Melodía de Broadway, mejor película en 1929

Segunda entrega del reto Oscar.
Una forma como otra de perder el tiempo.

3 de abril de 1930. 
Se entregan los premios a las películas producidas entre 1 de agosto de 1928 y 31 de julio de 1929. No hay lista de nominados (aunque algo se había apuntado en papeles que se recuperaron después) y de las doce categorías del año anterior se pasaron a siete.
Reconozco que este año no conocía ninguna de las películas finalistas. He visto menos cine de los veinte y de los treinta de lo que quiero (estamos trabajando para subsanarlo) así que cuando vi que la película ganadora de ese año esa La melodía de Brodway de Harry Beaumont me quedé bastante igual.

También pensé que tenía sentido que el premio de ese año fuera a un musical. Hacía muy poco que el sonido había llegado para cambiarlo todo (y pese a los agoreros no fue el final del cine ni su perversión como no lo fue la televisión o las plataformas actuales) y la academia, ya en sus inicios, era mucho de celebrarse a sí misma. Si llegó el sonoro y los cines se han llenado de gente que quería ver a sus astros cantar, bailar y hablar, que mejor que dar el premio a un musical.


Protagonizada por

 Charles King, Anita Page y Bessie Love 
(ésta última propuesta a mejor actriz)

Conseguí la película y la vi.
¿Y qué me encuentro?
Un sencillo y correcto musical con pocas canciones, con menos bailes y mucho melodrama. 
La película narra la historia de la llegada de dos hermanas a Broadway y sus desventuras en el duro mundo del teatro. Un triángulo amoroso entre las dos hermanas y la estrella del musical donde trabajan, algunas perrerías con las chicas del coro, el mal camino de una de ellas en brazos de un seductor y un final feliz porque los tres son muy majos, sobre todo el personaje de Bessie Love (considerada la fea de la película, lo que no acabo ni de aceptarlo ni de entenderlo).


Película sencilla, muy entretenida aunque en su parte media el melodrama se atraganta. Lo que más me interesó fue el retrato de una época del musical y de una forma de ver el teatro musical. Y como los tentáculos de una película tan olvidada, pero que en su momento fue un verdadero éxito, se extienden a casi todas las películas que ocurren entre bambalinas o durante la creación de un espectáculo. Desde Cantando bajo la lluvia, donde la canción principal del musical se recupera allí, hasta Showgirls



O la figura de la rubia tonta e ingenua que luego tanto se ha explotado en el cine y la televisión.

Ese maravilloso cine pre code donde las mujeres utilizaban el baño...

Una película simpática.
¿La mejor del año? De las candidatas, no lo sé. No las he visto (en ello estamos).
¿Del resto de la producción mundial? Definitivamente, no. En el año 1929 aparecieron títulos tan importantes para la historia del cine como




Por cierto, Die Büsche der Pandora o La caja de Pandora o Lulú es una de mis películas favoritas. Una de esas historias de caída, tentación y pecado con una maravillosa Louise Brooks 


como cruel, manipuladora y caprichosa protagonista. Erotismo era esto.

¿Algo destacable del resto de premios?
Mary Pickford ganó el premio a mejor actriz por La coqueta


Era el máximo reconocimiento a la mayor estrella de la época. Actriz y productora. La primera en ganar más de 100.000 dolares al año (una verdadera fortuna). Ambiciosa y muy inteligente, no sobrevivió al sonoro, al cambio de los gustos del público y a que éste no le perdonara querer cambiar su eterno personaje de ingenua con tirabuzones por otros más adultos. Figura casi olvidada, pero que contribuyó de forma muy importante a la historia del cine. ¿Cómo? Fundadora de United Artist, por ejemplo (seguid el enlace, es muy interesante).

Poca cosa más. Seguiré en unos días. Con la tercera ceremonia y con más películas. Porque empezar a investigar sobre un año es comprobar todo aquello que no he visto y lo quiero ver y... la vida es muy corta y hay demasiadas películas.
Y libros.
Y discos.
Y viajes.
Y museos.
Y gente.
Y...

De como dar la vuelta a la novela clásica de enigmas, Las siete muertes de Evelyn Hardcastle

Me enamoré de su argumento desde el primer momento.
Amor a primera leída.
Aún recuerdo cómo fue. Iba a hacer un nuevo servicio de novedad. Sin ilusión, sin ganas. Más libros que vendrán que al tiempo se irán. ¿Qué pedir? ¿Qué comprar? ¿Otra novela de alguien en crisis que se va al campo a encontrarse a sí misma y aburrir al lector a base de los cuatro tópicos de elogio de campo, desprecio de ciudad? ¿Un ensayo sobre lo mal que está todo? ¿Un libro de realización personal que dice eso de que tú eres maravilloso, el problema son los demás que son malos así que solo preocúpate por ti?
Hacer novedades suele ser muy deprimente.
Entonces la vi.


¿Personas encerradas en una casa con un asesino?
¿Viajes en el tiempo?
¿Bucle de un mismo día?
¿Una novela de enigmas que es una novela fantástica que es una novela de ciencia ficción que es un juego de muñecas rusas que es, como bien me dijo alguien en twitter, un gato jugando de forma sádica con un ratón?
Oh, sí, hemos nacido para conocernos.

Ha sido una experiencia lectora maravillosa. Un puro entretenimiento hecho desde el cerebro del autor al cerebro del lector. Una relectura estupenda de la clásica novela de enigmas (¿Quién ha sido?) que, respetando todas las convenciones de las historias de Agatha Christie o Dorothy L. Sayers, las subvierte y pervierte. Porque si en las novelas de enigmas el lector no podía fiarse de los testigos o sus declaraciones, en ésta el narrador está inmerso en la misma duda continua. Stuart Turton lleva muy lejos la figura del narrador poco fiable. Como lector no podemos fiarnos de los testigos, pero tampoco del detective ya que ni él mismo se fía de lo que ve, oye o se dice a sí mismo.

La fórmula de narrar la novela en primera persona del presente es un acierto; uno de los escasos ejemplos que he encontrado que este tiempo verbal está plenamente justificado. La misma sensación de perdida del autor en los primeros capítulos de la novela es la del lector al igual que la confusión de la investigación o esos momentos de destellos en los que el misterio empieza a esclarecerse.

Novela de enigmas, sí, pero también novela fantástica. Un bucle temporal que atrapa al protagonista y le impele a investigar un día tras otro la misma muerte. Y cuya explicación funciona muy bien (y, además, es preciosa).


Una novela muy entretenida, divertida y angustiosa. Una novela de enigmas diferente. Un juego cruel con el protagonista y el lector donde las pistas están y uno lucha por capturarla todas y decidir qué es real o de quién fiarse. No quiero decir mucho más porque caería en destripes y lo mejor es entrar en esta estupenda historia sin saber mucho de ella y dejarse sorprender.

Así que para estas fiestas ya tenéis una idea de novela para regalar.
Pero antes de dársela al destinatario, leedla vosotros.
Pasaréis un par de días estupendos.

Empiezo otro de esos retos que no acabo... Oscars a la mejor película y empiezo por "Alas"

Soy de retos estúpidos e inútiles que no aportan nada y que con toda seguridad acabaré abandonando. Así que teniendo dos o tres abiertos, he decidido ponerme con otro porque sí; porque ya estoy suficientemente ocupado con todo, pero algo que me coma más tiempo no irá mal.

¿Y de qué va?

De los Oscar.

No pienso ser elegante.

Vaya por delante que estos premios ni les tengo aprecio, ni me impresionan, ni les otorgo más valor que el de la curiosidad, pero sí que pienso que son interesantes para ver las tendencias del cine aunque sea a la contra. Total, que la idea es verme todas las películas que han ganado el premio a la Mejor Película (como sí eso existiera... bueno, sí, Regreso al pasado) y decir cuatro obviedades que podéis encontrar en páginas más interesantes. Y en sentido cronológico así cuando me cansé del reto ya me habré visto los años veinte, treinta y cuarenta.

Empezamos.
1929. La ceremonia inaugural que premia a las mejores películas de los años 1927 y 1928 de ámbito americano. Los Oscars, aunque no se llamaran así entonces, son premios endogámicos que por principios suelen ignorar cualquier otra cinematografía que no sea la suya o, de forma puntual y algo condescendiente, la inglesa. Ojo, no lo critico. Si la industria más importante y brutal del cine mundial fuera España, Francia, Chile, Ghana o Igualada harían exactamente lo mismo. Años más tarde inventaron ese premio de "Mejor película de habla no inglesa" para que los otros no se quejaran.

Sea como sea, el 16 de mayo de 1929 en el Roosevelt Hotel de Los Angeles se entregaron dos premios a Mejor Película.


Amanecer de F.W. Murnau ganó el premio a Producción única y artística.
Alas de William A. Wellman ganó el premio a Película sobresaliente.

Al año siguiente se arrepintieron de dar dos premios, la categoría de mejor película pasó a ser una y de forma retroactiva le quitaron el premio a Murnau quedándose de forma oficial Alas como la única ganadora y la primera en conseguir un premio de la Academia.

Y fue la que me vi hace un par de noches mientras la niña dormía al lado y los demás, cada uno en su cama. ¿Y qué tal? Pues muy bien. Una película bélica muy bien hecha, espectacular, algo larga (la parte de la borrachera del protagonista se hizo eterna), con una preciosa Clara Bow haciendo de muchacha pizpireta y adorable, con una gran escena de tensión lésbica entre Clara y una encargada de guardarropía


y una intensa y emocionante historia de amor entre los dos protagonistas masculinos.

El juego de miradas de esta fotografía promocional lo explica absolutamente todo.

¿De qué va? 
Primera guerra mundial. Dos muchachos guapos y sanos, rivales en el amor por una pánfila que solo sale tres veces en la película y la tres sale suspirando, se van a la guerra y allí, entre el horror y la muerte surge la amistad y al amor (porque a mí no me lo niega nadie, hay mucho amor). Y Clara Bow hace de enamorada en silencio de uno de los chicos y también se alista en el ejercito y tiene sus momentos de lucimiento en la película, pero el tema son ellos y acaban despachándola a casa.

Un famosísimo travelling en el Follies Bergeres, espectaculares batallas aéreas y momentos bélicos de gran crudeza. Una historia antibelicista al mostrar no solo el horror de la batalla, si no de despojar de heroísmo el regreso del héroe a casa al impregnarlo todo de tristeza.


Influencias directas, por ejemplo, en el cine de Kubrick, en Star Wars y en gran parte del cine bélico posterior. ¿Se merecía el primer premio de la academia? Ni idea, la verdad. Tampoco me importa mucho. Ya digo que los Óscars me dan bastante igual y que este reto en verdad es una excusa para ver películas que no he visto, visitar de nuevo historias que me gustaron y odiar con más fuerza aquellas que detesto.

Alas es una buena película, pero si la comparas con Amanecer pues gana la de Murnau de largo. Pero me gustó, lo pasé bien, me emocionó cuando debía y me dejó con ganas de más Clara Bow. Está dirigida con temple y nervio y con una interpretaciones correctas. ¿La mejor película del año? Bueno, si pensamos que competía contra Amanecer y que ese mismo año se estrenaros títulos como


o que ese año supuso el debut de la enorma y eterna Imperio Argentina en el cine


pues no. Pero ya sabemos que los premios de la academia en verdad no premian a lo mejor del año si no a otras cosas. ¿El qué? Depende del año. ¿Éste en concreto? Creo que fue la espectacularidad de la película. Ya que nos damos un premio, empecemos a darlo a algo grande.

Por cierto, aprovecho para reinvindicar la figura de su director William A. Wellman, para mí uno de los grandes nombres del cine clásico americano y uno de los más injustamente olvidados. Hablamos de un tipo que firma un western mutante y extraño como El rastro de la pantera, una comedia modélica como La reina de Nueva York o una película de aventuras como Beau Geste. En algún blog lo veo llamando de forma despectiva artesano, pero prefiero mil veces a un tipo capaz de explicar mil historias diferentes con este estilo que a algunos autores.


¿Otros premios de la noche?
Pues Lewis Milestone mejor director de comedia por Hermanos de armas (no la he visto) y Frank Borgaze (me encanta este apellido) como director de drama por El séptimo cielo (un dramón la mar de majo).


Emil Jannings como mejor actor (enorme presencia, poderoso, pero llegó el sonoro y un acento alemán horrible le hizo abandonar Hollywood y regresar a Alemania, allí se hizo amigo de los nazis y al acabar la guerra no volvió a trabajar).


Janet Gaynor como mejor actriz; buena, una de las más populares de finales de los veinte y los treinta y protagonista de una de las versiones de Ha nacido una estrella (la de 1937 para ser precisos).


Hubo más premios, pero paso de decirlos todos.

La semana que viene seguimos.
A ver hasta adonde llego.

Y ahora me voy a jugar con la nena que es más importante y divertido que hablar de Oscars.

De lo bien que sienta leer una novela con aroma clásico y llena de dibujetes. "Atemporal" de Armand Baltazar


Han sido unos días estupendos.
No lo sabía, pero como lector necesitaba leer algo tan fresco y sencillo como Atemporal 1. Diego y los guardianes del Vastlántico que nos ha traído Hidra editorial; una aventura de sabor clásico donde están los buenos, están los malos y pasan muchas cosas en escenarios increíbles y con criaturas maravillosas. Porque, ojo, en esta novela salen:
- Naves voladoras.
- Piratas.
- Dinosaurios.
- Robots gigantes.
Vamos, la fantasía hecha realidad de cualquier crío. O por lo menos era mi fantasía y la novela con la que habría querido toparme con doce años.

¿De qué va? Según la web de la editorial...

La tierra ha cambiado: los continentes y los océanos han variado sus posiciones y sus formas. Los dinosaurios deambulan por las llanuras junto a las manadas de búfalos, y unos robots gigantes cruzan las mismas aguas que los barcos de vapor.

Diego Ribera nació en este mundo en el que coexisten el pasado, el presente y el futuro. En Nueva Chicago, en los pasillos del instituto de Diego, se oyen murmullos de niños y niñas de todas las eras de la historia y de todas las culturas del mundo. Al cumplir trece años, Diego descubre que tiene un don especial, algo que no puede ni empezar a comprender.
Cuando su padre, el ingeniero más importante de Nueva Chicago, es secuestrado por Aeternum, Diego deberá rescatarlo y prevenir que ese malvado grupo acabe con la frágil paz que la humanidad ha conseguido forjar.

Atemporal es una novela con un ojo puesto en Julio Verne, lo steampunk y en aquella versión que Disney hizo de La isla del tesoro ambientada en el futuro. Aventura pura, pasión por el desenfreno y cuando más grande y más ruido, mejor. Muy ágil, muy rápida, con personajes simpáticos (como suele pasar en este tipo de historias, más simpatía despiertan los secundarios que el protagonista) y donde la acción es continua y apabullante (con algún uso un poco chirriante del deus ex machina, pero que me molesta al lector que soy ahora con tanto y pocos años y no al que era con once).

Y las ilustraciones. 


Que funcionan tanto como complemento a la narración como en narración misma. Los dibujos explican parte de la historia (una batalla, una huida, una mirada, un gesto).



Imprescindibles y espectaculares.


Como en la novela Hugo Cabrett, texto e ilustración forman un todo. Por eso en ocasiones como lector causa extrañeza la parquedad en descripciones o ciertas elipsis bruscas; no es por torpeza del autor si no porque la ilustración ha hecho esa parte de narración. Como lector acabas encontrando el equilibrio y la novela fluye.

Hidra ha realizado una edición realmente buena. Las ilustraciones lucen espectaculares y la tapa dura, la calidad del papel, etc, hacen de Atemporal, además de una buena novela de aventuras, un precioso libro objeto.

Quedo pendiente de su segunda parte. Sienta muy bien volver a sentir parte de aquella maravilla que se sentía como lector y devoto de Verne, Salgari o Stevenson. La aventura por la aventura y el creer que con doce años se puede volar por el mundo y vencer a los piratas.

Donde hablo de Una chica como ella de Tanaz Bhathena. Ojalá más primeras novelas como ésta.

Editada por Plataforma Neo.

De verdad, no lo esperaba.Pero me llamó mucho la atención que el narrador de la novela estuviera muerto. Que todo se iniciara con un accidente de coche y dos adolescentes muertos en una cuneta. Y que la promesa del argumento no incidiera en una historia de amor si no en el por qué estas dos personas estaban juntas cuando no podían y quién es de verdad esa chica.La leí y me gustó.Mucho.¿De qué va? 
Apunto del resumen argumental que hace la editorial.

Zarin Wadia, de dieciséis años, es una estudiante brillante y vivaz, además de huérfana y temeraria. Y también es la clase de chica de la que los padres advierten a sus hijos que se mantengan alejados: una joven problemática cuyos numerosos romances son objeto de infinidad de cotilleos en el colegio. «No te conviene mezclarte con una chica como ella», dicen. Entonces, ¿cómo es que Porus Dumasia, de dieciocho años, siempre ha estado colado por ella? ¿Y cómo acabaron Zarin y Porus muertos en el mismo vehículo tras estrellarse en una autopista de Yeda, en Arabia Saudí? Cuando la policía religiosa llega al lugar de los hechos, aquello que todo el mundo creía saber acerca de Zarin queda en entredicho. Y, a medida que se reconstruye su historia, relatada a través de múltiples perspectivas, queda claro que Zarin era mucho más que solo «una chica como ella».

Tanaz Bhathena consigue un enorme personaje protagonista. Zarin es compleja, rica en matices, contradictoria, viva para el lector... una adolescente que se debate entre lo que es y lo que quiere ser y lo que una sociedad tan represiva con las mujeres como es la de Arabia Saudí espera de ella. Y la familia, claro. Una chica marcada por los pecados de los padres y que ella paseará con insolencia buscando una libertad que no encuentra; solo una apariencia de ésta en pequeño actos de rebeldía. 



Igual de bien trabajados están los secundarios; desde Porus, el único personaje que apoya e intenta ayudar a la protagonista, como una familia absolutamente dominada por los prejuicios y la cobardía, como los compañeros de clase (páginas duras de acoso escolar y profunda hipocresía) y los chicos que se siente a salvo de hacer lo que quieran por vivir en una sociedad construida para ellos. Un retrato duro de Arabia Saudí, donde la autora vivió y sobre sus recuerdos y experiencias (que no autobiografia) está construida la novela, y de la posición humillante que las jóvenes ocupan allí.

La autora utiliza de forma prudente los múltiples puntos de vista consiguiendo que cada uno de ellos se sienta individualizado y que esté justificado por motivos narrativos y no sea un mero recurso exhibicionista o por capricho. Cada testigo aporta información nueva, hace avanzar la información y hace crecer este mundo y el retrato de una muchacha inmigrante en una sociedad represiva.

Intensa, elegante en su escritura, bien construida y fina en la construcción psicológica de los personajes. Una novela muy interesante y una de las sorpresas de la temporada.
Muy bien, sí.
Espero que las siguen novelas de Tanaz Bhathena nos lleguen.

Otras opiniones

Entrevista a la autora

De chicos malos y chicas buenas. Tres novelas de "¡¡¡por qué!!!" por el precio de una

Cada lector tiene temas que odia.
Tengo un amigo que por buena que sea una novela, si le pones naves espaciales no le gusta. No puedo con ello. No soporta las naves espaciales. Tengo un cliente en la tienda que no soporta la ficción; solo lee ensayo e historia porque considera que es perder el tiempo leer algo que no sea verdad. Por mi parte tengo varios temas que no son mis preferidos, pero el tema que odio por encima de todos es ese subgénero de la narrativa juvenil romántica que es el "chico malo".

Ya sabéis, esas historias de chica buena y virginal que conoce a un chico maloso malote con tatuajes, moto y que mira de lado con unos preciosos ojos verdes / azules / miel / multicolor que oculta su sensibilidad y dolor bajo capas de tosquedad y malos modos y que necesitarán un mínimo de tres libros en liberar al osito tierno y con tableta de chocolate que lleva dentro.

En este reto he tenidos tres novelas de éstas. Tres.
A los que votasteis por estas historias, gracias por hacerme perder minutos valiosos de mi vida que podría haberme dedicado a otras cosas. Como arrancarme las uñas de los pies con unas tenazas mientras un jabalí me muerde el escroto.
Sea como sea, aquí van mis comentarios sobre estas historias. Las agrupo en una misma entrada porque no es necesario darles más espacio.

Se desvelarán partes importantes de las tramas de las novelas.
Me lo agradeceréis. Así no tenéis que leer nada de esto.

Editado por Planeta bajo su sello Crossbooks
Traducido por Silvia Cuevas

Vale, primer título de trilogía para una historia que se explica en cincuenta páginas. La he acabado de leer hace tres días y hago la reseña rápido porque es la típica novela que corre el riesgo de desaparecer de mi memoria. 
Es nada. 
Absolutamente nada. 
Un vacío enorme en todos los sentidos.

¿De qué va? 

Pues de una chica buena llamada Eden que va a pasar el verano a casa de su padre. Va sin ganas porque su padre las abanonó a ella y a su madre hace tres años y como que tiene cosas enquistadas, pero, oye, un verano en Los Angeles es tentandor (yo también iría). Allí conoce a sus hermanastros y se queda así como ¡la virgen puta en patinete! cuando conoce a Tyler, el mayor, que está bueno que te cagas y le gusta fumar y emborracharse y drogarse e ir con gente con el pelo sucio porque está atormentado por algo y se siente atraída por él, pero ese amor está prohibido, ¿no? (añadir comparación con Romeo y Julieta, pobre amantes de Verona... si supieran lo que se escribe en su nombre se volverían a suicidar). Y sale más gente como la típica novia mala psicópata, el chico bueno medio tonto que está para hacerte creer que habrá un triángulo, el padre ausente, las amigas locuelas y divertidas y... agggh, nada nuevo.

La historia que conocemos, explicada de la forma que ya hemos leído para llegar a un final que ya esperamos. No hay nada nuevo, ni original, ni diferente ni en lenguaje, estructura, forma, estilo, personajes o historia. Es lo de siempre hecho como siempre. Tyler cargado con un pasado que le hace ser malote y buscar refugio en las drogas, Eden con complejo de cuidadora y sanadora que pondrá todo su empeño en salvar a Tyler. Tiranteces al principio y odio que se transforma en atracción y deseo. Personajes sin motivaciones muy claras y muchas páginas de relleno donde la información se duplica o triplica y las escenas se repiten con capítulos de diferencia. Malo cuando con una novela te saltas sin querer dos capítulos y no es hasta cincuenta páginas más adelante que te das cuenta.

¿Algo que me gustara? Nada, pero reconozco que el personaje de la novia psicópata es divertido por cliché y exagerado. Los malos malísimos sin motivación y porque sí son una debilidad muy grande.

Y no añado nada más porque tampoco recuerdo muchos más detalles y paso de esforzarme.

Publicado por Montena en su colección Ellas.

Consideración previa.
Si repito algunos de los argumentos utilizados en la reseña de Love you es porque cambiando cuatro detalles es la misma novela. Intentaré utilizar sinónimos.

¿De qué va?

Pues de una chica maja llamada Tessa que empieza el último curso de instituto y se enfrenta a su ex-mejor amiga Nicole que es mala, malísima, pero mala, un bicho, vamos, una persona a la que expulsaron de las SS por ser demasiado mala para ellos, y a Cole el guapo guapísimo que la atormentaba cuando era pequeña porque sí, pero ahora se sigue metiendo con ella, pero en plan guay de coqueteo y es más guapo... Y tiene una amigas y sale otra gente y no importa mucho, la verdad.

Si Love you apostaba por el drama, Bad boy's girl se decide de forma directa por la comedia adolescente de instituto. Mucha risa, mucha réplica aguda, mucho ritmo, pero al final se consigue más bien poco de esto. ¿Qué encontramos? Personajes sin motivaciones ni muy coherentes (por ejemplo, la protagonista se presenta como tímida, pero se comporta como alguien rápido y sociable), centenares de páginas de relleno, una protagonista cuya autoestima depende de que el chico guapo le diga que vale, que es guapa y que será él quien la saque del hueco de mediocridad y cutrez en el que ella vive... suerte que aparece él.

Toneladas de aburrimiento e irritantes tópicos del tipo "si un chico te pega, te gasta bromas pesadas, te humilla en público y te rompe un brazo por tirarte de un árbol es porque le gustas". Estamos ante una novela que romantiza el acoso; un protagonista masculino que tras su apariencia de pesado encantador y bromista, hay un acosador de manual que ha atormentado a la protagonista desde que era pequeña ante la indiferencia de todo el mundo (cosas de críos que dicen), pero cuyos actos se justifican porque siempre la ha querido. Y pensar que hay personas que suspiran por un tipo como éste...

Y además la historia de estos dos se estira durante, ¿cuantas?, ¿cuatro novelas más? Admiro de verdad el talento para estirar hasta la náusea una historia que no da para cinco páginas. Para después hacer siente novelas más para explicar el punto de vista de él y luego seis más con las historias de amor de cada amigo tarado del protagonista.

Editada por Suma de libros

Si algún día venzo la pereza, escribo mi tan pensada novela de humor y fantasía, acabo mi ejercito de supermutantes atómicos y conquisto el mundo para convertirme en tirano universal (porque después del mundo, vendrá el universo y después, preparaos dimensiones paralelas), una de mis primeras leyes será la prohibición absoluta de que en la novela se utilice el nombre de Jane Austen, Charlotte Bronte, Emily Bronte y Romeo y Julieta en vano. Se harán controles exhaustivos de las narrativas y si se descubre una aparición del nuevo cliché de comparar a tonto y tonta protagonistas de tontá con Cat y Heatcliff o con Romeo y Julieta la pena será la expulsión a algún desierto radioactivo sin más compañía que un coleccionista de uñas de famosos para que le explique las mil y una anécdotas que vivió para conseguir ese trozo de... no sé, alguien conocido, pero cutre... no me apetece pensar.

Dicho esto, Maldito Romeo.
Sí, una utilización banal del clásico de Shakespeare (creo que si el bardo hubiera supuesto la de horrores que se harían en nombre de su pieza teatral no la hubiera escrito y se hubiera extirpado esa parte del cerebro).
- Pero no tendríamos West Side Story ni la peli de Zeffirelli.
Mierda... de todas formas es doloroso.

¿De qué va? Pues de una chica  que es actriz y hace de Julieta y resulta que su compañero de reparto es un chico que le rompió el corazón hace años por un quítame de allí "ese secreto turbio que me atormenta y me impide ser feliz y enamorarme y tener una relación sana y no te acerques mucho que ahora sí, ahora no" y aunque le odia, porque le odia de verdad de la buena, no puede evitar sentir una atracción de esas de chorreo máximo y peligro de resbalones. Y total que entre ensayo y ensayo pues la pasión y los recuerdos, pues que se empieza a acabar lo que se empezó y...

Pásame esa escopeta y acabemos con esto de una vez.

Maldito Romeo es una tontería. Inofensiva, sí, pero demasiado lo de siempre y demasiado tonta. Y repleta de tópicos sobre el mundo teatral y siguiendo el patrón que ya conocemos de la novela romántica. Sí, ya sé que en este género lo que importa es el camino, no el destino, pero es que ese camino lo hemos recorrido exactamente igual un millón de veces con los mismos chistes malos del guía y las misma curvas del camino que nos hacen vomitar. No hay nada que destaque. Bueno, sí, la tentación de pasar páginas y comprobar cómo a cincuenta páginas después la historia sigue siendo la misma.

De verdad, no perdáis el tiempo.
Con ninguna de las tres.