentido del humor, buenos personajes y una trama muy adictiva que presenta un mundo fantástico algo distinto.  Vamos, ¿qué vale la pena, no?


Descarao

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8 comentarios:

  1. Bueno yo sigo pendiente de esta saga, más ahora al saber que la equiparas a Generación Dead o Los Juegos del Hambre (por cierto, ¿has leído la saga Traición de Scott Westerfeld? Es otro de mis favoritos y me encanta saber/leer/ver qué opinan otros de la pluma de este autor)

    Para que no se me olvide me he apuntado los tres títulos en una hojita que me acompañará en mi compra de libros de este mes... Al menos caerá el primero, eso seguro.

    Yo esto no me lo pierdo ^^

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  2. Pues nunca me había fijado en esta saga, la verdad, pero si es tan buena tendré que ir apuntándola en mi lista de deseos ;). ¡Gracias por la sugerencia!

    Lana.

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  3. Veritas, no comparo las tres series, pero para mí son de las mejores. Cada una con lo suyo. Cada una es diferente, pero tienen en común una mirada nueva sobre temas viejos. "Los poderes oscuros" me gusta sobre todo por su sucio realismo. Y en el primer volumen ¡no hay historia de amor! ¡Ni miraditas ni manitas! Menudo descanso... Creo que es una serie que te gustará mucho.

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  4. Lana, de nada. Es buena de verdad. Ha conectado muy bien conmigo.

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  5. a mi me llama, la veo mas original que otras que he leido!

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  6. Nina, lo es. En cuanto tengas oportunidad, lánzate. Vale la pena y tiene un sentido del humor muy peculiar... muy refrescante, la verdad.

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  7. La reseña del 1º ha caído entera y me has dado tantas ganas que he ido a hojear las del 2º y el 3º para ver si te convencían igual, así que... a marcadores!!! ains, cómo haces crecer mi lista :D GRACIAS!!!

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  8. Soy malvado, Mara. A estas alturas deberías saberlo ya.

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