martes, 2 de noviembre de 2010

"El hombre del balcón" de Per Wahlöo y Maj Sjöwall

El hombre del balcón, Maj Sjöwall y Per Wahlöö, RBA, 2009
L'hombre del balcó, Maj Sjöwall y Per Wahlöö, Columna, 2009

Ésta es la primera novela que leo del matrimonio sueco formado por  Maj Sjöwall y Per Wahlöö y me parece que es la tercera dedicada al investigador Martin Beck. Esta novela data de 1967 y llevaba años descatalogada en España (con suerte se podía encontrar en algún mercadillo o librería de segunda mano un viejo ejemplar de cuando lo publicó Noguer... o por lo menos yo tengo un ejemplar de La habitación cerrada y supongo que esta también la publicó a lo merjo con el título de El maníaco). Gracias alinexpicable éxito de la trilogia Milennium de Stieg Larsson (de la que sólo me pude acabar la primera y que, realmente, para el muy lector de novela negra no es nada del otro mundo) se ha puesto de moda publicar a todo sueco que mate sin importar calidad o importancia. Así que supongo que con el calentón de las buenas ventas que de repente en este país de modas estaba teniendo la novela negra sueca que RBA y Columna decidieron recuperar la obra de Sjöwall y Wahlöö para alegría y alborozo del aficionado a los crímines. Especialmente para aquellos que no nos importa el país de origen de los muertos.

Según había leído y me habían dicho, la obra de este matriomonio de periodistas es una de las series fundamentales de la narrativa negra europea. Ellos marcaron un camino a seguir. Como dice Jo Nesbo en el prólogo de la edición que tengo de El hombre del balcón, "... todos los escritores de novela policíacas actuales están en deuda con Sjöwall y Wahlöö, incluídos aquellos que jamás han leído una novela de Sjöwall y Wahlöö...". ¿Exagerado? Quizá, pero no por ello deja de ser cierto. El grado de influencia de esta pareja sería parecido al que han tenido Raymond Chandler, Dashiell Hammet y Georges Simenon. Crearon junto con esta santa triada lo que concebimos como novela negra.

Estocolmo, junio de 1967. La ciudad vive en tensión por la aparición del cadáver de una niña de diez años. Según los indicios ha sido violada y asesinada. Martin Beck y su equipo se ven inmersos en la resolución de un caso donde se enfrentan a un criminal rápido y sigiloso y donde solo tienen las pistas que le ofrecen dos testimonios poco fiables.

El hombre del balcón es una novela apasionante y fascinante. Rápida y directa. Y corta. En una época que parece que las novelas policíacas deban ocupar como mínimo cuatrocientas páginas, es muy de agradecer una novela que no llega a doscientas veinte. Parece ampararse en el estilo rápido y acerado de los tres maestros antes citados. No se anda con chiquitas y la novela se vertreba en escenas de acción, pequeñas reflexiones sociales y buenos diálogos donde se va desgranando un caso desagradable y que pasa factura física y psicológica a los policias implicados en su resolución. La novela presenta una miriada de puntos de vista diferente, cada policia con su sensibilidad, con su humor y personalidad. Con el punto de vista del culpable. De uno de los testigos. Y todos dominado por las dos claves que daran la resolución del problema (y que casi podrían erigirse como las diosas que gobiernan casi toda novela negra): azar y memoria.

El hombre del balcón es una gran novela. Imprescindible para quien le interese el género negro y para todos aquellos que amen la literatura. Un clásico mucho más vivo que muchas novedades que podemos encontrar en las mesas de las librerías.

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