domingo, 26 de septiembre de 2010

"Y pese a todo" de Juan de Dios Garduño

Y pese a todo, Juan de Dios Garduño, ed. Dolmen, 2010

Llegué a esta novela por una breve nota que Susana dejó en su blog. Me picó la curiosidad y el pasado fin de semana la cogí de la librería y la devoré en unas pocas sentadas y en el camino a pie entre la librería y casa (y viceversa). La verdad es que tenía ganas de un tiempo a esta parte de algo de novela de terror y si podía ser con zombis, pues mejor. La novela de Juan de Dios cumplió con mis expectativa y ha sido una estupenda sorpresa.

Para empezar Y pese a todo toca algunos de mis temas favoritos; a saber, el apocalipsis y el consiguiente fin del mundo como lo conocemos ahora, la supervivencia y los zombis. ¿De qué va? Bueno, digamos que el mundo se ha ido a la mierda. Empieza una tercera guerra mundial por un quítame de ahí esos misiles y la cagamos. Parece ser que todo se fue de las manos y el mundo se ha librado de su gran carga, el ser humano. En la ciudad de Bangor, en el estado de Maine, sólo han sobrevivido Peter, su hija pequeña y su odiado vecino Patrick. Se ignoran uno al otro por pasadas rencillas, viven su supervivencia como pueden y sobreviven con esfuerzo a su pasado y sus remordimientos. Y aunque creen que están solos, claro, no lo están. Así que cuando la amenaza se haga presente (que no visible), pese a todo tendrán que colaborar. Si no por ellos, al menos por un hipotético mejor futuro para la niña.

Juan de Dios Garduño ha sabido construir una buena novela y ha entendido la grandeza del género fantástico (o de cualquier otro género), que es una excusa para tratar un tema. Esta novela en concreto es una reflexión sobre la amistad, sobre el peso y condena del pasado y sobre la reconciliación. Es por medio de una historia de zombis (paso de discutir si son infectados, si son mutantes, si son experimentos, si son turistas despistados), de supervivencia, de terror y aventuras que trata grandes temas. Y sabe hacerlo. Porque sabe que para que la historia de terror funcione debe tener buenos personajes, bien formados, bien escritos y vivos. Si el lector no siente una empatía con ellos, por muchos monstruo, y tensión, y susto que metas, no se conseguirá nada. Vamos, que si no sintiéramos a Peter y a Patrick como personas, como personajes vivos, nos importaría un carajo si se los comen los zombis, se pillan el dedo abriendo una lata de sardinas o subiéndose la bragueta de los pantalones.

Así que lo primero es crear buenos personajes y para eso le dedica una gran parte de la novela mientras a la vez va construyendo todo el entradamo inquietante y misteriosos que desembocará en las escenas de terror. El ambiente, el entorno, el climax. Y eso tiene el apoyo de una ciudad de Bangor abandonada y cubierta de nieve y silencio. Y de frío. Y luego está el elemente fantástico. Y aunque en un principio estos "zombis" no me convencieron, debo reconocer que al final los considero originales y un acierto. Las escenas de acción y terror están bien construidas e inquietan. Y cuando digo que están bien construidas es que Juande Garduño se ha preocupado por algo que muchos escritores (y cineastas) se olvidan: un personaje dispara y explica bien explicado quién dispara, a quién, con qué y qué efecto produce. Esto no siempre es así. Juande Garduño no cae en ese error.

Y luego está la sombra alargada de Stephen King, uno de los más importantes narradores americanos de finales de siglo XX y principios del XX. Sin la figura del maestro, Y pese a todo seguramente no se hubiera escrito, pero gracias a la habilidad de Juande Garduño el homenaje y la influencia se queda en eso. Juande conserva su voz. Además podemos rastrear a Matheson, a Romero, a ¿Fulci?, pero aunque es un ejercicio divertido estudiar los homenajes o referencias o influencias o plagios no podemos olvidarnos que estamos ante una novela con una voz propia y que me ha gustado mucho. No es perfecta (quizá resulta muy precipitado el final, no estoy de acuerdo con algunas de las soluciones estilísticas o de lenguaje de la novela), pero eso no empaña el resultado. Y aunque los zombis al principio no me convencieron, reconozco que al final de la novela me interesa saber más de ellos, más de sus costumbres, de su fisiología, de su origen. Desconozco si habrá alguna continuación, pero, la verdad, me encantaría.

Entonces, estamos ante una novela de zombis. Pues no. Como en el caso de esta maravillosa novela con vampiros que es Acero, Y pese a todo no es solo una novela de zombis. Es una novela con zombis. Con muertos. Con acción y terror. Pero en verdad es una novela sobre la amistad, sobre el remordimiento, sobre la reconciliación y sobre el perdón. Y sobre el amor, claro, pero qué novela no lo es en el fondo.

Dos últimas consideraciones.

1) Una de las cosas que he aprendido de esta novela es que en el momento en el que se levanten los muertos (y estoy convencido de que un día lo harán) es que viene muy bien tener a uno de estos preciosos bichos cerca.


2) Si no te gusta que las palabras "comer", "sangre", "intestinos", "pasar" y "arrancar" aparezcan en la misma frase o si tienes prejuicios o aprehensiones sobre la idea de comer carne humana, esta no es tu novela.

6 comentarios:

  1. Menuda crítica/reseña/análisis que has hecho de mi novela, macho.
    Me ha comentado Susana por facebook que la habías colgado y he venido a leerla. Sorprendido y encantado me hayo de haberla leído. Muchas gracias por tus amables palabras y me alegro de verdad de que te haya gustado y no hayas desperdiciado tu dinero.
    Un fuerte abrazo y un placer descubrir este blog que además tiene tan buenos padrinos.
    Nos leemos.
    Juande Garduño.

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  2. Nunca he leído una novela de zombies, pero con esta reseña me has dejado con las ganas de hacerlo. Precisamente llevaba un tiempo deseando empezar una, aunque me había decidido por "Descansa en paz" de John Ajvide Lindqvist. Me apunto ésta ;)

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  3. Juande, y tantos que nos leemos. Como te he comentado vía fb, el placer de la lectura fue mío y la sorpresa también. Espero seguir inquietándome largo tiempo por tus historias.

    Lana, "Y pese a todo" es una buena novela para adentrarse en el apasionante mundo de los comedores de carne. "Descansa en paz" es estupenda, pero atípica. Muy sueca. Muy inquietante y con un par de momentos muy desagradables (en el buen sentido).

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  4. Yo soy la tonta barra adicta de los zombies, y quiero esa novela. ¡La quiero! *_* ¿Por qué será que no se escriben muchos libros sobre zombies?

    Buena reseña, Jorge.

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  5. Pues yo tampoco me he leído nada de zombies, pero si que he visto un montón de películas con zombies de por medio y me encantan,jejejeje. Así que si algún dia me animo con esta temática, sin duda lo haré con este libro!!

    Gracias por la recomendación!

    Besosss

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  6. Rikku, lo dicho por facebook. Cuando empieces recuerda ésta y la que te recomiendo allí.

    Y Nessi, esta es estupenda y creo que lo pasarías estupendamente. Y la que reseñaré en unos pocos días es igual de estupenda. Se llama "Los caminantes" y pone los pelos como escarpias.

    Pero hay que joderse lo bien escritas que están ambas.

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