Patch ha vuelto.
El chico malo. El que juega a billar y va con tipos greñudos que fuman. El que conduce su moto sin casco y es borde y te mira como si te estuviera desnudando, pero en verdad está pensando en lo que te haría desnuda. El ángel que se cayó y que estaba en plan odio a todo el mundo hasta que conoció a Nora, se enamoraron y todo el mundo odió a Nora y a Patch. El típico muchacho que te hará llegar tarde a casa y que sabes que copia en los exámenes de matemáticas. El tipo que es más malo que la tiña, pero que está buenorro machas y que por amor se vuelve bueno. El que sabe preparar unos tacos hechos de pecado.
Patch, la estrella masculina de aquel Hush Hush de infausto recuerdo ha vuelto. Y yo, pobre desgraciado y no me preguntéis por qué, me he leído este regreso. Y, madre mía, lo que me temía ha sucedido: esta continuación es mucho peor que aquella primera parte. Al menos Hush Hush me hizo reír por sus machadas, sus absurdas pretensiones de crear un personaje masculino malo maloso malote. Como dije, Hush Hush era casi una perfecta parodia involuntaria de la actual novela juvenil romántica. Y leida desde esa óptica, la del humor y la cruel burla, funcionaba a las mil maravillas aunque no fuera lo que Becca Fitzpatrick pretendiera. Pero un día llega a la librería Crescendo y yo estoy de buen humor y pillo el libro para ojearlo y oh dios mio. Crescendo es mucho pero. Pero mucho mucho. Ni siquiera me ha hecho reir. Ni sonreír. ¿Y por qué? Porque Patch y sus machadas casi que no aparecen. ¿Y si eliminamos a Patch qué tenemos? Cuatrocientas páginas de Nora.
Vale. Como hice con su primera parte, es posible que destripe de forma miserable el argumento. Si queréis leer la novela con el elemento sorpresa (¡ja!) a vuestro favor dejad de leer ahora. Y una segunda advertencia. Al referirme a Nora seguramente emplearé palabras como tonta, descerebrada, imbécil, inútil, personaje de mierda, inconsistente, irritante, etc. e imágenes como "ya le podrían vacías un nido de termitas en su cerebro" o "no aparecerá un psicópata y matará a la inútil de amiga Vee y luego la matará a ella obligándola a comerse los intestinos de su amiga al grito de dónde está Patch, dónde está Patch". Así que si eres fan de Nora y de mayor quieres ser como ella (no lo seas, por favor, piensa en los niños) o quieres llegar a salir con una chica como Nora (no lo hagas, por favor, en ciertas tiendas venden unas muñecas de latex que tienen más personalidad que Nora y con las que tendrás conversaciones mucho más interesantes) deja de leer ahora mismo.
Una conversación y una personalidad mucho más fascinante y arrolladora que la de Nora.
Patch y Nora están juntos y se quieren y besos besos besos. Pero como Becca Fitzpatrick supongo que se ve incapaz de construir un mínimo argumento original, o sencillamente un mínimo argumento, a las cincuenta páginas Nora rompe con Patch. ¿Esto que quiere decir? Sí, estamos ante una de esas secuelas alargadas hasta el disparo de pena por un escritor que no sabe ni adónde va ni para qué escribe. Nora rompe con Patch porque es una estúpida inmadura que no sabe que una relación se basa en los pilares del amor, la confianza y la paciencia. Patch le pide tiempo para arreglar unos asuntillos (entre los que está el detalle de que si comete un error pasará toda la eternidad en el infierno entre castigos y dolor y más castigos y locura y todo eso) y ella reacciona como la niñata con problemas emocionales que es: lo deja plantado. Patch pone cara de lo estoy flipando y ella le dice que te dejo, que ya no quiero que seas mi ángel y que no te necesito. Patchito se va con el corazón roto y ella se dedica el resto de la novela a:- echar de menos a Patch y decir ccada dos o tres párrafos, Patch, jo, Patch como te quiero.
- estar enfadada con Patch por no mandarle un mensaje al móvil o llamarla. ¿Se habrá tomado en serio eso de ya no te necesito?
- echar de menos a Patch y llorar en la almohada y echar de menos a Patch.
- ir de compras o a fiestas o a la playa con su amiga Vee, inútil personaje que aquí ha quedado reducido a máquinaengullecomidabasuraneitor y a chófer para llevar a Nora de un lado a otro. Nora desprecia a Vee, esto es evidente porque sólo la usa para ir de un lado a otro, sentir celos porque ella sí que tiene novio (no haber dejado al tuyo, guapa) y definirla en un momento de la novela con las palabras pesada, irritante y odiosa. Joder, ten amigos para esto.
- flirtear con un tipo que no le gusta, Scott. Scott es el nuevo chico misterioso. Muerto uno, aparece otro. Nora no lo soporta, no puede con él y no lo encuentra atractivo. Pero como Patch anda por ahí en negocios turbios con una odiada enemiga, Nora sale con este Scott para poner celoso al angelote y de paso estar dándose el filete con un tipo que no puede ver ni en pintura. Scott es un personaje mal configurado y contradictorio . Está allí para crear la figura del falso sospechoso y para que Nora lo ponga en peligro, lo putee y mantenga diálogos demenciales. ¿Un ejemplo? El primero que habla es este Scott.
"-¿Quieres un consejo? ¿Un verdadero consejo de un tío? Olvídate de Patch. Encuentra a algún chico como tú. Para estudiar, jugar al ajedrez, recoger y clasificar bichos muertos... y plantéate seriamente teñirte el pelo.
- ¿Perdona?
Scott tosió en un puño, pero no se me escapó que lo hacía para disimular una sonrisa.
- Honestamente, la pelirrojas sois un coñazo.
Entorné los párpados.
- Yo no soy pelirroja.
Río sin disimulo.
- Podría ser peor. Podrías tener el pelo naranja. Ser una bruja malvada con el pelo naranja.
(...)
- De acuerdo - le dije, intentando poner cara de aburrimiento. Técnicamnte, me estaría contradiciendo si salía otra vez con Scott, pero no iba a quedarme allí y dejar que me llamara aburrida. Y desde luego no iba a dejar que me llamara pelirroja."
¿Pasa algo con las pelirrojas? ¿Me he perdido algo? ¿Qué tiene de malo ser pelirroja? ¿Y pelirroja con pecas ya debe ser el anticristo? ¿Es una forma sutil que tiene Nora de decirle a Scott que esa noche le demostrará que no va teñida? ¿Scott es daltónico? ¿Lleva gorro Nora y no se lo ha quitado? ¿Para demostrar personalidad tiene que demostrar que no es pelirroja? ¿Qué coño está pasando aqui? Por favor, que alguien me lo explique.
Amy Adams, Maureen O'Hara y Jessica Rabbit o el infortunio de ser pelirroja (y pecosa).
- Echar de menos a Patch, pero estar enfadada porque la culpa ha sido de él y no de ella.
- Huir del fantasma asesino de padre, pero lo lleva bien. Total, al día siguiente llamas a Taxi Vee, te vas de comprar y a otra cosa mariposa.
- Echar de menos a Patch, tontear con Scott y sentirse culpable por tontear con Scott y echar de menos a Patch.
- Poco más.
Crescendo es una secuela insípida, inútil, innecesaria e infumable. Se toma en serio a sí misma y crea una protagonista irritante, inmadura, contradictoria, infantil, caprichosa, egoista, narcisista y con problemas psicológicos graves. Los actos de Nora no tienen sentido y rompen cualquier lógica de relato. Hace de lo posible imposible y de lo fácil, complicado. Y no se trata de algo personal, sino que creo sinceramente que Becca Fitzpatrick no sabe crear personajes y se nutre de los tópicos que ha mal leído aquí y allá. Cumple a rajatablas las leyes no escritas de como hacer una heroina odiosa dependiente de que un macho alfa le vaya oliendo el culo y con complejo de princesita en apuros. Porque, naturalmente, se mete en líos y un tipo intenta matarla (es fácil adiviar quién es el malo si solo hay cuatro personajes masculinos en danza) y cuando la tiene a tiro de pistola se lanza a un monólogo de tres páginas donde explica el qué, cuándo, dónde, quién, cómo, con qué, para qué, para quién y encima recita la lista de los reyes godos. Todo esto para dar tiempo necesario para que Patch la salve. Porque, oh sí, a Nora la tienen que salvar. Por mucho que ella diga que pasa, que es fuerte, que hace lo que quiere, al final la tienen que salvar. Y cuando la salvan se abraza al macho y dice aquello de oh, mi héroe, qué sería yo sin ti. Para Nora su personalidad se la da Patch. Ella se ve ratificada y aprobada por la visión que el hombre tiene de ella. No es nada sin Patch y sólo cuando Patch vuelve es alguien.
Y tiene problemas emocionales serios. Cada cuatro palabras, la siguiente es Patch. Rompe con él, pero controla sus movimientos, lo sigue y persigue, pregunta por él continuamente, siente la necesidad de saber cosas que le van a hacer daño. Tiene un espíritu sadomasoquista y todo lo de Patch le duele, pero necesito saber más, más y más. Es controladora, celosa, violenta y psicopática. Y además, tiende a transformar la realidad. Ella rompe con él, ella le deja, ella decide no participar en una relación que le pide confianza y paciencia, pero toda la culpa es de él. ¿Y todo por qué? Porque Patch le pida tiempo. Porque Pastch se juega una eternidad condenado. Porque Patch es un ángel custodio y siente las cosas a nivel emocional, no físico. Porque, vamos y es evidente, a Patch no se le levanta. Y en vez de apoyar a tu pareja y decirle que podemos ir con calma y salvar su alma y llegar a un acuerdo con los jefes y confiar ciegamente en la persona que dices que quieres, lo mejor es dejarlo, romperle el corazón y liarte con el primer hijo de vecino que llama a tu puerta. Muy maduro y, sí, la culpa es de él.
Patchito. Angelote custudio, cabroncete, atractivo, se juega la salvación y con disfunción erectil.
Y solo pide el apoyo de su pareja.
Tras leer esta novela creo que Becca Fitzpatrick odia a las adolescentes. Los tres personajes femeninos adolescentes que aparecen en la novela son odiosos, irritantes y están mal construidos y configurados. Nora es Nora y cualquier adjetivo despectivo es apicable a ella. Su mejor amiga tiene la personalidad de un ficus con problemas de timidez y la tercera en discordia, esa horrible Marcie (¿se llama así?) que quiere quitarme a mi hombre, perra, es fría, inestable y un putón verbernero rollo moralina de mira lo que les pasa a las niñas ricas.
Y Patch queda reducido a nada. Todas aquellas divertidas machadas, todo aquel no se puede enseñar a cocinar, todo aquel la tengo más grande y lo sé, aquella fantástica escena de los tacos que ha hecho que cada vez que piense en comida mexicana me ría, queda ahora reducido a mierda. Patch es un tipo más en la galeria de héroes oscuros que ni cortan ni pinchan ni hacen nada más que apoyarse en las esquinar, mirar en diagonal y de abajo a arriba, marcar paquete y salvar a la chica en el último minuto.
Del resto de personaje no es necesario hablar. Hacen bulto y se revelan atropelladamente en la recta final de la novela para desvelar secretos de familia, cosas muy misteriosas y derivar en un final abrupto que hace pensar que la Fitzpatrick realmente no sabía adónde conducir su historia. Bueno sí, a una tercera parte que dudo mucho que llegue a leer. Y si la leo será solo en el caso que un juez me asegure que Nora acabará en una picadora de carne.









