Mostrando entradas con la etiqueta Anne McCafrey. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anne McCafrey. Mostrar todas las entradas

"El vuelo del dragón" de Anne McCaffrey

El vuelo del dragón, Anne McCaffrey, Roca, 2009 (ed. orig. 1968)

En el planeta Pern, que en su tiempo fue colonizado por los hombres, Lessa, la única superviviente de la familia que gobernaba el fuerte de Ruatha, vive oculta a la espera de poder vengar a sus familiares asesinados. Cuando hasta el lugar llegan los antiguamente celebres jinetes de dragones (ahora desprestigiados porque ya no se les considera necesarios), que tradicionalmente han sido los encargados de velar por la seguridad de Pern y que buscan una nueva reina para regir su destino, Lessa recuerda que la venganza es un plato que se sirve frío.

A partir de ese momento, y sin descanso, se producirán infinidad de quiebros en la historia prevista: batallas que ponen en peligro el futuro del planeta, conspiraciones y venganzas, viajes en el tiempo...

Como dije en otra parte, El vuelo del dragón fue una lectura abandonada. El motivo no fue que la novela no me estuviera gustando, que lo estaba y mucho, sino porque A. se había quedado sin lectura y quería algo de dragones así que de forma gentil le cedí la novela que estaba devorando y me dediqué a otra cosa. Un par de meses después volvía a empezarla y ahora sí, de arriba a abajo. ¿Conclusión?

Pero qué buena que es.

El resumen argumental que como lectores encontramos en la contraportada nos habla de venganza y pensamos que de eso tratará la historia. Ni por asomo. Esa venganza de Lessa se resuelve en las primeras sesenta páginas de la novela, el resto de la historia es su confirmación como compañera de la reina de los dragones y las batallas que los jinetes de Pern llevarán a cabo contra las hebras, organismos alienigenas que amenazan con acabar con la vida en el planeta. El enemigo es un organismo que cae, ni lucha, ni se defiende... un parásito que chupa toda vida que encuentra en su camino... un enemigo al que ya no se recuerda como vencer.


El vuelo del dragón es una curiosa mezcla de ciencia-ficción (que es lo de menos) y fantasía épica (que es lo de más) que mereció en el momento de su publicación como sendas novelas cortas en 1967 y 1968 los premios Hugo y Nébula. Luego se publicaron en un solo volumen que es el que nos presenta Roca. Convirtiéndose en el primer volumen de una larga serie de novelas ambientadas en Pern y una de las grandes influencias en la literatura fantástica posterior. Pienso en las novelas de Temerario de Naomi Novik, en la Dragonlance, en la saga Eragon, etc. La relación personal y cuasi amorosa en algún caso dragón/jinete, las imágenes de vuelo, las batallas en el aire...

Personajes fuertes e intensos. Lessa se revela como uno de esos personajes femeninos a las que no les tose nadie y que muestra signos de fortaleza y rebeldía cuando toca y conviene. Inteligente, decidida, fuerte y hermosa, pero esto último es lo de menos. Jinete de la reina. Despiadada en la venganza. Versada en la manipulación. Quizá su relación con F'Lar caiga en algunos tópicos que más adelante encontraremos en la novela romántica (la indómita y el macho condenados a amarse), pero en mi opinión es pecata minuta y no entorpece la narración de una novela estupenda.

¿Lo mejor? La belleza del lenguaje. El primer encuentro entre Lessa y su dragona Ramoth...

"... una sensación de calor, ternura, afecto puro, e inmediato respeto y admiración, llenó su mente, su corazón y su alma. A Lessa no le faltaría nunca más un abogado, un defensor, un amigo íntimo, que adivinaría instantáneamente su estado de ánimo, sus deseos..."

o el viaje en el intertiempo (vale que si uno analiza con bisturí los viajes en el tiempo y las paradojas la novela puede tambalear, pero la verdad es que tampoco me importó demasiado... la aventura es demasiado poderosa). La novela está cuidada en su lenguaje y en la forma de contar. La importancia decisiva en al narración de las palabras y de qué palabras se traslada a la forma en que Anne McCaffrey escribe su historia. El lenguaje, la palabra escrita juega un papel importante en la novela. En los poemas está encerrada la salvación de Pern de la amenaza de las hebras.

Y la historia es muy entretenida. Muy poderosa. No solo las lucha contras las hebras, sino las conspiraciones políticas dentro del nido de dragones y con los diferentes fuertes. Hábil en la batalla, pero también hábil en la corte. Pocos personajes, bien definidos y un espíritu coral. Y con un muy buen clímax final que no por esperado, es menos efectivo. El lector siente en el rostro las llamaradas de los dragones. Porque ese es otro motivo por el que la novela vale la pena... Salen dragones. Y una historia con dragones siempre es una mejor historia (igual que una historia donde sale un gato, siempre es más interesante).

El vuelo del dragón es una muy entretenida novela de fantasía con elementos de ciencia ficción. Pertenece a ese pasado dorado donde el género iba creciendo y configurándose y contribuyó a la creación de poderosas imágenes que aun perduran. Para los aficionados a la fantasía es imprescindible para conocer de donde venimos y quienes fueron creando este maravilloso género. Un clásico de la literatura fantástica que hay que leer y conocer.

Ah, y aunque es el primero de muchos, es autoconclusivo. Mejor todavía.



Otras opiniones del mismo libro
La Biblioteca del Kraken
No me cuentes más cuentos
De leyenda

Libros a medias

No solo de lecturas acabadas vivo. Hay libros que empiezo con ilusión y que por diferentes motivos no llego a acabar... el libro me parece una mierda, o una perdida de tiempo y la vida es corta, no es el momento para leerlo, exige una dedicación intelectual y mi cerebro está agotado de tanto libro de texto, etc. De esos hay mucho a lo largo de mi año lector. Tengo la gran virtud de saber parar una lectura a tiempo y no caer en esa dictadura de creer que libro que se empieza hay que acabarlo. No hay que acabar una mierda. Si el libro es malo, ¿para qué seguir? ¿Por afán masoquista? ¿Para perder el tiempo con una mala lectura cuando podría estar disfrutando con una buena novela de aventuras, una novela negra clásica, un cuento de Alejo Carpentier o un Terry Prattchet?  La vida es corta para malgastarla con un mal libro.

Y hoy, a la espera de que empiecen las novedades, hago un repaso rápido y somero a lecturas que empecé y abandoné por diferentes motivos.

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, Albert Espinosa, ed. Grijalbo, 2011
Si tu em dius vien ho deixo tot... però digue'm vine, Albert Espinosa, ed. Rosa dels Vents, 2011

El libro de no ficción más vendido en Sant Jordi. Uno de los libros más vendidos en la Feria del libro de Madrid. La novela más solicitada en lo que va del año en la librería. La presentación que se hizo que más éxito tuvo. Las peores cien páginas leídas este año. Si lo abría fue porque el autor venía a hacer la presentación de la novela. Y, la verdad, no lo entiendo... no entiendo que pueda gustar tanto y que se venda tanto algo que en mi opinión está mal escrito. No hay argumento, no hay ritmo, no hay estilo... repetición de los mismos temas y motivos que en los anteriores libros del autor (y no estoy de acuerdo con que forma parte de un mundo, sino en cuatro motivos repetidos hasta la saciedad). No se profundiza en los personajes ni en la acción... llenas de irritantes frases twitter... venta de buenrrollismo que me inquieta... prosa perezosa y poco trabajada... vago... Y todo esto en las cien primeras páginas y hasta aquí. Cierro el libro. No puedo más. El azúcar se me escapa y me da la sensación de que no hay historia, no hay discurso, solo marketing personal. Un libro que me parece que se ha vendido más porque el personaje que lo escribe cae bien, que por su calidad.

Bajo la hiedra, Elspeth Cooper, ed. Minotauro

Dos veces empezada, dos veces abandonada. Y sigo sin recordar nada de lo que he leído. Y mira que le puse empeño y ganas porque me gusta la fantasía, me gusta la magia y el argumento me parecía muy atrayente, pero el libro me aburría a cada página giraba. Sé que todo se me antojaba un mala recreación de los motivos de las novelas de Ursula K. Leguin. Se la comparó con El nombre del viento y no estoy de acuerdo. La novela de Rothfuss, sin gustarme especialmente, no me aburrió tanto (aunque un poco sí).

No puedo decir mucho más porque no recuerdo más detalles. Algo de música y poco más. Dentro de un tiempo le daré una tercera y última oportunidad y a ver qué pasa.

Oksa Pollock y el descubrimiento de Edefia, Anne Plichota y Cendrine Wolf, ed. Planeta, 2011

Larga... muy larga... hinchada... con una alarmante falta de ritmo... ¿De verdad son necesarias 650 páginas? Llegué cerca de la página 200 y tenía la sensación de que el tiempo no pasaba. Esas 200 páginas se podían haber contado en cincuenta. ¿Por qué hacer novelas tan largas? El argumento no da para tanto... ¿Por qué novelas tan largas cuando con mucho menos se consigue mucho más? Pienso en Harry Potter o en Artemis Fowl y su maravillosa capacidad de presentar un personaje, unos secundarios, un mundo, una trama y una intriga en poco más de doscientas páginas. Genial. Ya crecerá el volumen cuando la historia lo pida y no al revés. No es una mala historia y esas doscientas páginas tenían puntos interesantes, pero en el momento en que la cogí se me antojó demasiado. Dentro de un tiempo me pondré de nuevo con ella.

El vuelo del dragón, Anne McCafrey, ed. Roca, 2008

Una gran novela de aventuras dragoniles.

Me estaba gustando mucho. Muy bien escrita, con personajes muy bien trabajados, duros, fuertes, complejos... relaciones hombre/mujer fuera de tópicos y moralinas. Grandes escenas de acción. Fantasía. Humor negro. Una protagonista muy dura y fuerte, sensual y femenina.Y dragones, cuya presencia en una historia siempre es de agradecer. Entonces... ¿por qué no acabé esta novela?

Fácil. A., la muchacha junto a la que vivo y desmaduro, quería leer algo de aventuras y que salieran dragones. Y como la serie Temerario ya había caído, pues le ofrecí el libro que estaba leyendo en ese momento. Y le gustó mucho una vez superó el escollo de las primeras treinta páginas (hay que habituarse al lenguaje y al estilo). Y mientras ella disfrutaba con su nueva lectura, tuve que buscarme un nuevo libro que echarme al coleto.  En nada volveré a cabalgar sobre un dragón en el mundo de Pern.

Y también encontramos Amor inmortal (Cabe Tierman, SM,2011), que me produjo grandes y sonoros bostezos. La gramática del amor (Rocío Carmona, La Galera, 2011), cuya protagonista me irritó hasta límites insospechados y encontraba cursi en exceso y muy poco interesante.

Y muchas más que irán apareciendo en próximas entradas junto con aquellas novedades que están a punto de desembarcar en la librería y que no me podré tragar abandonándolas a la página cien y exclamándome por haber perdido esos preciosos minutos de mi vida.