jueves, 7 de julio de 2011

"Skyland II. La nau de les tempestes" de David Carlyle

Skyland II. La nau de les tempestes, David Carlyle (seud.), La Galera-Lluna Roja, 2011
Skyland II. La nave de las tempestades, David Carlyle (seud.), La Galera-Lluna Roja, 2011

Allá por noviembre del año pasado, ley y reseñé una novela de aventuras de la que tenía noticias hasta ese momento, Skyland, de un tal David Carlyle. Me gustó sin entusiasmo, pero el suficiente como para esperar su continuación ya que en aquellas páginas, pese a no satisfacerme totalmente, se intuía los elementos para construir una serie de novelas de aventuras.

Ahora, siete meses después, y gracias a La Galera que me envió un ejemplar (qué majos son y qué catálogo más interesante que tienen...), he leído esta segunda parte y sí, Skyland se ha convertido en una buena serie de aventuras. Esta segunda parte me ha gustado mucho. Es como si todos los elementos que se apuntaban en la primera parte se hubieran asentado y el autor, o los autores, hubieran decidido que la acción, la ciencia y el desarrollo de los personajes se construyan al unísono y en colaboración. Lo bueno de la primera parte se potencia y lo más negativo (ciertos tópicos, cierta construcción atropellada, etc.) se ha limado hasta construir una estupenda novela de acción, ciencia y amores.

Mientras asiste impotente a la descomposición inevitable de la vieja Tierra, un misterioso millonario inglés  que prepara en secreto una nueva tecnología que puede evitar la catástrofe contrata a la doctora Lily Carlyle.


En otro mundo y otra época, Valery, la enigmática joven seijin que huye de su pasado, ha empezado una nueva vida en la legendaria isla d'Atlantys. Allí, lejos de la Esfera, la poderosa organización que tiene en sus manos el destino de Skyland, está a punto de hacer un descubrimiento crucial para la salvación de la humanidad. Y, mientras tanto, empieza a nacer un sentimiento profundo entre Valery y Lorenzo, el joven buscador de agua.

Como he apuntado algo más arriba, Skyland II mantiene las constantes de la primera parte, pero mejoradas y ampliadas. Da la sensación de que una vez liberada la historia del corsé de la presentación y planteamiento, ésta puede desarrollarse con tranquilidad abriendo dos frentes narrativos:

1. El año 2078, donde asistiremos de la mano del fascinante personaje de la doctora Lily Carlyle (de la que quiero saber mucho, mucho más) a sus esfuerzos por salvar el planeta Tierra de sus destrucción.

2. El año 2251 divido en dos narraciones paralelas. Valery en la isla rebelde intentando entender qué pasó en el año 2078 y cómo se originó Skyland. Lorenzo en plena misión casi suicida en busca de algo que se llama plan Shelron y que podría ser vital para la supervivencia de la raza humana.

Los dos frentes temporales se van cruzando durante la novela y el lector asiste divertido a los guiños que se suceden (algunos de ellos, eso sí, escalofriantes). Los personajes están desarrollados y entran en juego nuevos caracteres. Destacar, claro, a Veronique, piloto y cazarrecompensas que establece el tercer lado del triángulo amoroso (aunque podría considerarse cuadrado en las últimas páginas) y que es el contrapunto físico y psicológico a Valery. Dos heroínas que sabe huir de los cansados estereotipos de damiselas en apuros. A su manera, cada una de ellas sabe espabilarse muy bien sola.

En esta segunda novela se da un peso mayor al contenido científico. No solo es héroe quien se da tortas con el villano, sino quien se queda encerrado en un laboratorio buscando los porqués. Pero que nadie se asuste. Esto es una novela de aventuras con un toque de ciencia ficción por lo que todo hecho de laboratorio o de investigación está supeditado a la narración y es muy light. Pero se agradece esos momentos porque dotan a la novela de un mayor cuerpo narrativo y la despegan de ese lastre que era la acción por la acción y el rápido rápido. Aunque algo hay de esto (me chirría un poco uno de los aspectos del personaje de Veronique, que no puedo detallar), la narración es más pausada y se fija más en los detalles dando vida y color a la narración. Ejemplos de esto puede ser la visita a la biblioteca, los sucesos en el reactor o el baile que cierra la historia.

Skyland II. La nau de les tempestes no es el epítome de la originalidad ni marcará un antes y un después en la novela juvenil, pero sí tiene unos elementos que la hacen una serie simpática que se está ganando un puesto preferente en este blog. Es una serie sencilla (que no simplista) y honesta. Va a entretener, y lo consigue. Es lo suficiente ambiciosa para amplificar sus aciertos e ir más allá, pero sin perder de vista que su propósito final son proporcionar unas horas de lectura cómoda y entretenida al lector.

Espero con ganas su tercera parte.

Otras opiniones del mismo libro:
El cofre de Nebe

4 comentarios:

  1. Veo que es una saga bastante buena :P vale la pena!

    besos!

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  2. Nina, es una buena serie. Un primer capítulo entretenido, pero flojillo y un segundo capítulo donde mejora todo y se convierte en muy entretenido. Me gustan mucho estas historias sencillas, nada pretenciosas, directas... novelas de aventuras de toda la vida.

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  3. Ostras Jorge,
    acabo de descobrir aquest segon bloc teu i m'interessa moltíssim. Vaig xafardejant i llegint el que tens i te'n faig cinc cèntims. T'enllaço

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  4. Carina, doncs encantat que aquestes opinions et semblin interessants. Ja pots veure que tret d'alguna excepció, aquí parlo de juvenil. M'ho paso realment bé.

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