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"Placeres prohibidos. Anita Blake, Cazavampiros 1" de Laurell K. Hamilton

Placeres prohibidos. Anita Blake, Cazavampiros 1, Laurell K. Hamilton, ed. Gigamesh, 2006

Vale, antes de nada vamos a dejar la cosas claras. Soy fan declarado de Anita Blake. Me gusta como creación literaria, como personaje y como mujer. Por lo que si todas las reseñas son personales y subjetivas, ésta lo es más porque me gusta Anita y no puedo decir nada malo de una mujer que mata vampiros, colecciones pingüinos de peluche y sabe ocultar armas en un minivestido. Bueno, criticaría su gusto con los hombres, pero en eso no puedo hacer nada.

Placeres prohibidos es la carta de presentación de la Ejecutadora. Estados Unidos es uno de los pocos países donde las criaturas sobrenaturales cuentan con derechos. Y San Luis es un pequeño paraiso para vampiros y cambiaformas. Pero no todo es tranquilo. Algo o alguien está matando maestros vampiros y un grupo de poderosos chupasangres contrata a nuestra Anita para que averigüe quién se esconde tras las matanzas. Este encargo le hace tanta gracia a Anita como que le depilen las cejas con una depiladora grasienta y mohosa, pero si no lo hace una amiga puede sufrir y puede que a ella misma la maten.

Desde el mismo momento que llegó a la librería por aquel 2006 que me llamó la atención. La compré a los dos días y la lei en unas horas durante un domingo. Y fue genial. Una experiencia deliciosa que llenó horas de diversión. Y que llenaría porque desde aquel agosto del 2006 he releido la novela por lo menos en tres ocasiones sin que perdiera ni gracia, ni frescura, ni litros de sangre. Y es que Placeres prohibidos era una mezcla brutal de serie B, novela negra, vampiros, erotismo sucio, zombis, gore, violencia, Buffy cazavampiros y una protagonista femenina, poderosa, con carácter y un buen par de pistolas. Y mucho sentido del humor. Porque una de las características más deliciosas de esta saga es el humor negro y ácido que destilan sus páginas. Laurell K. Hamilton sabe en qué liga juega, y la liga de la serie B es de humor, de desmitifiación, de violencia, de pastiche y de grand guiñol (lo que se hará más evidente en su más que estupenda continuación).

Criaturas sobrenaturales que viven con los humanos. Derechos de los no-muertos. Iglesias vampíricas que prometen y ofrecen la vida eterna. Bares de striptease donde rezuma el deseo y la sangre. Reyes de las ratas.Vampiras de mil años en físicos de doce y mucho tio bueno (que es la parte de la novela que menos me interesó, todo ese tira y afloja con muchachos de abdominales duras, de labios carnosos y pecho lampiño... pero se agradece que no haya romance y que lo que se explique es el deseo sexual. No sentimientos, sexo). La novela está llena de personajes carismáticos, pero no serían nada sin el concurso de Anita Blake. Si uno se hace fan de esta serie es por ella. Es su personalidad lo que marca la saga. Su físico, su humor negro, sus chistes malos y su tozudería. Porque es una heroina a la que ningún vampiro le tose (aunque tenga sus más y sus menos con el pesadete de Jean Claude, pero, como lei en un prólogo, moja bragas, pero aguanta).

Placeres prohibidos es una novela divertidísima. Como todas las de la serie de Anita Blake. Para leer en una tarde lluviosa.Y se agradece muchísimo una novela donde los vampiros son unos cabrones, los licántropos son unos cabrones, los zombies son unos cabrones y los humanos son unos cabrones.

¿Punto negativo? Una serie de casi veinte libros que en España solo han visto la luz los tres primeros. Publicados por Gigamesh a cuenta gotas (con excelentes ediciones, eso sí), a los aficionados nos sabe a poco y una mayor celeridad se agradecería. Eso sí, si un mayor ritmo de publicación supone unas ediciones más descuidadas, pues entonces no. Nos armamos de paciencia y a esperar. Por Anita lo que haga falta.