Tercer título publicado de Mara Oliver (no contamos colaboraciones en revistas o antología de cuentos) y tercera reseña en este blog. Primero fue con Deus ex machina 2.0, una de las mejores novelas juveniles que he leído en tiempo. Seguimos con Kupua, novela juvenil que jugueteaba con el terror y donde las sombras de Neil Gaiman y Clive Barker estaban sabiamente mezcladas en un universo personal. Y tercera, esta colección de relatos llamado Osculos oscuros.
Y como en toda colección de relatos, vayamos por partes.
La última lección. Definido en la contraportada como romance paranormal-erótico. Un relato vampírico de inspiración clásica donde se juega a mezclar la inocencia, con la violencia, con el amor y el sexo. Vampiras y sus hábitos de alimentación. Un relato que en mi opinión necesitaba de mayor desarrollo. Unas páginas de más creo que le hubieran sentado de maravilla ya que hubieran acabado de asentar la evolución de la historia de la pareja. Sabe a poco. Eso sí, rebela a Mara Oliver como una sensible narradora de escenas eróticas. Con cuatro detalles y un pare de insinuaciones consigue momentos muy... estimulantes.
In vino veritas, un relato definido como romance paranormal-histórico. Un divertimento. Un juego literario. Una historia de amor y venganza en pocas páginas y salpicada de citas literarias bien integradas dentro del texto, aunque esos paréntesis haga un poco de daño.Ecos, relato romance distópico. Un buen ejemplo de lo buena que puede ser Mara Oliver y su muy original contribución al género z (y no pienso entrar en ese estéril debate de si son zombis, infectados, caminantes o burros con patinetes. Mueren, regresan e infectan, ya está). Una epidemia que provoca la muerte de millones y el regreso de estos repitiendo las últimas palabra que dijeron antes de morir. Tres supervivientes esperando el regreso de un cuarto rodeados por los muertos que repiten, repiten, repiten. Una historia de amor en un marco de desesperanza.
Ósculos oscuros, la novela breve que da título al libro. ¿Cómo definirla? Si me obligaran a resumirla en una frase diría que es el momento en que la película Maniquí o Venus era mujer se encontró con La Feria de las Tinieblas de Bradbury. Con súcubos. Y cambiaformas. Y magia. Y sale un internado y... Ósculos oscuros es una historia de fantasía, amor y erotismo repleta de sombras donde se conjugan demonios, maldiciones y criaturas maravillosas. Mara Oliver consigue otra de esas historias que a los seguidores tanto nos gustan en las que juguetea con los géneros, los subvierte, pervierte y se dedica a destrozar las expectativas de los lectores. Porque Mara se dedica a juguetear con los géneros y a llevarnos de uno a otro con habilidad, gracia y algo de socarronería sabiendo que juega al despieste con el lector. Y sin hacer trampas, lo que la honra más. Como lectores nos creemos que el triángulo amoroso irá por un lado y en un par de páginas consigue sorprender y mantener la coherencia de la historia.
Personajes bien trazados, diálogos vivos y con gracia, personajes coherentes con ellos mismos y con su naturaleza (el estupendo personaje de Amanda, por ejemplo) y con la historia. Mara crea un universo rico, vivo y variado descrito con cuatro eficaces pinceladas que da un retrato perfecto del lugar por donde se mueve la novela. Y se perciben ecos de Gaiman, de Mead, de Barker, Bradbury, la comedia de los ochenta y otros etcéteras (entre los que se incluye, por supuesto, Claudia del Moral), pero todo esto está integrado y perfectamente asumido por Mara Oliver para crear su universo literario. El estilo, los personajes, el humor son de Mara Oliver. Tiene una voz propia y madura que solo en mi opinión solo puede crecer.
Ósculos oscuros es una buena novela, pero a la vez es una lectura frustrarte. ¿Por qué? Por un final abrupto que deja las anteriores páginas en el planteamiento de un mundo interesante y una historia poderosa que no se resuelve y deja las incognitas en el aire. Incognitas y los propios personajes, ya que mientras Bruno y Amanda han tenido espacio para crecer, el resto de personajes se quedan apuntando historias, pero sin acabar de desarrollar sus estupendas implicaciones. ¿Qué ocurre entonces? Que como lector siente uno la tentación de dejarlo todo y correr a secuestrar a Mara Oliver para hacerle un Misery y con buena palabras y una buena hacha, convencerla para que continúe escribiendo. Porque Ósculos oscuros pueden dar una historia muy buena. La base está y el talento lo tiene Mara.
Con este libro Mara Oliver confirma talento, universo y humor. Una lectura agradable y adictiva. Y por momentos, muy estimulante.
Otras opiniones
Mi sangre derramada
PS. Lo dije una vez y me repito, tengo una ganas inmensas de que Mara se lancé al terror puro y al erotismo puro. O a una mezcla bizarra de ambos. Al estilo de Graham Masterton.


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