Mostrando entradas con la etiqueta Alexandra Adornetto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alexandra Adornetto. Mostrar todas las entradas

"Halo" de Alexandra Adornetto

Halo, Alexandra Adornetto, Roca Editorial, 2010

Otra de los quince... y van quedando menos.

Tres ángeles llegan a un pequeño pueblo cuyo nombre no recuerdo para hacer el bien. Bethany, la más joven e impresionable, conoce a Xavier y se enamoran y viven su amor pese a todas las dificultades. Y, nada más.
Bueno, sí, sale un malo, pero como si no estuviera.

Halo tiene una de esas portadas que en el momento de su publicación la encontrabas en todos lados. La puesta de sol, el angelote, el muchacho. Que si qué bonica, que si quién se resiste a esto y no quiere tenerlo en casa, que si me he enamorado. Otros, entre los que me incluyo, pero qué es ese horror, quítamela de delante, ¡quitámela!, pero si es una de las más grandes cursiladas que nos han llegado, etc. No me entraron ganas de leerla cuando la tuve entre las manos en la librería y ese sentimiento permaneció intacto con el pasar de los días, las semanas y los años. Hasta hace unos días en que los lectores mandaron, yo obedecí y fui a la biblioteca a buscarlo.

De Halo había leído de todo. Desde reseñas muy elogiosas (las menos), algunas tibias (las más) y bastantes destructivas. Lo que se criticaba más de esta novela era lo previsible que es, lo cursi de la historia de amor y su alto contenido religioso y moral. ¿Y mi opinión? Iremos por partes.

¿Me ha gustado la novela? No.
¿Por qué? Por aburrida.
Para mí este es el principal handicap de la novela. Es una historia aburrida. Es larga y tediosa. Está mal estructurada y terriblemente descompensada entre la nada absoluta de sus dos primeros tercios y la mala acumulación de acción de su final. Es repetitiva, está alargada, muy previsible y la historia de amor y columna vertebral de la novela resulta alto improbable. Y cursi, mucho. Es una de esas historia que parece transcurrir en una eterna puesta de sol anaranjada. Los sentimientos son poderosos, fuertes, intensos, sofocantes, pero tranquilos todos, muy castos. Y la intensidad de la parte amorosa hasta la puedo entender y justificar narrativamente al considerar que dado el origen de la protagonista, todos esos sentimientos son nuevos y los experimenta de una forma intensa y muy fuerte. Además, a mí lo cursi si está bien llevado nunca me ha molestado (que no es el caso).

Alexandra Adornetto no es que escriba mal, pero sus esfuerzo están dispersos y se entretiene demasiado en una repetir que los personajes se quieren mucho y que no pueden estar uno sin el otro, en vez de ser algo más sutil en la presentación del villano de la función, por ejemplo (es que es tan evidente y canta tanto que hasta sentí un poco de vergüenza ajena...). Lo achaco a primera novela y juventud. Dispersión y disgresión. La sensación que me deja esta novela es que no sabe dónde centrarse o decidir qué es lo que realmente importa de la historia de Bethany, Xavier y los ángeles. Y puestos a elegir, se queda con el amor de dos protas bastante tópicos y que se mueven en parámetros ya conocidos. Al igual que los secundarios. No hay sorpresa. Lo que hay es un estilo repetitivo y una estructura descompensada, pero de esto ya he hablado algo más arriba.

Sobre la previsibilidad. Indudable. Desde la página uno hasta la final el lector sabe exactamente lo que va a pasar. Como ya he dicho otras veces, esto no tiene que ser malo en sí mismo si a esta historia la acompaña un buen estilo o una narración vibrante. Lástima que no sea el caso y a la previsibilidad se le añade, sí, el aburrimiento. De igual modo los personajes son y actúan según lo esperado. Tanto la ingenuidad que ralla la tontería de Bethany, como la caballerosidad de Xavier o el punto macarra del malo.No hay sorpresa en el desarrollo de la relación entre ellos. Sobre todo cuando aparece el villano. La nula sutilidad con la que se presenta o se expone es un flaco favor a la novela, sobre todo cuando las reacciones de Bethany son de una ingenuidad tan apabullante que roza lo inverosímil. Porque por momentos se confunde ingenuidad con tontería.

Y sobre el rollo cristiano. La verdad es que no me ha molestado. Quiero decir que va acorde con los personajes y la trama Son ángeles que vienen a hacer el bien y servir al señor entendido como buenas obras, llenar las iglesias, cantar canciones adecuadas en el coro, dar los buenos días, etc. Es normal que los protagonistas tengan un discurso acorde con todo esto (el tema de la castidad, el sexo antes del matrimonio, lo guay que es Dios, etc.). Es un libro de fantasía romanticona con ángeles. Igual que una novela sobre mitología griega, sobre hindúes o tostadoras mutantes hablarían de estas religiones. Además, el tema está tratado de una forma superficial. No hay un anális del hecho religioso. Todo es superficie. Los buenos, los malos y poca cosa más.

Todo esto es disculpable, la inexperiencia de la autora, el discurso con el que no estás de acuerdo, lo cursi y pastelosa de la historia de amor, etc. Lo que no perdono es lo aburrida que es la novela y lo tedioso de su desarrollo argumental. Y volvemos al principio de la reseña y lo que allí he dicho.

Vale que me cursileen, que me sermoneen o me llenen una historia de puestas de sol, pero, por favor, que no me aburran.

Otras opiniones
Fly like a Butterfly
Divagando entre líneas