Crepúsculo, Stephenie Meyer, ed. Alfagura
Cuando ya casi nadie se acuerda de esta saga, sus libros han sido rebajados de precio y algunos están agotados o directamente descatalogados. Cuando solo quedan las ediciones de bolsillo con las portadas de las películas y de estas ya se han hecho todas las películas.
Una serie que ha sido admirada, amada, odiada, ridiculizada, parodiada, defendida y atacada hasta la saciedad y el agotamiento. Una serie que ha sido origen de otras muchas novelas que se dedicaron a fusilar ambiente, tipos, forzados triángulos y heroínas apáticas. Uno de los motivos de que mucha gente se lanzara a abrir un blog para compartir su entusiasta lectura con el mundo y tres años después algunas de esas personas hicieran entradas para justificar su entusiasmo primero.
Y cuando parece que
Crepúsculo está cayendo poco a poco en el limbo de los éxitos fulgurantes, ahora vengo yo.
Con cantar sereno.
Ahora vengo yo a intentar hacer algo parecido a una reseña porque
vosotros lo habéis decidido.
Y dudo.
¿Por qué?
Porque, ¿cómo hacer una reseña de un libro tan sobre explotado como éste? ¿Cómo enfrentarse a hacer una valoración más o menos serena de un libro que ha sido tan comentado, analizado, explotado, parodiado, ridiculizado, amado, defendido y atacado como éste? ¿Cómo se puede hacer una lectura y un comentario de un libro del que se quiera o no, se sabe todo? ¿Cómo librarse de prejuicios y hacer una lectura serena y una valoración alejada de fáciles chistes?
Es complicado, pero es lo que he intentado hacer; una lectura desprejuiciada. Como si hubiese leído esta novela a la semana siguiente de su publicación. De verdad. He intentado dejar fuera todas las influencias posibles, los prejuicios y las valoraciones externas e intentar apreciar esta novela por sí misma y no por el ruido que de ella me ha ido llegando. Y he intentado hacer una reseña sin caer en gracias gratuitas o en la broma gratuita e ingeniosa. ¿Lo he conseguido? Sí. Creo. Más o menos. Espero que sí. Empecemos.
Siendo totalmente sincero,
Crepúsculo me ha parecido...
- Perdona, dilectísimo Jorge.
¿Sí?
- ¿Pero de qué va?
¿En serio?
- Sí, ¿de qué va
Crepúsculo? Es que no lo sé...
¿De verdad hay alguien que no sepa de qué va esta novela?
- Parece ser que sí.
Vale. ¿De qué va
Crepúsculo?

Resumiendo mucho,
Crepúsculo sería la historia de amor en un entorno fantástico entre una adolescente y un anciano.
Crepúsculo sería la historia de la ascensión social de una aburrida adolescente de clase media a la relumbrante alta sociedad aristocrática por medio de su historia de amor con un misterioso muchacho.
Crepúsculo es una metáfora sobre la castidad.
Crepúsculo es la historia de una inadaptada contenta de no encajar en ninguna parte que encuentra su lugar junto a otro inadaptado.
Crepúsculo...
Crepúsculo narra la historia de una chica inadaptada que se muda a un gris pueblecito a vivir con un padre que se pasa la novela viendo la tele, comiendo y saliendo por la puerta. Se sabe diferente, se siente diferente, marca su diferencia y tiende a despreciar a todo aquel que se acerca a ella (sean chicos, chicas, profesores, etcétera). Hasta que en su camino se cruza un guapo muchacho que la desprecia abiertamente y, claro, se siente fascinada por el odio que desprende el joven mozo. Así se inicia una historia de amor con tintes sadomasoquistas donde ella irá despojándose de su triste personalidad anulándola poco a poco, mientras se enamora de un joven caballero que si la anula, la protege, la acosa, no deja que conduzca, observa mientras duerme y la sigue es "por su bien". Ah, y él es un vampiro. Pero tampoco importa mucho.
¿Qué me ha parecido
Crepúsculo, entonces?
No me ha gustado.
¿Por qué?
Ante todo porque me ha parecido terriblemente aburrida.
Leer la historia de amor de Bella y Edward ha sido una experiencia soporífera porque durante las primeras tres cuartas partes del libro no pasa nada remarcable. ¿Qué ella descubre que es un vampiro? Como lector ya lo sabemos desde la contra portada así que el factor sorpresa desaparece. ¿Qué él no deja de repetir lo peligroso que es y que no deberían estar juntos porque la atracción es imposible de detener y por eso no dejan de buscarse? Me parece bien, pero esa sensación de peligro no se percibe en ningún momento. Como lectores sabemos que a Bella no le pasará nada por mucho que Edward la mire en diagonal. Y, sinceramente, el elemento vampírico casi parece más un adorno que una realidad (como ella se enfrenta al descubrimiento resulta triste y poco creíble... supongo que tengo un problema serio con esas escenas donde un elemento fantástico irrumpe y las protas se lo toman con un "¿y?").
Sí, eso mismo opino yo del elemento vampírico.
¿Y los malos? Ya sabéis, los cazadores de las últimas cien páginas. En mi opinión, de relleno. Había que procurar que pasara algo más allá de cenas familiares y partidos de beisbol.
¿Qué nos queda, pues? La historia de amor entre un chico y una chica que se conocen, se enamoran, van a cenar, se van de excursión y presentan a sus respectivas familias. Trescientas páginas de miradas, conversaciones repetitivas, más miradas, suspiros, sueños y vigilancia. La autora no consigue en mi opinión trasmitir la sensación de que Edward es un peligro para Bella. Se limita a hacer que el protagonista masculino cierre los dientes y ella se lo quede mirando con ojitos de cordera esperando que él haga algo en una metáfora muy poco sutil de "quiero acostarme contigo, pero no debemos". Supongo que el hecho de que el único punto de vista narrativo sea el de Bella y que esta esté tan entregada desde el principio a Edward, provoca que no haya tensión. O, por lo menos, que yo no la he percibido.
Para mí esta historia hubiera funcionado si de verdad Edward y su familia se hubieran presentado como seres fascinantes, peligrosos y sexis. Aunque luego fueran buenas personas y solo se dedicaran a matar animales por los bosques y a coleccionar figuritas de porcelana. Pero la única sensación que trasmiten es la frialdad, aburrimiento y aristocracia. Y supongo que es por esto último por lo que Bella se siente tan atraída por los Cullen y desprecia a sus compañeros de instituto (este tiene el pelo grasiento, esta va teñida, este es un pesado, esta es una cotilla, etcétera). Ya sé que quizá interpreto demasiado, pero
Crepúsculo me ha parecido la historia de una ascensión social devolviendo al vampiro la brillantez de la aristocracia. ¿Exagerado? Quizá.
Ya sé que es una historia de amor, pero en mi opinión falta cuerpo a la novela. No solo está descompensada (la acción se acumula en el último cuarto de la novela) y resulta repetitiva (¡cuántas escenas de Bella y Edward repitiendo lo peligroso, lo no me importa, lo no te entiendo! ¡cuántos rechazos de Bella a todos los chicos que aparecen ante ella!) con un buen montón de páginas de más. Creo que con cien menos, la historia hubiera ganado ritmo y sería más directa, más contundente.
En mi opinión,
Crepúsculo ha sido una lectura aburrida. El libro quizá no es tan malo como me prometían algunos (se lee rápido al tener una estructura lineal y muy marcada, un par de diálogos resultones en el coche que hace que los personajes cobren algo de vida antes de desmoronarse de nuevo), pero está lejos de haberme gustado. No acabo de creerme a los personajes (en mi opinión demasiado fijos e inmóviles, amén de una protagonista quejosa, melodramática, superficial, pasiva e hipócrita. Esto sin tener en cuenta toda esa excusa de la torpeza motriz de Bella para justificar que hay que protegerla...) ni la historia.
Como novela de fantasía no es interesante siendo quizá la mejor, pero no muy original, idea de los "vampiros vegetarianos" (George R.R. Martin, por ejemplo, trata la idea en la excelente
Sueño del Fevre), aunque choca de frente con lo de los "vampiros brillantes", idea de una ridiculez alarmante y que en mi opinión tanto daño hace a una de las ideas más genuinas e inspiradas del mito vampírico.
¿Y cómo novela romántica? ¿Cómo exploración morosa y detallista de los sentimientos? Tampoco, ya que en mi opinión se queda en la superficie. Bella desde el primer momento se entrega y el resto es la repetición de las mismas palabras, cambiando un poco el orden.
Y, la verdad, toda esa parte del acoso de Edward para proteger a Bella me ha inquietado bastante. Ya sé que es entrar en una valoración moral de la novela, pero estas historias de acoso y vigilancia no me gustan. Y, sobre todo, si el protagonista lo hace aparándose en el discurso de "es por tu bien". Vamos por aquí, por allá, no puedes ir sola, conduzco yo, camino a tu lado por si tropiezas, te vigilo mientras duermes por si te ahogas con la saliva, eres torpe, ya lo hago yo... Él como macho alfa sobreprotector, ella como damisela indefensa a la que hay que proteger de todo. Además, después de leer a Edward uno vuelve a ser consciente de que sí, de que la sombra de Ángel es muy alargada y de que el vampiro de Meyer solo es una copia descafeinada del vampiro de Whedon.
Lo siento, pero este sí que es un vampiro sexi, atormentado y peligroso.
Y no es ni sobreprotector ni condescendiente con Buffy.
Ya he leído
Crepúsculo y no me ha gustado. Es larga y aburrida. Los protagonistas no me gustan, la historia no me la creo, no pienso leer sus secuelas y no acabo de entender el éxito que ha tenido. ¿Publicidad? ¿Edward Cullen como héroe romántico? ¿Una historia de amor típica de caballero protector de damiselas en apuros a la que dicen una y otra vez que no se puede valer por sí misma y ella lo acepta? La verdad es que no lo sé. Y de vez en cuando le voy dando vueltas.
Y no, no he visto la película. Y no lo haré. A menos que un día haga el especial "Qué veo, qué reseño" y deje a los lectores que elijan la película que tengo que ver para comentar despues... ummm... es una idea, pero ¿es una buena idea?
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