Mostrando entradas con la etiqueta Brandon Sanderson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brandon Sanderson. Mostrar todas las entradas

"Steelheart" de Brandon Sanderson

Steelheart, Brandon Sanderson, Nova, Ediciones B
Reckoners 1

Nueva novela publicada de Brandon Sanderson. Y eso siempre me pone de buen humor. Sanderson se ha ido convirtiendo novela a novela en uno de los pocos nombres imprescindibles que tengo en el mundo de la narrativa fantástica. Y cuando me enteré de que este Steelheart iba de superhéroes, me alegré más.

Hace un tiempo mantuve sendas conversaciones con un amigo (¡máster, oh máster de nuestras Partidas del Lunes) y un cliente de la librería sobre si había novelas de superhéroes y si las había, si eran buenas. Hablamos y hablamos y aunque dijimos algún título, ninguno de ellos lo consideramos una buena novela. Entre las cosas que comentamos, estuvo que quizá lo que más se acercaba a una novela de superhéroes, sería la trilogía de Sanderson de Nacidos de la bruma. Poco después me enteré que Sanderson estaba trabajando en una novela de superhéroes y pensé que quizá ya había llegado la gran novela que el tema estaba esperando. Se publicó, la leí y, ¿es la novela que el género necesitaba? Sí. Y no.

¿De qué va? Superhéroes corrompidos hasta la médula y bastante hijo de putas. Un chaval que busca venganza y un grupo de personas normales metidas en una venganza suicida.

He visto sangrar a Steelheart.

Con esta brillante frase empieza una buena novela de aire juvenil, entretenida, dinámica, adictiva, pero falta de la personalidad a la que nos tiene acostumbrados Brandon Sanderson. Si este autor tiene algo que lo identifica es un estilo propio, una forma que lo hace único tanto en el qué, como en el cómo. Quien haya leído Nacidos de la bruma, El aliento de los dioses El camino de los reyes, identifica sin problema la voz de Sanderson. En cambio, en Steelheart este estilo y voz tan característicos está más diluida, como si esta novela fuera un tramite o un trabajo menor.  Al igual que la complejidad de la historia o los personajes. En mi opinión, lo que le falta a esta novela para pasar a ser memorable es más personalidad en su escritura, en el tono. Más pasión, si me permitís la cursilada.

Dicho esto, la novela está muy bien. Ágil, entretenida, muy rápida y con la capacidad de ir directa al grano. Una trama muy sencilla, un variopinto grupo de humanos resistentes (con buenos diálogos y personalidades definidas), y los Épicos, los superhéroes cabrones con diferentes y originales poderes y de lo que me quedé con ganas de conocer más. Un mundo interesante. Una buena protagonista femenina, interesantes giros, un protagonista correcto (aunque algo irritante en su papel de chico apañado y que parece saberlo todo) y una historia de amor... bueno, lo de la historia de amor es bastante vergonzoso y más cuando se trata de un autor que ha sido capaz de escribir historias amorosos originales, diferentes y sin caer en los tópicos. Aquí no, presenta un amor a primera vista (que parece más un calentón a primera vista) harto improbable y que quizá sea, argumentalmente, la parte más débil de la historia. Eso sí, esto acaba compensado por un par de muy buenos giros argumentales, unas excelentes escenas de acción y una estupenda escena de persecución que vuelve a demostrar lo bueno que es Brandon Sanderson en los momentos tensos.

Steelheart es una buena novela y me ha proporcionado un par de tarde muy entretenidas. A pesar de los "peros", la recomiendo como pura lectura de evasión para este verano. Novela de acción y entretenimiento que no ocasiona muchos problemas y se lee en un suspiro. Y está escrita por Sanderson. Y sí, vale, es un Sanderson menor, pero sigue siendo una buena novela.

Otras historias de superhéroes

"El aliento de los dioses" de Brandon Sanderson

El aliento de los dioses, Brandon Sanderson, Ediciones B, 2011

Con voluntad de resistirme a la dictadura de las novedades, la reseña/comentario de una novela que leí hace medio años y que se publicó hace más o menos uno y medio. Porque no solo de lo de antes de ayer se alimenta el lector.

Que Brandon Sanderson va camino de convertirse en una de las grandes figuras de la fantasía contemporánea no es ninguna sorpresa. Pensemos que lo abala una carrera literaria en la que no hay una mala novela, ni una floja novela, ni una historia que sea ains, pué... La estupenda Elantris, la excelente trilogía Nacidos de la bruma o la saga La saga de las tormentas que se prevé monumental (y Brandon Sanderson es uno de los pocos autores que si me dice que necesita diez libros para explicar una historia, pues me lo creo). O esta El aliento de los dioses, que quizá es la novela que menos me ha entusiasmado del autor, pero siempre teniendo en cuenta un detalle: la novela más floja de Brandon Sanderson es la obra maestra de muchos otros escritores. Que nadie se olvide de esto mientras lee esta reseña/comentario.

Dos hermanas, Vivenna y Siri. La primera educada para ser la esposa perfecta del rey-dios de Hallandren. La segunda, desobediente e independiente. Parece todo pactado hasta que el padre de esta dos hermanas, en un movimiento sorpresa, envía a la capital T'Telir como esposa a Siri. En un momento, ambas hermanas se encontrarán con un nuevo papel en el mundo, Siri como esposa de alguien a quien teme y desconoce, Vivenna como espía en la gran ciudad buscando una forma de salvar a su hermana. A su alrededor, una compleja intriga cortesana, un sistema de magia especial y diferente, dioses vivientes y gran cantidad de personajes carismáticos.

Primero, lo que no me ha convencido. El único punto que le suelo achacar a Brandon Sanderson es una tendencia a la página de más. La casi perfecta trilogía de Nacidos de la bruma no alcanza el culmen por ser algo larga y, en algún momento, algo repetitiva. Y con El aliento de los dioses ocurre algo parecido, no hay tanta historia, por muy interesantes que esta sea, para casi setecientas páginas; en algún momento se cae en un pequeño vacío donde la narración parece ralentizarse, pero...

... esto no importa porque lo compensa con creces una historia de intriga muy interesante, un sistema de magia curioso y original y, sobre todo, una riqueza de personajes y una finura en su caracterización que despierta todas mis envidias. No hablo solo de Vivenna y Siri, que por momentos parecían la asimilación del universo de Jane Austen al mundo de la fantasía contemporánea, sino de la cantidad de personajes secundarios que las rodean: los dos mercenarios, el rey-dios, los dioses que intrigan y, sobre todo, la figura de Sondeluz, el dios viviente que no cree en los dioses ni en el mismo; una figura compleja y poliédrica, el bufón que tras su humor y aparente frivolidad se oculta un gran personajes y una fuerte angustia.

La narración es fluida y agradable. Sencilla sin ser simplista, pero con algún bache narrativo... creo que la novela tiene el problema de tener demasiadas páginas para lo que explica, pero a la vez faltarle algo de desarrollo en el mundo que presenta. Lo sé, suena contradictorio. Quizá sea que comparada con la riqueza y complejidad de sus otras novelas, El aliento de los dioses sabe a poco pese a sus grandes hallazgos y aciertos. Y el pequeño desequilibrio que en mi opinión tienen las historias de las hermanas. Las andanzas de Siri y su nuevo marido, me interesaron poco, la verdad. En cambio, Vivenna y los mercenarios se muestra una historia viva, colorista, rica y muy divertida.

Sea como sea, El aliento de los dioses es una buena novela, muy interesantes, rica y colorista que gustará a todos aquellos que busquen una forma diferente de fantasía. Y, además, creo que es una buena puerta de entrada para todos aquellos que no han leído nada de este autor.

Ah, y tiene el gran acierto de ser una novela independiente con un principio, un desarrollo y un final cerrados y adecuados.

Otras opiniones
Crónicas de los reinos
Welzen
Diario de una pringadilla

"El camino de los reyes. La guerra de las tormentas I" de Brandon Sanderson

El camino de los reyes. La guerra de las tormentas I, Brandon Sanderson, Ediciones B, 2012

Necesitaba algo bueno después de tragarme la torpeza argumental y estructural de Almas cruzadas. Quitarme el mal sabor de boca y perderme estos días de vacaciones en algo grande. Así que sin dudarlo me pilló de la estantería la última novela de Brandon Sanderson sabiendo que
1. Es larga (casi 1.200 páginas) y no me gustan las novelas largas.
2. Es el primer capítulo de una saga de diez (que no están ni publicados ni anunciados y vete tú a saber hasta donde está escrito)
3. El ejemplar pesa un kilo y medio.
Siendo consciente de todo eso, empiezo a leer. Y cuatro días más tarde acabo la novela con un solo pensamiento en mente:
Pero qué cabrón y qué bueno es este tío.

Hacer un buen resumen argumental de esta novela es complicado  no porque la novela sea difícil de leer, sino porque siempre están los detallitos que explican lo general y que son indispensables y etc. Ya sabéis que no me gusta extenderme en esta parte así que daré cuatro o cinco ideas y desarrollaré el asunto a lo largo de la reseña.

De momento tenemos tres líneas argumentales:

- Kaladin. Esclavo. Antiguo soldado, antiguo aprendiz de cirujano. Alguien educado para sanar que se gana la vida matando. Un personaje que recuerda al Raoden de Elantris y al Kelsier de El imperio final; un personaje que trae la dignidad y la esperanza a un grupo despojados de una y otra. Con esto no estoy diciendo que sean el mismo personajes, sino que Brandon Sanderson tiene un discurso y unos temas de trabajo que van repitiéndose en su obra (una reflexión sobre el liderazgo, la figura del otro, la fe entendida como creer en algo, no solo como religión, la leyenda, etc.). Con Kaladin alternaremos diversos saltos temporales para explicar una historia compleja, profunda y adictiva tanto en el pasado (la responsabilidad con el que sufre) como en el presente y la diginificación del estupendo Puente Cuatro (esclavos en guerra... una putada inmensa de trabajo).

- Dalinar y Adolin. Padre e hijo. Guerreros. Poseedores de una espada y una armadura que les confieren propiedades casi mágicas. Dalinar, el padre, tiene visiones del pasado donde se le asigna un papel en una catastrofe por llegar. Adolin, el hijo, ve con impotencia que su padre va camino de la locura (o eso cree él). Por medio de sus ojos veremos las intrigas de la corte, las luchas de poder y unas batallas descomunales y muy bien descritas.

- Shallan. Aprendiz de la erudita Jasnah Kholin. El saber es y el estudio son cosas de mujeres. La investigación del pasado para entender el presente y el futuro. La capacidad mágica de Jasnah de trasmutar unas cosas en otras (la piedra en humo, por ejemplo). El estudio, los libros, los pergaminos. Una parte tranquila y muy adictiva.

Estas tres líneas argumentales casi que no se tocan en toda la novela aunque se influencian unas con otras.

Y me dejo el trasfondo histórico y legendario, las tormentas, el sistema de magia (una vez más, original), los personajes secundarios (el fascinante asesino blanco, el Puente Blanco, Navari, etc.), los animales, razas, los extraños interludios que dan pistas sobre lo que puede deparar la serie, etc. Un universo que tiene todas las trazas de ser complejo y cuidado, pero que por lo menos en mi lectura no se hizo difícil ni trabajoso. Sí que el autor introduce la magia, la mitología y los personajes sin preparación y deja que el lector vaya atando los cabos, haciendo sus hipótesis y completando la información. A mí como lector me gusta ese trabajo de lectura atenta y agradezco mucho a un autor que no da las cosas mascadas y fáciles.

Estamos antes un gran libro; El camino de los reyes es una gran novela de fantasía épica escrita con buen estilo, calma narrativa y cuidado tanto con el lenguaje como con los personajes. Un primer capítulo fascinante que confirma a Brandon Sanderson como una de las voces más interesantes del panorama de la fantasía adulta en su búsqueda de nuevos caminos y nuevas formas de encarar lo fantástico más allá de la trillada búsqueda o historias de elfos. La estructura es muy interesante y como he dicho ante deja al lector el trabajo de enlazar la información que va apareciendo en las diferentes partes para saber más que los personajes y sentir la impotencia de ver que pueden equivocarse, que no es forma de encarar el problema o de sonreír ante la ignorancia.

Y hablemos de la edición (¡sí, yo hablando de la edición!), cuidada, llena de dibujitos que exploran y explican el mundo en el que estamos, papel agradable... pero llena de erratas que no dificultan la lectura, pero provoca algo de sangre en los ojos. No hablo de la esmerada y trabajada traducción de Rafael Martín (gran traductor y gran escritor que debéis conocer... ¡ya!), sino de la falta de un vistazo corrector final antes de llevar a imprenta para eliminar la mayúscula que aparece en una palabra, el guión del diálogo que salta o un ocasional nombre de personaje cambiado. Nada importante, por muy repetido.

Resumiendo que me alargo, El camino de los reyes es una gran novela de fantasía y un primer capítulo a lo que promete ser una macrosaga apasionante. Más cercano al espíritu de La rueda del tiempo o a la épica clásica de Poul Anderson que a la Dragonlance o a la brutalidad realista de las novelas de Abercrombie. Una de las mejores lecturas de un año plagado de grandes novelas.



Otras opiniones del mismo libro

Insensatos en MoriaCity
La espada en la tinta
Un hacedor en el desierto

"El imperio final. Nacidos de la bruma I" de Brandon Sanderson

El imperio final. Nacidos de la bruma I, Brandon Sanderson, ed. Ediciones B (col. Nova), 2007

Caía ceniza del cielo.

Con esta frase empieza una de las mejores novelas de fantasía que he leído este año.

Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años, los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror y a su divina invencibilidad. Le ayudan los "obligadores" y los "inquisidores" junto a la poderosa magia de la "alomancia" que reside en los nobles. Algunos, sólo algunos, son capaces de "quemar" metales que han tragado y que les otorgan poderes sobrenaturales. Diferentes metales, actuando a pares, otorgan poderes distintos.


Pero los nobles, demasiado a menudo, han tenido trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, alguno de sus bastardos ha sobrevivido. Y algunos han heredado los poderes alománticos. Los "brumosos" tienen sólo uno de esos poderes, pero los "nacidos de la bruma" son capaces de dominarlos todos.


Ahora, Kelsier, el "superviviente", el único que ha logrado huir de los Pozos de la Ascensión, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte... Tal vez los dos unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años puedan cambiar el mundo y la atroz dominación del Lord Inquisidor.

El orden de las lecturas altera la valoración que hacemos de éstas. Hace unos meses leí con entusiasmo la primera obra de Brandon Sanderson, Elantris y me pareció una gran novela. Ahora, leído el primer volumen de la trilogía Nacidos de la bruma, pienso en ella y ha pasado de gran novela a novela interesante porque el potencial como escritor de Sanderson estaba allí amagado y estalla en este El imperio final en todo su potencial. Y como.

¿Y qué destacar? Para empezar que nos encontramos ante una novela de fantasía que no tira del manido recurso del viaje o de la búsqueda. Como en Elantris, ésta es una historia eminentemente urbana (y que la conecta con otra gran novela que me he tragado este año, Las mentiras de Locke Lamora) y abre el camino a otro tipo de fantasía donde no haya ni elfos, ni enanos, ni magos de gorros puntiagudos, ni dragones, ni viaje, ni espadas mágicas, ni... Casi toda la acción se desarrolla en la ciudad de Luthadel (con la excepción de un par de vibrantes momentos, sobre todo la visita a ciertas minas) y es en sus calles y en sus tejados donde se desarrollará la acción.

Y qué acción. Novela de no parar, de saltos, vuelos, grandes peleas y poderes alománticos (estupenda vuelta de tuerca a la magia en fantasía  y que en ocasiones acerca a los personajes al universo de los super héroes). Tortas, grandes peleas (una de las mejores de ese año sin duda la que se encuentra en las últimas páginas del libro), enemigos para acojonarse, héroes muy poderosos, pero no invencibles, humo y sorpresas. Brandon Sanderson hace eso tan difícil que es explicar bien una pelea y más cuando trata con la "alomancia", esa forma diferente de magia que convierte un combate en casi una danza y en algo muy completo.

Novela de acción, sí, pero sin olvidar a los personajes. Fina caracterización de cada uno de ellos, desde los dos protagonistas Kelsier y Vin, hasta el último tipo que pasa por la calle y no hace nada. Todos están vivos. Todos necesarios. El lector empatiza fácilmente con los protagonistas y les sigue encantado en sus aventuras. Pero no son personajes perfectos o unidimensionales. Los buenos contra los malos. Los buenos también la caga, se equivocan, cabrean y pueden llegar a actos reprobable y altos niveles de fanatismo. Aunque es una novela de buenos y malos (nadie duda que los inquisidores son malos y terribles y fascinantes personajes), no cae en el maniqueismo ni en la idealización de sus personajes.

Un inquisidor.
Imagen tomada de aquí.

Todo explicado con un gran estilo. Rápido, trabajado y adictivo. Casi setecientas páginas. Pero en ningún momento tuve la sensación de que sobraran páginas o que el autor nos la estuviera metiendo doblada con tramas que no conducían a ninguna parte. Todos los elementos, paisajes, viajes y personajes están por algún motivo. Y con un gran sentido del humor. Grandes dosis de ironía rezuman las líneas de diálogo y las relaciones entre la banda de Kelsier, una banda de timadores, ladrones y escoria que trabajan en el gran timo y robo de sus carreras, derrocar un imperio. El carisma de los personajes corre a raudales. Sobre todo Kelsier y mi querida Vin, uno de los grandes personajes que me he encontrado este año.

Todo al servicio de una historia clásica (resistencia contra una tiranía), pero explicada con elementos nuevos y llena de sorpresas en sus giros argumentales. Un mundo fantástico amplio y rico bien explotado y explicado. Sobre todo explicado. El universo de la leyenda, de los recuerdos, de lo que se ha perdido y de aquellos que  conservan la memoria del mundo para el futuro. La historia, el mito y la leyenda. Y como nacen los héroes. Porque el empeño de la novela va mucho más allá de relatar una simple historia de aventuras (que lo hace y muy bien), sino que acaba deviniendo una reflexión sobre la historia y su recuerdo, sobre la religión (entiéndase la palabra en su concepción más amplia) y la necesidad del ser humano en creer en algo, lo que sea. Sobre política. La memoria y el recuerdo. La amistad y el amor. Grandes temas tratados entre los personajes y que mueven al lector a hacerse preguntas, pero sin resultar pesado, aleccionador o didáctico.

Una gran novela de fantasía. Una de esas lecturas que iba postergando por miedo a sus enorme volúmenes y porque estoy un poco harto de trilogías y de libros de más de cuatrocientas páginas. Suerte que no me hice caso porque me habría perdido horas de estar perdido en un mundo duro y violento, pero al que volveré. Por lo menos en dos próximos volúmenes.

Vin


Otras opiniones del mismo libro
Fantasy mundo
El guardián del capítulo

"Elantris" de Brandon Sanderson

Elantris, Brandon Sanderson, Ediciones B, 2010

No es su género favorito, pero seguro que a Rusta no le importará que hoy le dedique esta lectura.

El kraken es una de esas páginas casi imprescindibles para cualquier aficionado al género fantástico, al terror y la ciencia ficción. En ella se pueden encontrar multitud de reseñas escritas por una persona que sabe de qué escribe y que conoce muy bien esos géneros, además de tener un excelente gusto literario. Una de las reseñas más entusiastas que publicaba en los últimos meses era sobre la novela de la que hoy hablamos, Elantris, novela debut de un tipo llamado Brandon Sanderson. Leía y archivada. Tiempo después, el editor de la página pasó por la librería (es cliente habitual) y hablando hablando de las respectivas últimas lecturas me recomendó que leyera Elantris. "Novela de fantasía, adulta, sin elfos y en un volumen". Y le hice caso. Y la leí. Y una vez leída entiendo su entusiasmo; una gran novela de fantasía y una de las más diferentes, elegantes y adictivas que he leído en mucho tiempo.

La ciudad de Elantris, poderosa y bella capital de Arelon, había sido llamada "ciudad de los dioses". Antaño famosa sede de inmortales, lugar repleto de poderosa magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora sólo acoge a los nuevos "muertos en vida", postrados en una insufrible "no-vida" tras una misteriosa y terrible transformación. Un matrimonio destiando a unir los dos reinos de Arelos y Tedo se fustra, ya que el novio, el principe de Arelon, sufre inesperadamente la Transformación y se convierte en un "muerto en vida" obligado a refugiarse en Elantris. Su reciente esposa, la princesa Sarene de Teod, creyéndole muerto, se ve obligada a incorporarse a la vida de Arelon y su nueva capital, Kae. Mientras, el embajador y alto sacerdote de otro reino vecino, Fjordell, va a usar su habilidad política para intentar dominar los reinos de Arelod y Teod con el propósito de someterlos a su emperador y su dios.

Suena complicado, pero no.

Tres personajes, Raoden, Sarene y Hrathen. Tres puntos de vista en capítulos alternos y una historia con multiples ramificaciones. Temas como la responsabilidad, la política, la religión y la fe, el amor. Una compleja trama por el poder de la ciudad. Una lucha por devolver la dignidad humana a quien no la tiene y un fascinante misterio, ¿por qué Elantris dejó de ser una ciudad de dioses y pasó a ser una ciudad de "no-vivos". Diversas tramas que acaban fluyendo en un final rico e impactante.

Lo mejor. El misterio que rodea la desaparición del esplendor de Elantris y la misera vida de los elantrinos. Bien pensado, fascinante y totalmente lógico. El personaje de Sarene, fascinante mujer, animal político, personaje fuerte, líder nato sin necesidad de empuñar un arma. Muchas supuestas heroínas que corren por páginas deberían tomar nota de esta. La ciudad de Elantris. Fascinante. Y los elantrinos. La idea del dolor eterno. El personaje de Hrathen; la razón y la fe luchando en un mismo cuerpo, conspirador político, complejo y sutil. Una novela netamente urbana. Y abre caminos dentro de la fantasía, narración adulta, no hay dragones, ni elfos, ni razas, ni criaturas mitologías, ni viaje iniciatico, ni grandes espacios. Un par de ciudades, un viaje al conocimiento, el poder de los libros, la palabra y la escritura. La construcción de los personajes, sin complicaciones, ricos, definidos por sus acciones y ajustados a la narración. Ajustada a un volumen. Repito. Un volumen. Nada de saga interminable, de infinitos flecos, de historias abiertas. Un volumen. Punto. Cada día me gusta más.

Lo peor. Por poner, unas páginas de más. Ya está.

Novela fascinante y muy recomendable a aquellos que les guste la fantasía o las novelas de intriga política o los adictos a la magia. Bien escrita, bien narrada, divertida, entretenida, adictiva. Y en un solo volumen.

Otras opiniones del mismo libro
El kraken
La biblioteca de Korranberg