Del color de la leche, Nell Leyshon, Sexto Piso
Una de las mayores decepciones de este final de año y del año entero. Una novela que en sus primera tres cuartas partes resulta interesante, buena y, por momentos, brillante. Repleta de buenos personajes, de una protagonista extraordinaria, de una historia de conocimiento y madurez apasionante. Con un estilo brillante, arriesgado y repleto de hondas sutilidades que hacen de la lectura algo freso y vivo. Con todos estos elementos daba la impresión de que Del color de la noche se convertiría en una de las lecturas del año. Y no lo ha sido. ¿Qué ha pasado?
Unas últimas cuarenta páginas que en mi opinión se cargan toda la novela. En vez de acabar la historia con la misma sutilidad, buen gusto, elegancia e ironía del resto de páginas, la autora apuesta fuerte por una resolución que cae en brazos del melodrama más desaforado, de la vaciedad literaria, de una burda trampa narrativa burda que rompe el pacto que se había establecido con el lector y que solo tenía el propósito de emocionar y sorprender a lector en el peor sentido del termino, de un uso pedestre e ingenuo de un simbolismo manido y de ser incongruente con la evolución que hemos hecho de los personajes. Todo esto consiguió que tuviera uno de los enfados y cabreos literarios más bestias que recuerdo.
Hechizo de fuego, Chloe Neill, La factoria
Leída hace unos meses cuando buscaba algo ligero que sirviera de descanso entre dos lecturas densas y exigentes. Y lo que buscaba se cumplió, Hechizo de fuego es tan ligera que a día de hoy no recuerdo muy bien de qué iba. Salía de magia y la protagonista era la nueva en el instituto. Sé que me tuvo entretenido las horas que me duró su lectura. Poco más.
El segundo asesino, Sarah Pinborough, ed. Colmena
Buena novela de ambiente victoriano que fantasea con la idea de un segundo asesino que actuó a la vez que Jack el Destripador y que toma como punto de arranque el caso de los Torsos del Tamésis; el hallazgo de varios torsos de mujer enterrados en las orillas del río. Mezcla de personajes reales, novela de recreación histórica, cuento de fantasmas y relato paranormal. Aunque la narración no deja de ir por unos caminos conocidos y algo previsibles, el viaje es ligero, divertido y sangriento. Buen trío de "investigadores" y partes realmente inquietantes. Una novela de misterio y horror muy entretenida y divertida.
Alta sierra, W.R. Burnett, La cula de palla, edicions 62
Una de mis novelas negras favoritas. Desde que la encontré en un mercadillo de segunda mano y la compré por la admiración irredenta que siento hacia la película (titulada El última refugio dirigida por Raoul Walsh e interpretada por Bogart), la habré leído unas cuatro o cinco veces. La historia de un violento atracador de bancos que busca la redención por medio de un último golpe y una chica inocente. Una novela repleta de buenos momentos y que es un ejemplo perfecto de que el género solo es un medio. Una historia que habla del pasado, de la infancia, del amor imposible, de las segundas oportunidades, la dignidad, el paso del tiempo... Un perro que trae mala suerte, un monólogo mientras se carga una metralleta, una chica de pasado turbio enamorada de quien no la quiere, un atraco que sale mal... Y la dignidad en las últimas páginas. Una excelente novela. Ya tengo ganas de que pase el tiempo para releerla de nuevo.
Evelina, Frances Burney, d'Época editorial
Una de las joyas de este año. Una de las mejores novelas del 2013 y una con la que más he disfrutado. Por adelantado digo que soy un apasionado de la literatura inglesa de los siglos XVIII y XIX, aquella que tomó como suya los hallazgos de Lazarillo de Tormes y Don Quijote de la Mancha. Para mí las novelas de Sterne, Dickens, Collins, Tackeray, Brontë (las tres), Gaskell, Goldsmith, Eliot, Radcliffe, Smollet y muchos etcéteras, son parte de mi vida y de mi crecimiento como lector y persona. Pero a Frances Burney no la había leído. Y este año me pongo con su novela más famosa, la deliciosa Evelina, el puente que lleva desde la sentimentalidad de Samuel Richardson a la ironía antirromántica de Jane Austen.
La historia inocente joven en su entrada al mundo de las relaciones sociales sirve de excusa para presentar un retablo irónico y sarcástico de la clases medias/altas urbanas. Divertidos episodios descritos con gracia, soltura, ironía y mucho sentido del humor en unos personajes que anticipan no solo los fantoches de La feria de las vanidades si no a muchos de los secundarios que pueblan las novelas de Dickens o a los maravillosos nobles rurales que asoman en las novelas de Jane Austen. Y sí, vale, es sentimental, depende demasiado de la casualidad, la protagonista no deja de ser hija de la Pamela de Richardson, etc., pero la calidad de los secundarios (la tía de la protagonista, alguno de sus pretendientes, por ejemplo) o algunos de sus episodios (el accidentado paseo de Evelina y la dudosa calidad de la compañía en la que acaba), además de una innegable calidad literaria hace de esta novela una experiencia encantadora, deliciosa y muy divertida.




