Vamos a ponernos al día con unos comentarios de las últimas lectura que he hecho. Si espero a hacerlo una a una, con el poco tiempo que tengo para dedicar al blog, nos podemos eternizar.
Carter & Lovecrat, Jonathan L. Howard, Colmena Ediciones
Confesión, aunque soy un enamorado del universo primigenio que inventó Lovecraft y sus colegas, reconozco que sus cuentos y novelas me suelen aburrir bastante; su estilo engolado y pesado me cansa. Me gusta mucho la idea, pero la forma en que en ocasiones la plasma, me vence.
Los sucedáneos del universo lovecraftiano suelo tomarlos con distancia. La más de las veces son más pastiches derivados de malas lecturas mal entendidas del universo lovecraftiano que no se aguantan por ninguna parte. Entre esas novelas las que mejor recuerdo de las últimas que he leído serían Extraños eones de Emilio Bueso, Agentes de Dreamland de Caitlín R. Kiernan.
Y esta Carter & Lovecraft. Una novela escrita por alguien que parece gustarle Lovecraft, pero no siente devoción y es capaz de mirar ese universo desde la distancia y jugar con los elementos sin el miedo a ser siempre respetuoso o fiel. Una herencia misteriosa, un asesinato inexplicable y una librería en Providence. Mezcla de novela de detectives de toda la vida, con novela de horror cósmico y cierta ironía muy bien llevada, la novela acaba siendo un estupendo divertimento, un ejercicio lovecraftiano que no deriva a pastiche y se lee en un par de sentadas.
Una muy buena forma de empezar el año lector.
Diga lo que diga no le haré justicia al último libro de Leigh Bardugo ni a la edición que se ha marcado Hidra (pese a un par de cámbieme esa letra de lugar). El lenguaje de las espinas es una de las formas más inteligentes de precuela con la que me he topado; no es derivativa, no viene a rellenar huecos entre novelas que no le importan a nadie, si no que su forma de profundizar en el universo literario conocido como grishnaverso es la de ir a buscar sus mitos, sus leyendas, sus cuentos populares.
El lenguaje de las espinas es una colección de cuentos populares inspirados en las diferentes regiones que conforman el universo de la autora. Ayudan a profundizar en el pasado mítico y a comprender mejor el presente de cada territorio, pero (y este pero es muy importante), Bardugo construye un libro con valor en sí mismo. Aquel no que se haya acercado jamás a su literatura disfrutará igual con estos cuentos.
¿Y qué nos encontramos? Con cuentos de una inspiración clásica muy fuerte, pero que acaban saboteándolos haciendo unas relecturas muy interesantes de esos mitos. Son crueles, violentos, duros, irónicos y terriblemente hermosos. Escritos con el estilo claro con pinceladas poéticas al que nos tiene acostumbrados Bardugo y que acaban conformando un mosaico de crueldades y belleza.
¿Mis favoritos? Debilidad por cualquier cuento donde salga un zorro listo y esa cruel historia de sirenas con la que se cierra el libro.
No olvidemos una edición preciosa, y con sentido narrativo, donde las ilustraciones acompañan la lectura, la matizan, complementan y, en alguna ocasión, en una puntilla amarga a la lectura.
Lo mejor de la novela OtroMundo de Ally Condie (¿alguien se acuerda todavía de la trilogía Juntos? Pese a todo lo imperfecta que era, qué bien lo pasé con ella) y Brendan Reichs es su total y absoluta falta de pretensiones. OtroMundo es solo (¡solo, como si no fuera suficiente con eso!) una entretenida y divertida novelas de aventuras de un grupo de amigos que viven una aventura fantástica.
Ya está.
Más que suficiente si está escrita con habilidad, los personajes son simpáticos y la trama interesante.
Una novela para jóvenes lectores a partir de diez años que funciona muy bien y que proporciona unas tardes muy agradables.
¿De qué va?
Un grupo de amigos encuentran una misteriosa isla. Y dentro de la isla, una casa. Y dentro de la casa, un pozo. Y dentro del pozo...
Una ventana a la imaginación, la acción, la aventura y el sabor más clásico de Los cinco sin galletas de jengibre ni contrabandistas, Los Goonies sin barcos pirata y esa tendencia actual a la nostalgia y la aparición de criaturas conocidas (en algún caso un pelín forzado), de forma bastante simpática.
Muy bien, vamos.
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"Juntos. Liberación" de Ally Condie
Juntos. Liberación, Ally Condie, Montena, 2013
Pues ya está.
Se acabó.
Juntos llegó a su fin.
Cassia, Ky, Xander y demás se despiden, nos dicen adiós o hasta la vista si una relectura cae dentro de veinte años. Han sido tres años conviviendo con una trilogía distópica la mar de agradable y que pese a todos sus balbuceos, su morosidad, sus repeticiones o argucias argumentales algo arbitrarias (ese personaje de Indie que no acaba de encontrar su lugar..., aunque por otra parte tiene buenos momentos en la novela), me gusta y recomiendo aunque advirtiendo siempre su condición de rara avis dentro del panorama juvenil.
¿Por qué? Porque basa todo su argumento en el diálogo, los silencios, la espera haciendo que en sus páginas, aunque pasen muchas cosas, de la sensación de que no pasa nada. La morosidad, la tranquilidad, incluso la monotonía Esta tercera parte, por ejemplo, que parece construida casi por entero en personajes esperando ya sea una cura, una elección, a otro personajes, una respuesta o un momento de soledad. Entiendo que esto pueda tirar para atrás a algún posible lector, sobre todo si busca una novela de acción y rapidez, pero a mí me gusta. Es tranquila y se detiene en el detalle, en la construcción cuidada y meticulosa de los personajes (aunque eso provoque cierta repetición) y en su caracterización psicológica. Es agradable encontrarse con personajes que dudan, se equivocan, se arrepienten y no son perfectos (pese a que los muchachos se acerquen bastante).
La importancia de la palabra, de la poesía, del recuerdo. El valor de lo que pequeño y lo que perdimos. Las segundas oportunidades, el perdón y la confianza. Y un tono triste y melancólico que impregna toda la trilogía. Pese a un final feliz, la trilogía es invernal. Y me gusta ese final que deja algún hilo por cerrar y lo abandona a la imaginación del autor. Porque lo que importa es la libertad adquirida (por cierto, siguiendo la estela de la novela, vaya revolución más tranquila y moderada) y poder decidir qué hacer con ella más que saber qué eligen. Tres voces narrativas (en esta parte se une Xander lo que ayuda a conocer a un personaje muy desconocido pese a su importancia) que continúan con ese tono casi poético en las descripciones, el estilo pausado y una historia muy centrada en el interior de los personajes que en la acción o en aparatos pirotécnicos. Pero...
..., cierta dependencia del irritante recurso de la casualidad con su tendencia a forzar la narración para que tal personaje se encuentra con pascual y cierren un hilo, lastran un poquito la novela y restan credibilidad a un universo distópico bien construido. Al igual que la repetición continúa de los estados de ánimo de los protagonistas o la misma información dicha por los tres narradores. Y páginas sobrantes, muchas. Con un poco de ligereza creo que la novela hubiera ganado puntos.
Sea como sea, Juntos. Liberación es un buen punto y final a una buena trilogía. Ha sido un viaje agradable y se recordará con mucho cariño.
PD. Por cierto, aviso para los lectores en lengua catalana, La Galera no tiene previsto publicar la tercera parte dejando otra saga por concluir. Y ya van unas cuantas (El jurament, Blood magic, Hush hush, Ales, Skyland, Legacy...).
Otras opiniones
Forbidden Planet
Generación Reader
Letras, libros y más
--- A lo largo de la reseña revelo algunos detalles de la trama. Avisados quedáis. ---
Se acabó.
Juntos llegó a su fin.
Cassia, Ky, Xander y demás se despiden, nos dicen adiós o hasta la vista si una relectura cae dentro de veinte años. Han sido tres años conviviendo con una trilogía distópica la mar de agradable y que pese a todos sus balbuceos, su morosidad, sus repeticiones o argucias argumentales algo arbitrarias (ese personaje de Indie que no acaba de encontrar su lugar..., aunque por otra parte tiene buenos momentos en la novela), me gusta y recomiendo aunque advirtiendo siempre su condición de rara avis dentro del panorama juvenil.
¿Por qué? Porque basa todo su argumento en el diálogo, los silencios, la espera haciendo que en sus páginas, aunque pasen muchas cosas, de la sensación de que no pasa nada. La morosidad, la tranquilidad, incluso la monotonía Esta tercera parte, por ejemplo, que parece construida casi por entero en personajes esperando ya sea una cura, una elección, a otro personajes, una respuesta o un momento de soledad. Entiendo que esto pueda tirar para atrás a algún posible lector, sobre todo si busca una novela de acción y rapidez, pero a mí me gusta. Es tranquila y se detiene en el detalle, en la construcción cuidada y meticulosa de los personajes (aunque eso provoque cierta repetición) y en su caracterización psicológica. Es agradable encontrarse con personajes que dudan, se equivocan, se arrepienten y no son perfectos (pese a que los muchachos se acerquen bastante).
La importancia de la palabra, de la poesía, del recuerdo. El valor de lo que pequeño y lo que perdimos. Las segundas oportunidades, el perdón y la confianza. Y un tono triste y melancólico que impregna toda la trilogía. Pese a un final feliz, la trilogía es invernal. Y me gusta ese final que deja algún hilo por cerrar y lo abandona a la imaginación del autor. Porque lo que importa es la libertad adquirida (por cierto, siguiendo la estela de la novela, vaya revolución más tranquila y moderada) y poder decidir qué hacer con ella más que saber qué eligen. Tres voces narrativas (en esta parte se une Xander lo que ayuda a conocer a un personaje muy desconocido pese a su importancia) que continúan con ese tono casi poético en las descripciones, el estilo pausado y una historia muy centrada en el interior de los personajes que en la acción o en aparatos pirotécnicos. Pero...
..., cierta dependencia del irritante recurso de la casualidad con su tendencia a forzar la narración para que tal personaje se encuentra con pascual y cierren un hilo, lastran un poquito la novela y restan credibilidad a un universo distópico bien construido. Al igual que la repetición continúa de los estados de ánimo de los protagonistas o la misma información dicha por los tres narradores. Y páginas sobrantes, muchas. Con un poco de ligereza creo que la novela hubiera ganado puntos.
Sea como sea, Juntos. Liberación es un buen punto y final a una buena trilogía. Ha sido un viaje agradable y se recordará con mucho cariño.
PD. Por cierto, aviso para los lectores en lengua catalana, La Galera no tiene previsto publicar la tercera parte dejando otra saga por concluir. Y ya van unas cuantas (El jurament, Blood magic, Hush hush, Ales, Skyland, Legacy...).
Otras opiniones
Forbidden Planet
Generación Reader
Letras, libros y más
"Juntos. Caminos cruzados" de Ally Condie
Juntos. Caminos cruzados, Ally Condie, Montena, 2012
Junts. Camins creuats, Ally Condie, La Galera, 2012
Si escribiera ahora la reseña de Juntos, rebajaría en mucho mi inicial entusiasmo por la novela. Cosas de la perspectiva temporal. Ahora recuerdo Juntos como una novela agradable con puntos muy interesantes y algo de balbuceo estructural que me reportó un par de buenas tardes. Meses después me llega a la librería esta segunda parte y, la verdad, me da un palo enorme ponerme a leerla. Pasan los días y al final, va, venga, leela. Y la leo. Y bien. Me sorprende. Sobre todo por cómo aguanta tantas páginas pasando tan poco y explicando menos.
¿De qué va Juntos. Caminos cruzados?
Cassia busca a Ky.
Ky huye para tener la oportunidad de buscar a Cassia.
Sale más gente. Descubren un par de secretos y un par de sitios.
Y ya está.
Juntos. Caminos cruzados es una novela bastante rara. Muy dialogada, muy tranquila, muy serena... quien busque acción, momentos de tensión, nervios, giros dramáticos en la historia... pues no. Estamos ante una novela donde los personajes andan, hablan, se conocen, recuerda, se confiesan, indagan, se preguntan, descubren y todo con un estilo que roza lo poético y lo etéreo. Puedo entender algunas de las airadas reacciones de algunos lectores ante una novela que puede defraudar más de una expectativa ante el final de la primera parte, pero a mí este estilo lento y moroso me ha gustado. Le reconozco a Ally Condie el valor de escribir una novela donde pasen tan pocas cosas y que consiga aguantarla. Es una historia muy intimista donde se profundiza en los personajes.
Estructurada por el ya habitual cambios de puntos de vista entre los protagonistas, la novela aprovecha para profundizar en el personaje de Ky, casi pluscuamperfecto en la primera parte y que ahora se rebela lleno de contradicciones y de cobardía. Cassie sigue una evolución lógica hacia una mayor madurez. Y los secundarios se demuestran funcionales y alguno de ellos totalmente prescindible. Se ahonda en la importancia de la poesía y la literatura en ese nuevo mundo. Esta es quizá la parte que más me interesó, el contrabando de hojas de papel, el intercambio de ideas. El resto es una paseo por un único escenario, mucha conversación y hartazgos de poesía.
Juntos. Caminos cruzados es una secuela muy digna y muy libre que intenta separarse de la corriente distópica más basada en la acción y la velocidad. Esta morosidad que, repito, a mí me ha gustado se convierte por momentos en uno de los principales handicaps de la novela ya que acaba otorgándole un ritmo lento y por momentos monótonos. No hay variación, sino un tono muy uniforme. A esto se el añade alguna repetición innecesaria (acabe de los versitos hasta...) y la sensación de que la novela no avanza mucho. Pero avanza. Algunos secretos de esta nueva Sociedad, un secreto algo previsible de unos de los personajes principales y los cimientos para la tercera parte y la rebelión (que para continuar con la lógica del relato tendría que basarse más en la conspiración y la política que en los tiros).
Ally Condie tiene un buen estilo, bonito, detallista, cuidado. Una forma de narrar muy tranquila y con mucho detalle por la palabra adecuada. Me gusta que en un momento en el que se le exige al género más velocidad, más acción, más, más y más, podamos encontrar una novela tan alejada de la prisa como esta. Con personajes hablando y creciendo. Tranquila, pausada y algo monótona...
Otras opiniones del mismo libro
The books of Misao
Crónicas de los reinos
Alas de papel
Junts. Camins creuats, Ally Condie, La Galera, 2012
Si escribiera ahora la reseña de Juntos, rebajaría en mucho mi inicial entusiasmo por la novela. Cosas de la perspectiva temporal. Ahora recuerdo Juntos como una novela agradable con puntos muy interesantes y algo de balbuceo estructural que me reportó un par de buenas tardes. Meses después me llega a la librería esta segunda parte y, la verdad, me da un palo enorme ponerme a leerla. Pasan los días y al final, va, venga, leela. Y la leo. Y bien. Me sorprende. Sobre todo por cómo aguanta tantas páginas pasando tan poco y explicando menos.
¿De qué va Juntos. Caminos cruzados?
Cassia busca a Ky.
Ky huye para tener la oportunidad de buscar a Cassia.
Sale más gente. Descubren un par de secretos y un par de sitios.
Y ya está.
Juntos. Caminos cruzados es una novela bastante rara. Muy dialogada, muy tranquila, muy serena... quien busque acción, momentos de tensión, nervios, giros dramáticos en la historia... pues no. Estamos ante una novela donde los personajes andan, hablan, se conocen, recuerda, se confiesan, indagan, se preguntan, descubren y todo con un estilo que roza lo poético y lo etéreo. Puedo entender algunas de las airadas reacciones de algunos lectores ante una novela que puede defraudar más de una expectativa ante el final de la primera parte, pero a mí este estilo lento y moroso me ha gustado. Le reconozco a Ally Condie el valor de escribir una novela donde pasen tan pocas cosas y que consiga aguantarla. Es una historia muy intimista donde se profundiza en los personajes.
Estructurada por el ya habitual cambios de puntos de vista entre los protagonistas, la novela aprovecha para profundizar en el personaje de Ky, casi pluscuamperfecto en la primera parte y que ahora se rebela lleno de contradicciones y de cobardía. Cassie sigue una evolución lógica hacia una mayor madurez. Y los secundarios se demuestran funcionales y alguno de ellos totalmente prescindible. Se ahonda en la importancia de la poesía y la literatura en ese nuevo mundo. Esta es quizá la parte que más me interesó, el contrabando de hojas de papel, el intercambio de ideas. El resto es una paseo por un único escenario, mucha conversación y hartazgos de poesía.Juntos. Caminos cruzados es una secuela muy digna y muy libre que intenta separarse de la corriente distópica más basada en la acción y la velocidad. Esta morosidad que, repito, a mí me ha gustado se convierte por momentos en uno de los principales handicaps de la novela ya que acaba otorgándole un ritmo lento y por momentos monótonos. No hay variación, sino un tono muy uniforme. A esto se el añade alguna repetición innecesaria (acabe de los versitos hasta...) y la sensación de que la novela no avanza mucho. Pero avanza. Algunos secretos de esta nueva Sociedad, un secreto algo previsible de unos de los personajes principales y los cimientos para la tercera parte y la rebelión (que para continuar con la lógica del relato tendría que basarse más en la conspiración y la política que en los tiros).
Ally Condie tiene un buen estilo, bonito, detallista, cuidado. Una forma de narrar muy tranquila y con mucho detalle por la palabra adecuada. Me gusta que en un momento en el que se le exige al género más velocidad, más acción, más, más y más, podamos encontrar una novela tan alejada de la prisa como esta. Con personajes hablando y creciendo. Tranquila, pausada y algo monótona...
Otras opiniones del mismo libro
The books of Misao
Crónicas de los reinos
Alas de papel
"Juntos" de Ally Condie
Juntos, Ally Condie, ed. Montena, 2011
Junts, Ally Condie, ed. La Galera - Lluna Roja, 2011
Es el día más importante en la vida de Cassia. Por fin asistirá a su cena de emparejamiento y conocerá la identidad de la pareja que el gobierno le ha asignado. Todo va bien. La Sociedad funciona. El Sistema funciona y Cassia está contenta. Y más cuando descubre que se la ha emparejado con Xander, su mejor amigo. Todo es perfecto y todo funciona. Pero cuando está sola en su habitación, un pequeño error informático lo cambiará todo...
A ver, algunas consideraciones antes de ir al grano:
1. Juntos no es una novela original.
2. Juntos la he leído un millón de veces.
3. Juntos cumple a rajatabla algunos de los tópicos que se han institucionalizado en esta nueva corriente de distopía juvenil. A saber: narradora femenia, primera persona del presente de indicativo, sociedad futura opresiva, controladora, militarizada y burocratizada, chico extraño que es diferente, triángulo, algún secreto en la familia, importancia de la palabra escrita y de la poesía como acicate al cambio, y otros que invito a localizar.
4. Juntos discurre de forma casi paralela a la otra distopía de moda que es Delirium.
5. Juntos tiene unos personajes que ya conocemos. Intuimos cómo actuarán, qué harán, cuál será su papel y cómo sera su evolución.
6. Juntos es primer capítulo de saga. Otra.
7. Juntos no presenta ninguna variación, ninguna originalidad y ninguna sorpresa, le falta desarrollar algún pequeño aspecto y, en ocasiones, destapa elementos que parecen improvisados pero...
... pero a pesar de todo esto, me ha gustado mucho. Mucho más de lo que hubiera llegado a imaginar. ¿Por qué?
Primero de todo por el universo que crea. Me lo creo. Me creo ese futuro burocratizado y controlador. Da los suficientes detalles para entender de dónde viene y cómo se ha llegado a formar ese sistema político, social y económico basado en el control de la vida y la muerte de sus ciudadanos, en la creencia omnipotente de la estadística y los estudios, en creer en la previsibilidad de los sentimientos de los seres humanos. Son momentos sutiles en los que la autora desliza información que permite al lector trazar una línea histórica y cronológica. Quizá oculta algunos datos (o los improvisa) y eso juega un poco en contra, pero también se justifica porque la protagonista no sabe, y no puede saber, nada de lo que ocurre más allá de su calle.
Segundo, el tono. La forma en que está escrita y explicada la novela es tranquila y sutil. Nos situamos dentro de Cassia y será por medio de sus ojos, sus experiencias, sus prejuicios, recuerdos y pensamientos que iremos conociendo el resto del mundo. Pues ese interior es interesante. Cassia es un buen personaje y Ally Condie consigue que la evolución de la muchacha sea creíble porque es pausada, tranquila, quitando hoja tras hoja y sin correr. El nacimiento de los sentimientos, las dudas, los miedos y las equivocaciones. Toda la novela tiene un tono calmo, pero tenso, que mantiene al lector atrapado entre las sutiles variaciones de los sentimientos de los protagonistas. Una mano, una lágrima en el cine, una sombra tapando otra sombra, un papel.
Tercero. Cumpliendo uno de los tópicos, la poesía tiene una importancia fundamental. Todo empieza por un poema. No la historia de amor, sino el cambio de Cassia (esto es bueno porque la autora consigue que la evolución de la protagonista no gire solo en torno a que se ha enamorado del chico equivocado, sino que la chispa se debe a otros factores. Esto es fundamental para la credibilidad de la novela). Un poema de Dylan Thomas. Y reconozco que me sorprendió y es uno de los motivos por los que el aprecio hacia Juntos ha crecido de forma exponencial. La estela de Farenheti 451 es evidente (la excursión de Cassia para ver a su padre) y ahonda en la idea de que son las palabras y la literatura las que contribuyen a ser, sentirnos o considerarnos libres. Escribir, leer, recitar, compartir y recordar.
Cuarto. Es muy triste. Y las novelas tristes me gustan.
Quinto. No cae en excesos sentimentales, ni en el melodrama, ni en la exageración, ni en la trampa emocional. Todo aquello que me crispaba y me restaba credibilidad de Delirium, aquí está sorteado. Todo está muy controlado. El final, por ejemplo, es pequeño y mesurado. Y justo por eso es tan efectivo y enorme. No se busca la lágrima por la lágrima y el suspiro por el suspiro. No hay una manipulación evidente del lector y eso lo respeto. Ally Condie construye bien su ficción, oculta las trampas y deja una novela que funciona más que bien.
Sexto. Tiene grandes escenas. La cena con el abuelo, la visita al trabajo del padre, la carrera desesperada encima de la máquina de correr, las conversaciones, los poemas...
Séptimo. No me aburrió en ningún momento. Y eso es todo un mérito.
Juntos es una buena y entretenida novela. Nada más y nada menos.
Como extra os dejo el poema de Dylan Thomas que mencionaba más arriba. El recitado es en su versión original. Escuchando esta voz uno se corre de gusto.
Junts, Ally Condie, ed. La Galera - Lluna Roja, 2011
Es el día más importante en la vida de Cassia. Por fin asistirá a su cena de emparejamiento y conocerá la identidad de la pareja que el gobierno le ha asignado. Todo va bien. La Sociedad funciona. El Sistema funciona y Cassia está contenta. Y más cuando descubre que se la ha emparejado con Xander, su mejor amigo. Todo es perfecto y todo funciona. Pero cuando está sola en su habitación, un pequeño error informático lo cambiará todo...
A ver, algunas consideraciones antes de ir al grano:
1. Juntos no es una novela original.
2. Juntos la he leído un millón de veces.
3. Juntos cumple a rajatabla algunos de los tópicos que se han institucionalizado en esta nueva corriente de distopía juvenil. A saber: narradora femenia, primera persona del presente de indicativo, sociedad futura opresiva, controladora, militarizada y burocratizada, chico extraño que es diferente, triángulo, algún secreto en la familia, importancia de la palabra escrita y de la poesía como acicate al cambio, y otros que invito a localizar.
4. Juntos discurre de forma casi paralela a la otra distopía de moda que es Delirium.
5. Juntos tiene unos personajes que ya conocemos. Intuimos cómo actuarán, qué harán, cuál será su papel y cómo sera su evolución.
6. Juntos es primer capítulo de saga. Otra.
7. Juntos no presenta ninguna variación, ninguna originalidad y ninguna sorpresa, le falta desarrollar algún pequeño aspecto y, en ocasiones, destapa elementos que parecen improvisados pero...
... pero a pesar de todo esto, me ha gustado mucho. Mucho más de lo que hubiera llegado a imaginar. ¿Por qué?
Primero de todo por el universo que crea. Me lo creo. Me creo ese futuro burocratizado y controlador. Da los suficientes detalles para entender de dónde viene y cómo se ha llegado a formar ese sistema político, social y económico basado en el control de la vida y la muerte de sus ciudadanos, en la creencia omnipotente de la estadística y los estudios, en creer en la previsibilidad de los sentimientos de los seres humanos. Son momentos sutiles en los que la autora desliza información que permite al lector trazar una línea histórica y cronológica. Quizá oculta algunos datos (o los improvisa) y eso juega un poco en contra, pero también se justifica porque la protagonista no sabe, y no puede saber, nada de lo que ocurre más allá de su calle.Segundo, el tono. La forma en que está escrita y explicada la novela es tranquila y sutil. Nos situamos dentro de Cassia y será por medio de sus ojos, sus experiencias, sus prejuicios, recuerdos y pensamientos que iremos conociendo el resto del mundo. Pues ese interior es interesante. Cassia es un buen personaje y Ally Condie consigue que la evolución de la muchacha sea creíble porque es pausada, tranquila, quitando hoja tras hoja y sin correr. El nacimiento de los sentimientos, las dudas, los miedos y las equivocaciones. Toda la novela tiene un tono calmo, pero tenso, que mantiene al lector atrapado entre las sutiles variaciones de los sentimientos de los protagonistas. Una mano, una lágrima en el cine, una sombra tapando otra sombra, un papel.
Tercero. Cumpliendo uno de los tópicos, la poesía tiene una importancia fundamental. Todo empieza por un poema. No la historia de amor, sino el cambio de Cassia (esto es bueno porque la autora consigue que la evolución de la protagonista no gire solo en torno a que se ha enamorado del chico equivocado, sino que la chispa se debe a otros factores. Esto es fundamental para la credibilidad de la novela). Un poema de Dylan Thomas. Y reconozco que me sorprendió y es uno de los motivos por los que el aprecio hacia Juntos ha crecido de forma exponencial. La estela de Farenheti 451 es evidente (la excursión de Cassia para ver a su padre) y ahonda en la idea de que son las palabras y la literatura las que contribuyen a ser, sentirnos o considerarnos libres. Escribir, leer, recitar, compartir y recordar.
Cuarto. Es muy triste. Y las novelas tristes me gustan.
Quinto. No cae en excesos sentimentales, ni en el melodrama, ni en la exageración, ni en la trampa emocional. Todo aquello que me crispaba y me restaba credibilidad de Delirium, aquí está sorteado. Todo está muy controlado. El final, por ejemplo, es pequeño y mesurado. Y justo por eso es tan efectivo y enorme. No se busca la lágrima por la lágrima y el suspiro por el suspiro. No hay una manipulación evidente del lector y eso lo respeto. Ally Condie construye bien su ficción, oculta las trampas y deja una novela que funciona más que bien.
Sexto. Tiene grandes escenas. La cena con el abuelo, la visita al trabajo del padre, la carrera desesperada encima de la máquina de correr, las conversaciones, los poemas...
Séptimo. No me aburrió en ningún momento. Y eso es todo un mérito.
Juntos es una buena y entretenida novela. Nada más y nada menos.
Como extra os dejo el poema de Dylan Thomas que mencionaba más arriba. El recitado es en su versión original. Escuchando esta voz uno se corre de gusto.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;
Rabia, rabia, contra la agonía de la luz.
Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo
con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera
y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante
cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo
maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;
Rabia, rabia, contra la agonía de la luz.
Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo
con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera
y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante
cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo
maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.
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