ADVERTENCIA, pueden haber SPOILERS de la trama a lo largo de la reseña. Que no se queje nadie luego.
Un grupo de adolescentes en un programa experimental de fomento de la lectura por medio de mensajes subliminales. En verdad, una trampa mortal. Instintos asesinos que florecen. Nadie está a salvo. Todos pueden ser el asesino o la víctima. Incluido el lector que hacia mitad del libro muere de aburrimiento.
Una decepción mayúscula.
Me gusta lo que escribe David Lozano. Me lo pasé muy bien con su trilogía La puerta oscura. Me gustó Cielo rojo; ideas muy interesantes y un buen planteamiento. Sí, quizá algo fallida, pero funcionaba bien. Así que ha Hyde le tenía ganas. Y cuando la votaron en el reto, perfecto.
La pillé con ganas. Un prólogo que descoloca, no pasa nada, unas primeras páginas muy interesantes y que prometen. Narración paralela; unos adolescentes llegan a una casa. La investigación de un crimen. ¿Cómo se cruzarán? Un descubrimiento por parte de los adolescentes que les llena de terror. Han sido engañados. El tema de los mensajes subliminales exige que suspenda demasiado mi credibilidad, pero no pasa nada, todo sea por la historia. Un paseo por el bosque, alguien con un machete. Mola. Me gustan los tipos con machete y luego... luego la historia se derrumba.

En una historia de terror esto es fundamental. Y es en el cine donde los explican mejor. ¿Por qué Halloween (John Carpenter, 1978) sigue funcionando y es la pedazo de obra maestra que es? Porque como espectadores nos sentimos implicados en lo que le pasa a Laurie y sus amigas. ¿Por qué en Jason X (James Issac, 2001) asistimos indiferentes y regocijados a la muerte de los adolescentes? Porque no existen como personajes y los responsables no se han preocupado de dotarlos con una personalidad que haga que el espectador empatice y le importe lo que ve. No digo nada nuevo ni he descubierto el grial, pero me sorprende que no sea algo con lo que se juegue en el momento de construir historia de terror y angustia. En este novela al lector no le importan los personajes y no puede importarles porque no tienen entidad. Son estereotipos que solo sirven de body count. ¿De verdad se puede tomar en serio un personaje como Esther cuya única caracterización es que salió con X y siempre va muy maquillada?
El tema de los mensajes subliminales que exige que el lector suspenda su credibilidad y acepte un recurso que resulta poco creíble. Lo subliminal puede influir, pero unos mensajes en una película no convierte inmediatamente a nadie en asesino o le impide salir por la puerta. Es un recurso que podría ser interesante, pero en mi opinión no está bien resuelto y provoca que todo el entramado de la novela se vea afectado. Además, páginas y páginas de los personajes discutiendo si siguen el programa o no que no conducen a ninguna parte.
Detalles que acaban construyendo una historia de terror y misterio convencional, llena de lugares comunes y con los recursos más tópicos del género. Y con una segunda trama policial investigando un asesinato que poco importa en el destino de los personajes; solo sirve para justificar que la caballería llegue en el último momento. Añade un prólogo que desgarra toda la historia y te pone en la pista del asesino, y un epílogo que juega a la sorpresa final y que resulta bastante tramposo.
Una decepción, vamos. Aunque el detalle de que se descubra quién es el asesino por llevar un libro "de los que se leen por placer" tiene su gracia. Lástima que esto no sea una parodia.
Otras opiniones
Nube de mariposa
Generación reader
Lectura directa
PS. Para ver una actualización absolutamente genial del tema del slasher, estar encerrados en una casa, etcétera, la película La cabaña en el bosque. Una puñetera obra maestra, una tesis sobre el género, una reflexión muy inteligente sobre él, una relectura que parodia y homenajea a los clásicos y, encima, divertidísima.
Un ejemplo maravilloso de como insuflar nueva vida a un género.