Mostrando entradas con la etiqueta C.M. Kornbluth. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta C.M. Kornbluth. Mostrar todas las entradas

"Mercaderes del espacio" de Frederic Pohl y C.M. Kornbluth

Mercaderes del espacio, Frederik Pohl y C.M. Kombluth, ed. Minotauro

Clásico de la ciencia ficción y una de sus obras más exitosas. Me la recomendaban y la encontraba en páginas y listas, pero aun no había tenido la oportunidad de leerla. Y este fin de semana, cenando en casa de unos conocidos, curioseando sin permiso en su biblioteca (mala costumbre que tengo) me encuentro con un ejemplar. Lo pregunto, respiro, me lo dejan. Y en un par de días, leído. ¿Conclusión? Bien, muy bien.

Un mañana sobreexplotado y superpoblado. Un futuro dominado por grandes agencia de publicidad que controlan a población y gobiernos a su antojo. Los recursos de primera necesidad, escasean. Los objetos de lujo, abundan, pero al alcance unos pocos. Un mundo dividido en Consumidores / Productores / Ejecutivos. Y un proyecto, el contrato publicitario del siglo: convencer a la población de la necesidad de conquistar el planeta Venús en nombre de los intereses comerciales. Los políticos son títeres de las grandes agencias de publicidad, la mayor parte de la población vive consumiendo y una minoría inventa estrategias para consumir más y más y más. Y en medio, Mitchell Courtenay, un alto ejecutivo publicitario, egoista, irritante y ejemplo de todo lo malo de esta sociedad. Estrategias comerciales, reuniones de alto nivel, conspiraciones, intentos de asesinatos, células terroristas de conservacionistas, malas políticas de competencia y... La Gallina.

Mercaderes del espacio es una enorme y fantástica sátira de la sociedad contemporánea (entendida como la América de los años cincuenta y principios de los sesenta. Esa América que tan bien retrata la serie Mad Men). Una muy divertida y entretenida novela de ciencia ficción con mucha mala leche, buen ritmo narrativo y toneladas de cinismo. En mi opinión quizá peca de poca profundidad en su crítica. Dispara, acierta, pero no hiere de muerte. Esto no quiere decir que la sátira no sea efectiva, si no que le falta algo de mordisco. Aunque eso sí, el tramo central con el protagonista convertido en consumidor de baja categoría es estupendo y donde está uno de los momentos más brillantes en la sátira y crítica de la novela, la aparición de la La Gallina... quien lo haya leído, lo sabe. Quien no, que se quede con la duda y le sirva para acercarse a esta estupenda novela.

Un final algo precipitado y falto de desarrollo no ayudan a la redondez del resultado final, pero sin desmerecer la lectura. Me ha resultado ágil, muy entretenida y divertida. Quizá la novela ha quedado algo desfasada en su crítica al capitalismo despiadado y al consumismo sin freto (visto lo visto de como hemos evolucionado la novela se queda corta), pero algo en ella sigue funcionando. Tiene agilidad, frescura y pertenece a una época donde los narradores iban al grano y depuraban un estilo que en poco más de doscientas páginas explicaban una historia coherente, entretenida y de calidad sin necesidad de construir trilogías de novecientas páginas cada volumen.

Otras historias


Otras opiniones
La biblioteca de El Kraken
Rescepto Indablog