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"Dragún" de Ricardo Riera

Dragún, Ricardo Riera, Montena, 2012

Por fin. Después de un par de años con el ojo puesto en esta novela desde su publicación en Venezuela, llega a nuestras estanterías la primera novela de Ricardo Riera. Le tenía ganas. Porque salen dragones, porque es fantasía y porque llevo siguiendo desde hace muchos años el excelente blog de cine de terror de Ricardo, Horas de oscuridad y se quiera o no se quiera después de seis años se establece una simpatía con el autor de tantas entradas que de tanto me han servido.

La muerte de una familia, la destrucción de un reino. Una princesa en busca de venganza y de entender quién y qué es. Dragones exiliados que se están convirtiendo en criaturas míticas y humanos que desconfían de todo. Un rey que acumula poder creyendo que hace el bien y un demonio dispuesto a arrasar con todo. Un argumento que me ha recordado Howard, a Lovercraft, a ciertas novelas de la divertida serie de la Dragonlance, a la estructura de las partidas de rol, etc.

Un argumento que no por clásico funciona menos. Al contrario, la pericia como narrador de Ricardo Riera hace que un argumento conocido se lea con gusto y clase. Es la forma de explicar esta historia: aventura pura, sin caer en trampas sentimentales o románticas (el romance, por ejemplos, aparece tarde, no vertebra ni limita la historia o la protagonistas, y es muy triste) aunque el amor sea uno de los temas centrales de la historia (amor por la familia, por los recuerdos, por uno mismo y por el amigo).

El otro tema, claro está, es el viaje; el camino que emprende Lea desde la muerte de sus padres en busca de su identidad. Una humana educada por dragones con los que comparte mundo y filosofía. ¿Quién es cuando ni en el mundo humano ni en el dracónido se siente completa? A partir de aquí, de esta búsqueda de la identidad de nuestra protagonista, se vertebra la aventura. Y como he apuntado más arriba responde al modelo clásico de toda la vida: la búsqueda. Y como toda búsqueda de un objeto maravilloso, un tesoro mítico o un arma invencible, no será más que una búsqueda de uno mismo y de su lugar en el mundo.

Para mí la novela tiene dos partes muy marcadas, la primera donde Lea asiste a la destrucción de su ciudad, empieza su educación como Dragún y emprende las pruebas que la harán digna de su venganza. Acción continua, presentación de un mundo fantástico impregnado de personalidad. Quizá es una parte que peca de cierto esquematismo en la sucesión de acontecimientos (hay que ir aquí, conseguir esto, hablar con tal) y donde el personaje de Lea es demasiado de una pieza. Pero la ligera aventura marítima, el desembarco en la isla, la lucha, la presentación de los dragones y otros muchos etcéteras hace que el lector se empiece a sentir atrapado por el mundo fantástico que nos presenta Riera.

La segunda parte en la que yo divido la novela se iniciaría con la venganza de Lea y aquí es donde para mí la novela explota en todas sus posibilidades y nos enseña el estupendo narrador que es Riera. Lea empieza a dudar y con la duda llega la complejidad, los matices y los miedos. Recupera personajes que aparecían apuntados en las primeras páginas y consigue que lo que parecía que sería el típico negro se tiña de muchos grises. Y añade nuevos que resulta muy tentadores para el lector (los compañeros de viaje de Lea, por ejemplo). La novela mantiene el espíritu de aventura pura, pero añade capa de sentimientos bien explicados y entendidos, y muchas dosis de tristeza. En esta segunda parte Riera consigue hablar de muchos temas (amor, honor, recuerdos, remordimiento, poder, etc) sin que resulte didáctico o pesado, sin páginas muertas y manteniendo el interés y el buen ritmo que había conseguido en la primera parte.

Así que quedaos con el título de esta historia. Dragún de Ricardo Riera. Buena novela, gran lectura. Días de diversión y entretenimiento con una novela de corte clásico que apuesta por la sana fantasía y la aventura de toda la vida. Con sentido del ritmo, con cariño hacia todos los personajes y con mucho cariño y respeto hacia un género que desgraciadamente algunos siguen considerando menor. Ah, y pese a ser el primer título de una trilogía, la novela se puede leer como independiente ya que el argumento queda cerrado. Sí que aparecen algunos flecos, pero estos son de ese tipo que lleva a lector a imaginar qué pasará después... el jinete alejándose hacia la puesta de sol.

Entrevista al autor
Letralia 256. Ricardo Riera, "La literatura no es un juego de niños".

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