domingo, 31 de octubre de 2010

"Aire negre" de Agustín Fernández Paz

Aire negre, Agustín Fernández Paz, ed. Bromera, 2000
Aire negro, Agustín Fernández Paz, ed. SM, 2006
Aire negro, Agustín Fernández Paz, ed. Xerais, 2000
Aire beltza, Agustín Fernández Paz, ed. Elkar, 2004

Aire negre llegó a mí por una referencia que lei en un blog casi perfecto, pero ya desaparecido. La Bruixa que editaba el blog hizo caso a una recomendación que publiqué hace tiempo en un diario digital (o eso me gusta pensar) e hizo una reflexión a propósito de ese libro y citaba éste del mismo autor. Aquel libro que recomendé era, como no, ese maravilloso Lo único que queda es el amor. En justa correspondencia me pedí un ejemplar en mi librería habitual (y tan habitual porque paso en ella cuarenta horas semanales) y al poco lo recibí. Lo compré, me lo llevé a casa y, sin saber por qué, se quedó perdido en la pila de lecturas pendientes.

Hasta ayer por la tarde en la que la lei de una sentada acompañado de un café con leche y un día gris y frío en la calle. Una buena compañía para una novela que empieza siendo una historia de misterio, para pasar a ser una historia de amor, para pasar a ser una historia de locura, para acabar siendo una novela de terror. El otoño y el invierno son las estaciones ideales para pasar miedo.

El doctor Moldes acepta un empleo en una prestigiosa clínica psiquiátrica y toma bajo su mando a Laura Novo, una paciente amnésica que padece un tipo de autismo y que escribe de forma compulsiva una y otra vez su nombre. El doctor con cariño y paciencia conseguirá abrirse paso por la tortuosa mente de Laura, ganarse su confianza y devolverla a la luz. Conseguirá que Laura explique su historia provocando no solo conocer sus miedos, sino abriendo una puerta a alguno óscuro y negro que marcará para siempre la vida de todos los personajes.

Aire negre me ha gustado mucho. El rato que me ha estado acompañando me lo he pasado bien, me ha asustado ligeramente, me ha inquietado mucho y me ha dejado con un nudo en el pecho, con esa congoja que dejan las buenas historias de terror.

En esta novela se dan cita los relatos clásicos de Henry James, de Poe, de Stevenson, de Lovecraft (el relato dentro del relato, el centro psiquiátrico, las cuevas, etc.) y, creo que de forma muy especial, a Maupassant y su Horla, uno de los cuentos de terror que peor me lo hicieron pasar no en el momento de su lectura, sino al apagar la luz y pensar en el vaso de agua que había sobre la mesita de noche (quien ha leído el cuento me entiende). Además bebe de las fuentes del folclore gallego al cual no le faltna meigas, criaturas, demonios, hombres lobo, santas compañas, entradas al infierno, misterios y un millón de etcéteras. Y se citan los temas comunes en los libros de Fernández: el protagonismo femenino, el secreto, el amor tranquilo y callado y, sobre todo, el poder mágico y terapéutico de la lectura y de los libros.

Para Agustín Fernández Paz, o por lo menos para sus personajes, la literatura es algo sustancial y definitivo para el ser humano. Las historias, explicar o escuchar, leer o escribir. En esta novela encontramos citas expresas a Neruda, Pessoa, Borges, García Márquez y, muy especialmente y de forma significativa, a Joseph Conrad y El corazón de las tinieblas, ese viaje hacia la oscuridad, hacia lo oculto en la mente y el corazón del ser humano. Como decía aquel, el horror, el horror.

Los personajes están bien tratados, sobre todo Laura Novo con su cabellera roja, sus ganas de escribir, su mirada inocente, sus ansias por amar. Y su miedo y sus terrores. El doctor Moldes son los ojos del lector. Es el que desgrana la historia de Laura, el que conoce y desconoce. El que duda y sostiene. Y Carles, el amor callado de Laura, el dueño de la casa rural donde se desarrollara gran parte del drama. El resto de los personajes están para complementar la historia de estos tres personajes, pero todos están bien tratados, son independientes y reconocibles.

Eso sí, una advertencia. Quien espere un relato lleno de acción puede llevarse un chasco. Como he dicho antes Aire negre es un cuento clásico de terror. Juega con la anticipación velada, con la insinuación, con la ambigüedad. Lo que cuenta puede haber pasado o no. Puede pertenecer a una neurosis o a una realidad. Es un relato tranquilo, pero lleno de matices. Es descriptivo y pausado porque en un relato de miedo lo que importa es el ambiente, lo que rodea a los personajes. Un olor, un sonido, la posibilidad de una presencia son suficientes para el escalofrío. Y Fernández Paz sabe crear este ambiente. Este tipo sabe escribir y conoce a la perfección los mecanismos de escritura que lleva al lector a pasar una página y otra y otra. Una mirada, un rumor, un ventana, un silencio. Pequeñas cosas que suman hasta conducirnos a un gran final que no a todo el mundo puede resultar satisfactorio porque deja cosas abiertas... pero que a mí me gusta porque me permite componer mi historia y mi resolución... y la imaginación del lector siempre es más perversa que la del autor.

Una buena novela. Una excelente forma de pasar una tarde de octubre solo en casa. Y otra prueba de que Agustín Fernández Paz es uno de los mejores autores de novela juvenil que en la actualidad hay en este país.

8 comentarios:

  1. como seria el resumen?

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  2. Querido anónimo, tendrás que leertelo y hacer tú mismo el trabajo. En la reseña hay un resumen del principio de la novela. A partir de aquí tendrás que seguir tu solo.

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  3. Donde puedo conseguir el PDF completo?

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    Respuestas
    1. No lo sé. Yo me compré el libro.

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    2. y yo pero es muy aburrido

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  4. ¿alguien sabe algun resumen corto de este libro?

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