Blood magic, Tessa Gratton, ed. Montena, 2011
Blood magic, Tessa Gratton, ed. Lluna Roja-La galera, 2011
Para Silla y Nick, el cementerio es el centro de todo. Allí se conocieron y allí han visto nacer la magia más poderosa de todas cuantas pueden existir: la que se realiza con hechizos de sangre. Recurriendo a ella, todo se vuelve posible: desde regenerar una simple hoja muerte... hasta vivir para siempre. (Tacháaaaaan...).
Con la ayuda de un viejo libro de magia que ha llegado a sus manos de forma misteriosa, Nick y Silla irán adentrándose en un mundo oscuro y fascinante que les revelará algunas piezas que conforman el puzzle de sus vidas y su pasado. Pero todavía hay cosas que no saben: alguien les observa de muy cerca y ansía apoderarse de todo cuando les pertenece... (Retachánnnnnn...).
Maggie Stiefvater adora este libro. No lo digo yo, lo dice la solapa del libro. Yo no llego a los extremos de la autora de Temblor, ya que para mí la lectura de Blood Magic ha tenido poco de adoración y mucho de piloto automático. Se le bien, es entretenida, pero vamos... que cien páginas menos no le vendría más, que uno está curtido en novela negra y de misterio para que le pillen con la guardia baja, que la pareja protagonista está vista, pero con un contenido algo menor en azúcar de lo que suelen darnos, los secundarios andan entre los padres ausentes, las amigas alegres, la abuela enrollada y los colegas más chulescos, pero...
... no está mal.
Sé que decir "no está mal" es no decir nada, pero es lo que mejor resume mis sensaciones al acabar de leer la novela. No está mal. Se lee con sencillez y relativa rapidez pese a un par de momentos muertos y dos baches llenos de horripilantes tentaciones de cerrar el libro y pasar a otra cosa (de hay lo de las páginas que sobran). Todo el tema de la magia de sangre es interesante y aplaudo la cantidad de líquido sanguíneo que llena las páginas incluidas un par de escenas llenas de truculencia por su puntito gore (descafeinado, pero gore). Me gusta que la novela tenga puntos violentos y sea dolorosa para los protagonistas siguiendo la lógica del tipo de magia que se utiliza. Interesante narración por medio de cuatro puntos de vista. Reconozco que la voz de esa tal Josephine Darly es la que me convenció para ir pasando páginas pese a lo breve de sus intervenciones.
Los protas son majos... me gusta que no sea un amor total y posesivo desde el primer nanosegundo y que pasen por fases como "me gusta", "está buena", "me gusta estar a su lado". Y agradezco mucho a Tessa Gratton la creación de un romance no obsesivo donde tanto Silla como Nick pueden pasar páginas sin necesidad de nombrar, recordar, suspirar, murmurar, anhelar, añorar, clamar, rogar por el otro. Hay más vida en ambos que ese amor. El misterio es resultón, pero previsible y tiene cuatro o cinco buenas escenas; como suele ser habitual, aquellas que acercan la novela al género del terror. Como lo es el ambiente de la novela, bastante más negro y oscuro de lo que solemos encontrar. El lugar acaba por convertirse en un personaje más. El cementerio y el bosque como puntos fuertes de la narración.
Blood magic. Entretenida, bastante ágil, algo previsible, buen ambiente, personajes correctos, un par de sorpresas, algo de gore, algo de terror, mucho romance, no triángulos, algún magreo, un malo muy malo, una historia cerrada, algún fleco suelto para posible secuela y poco más. Ideal para un día de lluvia como el de hoy. Y a otra cosa.
Y, por cierto, ¿por qué no se ha traducido el título? ¿Acaso Sangre mágica o Sang màgica sonaban mal? ¿Hay algún motivo?


